Alcalá desde el aire (VII): el cementerio viejo en 1990

Aunque llevaba tiempo sin actualizar esta serie de imágenes de hace un par de décadas que muestran la ciudad de Alcalá desde el aire, no me he olvidado del tema y prueba de ello es que hoy vamos a sobrevolar la zona del antiguo cementerio para ver que pocas cosas han cambiado en las últimas dos décadas por allí:

Cementerio viejo

Cementerio viejo en 1990. Fotografía extraída del libro "15 años de ayuntamientos democráticos". (Click sobre la imagen para ver notas y localización geográfica).

En la parte derecha de la imagen podéis ver, junto a las vías del tren, las naves de la fábrica Roca; punto fuerte de la industria local venida a menos en los últimos tiempos por culpa de la crisis inmobiliaria. Del mismo modo, en la parte superior podéis ver que el centro comercial Los Pinos ya existía por aquella época tomando casi con toda certeza su nombre de la zona arbolada anexa al mismo y que también se mantiene inalterada a día de hoy.

En cuanto al cementerio como tal, puesto que el nuevo “cementerio-jardín” estaba recién inaugurado por esas fechas es de suponer que el que aparece en la fotografía que tenéis sobre estas líneas estaba ya con el cartel de “completo” puesto y, por tanto, pocos cambios ha habido desde entonces en él. En cuanto a sus alrededores, durante la época del boom inmobiliario se levantaron varios edificios por esa zona; algo que podemos apreciar si actualmente nos damos una vuelta por allí.

Otras zonas de la ciudad han sufrido cambios muy radicales como es el caso del barrio de El Ensanche; pero esta que hemos visto hoy ha permanecido prácticamente inalterada en los últimos veinte años poniendo un puntito de nostalgia a una ciudad llena de contrastes.

¡Hasta el próximo vuelo!  😉

Anuncios

Alcalá desde el aire (IV): Vía Complutense en 1990

Vía Complutense a su paso por el centro de la ciudad es uno de los rincones de Alcalá que menos ha cambiado en las dos últimas décadas. De hecho, en la imagen que tenéis a continuación aparecen casi todos los elementos que hay actualmente por allí dando lugar a uno de mis lugares favoritos.

 

Vía Complutense

Vía Complutense en 1990. Fotografía extraída del libro "15 años de ayuntamientos democráticos". (Click sobre la imagen para ver notas y localización geográfica).

 

La única diferencia apreciable a simple vista es que la plaza de toros que aparece en la parte derecha de la imagen ya no existe y en su lugar hay unos bloques de viviendas. Aquel viejo coso taurino constituía un conjunto arquitectónico de lo más interesante que se eliminó de un plumazo dejándonos a muchos con cara de extrañeza (y eso que yo era pequeño cuando se derribó).

Fijándonos un poco en los detalles de la fotografía podemos apreciar elementos que hoy siguen ahí como la gasolinera de la parte izquierda que más bien parece una nave de Star Trek, el boulevard que recorre esta parte de Vía Complutense por su parte central y la actual facultad de derecho en la esquina inferior derecha. Un paisaje conocido para todos los alcalaínos que apenas ha variado en los últimos tiempos y que hoy podemos ver a vista de pájaro.

¡Hasta el próximo vuelo!

Un rincón de Alcalá visto desde otro ángulo

El cruce entre la avenida de Caballería española y Vía complutense (Google maps) siempre ha sido uno de esos rincones de Alcalá de Henares que me llaman poderosamente la atención sin motivo aparente. Reconozco que mirándolo en frío no es especialmente bonito ni tiene nada destacable porque al fin y al cabo son dos calles que se juntan y un montón de edificios, pero para mí tiene “algo” que lo hace atractivo para la vista.

Caballería española

Pues bien, para buscar un nuevo punto de vista desde el que explicar de forma gráfica por qué siento predilección por este rincón de Alcalá me animé a pedir permiso a la gente de una conocida peluquería situada en pleno cruce para tomar unas fotografías desde lo alto del local. El caso es que no me pusieron ningún problema para acceder con mi cámara a la terraza que hay sobre ellos de modo que pude admirar el cruce desde un ángulo poco habitual y fotografiar desde allí esta parte de la ciudad pasando completamente inadvertido para conductores y transeuntes.

Vía complutense

Paso de peatones

¡Un saludo y gracias por leerme!

La historia de la autopista A-2 a su paso por Alcalá de Henares

A estas alturas ya sabréis que soy muy aficionado a la historia reciente de Alcalá de Henares. Es la ciudad en la que resido desde 1984 y a la que tengo bastante apego porque creo que aúna lo mejor de un lugar medianamente tranquilo con las comodidades de una urbe moderna.

Y hablando de Alcalá, precisamente hace unos días mi compañera de trabajo me preguntaba que si la carretera A-2 había pasado alguna vez por el centro de la ciudad, ya que en la mañana anterior alguien le había hablado de “la antigua nacional dos”. Pues bien, un par de minutos después y gracias a la ayuda de google maps ya estaba situado sobre la ciudad complutense dispuesto a darle a María una clase teórica sobre trazados de carreteras en la actualidad y en el pasado.

