Un regalo diferente

Puede que algunos recordéis aquella entrada de principios del verano en la que os hablaba de una exposición colectiva en la que participaba mi hermana. Como allí podéis ver, la inauguración fue un éxito y sus ilustraciones llamaron la atención de los muchos curiosos que pasaron por allí (algo de lo que pude ser testigo directo aquella tarde) pero la exposición terminó y la vida continuó.

Durante este interludio de tiempo Estela se ha dado de alta como autónoma y gracias a ello le han ido saliendo algunos trabajos para diversas empresas. Por cierto, me hace especial ilusión comentaros que el último de ellos ha consistido en ilustrar los libros que la alianza entre McDonalds y Top Chef está regalando en estas fechas cuando compras un par de menús. Yo, por supuesto, me he hecho con ambos ejemplares.

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El caso es que ahora (inquieta que es ella) se ha animado a abrir una tienda online bajo la plataforma ETSY donde tiene a la venta reproducciones de alta calidad y en diferentes tamaños de algunas de sus ilustraciones; de modo que si queréis hacer un regalo diferente estas Navidades puede ser una buena opción. Os dejo un enlace a continuación por si queréis echar un vistazo, ya que enseguida vais a ver que sus obras tienen un estilo muy peculiar y están llenas de vivos colores:

Estela Perez Illustration

Estela Perez Illustration

Comentaros también que realiza envíos a todo el mundo y que en mi casa ya cuelga una de sus ilustraciones que, precisamente, retrata a su forma y a su modo el que sin duda es mi rincón favorito de Madrid. Por cierto, las ilustraciones se envían sin enmarcar para que así vosotros podáis ponerle luego el que mejor case con el rincón donde vaya a estar colgado.

Madrid

Sólo os pido que le echéis un vistazo a la tienda y se lo comentéis a quien consideréis que pueda estar interesado, ya que es un proyecto que acaba de empezar su andadura y ya se sabe que los inicios siempre son complicados.

¡Muchas gracias por vuestro tiempo!

Review: OUYA

Como no sólo de fotografía vive el hombre, hoy os contaré que llevaba meses siguiéndole la pista a la microconsola OUYA y que por fin me he hecho con ella. En mi andadura por los videojuegos, que comenzó allá por 1987 con un ZX Spectrum +2, he jugado a cientos de títulos y por mis manos han pasado decenas de máquinas de todo tipo y condición. Sin embargo, desde hace unos años pocas cosas de este mundillo han conseguido captar mi atención como lo ha hecho esta pequeña máquina a la que hoy me gustaría dedicar unos párrafos.

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Además de sus diminutas dimensiones, lo más llamativo de OUYA es que fue financiada a través de una plataforma de crowfunding, siendo todo un éxito y recaudando varias veces la cantidad inicial que el desarrollador necesitaba para echar a andar el proyecto. Del mismo modo, otra cosa que la diferencia de las consolas “al uso” es que cualquier persona con conocimientos de programación puede crear aplicaciones para ella y prueba de esto que os digo es la cantidad de software de desarrolladores independientes existe para OUYA a día de hoy.

Indicaros que la consola está disponible en España desde finales de marzo del presente año y que tiene un precio oficial de 99 €. Ahora mismo, si os hacéis con ella en la cadena de tiendas Game (que es donde la compré yo) os regalarán un vale de 10 € para descargaros juegos y aplicaciones en la tienda online de OUYA. Ignoro si en otras tiendas también regalan ese vale o es una promoción exclusiva de Game.

DISEÑO

He de reconocer que el diseño de OUYA me encanta por minimalista, sobrio y elegante. Se trata de un cubo metálico gris mate de 7,5 cm de arista con las esquinas redondeadas en su parte inferior y cuya cara superior posee un único botón de encendido y apagado. En el frontal está grabado el nombre de la consola y en el propio botón de encendido (que se ilumina con un LED blanco cuando la máquina está funcionando) aparece el logo de esta. Un aspecto sencillo, sin estridencias y tremendamente zen que a mí particularmente me parece delicioso.

