Review: Hugsby XP-1

El modelo que hoy os presento se sale un poco de los cánones estéticos y funcionales de las linternas que se alimentan mediante una pila AAA y que ya han pasado por aquí en multitud de ocasiones. Comercializada desde hace años, la Hugsby XP-1 que protagoniza este artículo tiene cierta fama en los círculos linterneros por su calidad, así que vamos a ver qué hay de cierto en ello.

El cuerpo

El cuerpo del modelo que hoy nos ocupa está fabricado en aluminio anodizado con una longitud de 95 mm, un grosor de 14 mm y un peso de 22 gramos sin pila. Ya os habréis dado cuenta de que el largo es un par de centímetros mayor que en las linternas de esta categoría; pero es que la XP-1 se diferencia de la mayoría por tener pulsador trasero para su encendido y apagado, lo que requiere algo más de espacio que el sistema de cabeza giratoria de la mayoría de modelos de esta gama.

Disponemos de dos zonas de knurling: una en la cabeza y otra en la zona de la tapa-pulsador trasera que están ahí para mejorar el agarre de la linterna y también para facilitar el montaje y desmontaje de ambas piezas. Su calidad de ejecución es justita, ya que además de que el relieve es un poco irregular, el anodizado en esa zona parece algo más delicado y al poco tiempo empezará a irse como se puede ver en alguna de las fotos que ilustran este artículo.

Como os decía antes, el punto diferencial de esta linterna es su pulsador trasero, por lo que la Hugsby XP-1 tiene tres partes que roscan entre si: la cabeza que incluye el LED y la electrónica de control, el cuerpo y la tapa trasera que lleva el botón de encendido-apagado. Que hayan hecho la cabeza desenroscable no tiene otra finalidad más que la practicidad a la hora de fabricar la linterna, ya que el cambio de pila se realiza por la parte trasera.

En la parte central hay un rebaje para fijar un clip metálico bastante más largo de lo habitual en este tipo de linternas y que nos permite fijarla con bastante solidez al bolsillo del pantalón, un cinturón o la correa de una mochila. El clip incluye también un resalte central pensado para pasar una correa o un cordel.

La luz

La iluminación que proporciona la Hugsby es relativamente potente en general, ya que dispone de un único modo de 100 lumens de potencia que nos dará una autonomía de unos 40 minutos; que viene siendo lo habitual en este tipo de modelos.

Como veréis en la foto que tenéis a continuación, la linterna dispone de un reflector metálico con textura de piel de naranja que da lugar a un haz de luz que concentra la mayor parte de su brillo en la parte central la cual está rodeada de un anillo exterior bastante uniforme. Dentro de los reflectores presentes en las linternas de pequeño tamaño he de admitir es uno de los que mejor se comporta a la hora de distribuir la luz.

Por cierto, el LED es uno de esos Cree XPE2 R4 tan habitual en estos modelos de pequeño tamaño y en su favor he de decir que la luz que emite no presenta zonas amarillas como sucede en otras linternas. Por tanto, en cuanto a calidad de luz, esta Hugsby no lo hace nada mal.

Las sensaciones

Inicialmente me compré esta linterna para acoplarla al manillar de mi patinete Oxelo para tener así iluminación si en una de mis excursiones se me hacía de noche. Y aunque el invento funcionaba e iluminaba lo suficiente, lo que ocurre es que al final me decanté por hacerme con una luz de bicicleta para dejarla siempre fija en el manillar y no andar quitándola y poniéndola cada dos por tres.

De ahí que la zona del knurling delantero esté algo desgastada, ya que llevaba la linterna en una pequeña bolsa con algunas herramientas básicas que con el traqueteo de la marcha los elementos fueran rozando unos con otros.

Sea como sea, al final la linterna pasó a mi colección y he de admitir que me gusta usarla de vez en cuando. No tiene funcionalidad alguna dentro de casa por las noches por sus 100 lumens, pero al ser más larga de lo habitual suelo recurrir a ella cuando se me cae alguna cosa debajo del sofá o tengo que mirar algo dentro del aire acondicionado o a través de las rejillas del ordenador de sobremesa. Es cómoda de sostener y la luz que da, al ser tan blanca y relativamente potente, ayuda a ver las cosas con claridad.

No es de mis favoritas porque el diseño me parece un poco feo y además de un tiempo a esta parte me ha dado por las linternas recargables a través de USB, pero al menos es un modelo que se sale un poco de lo habitual si lo comparamos con lo que suele darse en el amplio grupo de las AAA.

¡Hasta la próxima review!