María quedó muy contenta con mi charla, de modo que enseguida pensé en redactar una entrada en el blog hablando del tema, pues considero que puede resultar un tema interesante para cualquier persona, así que… ¡Vamos a ello! 😉

Cruzando puentes con la mirada

La A-2 es la autopista que une Madrid con Barcelona pasando por Guadalajara y Zaragoza en una trayectoria prácticamente recta. A su paso por Alcalá de Henares describe una curva muy amplia de tal modo que si vamos hacia la ciudad condal dejaremos la cuna de Cervantes a nuestra derecha. Cualquiera que no conozca la historia alcalaína pensará que esto ha sido así desde el principio de los tiempos; pero hoy os mostraré que este trazado es relativamente reciente y que hace años la carretera pasaba directamente por el centro de la ciudad.

Que yo sepa, ha habido en total tres trazados diferentes, así que vamos a ir viéndolos en imágenes comenzando por el más antiguo:

EL TRAZADO ORIGINAL DE LA CARRETERA MADRID-BARCELONA

Puerta de Madrid

Resulta sorprendente comprobar que hace varias décadas la ruta que hoy conocemos como “carretera Madrid – Barcelona” seguía el trazado del viejo camino real que atravesaba la ciudad de Oeste a Este. Este trazado data de la edad media y atravesaba la ciudad por su parte central (bueno, prácticamente su única calle en los tiempos posteriores su fundación) de Oeste a Este.

Dicho camino tiene su origen en la antigua calzada romana que recorría el valle del Henares uniendo las ciudades de Mérida, Toledo, Titulcia, Complutum (o lo que es lo mismo: Alcalá) y de ahí a Caesar Augusta (Zaragoza) y a Tarraco (Tarragona) para seguir hasta Barcino y a la frontera con Francia. Como podéis ver, la misma N-II pero en calzada.

primer-mapa

Pinchad sobre la imagen para verla a más resolución

En el mapa que tenéis aquí encima podéis ver el trazado aproximado de aquella ruta sobreimpreso a las actuales calles de la ciudad. Su discurrir alcalaíno comenzaba en lo que hoy son las ruinas de Complutum y se adentraba en la ciudad por el Camino del Juncal para continuar por la avenida Nuñez de Guzman. A continuación atravesaba las calles Postigo y Victoria, la Plaza de los Santos Niños, las calles Escritorios, Santa Úrsula y Colegios para tomar a continuación el Paseo del Val, desviarse por Lope de Figueroa, tomar el actual Camino de los Afligidos y finalmente, aproximadamente a la altura del centro comercial La Dehesa, seguir por la actual autopista A-2.

EL ANTIGUO TRAZADO DE LA N-II

Via Complutense

La primitiva carretera fue útil mientras los vehículos que circulaban eran poco más que carromatos tirados por caballos. Cuando los coches y camiones propulsados a motor fueron poco a poco conquistando los caminos y los viajes se empezaron a popularizar, aquella vía que atravesaba la ciudad bajo la puerta de Madrid y que se adentraba por las calles Mayor y Libreros se convirtió en una fuente de problemas y hubo que optar por buscar una solución acorde a los nuevos tiempos.

Calle Carmen Calzado en 1963

En algún instante entre los años 1918 y 1958 (hasta el momento me ha sido imposible fijar una fecha exacta) se construyó el segundo trazado de la carretera N-II a su paso por Alcalá de Henares: una pequeña ciudad que apenas tenía casas más allá de las murallas que la delimitaban. Precisamente por eso aquella carretera se ideó de forma paralela a la muralla Norte y a escasos metros de ella como podemos ver en la siguiente imagen.

Pinchad sobre la imagen para verla a mayor tamaño

Pinchad sobre la imagen para verla a más resolución

Originalmente esta vía consistía en un simple camino de tierra preexistente (en las fotografías de la zona hacia los años 1910/1915 se puede apreciar con claridad) pero en un momento indeterminado de mediados de siglo, este camino se asfaltó convirtiéndose en una importante travesía que dejaba al trazado original relegado a un uso estrictamente urbano.

Si elevamos un poco más nuestro punto de vista nos vamos a encontrar con una importante calle de dos carriles en cada sentido llamada “Vía complutense” (marcada en color amarillo en la siguiente imagen) que atraviesa la ciudad de izquierda a derecha bordeando el centro histórico de la misma por su parte Norte. Dicha vía no es otra que la antigua N-II, y lo más sorprendente es que hasta el año 1985 todos los vehículos que se dirigían hacia Barcelona procedentes de la capital tenían que pasar forzosamente por allí.

Pinchad sobre la imagen para verla a más resolución

Pinchad sobre la imagen para verla a más resolución

Tráfico a media tarde

Poco a poco Alcalá fue creciendo en todos los sentidos y lo que era una carretera que bordeaba la ciudad acabó prácticamente atravesándola por su parte central. Evidentemente esto no suponía ningún problema cuando el parque automovilístico en España era escaso (algo que podéis apreciar en muchas de las fotografías originales de la serie Alcalá de Henares ayer y hoy) pero cuando en los primeros compases de la década de los ochenta los coches empezaron a aflorar como las margaritas en primavera, el tráfico por Alcalá empezó a ser una importante preocupación para políticos y ciudadanos que obligó a diseñar un nuevo trazado que es el ahora vigente.

