Reemplazado el vídeo sobre los estabilizadores ópticos

¿Recordáis aquella entrada en la que os puse un vídeo que mostraba la diferencia entre emplear o no el estabilizador óptico en una videocámara?

Pues bien, el otro día me acerqué a una gran extensión de campo que hay a las afueras de Alcalá y volví a grabar dicho vídeo en un entorno bastante más natural que el asfalto de la ciudad. Lo peor es que soplaba bastante viento y debido a ello el sonido no se escucha muy bien en los primeros compases del vídeo; pero la verdad es que a mí en general me gusta más que el otro que grabé.

¡Os dejo con el nuevo vídeo!

La efectividad de los sistemas estabilizadores de imagen

Esta entrada no va a ser muy extensa, pues todo lo que quiero comentar está en el vídeo que os ofrezco a continuación y que grabé ayer mismo para resolver una consulta de un lector referente a estabilizadores ópticos en cámaras de vídeo. Lo que quiero demostrar es que los sistemas de estabilización óptica funcionan; y funcionan mejor cuanta más distancia focal estemos empleando para grabar las imágenes.

Sirva como claro ejemplo el siguiente vídeo (tranquilos, apenas son dos minutos :mrgreen: ) en el que hago un zoom completo (35x) con mi videocámara JVC GR-D820; primero con el estabilizador desactivado y a continuación haciendo uso de él.

Como comento en el vídeo, el principio del estabilizador óptico es el mismo para videocámaras que para cámaras fotográficas, por lo que viendo las imágenes os podréis hacer una idea bastante precisa de lo útil que es este sistema cuando se integra en un teleobjetivo (los Nikon estabilizados llevan las siglas VR, los Canon se denominan IS…) para evitar imágenes trepidadas cuando se dispara a bajas velocidades. De hecho, hasta se me había pasado por la cabeza hace unos días cambiar mi 55-200 por la versión VR; pero al final los 200€ que cuesta se me fueron en un par de amortiguadores para el coche y me temo que la cosa tendrá que esperar.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Digan lo que digan, el tamaño importa

Pues sí; después de lo que os contaba ayer sobre máquinas inmensas me reafirmo en que el tamaño importa 😛  Y si no que me lo digan a mí cuando hace un par de días saqué del armario la videocámara de mis padres: una Philips Explorer de tipo VHS-C comprada en 1993 y que costó más de cien mil pesetas de la época. Colocada al lado de la JVC que me compré hace un par de semanas tengo la misma sensación que cuando veo un coche aparcado junto a una gran excavadora por las mañanas en el trabajo.

El tamaño importa (I)

El tamaño importa (II)

¡Pero si hasta la batería de la cámara antigua parece un auténtico ladrillo en comparación con el nuevo cacharro!

Bateria cámara antigua vs JVC GR-D820

En fin, ya sabéis que me encanta echar la vista atrás y comparar aquellas cosas que hace años eran último modelo y que ahora nos resultan unos armatostes pesados y enormes. ¡La vertiginosa evolución de la electrónica de consumo nunca deja de sorprenderme!

Mi primera salida a la calle con la cámara de vídeo

Aprovechando que esta mañana hacía un buen día de sol he cogido la cámara de vídeo que compré la semana pasada y me he ido a la calle dispuesto a estrenarla en condiciones, pues hasta el momento no había hecho más que un par de pruebas rápidas de uno o dos minutos dando vueltas por casa y asomándome por la ventana. Ya tenía ganas de ver qué tal funcionaba “en el mundo real”, y gracias esa hora y pico que me he pasado por la calle dando vueltas me he dado cuenta de dos cosas:

Capturando video

1. Estoy demasiado acostumbrado al lenguaje de la fotografía y debido a ello me veo muy “estático” a la hora de grabar las cosas. Tiendo a quedarme quieto en un punto y ponerme a hacer algún barrido acompañado de zoom; pero tengo que tomar conciencia de que también se pueden grabar las cosas en movimiento. Seguro que poco a poco iré mejorando, pero revisando las escenas en casa me doy cuenta de que se parecen demasiado a mis fotografías.

2. El tema del paso de información de forma digital al PC con un cable firewire es una ventaja enorme. Llegas a casa y al cabo de unos minutos tienes todo lo grabado en tu disco duro y dispuesto a ser editado como mejor creas. La comodidad del código de tiempo que se graba en cada escena consiste en que al descargar los datos al ordenador puedes hacer que el propio programa de edición reconozca y separe cada trozo grabado. Eso sí, cada minuto de vídeo ocupa casi 200 MB, de modo que hay que tener bastante espacio libre en el disco duro si queremos crear nuestro primer largometraje, pues echando cuentas veremos que el master de una cinta completa de sesenta minutos ocupará unos 12 GB.

De momento he editado un vídeo de seis minutos con varias tomas de la zona centro de Alcalá; pero no sé si lo subiré a internet para que lo veáis, pues dentro de un tiempo seguro que me sonrojo al ver lo cutre que quedó aunque ahora me parezca que “no está tan mal”.

A ver si poco a poco voy currándome una pequeña review de la cámara, que ya sabéis lo mucho que me gusta hablar de estos temas  😉

Entrando en el mundillo del vídeo digital

No me he podido resistir; está claro que la carne es débil. Llevaba tiempo (meses) con la idea de comprar una cámara de vídeo para poder hacer mis pinitos en algo aparte de la fotografía, así que cuando esta misma tarde vi en un escaparate una JVC GR-D820 a muy buen precio (179€ ) no me quedó más remedio que hacerme con ella 😛

Vista frontal

Se trata de una cámara de formato MiniDV con pantalla 16:9 y óptica Konica Minolta (como la de mi cámara de fotos habitual). Es una de las más básicas de la gama de JVC, pero más allá de prestaciones a la última quería un modelo que no me saliera muy caro, pequeño, ligero y que me permita hacer alguna cosa más que las limitadas prestaciones de captura de vídeos de una cámara fotográfica.

A nivel técnico os comento muy por encima que la GR-D820 posee una batería Li-ion con autonomía para 120 minutos de grabación, puerto FireWire para conexión con el PC (señalar que junto con la cámara he comprado también un cable de ese tipo para editar los vídeos en el ordenador y una cinta MiniDV; pues ninguna de estas dos cosas se incluían con la cámara) y zoom óptico de 35 aumentos. Lo del zoom digital ni lo comento, pues lo primero que hago en todo dispositivo es desactivar dicha función que sólo sirve para perder calidad de imagen. Los modos de grabación y demás aspectos creativos los dejo para una posible futura review  😉

Vista trasera

De momento poco más que contaros; lo único que he hecho hasta el momento ha sido cargar la batería y dar un par de vueltas grabando por la casa para empezar a familiarizarme con los controles. Sin embargo, estoy seguro de que en breve os podré ofrecer alguna que otra cosilla realizada con esta cámara que hoy por primera vez dormirá en mi casa.