Concentración de coches clásicos en Oropesa del Mar

Hoy por la mañana ha tenido lugar una concentración de coches clásicos en la playa de la concha de Oropesa del Mar; así que ya os podréis imaginar que no iba a desperdiciar una ocasión tan buena para hacer fotos que se salgan un poco de lo común.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Así pues, entre mastodónticos coches americanos, refinados deportivos ingleses y una nutrida representación de vehículos europeos pasé una mañana de Domingo haciendo fotos y disfrutando de un tiempo realmente bueno para estar ya metidos en el mes de Octubre.

Motos

Aunque, como os decía, los protagonistas de la concentración eran coches de todos los tamaños, formas y colores; también es verdad que se dieron cita unas cuantas motocicletas; y entre ellas una que me llamó especialmente la atención: una Moto Guzzi de color rojo realmente bonita; aunque tampoco me puedo resistir a mencionar un modelo que llevaba acoplado un carrito de helados en su parte delantera.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Fotos generales

Imágenes generales tomadas desde la azotea de un edificio cercano así como un par de tomas de esas que tanto me gustan en las que aparecen elementos alineados longitudinalmente.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Clásicos entre los clásicos

Aunque a todos los coches presentes hoy en Oropesa se les podría englobar dentro de la categoría de “clásicos”; había algunos que se podían considerar dentro de un grupo especial, ya que eran clásicos entre los clásicos; como un Ford de 1925 o un Mercedes que parecía sacado de la película Paseando a Miss Daisy.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Carrocerías de la vieja escuela

También se pudieron ver algunos coches cuyas formas llaman la atención hoy en día por la elegancia que desprenden y el clasicismo de sus líneas. La mayor parte de ellos son de origen británico; y es que por aquellas tierras lo clásico es más clásico que en ningún sitio.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

El sueño americano

Me sorprendió la cantidad de vehículos típicamente americanos que me encontré en la concentración. Coches que parecían sacados de esas películas que todos hemos visto y de los que parecía que iba a salir de un momento a otro un James Dean o un John Travolta. Reconozco que no son mi tipo de coches ni remotamente; pero reconozco que son espectaculares por sus dimensiones y por el rugido de sus motores atmosféricos de gran cubicaje.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Coches europeos

Comparados con los vehículos americanos los coches europeos parecían casi de juguete; pero para mí tienen un encanto especial que no me transmiten los Chevrolet, Pontiac, Buick y similares. Por cierto, entre Minis, Fiats, Porsches, Citroens y Peugeots destacaban unos cuantos Seats que abarcaban desde los clásicos 600 hasta los más recientes Fura que todavía recuerdo ver por mi barrio en mis tiempos del colegio.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Toda una sorpresa

Hace unas semanas me crucé por la ciudad de Castellón con un Porsche clásico (e impecablemente cuidado) que me hizo girar la cabeza a su paso. La verdad es que me quedé prendado de dicho modelo y cuando esta mañana apareció en la concentración a punto ya de irme para casa no pude evitar hacerle unas cuantas fotografías porque si me regalaran uno sólo de los coches que había presentes, éste es sin duda el que escogería.

Se trata de un Porsche 356 de principios de los años 60 y, como veis en las imágenes, tiene un atractivo innegable que ya quisieran muchos deportivos actuales.

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Concentración de clásicos en Oropesa del Mar

Pues bien, esto es lo que dio de si la sesión de fotos de hoy; aunque si os habéis quedado con más ganas de coches clásicos podéis echar un vistazo a la entrada que publiqué hace unos cuantos meses con imágenes de una concentración similar que se celebró en Alcalá de Henares.

PD: para los que os gustan los datos técnicos referentes a las fotografías, os diré que todas ellas han sido tomadas con una Nikon D300 y los objetivos Nikon AF-S 16-85 f/3.5-5.6 VR y Nikon AF 80-200 f/2.8 D.