EL TRAZADO ACTUAL DE LA AUTOPISTA A-2

La actual autopista data del año 1985 y es el trazado que está marcado en color naranja en la siguiente imagen. Podéis apreciar cómo evita el centro de la ciudad (como es lógico) atravesando los polígonos industriales de la zona norte de Alcalá y dejando aislado al campus universitario de ciencias (parte superior derecha de la imagen) del resto de la urbe.

Para que veáis la diferencia con la carretera anterior, ésta sigue marcada en color amarillo pálido y se puede distinguir perfectamente porque atraviesa la ciudad por el centro prácticamente en línea recta (sólo hemos subido de altitud con respecto a la captura anterior).

Vista general del trazado de la A-2 a su paso por Alcalá de Henares

Pinchad sobre la imagen para verla a más resolución

¿Os imagináis el tráfico de una carretera tan importante como la A-2 circulando por las estrechas calles del centro de la ciudad? Es cierto que resultaría como mínimo sorprendente, pero si pensáis en esa infinidad de pequeños pueblos atravesados por alguna de las pequeñas carreteras que todavía existen en España comprenderéis que lo que ha sucedido en Alcalá de Henares no es más que una evolución lógica necesaria para adaptarse a los nuevos tiempos.

La calle mayor

Bueno, espero que os haya entretenido este pequeño reportaje y os haya enseñado alguna cosilla que no conociérais. Yo he de reconocer que he disfrutado mucho informándome y recopilando imágenes de las diferentes épocas pese a que se me han ido unas cuantas horas en su confección, pero no importa, y de hecho todavía voy a dar unas cuantas vueltas más para ver si consigo averiguar el año exacto de inauguración del segundo trazado para así dejar el reportaje completamente terminado. Tras muchos libros consultados y muchas personas preguntadas, ese es un dato que todavía no he conseguido sacar a la luz, pero no quiero retrasar más la puesta de largo de estas líneas. Cuando consiga el dato ya actualizaré ligeramente el artículo, pero creo que tal y como está ahora mismo servirá para despertar la curiosidad de algunos de vosotros y por eso he elegido el día de hoy para mostraros esto.

De todos modos no quisiera terminar este artículo sin dar las gracias a la oficina de turismo de Alcalá de Henares por toda la lata que les he dado a base de preguntas, a la encargada de la biblioteca del distrito IV por mostrarme algunos libros que me han sido de gran ayuda y también a Maza y a Manolo; dos lectores que me apuntaron en los comentarios importantes datos sobre el origen romano de esta carretera y el trazado exacto de la misma respectivamente. Sin su inestimable ayuda muchos datos se me hubieran pasado por alto y el reportaje hubiera quedado bastante “cojo”.

Como os decía, espero que estos párrafos hayan sido de vuestro agrado. ¡Gracias por vuestro tiempo!  😉

Un Don Quijote de varios pisos de altura

Tenemos en Alcalá de Henares desde hace unos meses cierta polémica sobre una escultura que el ayuntamiento ha adquirido en propiedad para adornar una de las entradas principales a la ciudad. No entraré a discutir si el ayuntamiento ha hecho bien o no comprando la obra, pero sí que valoraré la impresión que produce encontrarse con un coloso de varios metros de altura situado entre dos de las calles más transitadas de la ciudad.

Don Quijote

Esta gigantesca estátua de Don Quijote (os podéis hacer una idea de su altura observando los coches que circulan por la glorieta) estuvo colocada durante unos meses en la capilla del oidor al tiempo que otras muchas del mismo autor (no tan grandes eso sí) se situaron en diversos puntos del centro de la ciudad en una muestra que no dejó a nadie indiferente, pues aunque algunas esculturas como la que hoy os muestro tenían cierto encanto, otras eran bastante más abstractas y había muchos alcalaínos que no eran capaces de ver algo atractivo en ellas.

Pues bien, tras la exposición al aire libre de estas obras de arte el ayuntamiento optó por comprar a su autor esta versión metálica de Don Quijote para situarla en la glorieta que existe en la confluencia de Vía Complutense con el Paseo de la Estación. Ahora su sombra se extiende por el asfalto de esa zona de Alcalá en una estampa que a mí me gusta especialmente, pero que no todo el mundo ve de la misma manera porque piensan que el dinero que ha costado hacerse con ella ha sido un gasto innecesario para la ciudad y toda una frivolidad por parte del alcalde.

Es verdad que gastarse una millonada en una escultura es algo un poco superfluo (no recuerdo ahora la cantidad exacta; pero cuando la vi me perdí entre tantos ceros). Sin embargo, los que caminamos ahora por Vía Complutense y nos encontramos de frente con semejante figura no dejamos de sorprendernos aunque no sea el primer encuentro que tenemos con ella; y eso es algo siempre de agradecer.

¡Un saludo!