OUYA II

En la parte trasera se encuentran los conectores para audio/vídeo (HDMI), datos (USB, microUSB y Ethernet) y alimentación eléctrica. Si levantamos la consola para mirarla por debajo veremos una pequeña rejilla circular que sirve para tomar aire fresco del exterior y así refrigerar sus componentes electrónicos internos que se reducen a una minúscula placa electrónica con un disipador de calor sobre el integrado principal y un pequeño ventilador sobre éste. Si os pica la curiosidad, podéis ver al detalle cómo es internamente esta máquina en el despiece publicado por Ifixit hace unos meses.

Si bien la consola como tal me encanta (recuerdo que el primer día que la tuve en la mano no podía dejar de mirarla desde todos sus ángulos) el mando es un poco el “patito feo” del conjunto: aunque su diseño recuerda al de los mandos de la familia Xbox, pronto comprobaremos que su construcción y su tacto no son tan refinados como el de estos.

Para empezar, el mando necesita dos pilas AA para funcionar, situándose estas en las zonas laterales del mismo, de tal modo que hay que levantar la carcasa magnética que hay a cada lado para poder insertarlas. Esto es una de las mayores pegas que le encontré a Wii en su momento; aunque reconozco que llevo ya bastantes horas de uso de la OUYA y todavía no he tenido que cambiarlas, de modo que parecen tener una buena autonomía. Sigue sin convencerme el uso de pilas en un mando de videoconsola a estas alturas de la película; pero al menos parece que con OUYA no voy a tener que invertir mis ahorros en acciones de Duracell.

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Deciros a grandes rasgos sobre el mando que éste posee dos “setas” analógicas, una cruceta digital, cuatro botones de disparo, cuatro gatillos en su parte posterior, un botón de sincronismo con la consola y una zona táctil por la que podemos deslizar nuestro dedo para controlar un cursor en pantalla. Su conexión es a través de bluetooth, no dispone de vibración ni de acelerómetros y podemos conectar un máximo de cuatro mandos a la videoconsola simultaneamente.

El transformador de corriente es un poco grande si estamos habituados a los que vienen con los móviles o las consolas portátiles. Comentar que da 12 Vcc a su salida y que la consola conectada a un vatímetro no ha consumido más de 7 W siempre y cuando no tengamos conectado un disco duro USB a su parte posterior, en cuyo caso el consumo aumenta ligeramente en función del dispositivo conectado.

Comentar también que en la caja de la consola se incluye un cable HDMI, ya que es un detalle no muy habitual incluso en consolas que triplican el precio de esta OUYA. No es una maravilla ni es demasiado largo, pero nos puede sacar del apuro si no tenemos uno a mano.

Por cierto, si os gusta leer los manuales de los gadgets electrónicos que compráis con OUYA lo lleváis claro, porque lo único que se incluye es una página impresa con los tres pasos que hay que dar para encender la consola por primera vez.

Y ya que hablamos del primer arranque, lo único que podréis hacer en ese momento es conectar la consola a Internet para que ella misma se ponga a descargar el último firmware disponible e instalarlo. Un proceso que en teoría se podría hacer a través de WiFi perfectamente pero por mi experiencia (y la de muchas otras personas) es recomendable hacerlo a través de cable Ethernet si no queréis desesperaros en el intento.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

El hardware de Ouya va acorde al precio de la máquina, y es que básicamente lleva componentes muy similares a los que vais a encontrar en cualquier tablet o smartphone de gama media. Tened en cuenta que se trata de una consola que funciona con Android 4.1, que está diseñada exclusivamente para ejecutar juegos y material audiovisual y que ni siquiera cuenta con pantalla propia, de modo que ese precio de 99€ tampoco es que sea un milagro de la naturaleza.

Metiéndonos en datos más técnicos, el corazón de esta pequeña máquina es un chip Nvidia Tegra 3 (modelo T33) con 1 GB de memoria RAM tipo DDR3 y 8 GB de memoria ROM para almacenamiento de datos y aplicaciones. Su salida HDMI es capaz de enviar 1920 x 1080 pixels a la TV y además del puerto Ethernet cuenta con conexiones inalámbricas mediante WiFi y Bluetooth.