En el atasco de cada mañana

A la hora que se va a publicar esto os puedo garantizar que estaré metido en una fila de coches que salen todos a la vez de Alcalá de Henares en dirección a Madrid para ir a trabajar. Todos los días me toca pasar un rato en un atasco que ya hasta me empieza a resultar familiar, pero hasta ayer no se me había pasado por la cabeza hablaros sobre ello, así que vamos a hablar un rato sobre algunas cosas inexplicables que afectan al tráfico rodado sobre todo a primera y última hora del día.

En el atasco de cada mañana

Cerca ya de Komatsu en un día de lluvia.

No sé lo que pensaréis vosotros, pero a mí lo de los atascos me parece una de las peores cosas que te puedes encontrar a lo largo del día. Si vas en transporte público y no vas con hora es algo que se puede llevar más o menos bien e incluso te puedes echar una siestecita (es lo que hace mi hermana al ir a la universidad) pero cuando vas a tu puesto de trabajo, tienes que entrar a una hora determinada y ves que varios kilómetros antes de llegar estás parado en medio de una carretera junto a varios miles de vehículos la cosa ya no es tan relajante.

Lo que yo hago es conectar el ipod a la radio del coche y reproducir la lista de mis canciones favoritas. Así al menos hay algo que me hace estar cómodo y relajado. Tengo la ventaja de que si no hay nada de tráfico tardo menos de 10 minutos en llegar desde la puerta de mi casa hasta la puerta de la empresa donde trabajo, pero en días como el de hoy se ha dado el caso de tirarme tres cuartos de hora en medio de un mar de coches; y os aseguro que eso desespera al más pintado. Eso sí, si llego a trabajar en Madrid os aseguro que dejaba el coche aparcado en casa y me iba en tren (que es lo que solía hacer cuando iba a las presentaciones para ultimONivel que tenían lugar a primera hora de la mañana).

Atascos sin fin

En días soleados también te puede sorprender el atasco.

La verdad es que no me entra muy bien en la cabeza la razón por la cual cuando llueve los atascos se multiplican en longitud y duración. En la empresa hemos hablado del tema en más de una ocasión y tenemos dos tipos de razones para esto: una es que sencillamente la gente no sabe conducir con lluvia (la navaja de Occam: “la explicación más sencilla suele ser la correcta”). La otra es que cuando llueve la gente se vuelve más perezosa y en lugar de ir en transporte público coge el coche (aunque no tengo yo muy claro que la diferencia de vehículos particulares circulando sea tan grande entre unos días y otros).

Sea como sea, el caso es que hay días en los que llego a trabajar en menos de diez minutos (no me da tiempo a escuchar ni dos canciones completas durante el trayecto) y otros en los que me entran ganas de darle mordiscos al volante del coche a ver si ese rato de no hacer nada se pasa más rápido.

En fin… ¡saludos desde el atasco de cada mañana!  😉

Aprendiendo a fotografiar vehículos en movimiento

Ayer a mediodía me senté sin prisas en un banco del Paseo de los Curas y me dediqué a tratar de fotografiar los coches que pasaban por allí. Lo que buscaba era la típica foto con el fondo en movimiento y el vehículo completamente parado, cosa que hasta el momento no había intentado con la suficiente insistencia, así que me tomé aquello como un “auto-cursillo” de fotografía dinámica.

De primeras he de reconocer que es una labor más complicada de lo que parece, pues hay que sincronizar perfectamente la velocidad de barrido de la cámara con la de paso del coche. La mayoría de las fotografías salen borrosas o con el motivo fuera de plano, pero de vez en cuando sale alguna que merece la pena.

Puesto que las fotografías con el coche completamente encuadrado me parecían un poco “sosas” quise emplear el teleobjetivo para así intentar componer una imagen más dinámica y al menos un par de imágenes quedaron con una pinta más o menos decente.

Audi en movimiento

Alfa Romeo en movimiento

Lo de ayer me lo tomé como una iniciación a la fotografía de vehículos en movimiento, pero prometo seguir practicando en el futuro porque pasé un rato bastante entretenido  😉

¡Saludos!