OUYA V

Si queremos ampliar esos 8 GB de capacidad de almacenamiento tendremos que emplear el puerto USB situado en la parte trasera, en el cual podréis conectar un pendrive o un disco duro externo. Si además de para jugar tenéis pensado emplear la OUYA como reproductor multimedia os recomiendo que invirtais en un almacenamiento amplio (preferiblemente de tipo flash por el tema del consumo) y lo dejéis siempre conectado a la consola.

En funcionamiento la consola es muy sigilosa. Al ser el ventilador la única parte móvil de esta, sólo apreciaremos un leve zumbido cuando éste entra en acción debido a que la temperatura en el interior de la máquina ha subido del valor prefijado por el fabricante. Por cierto, me gustaría comentar que no he tenido ningún tipo de problema debido a sobrecalentamientos o similares hasta el momento. Digo esto porque una vez leí en el foro de OUYA que un usuario se quejaba de que al cabo de unos minutos de uso la consola se bloqueaba y no se podía ni tocar el cuerpo de la misma de lo caliente que estaba. Cuando días después puso una fotografía de su OUYA resulta que el tío no había quitado los plásticos transparentes que protegen las entradas y salidas de aire de la consola y de ahí que se calentara de aquella manera. Por tanto, si la consola alcanza una temperatura muy elevada está claro que se bloqueará; pero por lo que he podido comprobar, con un uso normal no hay problemas de este tipo.

El único pero que le pongo a OUYA en funcionamiento es el escaso rango de alcance del WiFi integrado. A no ser que estemos en la misma habitación donde tengamos situado el router, la conexión a Internet se convierte en algo lento, tedioso y con continuos cortes. Con un cable Ethernet todo va como la seda; pero eso penaliza la movilidad de la consola.

FUNCIONALIDAD

Si alguno de los presentes está leyendo este artículo buscando una comparación con las actuales consolas de sobremesa puede dejar de leer y buscar por otro rincón de Internet, ya que aquí no lo encontrará. La filosofía de OUYA es muy diferente a la de Xbox One, PS4 o WiiU, ya que para empezar, a excepción de Final Fantasy III, no encontrará en la tienda de aplicaciones títulos de renombre ni de compañías conocidas; siendo casi todos ellos de pequeños desarrolladores independientes en los que prima la imaginación por encima de los aspectos técnicos.

Si sois unos primerizos en el mundillo de los videojuegos, seguramente OUYA no es vuestra consola, ya que exceptuando algunos títulos punteros como Shadowgun, la mayoría son aventuras gráficas, remakes de juegos clásicos (hay una versión de Another World realmente espectacular), puzzles y arcades muy simplones. Y digo esto porque a día de hoy la gente espera de las consolas unos gráficos hiperrealistas, sonido multicanal, árboles modelados con varios millones de polígonos… y esto es algo que en OUYA no vais a encontrar (al menos de momento).

OUYA III

Los que, como yo, más apreciarán las bondades de esta pequeña máquina son los que crecieron con ordenadores de 8 bits en los que las bandas sonoras de los videojuegos consistían en poco más que un pi-po-pi-pi-po repetido hasta la saciedad y un muñeco creado con una docena de pixels que saltaba y se agachaba según se le acercaban unos cuadrados de colores que, se suponía, eran las balas enemigas.

Para esas personas OUYA representa una vuelta a los orígenes y a la esencia misma de los videojuegos. Los que ya estamos cansados de ver siempre lo mismo, de que la jugabilidad se diluya en los datos técnicos y de que todos los años las grandes firmas saquen títulos basados en los mismos patrones vemos en OUYA un soplo de aire fresco en el que la gente puede crear sus propios títulos y distribuirlos a través de internet.

TÍTULOS DISPONIBLES

Los títulos de OUYA se adquieren a través de la tienda online de la consola. Muy al estilo de las tiendas de aplicaciones de Android e iOS, aunque con un aspecto muy simplificado. A día de hoy tenéis 775 títulos disponibles para esta minúscula consola, si bien poco a poco esta cifra va aumentando.

Algo que gusta mucho en la filosofía de OUYA es que en teoría todo título disponible es gratuito o al menos tiene una demo para probarlo antes de decidirnos a comprar la versión completa. Aun así, en la práctica hay algunos títulos (pocos, eso sí) que no disponen de esa versión de evaluación y, por tanto, si queremos jugarlos tendremos que soltar la pasta correspondiente.

En cuanto a los precios de los juegos, la gran mayoría se mueve entre 1 euro y 5 euros. Hay unos cuantos que son completamente gratuitos y algunos que cuestan unos 15 euros; pero en general son precios bastante asequibles. Eso sí, el principal problema de esto es que aunque la consola funciona bajo Android 4.1 sólo puede ejecutar los juegos comprados en su propia tienda online, no existiendo posibilidad de cross-buying. Es decir, que si ya habíamos pagado por jugar a Shadowgun en nuestra tablet o móvil Android, nos va a tocar volver a pasar por caja si queremos tenerlo en OUYA.

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Comentar también que hay disponibles unos cuantos títulos multijugador; pero no penséis que detrás de OUYA hay una comunidad de usuarios tipo Xbox Live o Playstation Network. En este caso tenemos que volver a la metodología clásica (época del Quake 3 y similares) de abrir una partida dentro del propio juego y esperar a que otros jugadores se unan a ella, dependiendo este protocolo de cómo lo haya implementado el programador del título de turno.

Además de los videojuegos, OUYA juega en dos campos más. Por un lado el multimedia, y es que hay disponibles aplicaciones para reproducción de audio y vídeo tan buenas como XBOX Media Center o mi adorado VLC. Esto hace que ese pequeño cubo que podemos colocar junto a la TV del salón sin que desentone se convierta en un reproductor de películas y discos que podemos manejar cómodamente sentados en el sofá.

Por otro lado tenemos disponibles para OUYA emuladores para casi todas las consolas de 8 y 16 bits además de Playstation y Dreamcast. Precisamente gracias a este último estoy rejugando a esa de arte llamada Shenmue casi como en la máquina original. He de reconocer que hay algunos fallos gráficos cuando aparecen texturas superpuestas y tirones puntuales en algunas secuencias con gran carga poligonal; pero para aquellos que disfrutamos con Dreamcast, el emulador Reicast es una muy agradable sorpresa que además funciona realmente bien.

VEREDICTO

Para finalizar este análisis, voy a recalcar la idea que he intentado transmitiros a lo largo de todos los párrafos anteriores: OUYA no está en la órbita de las consolas que venden en los centros comerciales. Se trata de una especie de experimento dirigido a un público algo peculiar y que ya empieza a estar algo quemado de la fórmula habitual de los videojuegos que se ha ido repitiendo una y otra vez en la última década.

Si veis a OUYA desde esa perspectiva os encantará, la disfrutaréis y perdonaréis sus múltiples fallos. Sin embargo, si seguís empeñados en buscar en OUYA una máquina de bajo coste a la que jugar a los FIFA, Gran Turismo, Call of Duty, Los Sims, Need for Speed y similares, no tardará en acabar cogiendo polvo en alguna estantería.

OUYA I

Lo Mejor

  • Diseño fantástico
  • Precio (99 €)
  • Emuladores y remakes clásicos
  • Juegos de bajo precio y con posibilidad de prueba

Lo Peor

  • Conexión por WiFi muy lenta
  • Mando a pilas y de tacto algo tosco
  • Bastantes títulos de dudosa calidad
  • Tienda de aplicaciones propia sin posibilidad de cross-buying

El lanzamiento del Nexus 4: pólvora mojada

Soy usuario de los servicios de Google desde hace muchos años. Creé mi cuenta de Gmail en 2004 gracias a una invitación de mi hermano y desde entonces toda mi comunicación personal “digital” se ha basado en ella por parecerme una herramienta mucho más integrada, fiable y potente que las ofrecidas por la competencia.

Dell Inspiron Mini 10

La evolución de Android

Como aficionado a la tecnología seguí con atención y curiosidad los primeros pasos de Android durante 2009 en aquellas primitivas versiones que ya apuntaban maneras y que han ido madurando hasta la actual Jelly Bean. Parecía imposible plantarle cara a Apple y su sistema iOS pero el tiempo ha demostrado que Android es sistema tan versátil y capaz como el de Cupertino. He visto crecer a Android desde que era poco más o menos que un experimento corriendo sobre un prototipo hasta la popularización que ha tenido en los últimos meses con todo tipo de dispositivos basados en este software y he de decir que la evolución ha sido increíble.

En cualquier caso, viendo lo que prometía este sistema operativo, desde hace aproximadamente dos años y medio poseo un Samsung Galaxy S con sistema Android 2.3.4 al que desde hace poco más de un mes acompaña un Nexus 7 con su Android 4.2.1 con el que estoy encantado.

Del Nexus 7 me gusta especialmente la duración de su batería, la fluidez del sistema operativo al no llevar ninguna capa propia del fabricante así como la política de actualizaciones directa por parte de Google. También su precio es un aspecto rompedor para un producto de este tipo que ha contribuido a potenciar su presencia en un mercado que ahora mismo está en plena expansión.

Precisamente por todos estos motivos tengo muy claro que mi próximo móvil volverá a llevar Android. Concretamente será uno de la gama Nexus y más concretamente el recién lanzado Nexus 4, que es precisamente de lo que quiero hablar en esta entrada.

Lanzamiento fantasma

Al igual que mucha gente, intenté en vano hacerme con un Nexus 4 cuando salió al mercado hace poco más de un mes (el 13 de Noviembre, exactamente) pero debido al caos que sacudió ese día la web de Google Play con miles de personas tratando de hacerse con uno de estos dispositivos simultáneamente y agotando todas las unidades disponibles en apenas quince minutos me fue imposible renovar mi ya veterano Galaxy S.

Nexus4agotado

Era previsible que la demanda inicial iba a ser altísima debido a las características del teléfono y su “bajo” precio (lo entrecomillo porque no dejan de ser trescientos eurazos) pero lo que es inadmisible, y más en una empresa como Google, es que después de tanto tiempo sigamos con el producto agotado y sin saber cuándo se va a reponer el stock de este modelo en nuestro país.

Yo me estoy resistiendo a hacerme con un Samsung Galaxy SIII o algún modelo similar por los dos motivos que os comentaba anteriormente, pero no me parece ni medio normal que miles de clientes queramos adquirir un producto comercializado por una gran empresa y un mes después del lanzamiento todavía no tengamos ni la más mínima noticia del asunto.

No es de recibo que Google no de ni siquiera previsiones de reposición de stock y que incluso haya gente que consiguió adquirir su teléfono el día de lanzamiento y todavía no lo haya recibido; como tampoco es de recibo que el único comunicado oficial haya sido para echar las culpas a LG, que es la empresa que fabrica el teléfono como tal. Al fin y al cabo Google es la que vende el teléfono desde su propia web y empleando su logística interna, de modo que culpar a LG de este descontrol es algo muy poco elegante y que está fuera de lugar. Seguro que si el lanzamiento hubiera sido un éxito ya se encargaría Google de no sacar a relucir el nombre de LG por ninguna parte.

Pese a todo sé que antes o después acabaré haciéndome con un Nexus 4 porque ese es el móvil que quiero por muy diversos motivos y de ahí no hay quien me apee, pero Google ha de tener claro que con este desastroso lanzamiento ha perdido muchos clientes potenciales y, a la vez, ha dañado el prestigio que tenía hasta ahora; pues no ha sabido prever una situación que estaba cantada. Como siempre, dentro de unas semanas la situación se estabilizará y el ratio de oferta y demanda se acercará a la unidad permitiendo comprar el teléfono a todos los que estamos interesados en él, pero para entonces se habrán dejado de vender muchos miles de dispositivos.

Nexus 4

El poder de la información

Google sabe perfectamente lo que buscamos en internet (Google Ads es una prueba de ello) y un simple vistazo a Google Trends muestra que en los días previos al lanzamiento muchos andábamos buscando cualquier información del dispositivo que pudiéramos encontrar, de modo que los encargados de marketing de la empresa sabían perfectamente que la demanda del dispositivo iba a ser tremenda.

¿Por qué entonces tan sólo se pusieron a la venta unos pocos miles de dispositivos? ¿No hubiera sido más lógico haber planeado mejor el lanzamiento para poder cubrir la demanda y más siendo en las fechas previas a Navidad? Tal vez el poco tiempo que separó la presentación del teléfono de la fecha de lanzamiento (un par de semanas aproximadamente) pudo tener algo que ver, pero el caso es que Google apostó por romper el mercado al colocar un precio de 300 y 350 euros a las dos versiones existentes del Nexus 4 y ya se imaginarían que eso iba a provocar una avalancha de peticiones como ya ocurrió en su momento con el Nexus 7.

Salida

Por supuesto que no soy ningún experto en marketing, pero creo que la jugada que ha hecho Google (apuntar muy alto y disparar con pólvora mojada) le pasará factura si en el futuro piensa seguir comercializando sus propios dispositivos, ya que en ese campo parece quedar claro que su gran rival Apple le lleva siglos de ventaja.

Por descontado, todo mi apoyo a Google y su estrategia de introducir en el mercado dispositivos de gama alta a precio de gama media porque así conseguirán que los fabricantes no nos cobren 700 euros por unos dispositivos que nos les cuesta más de 200 euros fabricarlos; pero si anuncias algo a bombo y platillo has de ser capaz de aguantar el tipo cuando llegue la hora de lanzar el producto y no desentenderte de los clientes que han decidido confiar en ti.

Sorpresas te da la vida: ¡He sido inmortalizado en fieltro!

Hace unas semanas me senté a responder las dudas que había pendientes en los comentarios del blog y al día siguiente recibí un e-mail de Mónica; la remitente de una de esas dudas. En su correo me decía que tanto la respuesta a su duda en particular (que versaba sobre objetivos macro y distancias focales) como los artículos fotográficos del blog le habían sido de gran utilidad y que le gustaría tener un pequeño detalle conmigo como a modo de agradecimiento.

Mónica es una de esas personas que combinan habilidad y arte (algo que a alguien como yo, negado para el dibujo y un auténtico manazas a la hora de afrontar cualquier trabajo manual, le resulta sorprendente) y dedica sus ratos libres a hacer caricaturas de personas y animales en fieltro para exponerlos en su web Pelusillas y trastadas. Lo que me comentó es que le gustaría regalarme un broche personalizado que pudiera poner en la mochila donde suelo llevar la cámara para así darle un toque diferente.

La verdad es que me pareció una curiosa iniciativa y me gustó la idea; de modo que le pasé a Mónica un par de fotos en las que se me viera más o menos bien y ella se puso manos a la obra; dando lugar a la pelusilla (así llama ella a este tipo de creaciones) que tenéis a continuación:

Luipermom en fieltro (I)

Cuando tuve el broche en mis manos por primera vez no pude evitar exclamar un sonoro “¡Qué grande!” y soltar una carcajada al comprobar que el muñequito sí que tenía un cierto parecido a mí así como unos cuantos detalles muy trabajados; de modo que lo puse en un lateral de mi mochila fotográfica que ahora tiene un detalle que la hace más personal y desenfadada.

Luipermom en fieltro (II)

Más allá del cuidado y el esmero puesto en la pelusilla que os muestro, lo que más me ha llamado la atención es que alguien haya tenido un detalle conmigo por el simple hecho de haberle echado una mano. Algo que en cierto modo me recuerda a aquella familia que me quería invitar a comer por haberles hecho una foto de grupo en el pueblo de Torre la sal; y es que este tipo de experiencias le dan un poco de color a la vida, ¿no creéis?.

Por supuesto, además del agradecimiento público a Mónica plasmado en esta entrada me gustaría pediros que, si os ha llamado la atención, os paséis por su web y echéis un vistazo a sus creaciones, ya que seguro que os sorprenden tanto como a mí y lo mismo hasta os animáis a que os hagan una propia. También le podéis echar un vistazo a su blog, donde los animales y las manualidades son protagonistas de la mayoría de las entradas y el optimismo campa a sus anchas entre párrafos y fotografías.

Cuando el PIN no era un número

Me resulta curioso encontrarme ejemplos de cómo cambia un idioma con el paso del tiempo; y es que el otro día paseando por Madrid me topé con una tienda de ultramarinos con aspecto de llevar cerrada unos cuantos años a la que no me pude resistir a hacerle la fotografía que tenéis a continuación.

Ultramarinos "El pin"

Lo primero que captó mi atención fue el nombre de la tienda y acto seguido el entrañable cartel de “Pan Ángel Alonso”; aunque he de reconocer que, en general, siento debilidad por estos mudos testigos de décadas pasadas que todavía siguen en pie por los rincones más olvidados de nuestras urbes.

Lo curioso del nombre de esta tienda es que aunque hoy en día todos asociamos la palabra PIN al número de cuatro cifras que introducimos al encender el móvil o usar la tarjeta en el cajero (“Personal Identification Number”) hace años un pin no era más que una insignia colocada en la solapa de nuestra chaqueta favorita.

Estoy seguro de que a la hora de bautizar a su tienda, el dueño de Ultramarinos EL PIN no se imaginaba que muchos años después la gente que pasaba delante del luminoso pensaría en tecnología y números de cuatro cifras; pero el caso es que ahí está la prueba de que un idioma es algo vivo que va cambiando con los años y que ciertas palabras pueden vivir una segunda juventud a golpe de diccionario.

Un plagio muy descarado

Dando una vuelta hoy a primera hora de la mañana me encontré en plena calle del Ángel con una estrategia de marketing tan cutre que tuve que detener mis pasos y mirar el cartel de nuevo para creerlo:

Plagio barato

Supongo que ya os habréis dado cuenta del asunto; pero por si andáis despistados os diré que existe una cadena de supermercados llamada AhorraMas con una fuerte presencia en la comunidad de Madrid y alrededores. Raro es el barrio en el que no existe uno de estos comercios, de modo que son más que conocidos por los habitantes de Alcalá y de cualquier otro municipio de la zona.

Pues bien, lo que han hecho los responsables de esta frutería que veis en la imagen es imitar descaradamente la iconografía de estos supermercados que os digo hasta el punto de que a la hora de bautizar el negocio han variado tan levemente el nombre original que la diferencia estriba en una sola letra.

De “AhorraMas” a “Ahora Mas”. ¿Se puede ser más cutre?

Lugares abandonados (27): la joyería Suiza en la calle Mayor

Los lugares abandonados no son patrimonio exclusivo de los barrios periféricos y los rincones olvidados de Alcalá. De hecho, en la calle Mayor se pueden ver algunos de ellos en parte propiciados por el progresivo cierre de comercios en esa zona de la ciudad.

Uno de estos ejemplos es la veterana joyería Suiza, que lleva cerrada unos cuantos meses como atestigua su puerta llena de pintadas. Y aunque ignoro si en la vivienda que hay sobre ella vivían los dueños del negocio de la planta baja, antiguamente esto era algo muy habitual y pudiera ser que esta gente hubiera decidido dar un cambio de rumbo completo a su vida echando el cierre a la joyería y poniendo en venta su propia casa. Son pequeñas historias que nos cuenta la ciudad si tenemos tiempo para sentamos a escuchar.

Joyería Suiza (Calle Mayor)

Sea como sea, esta joyería ya no existe como tal del mismo modo que la vivienda que hay sobre ella también es ahora un lugar fantasmagórico. No sé si con el tiempo se abrirá aquí un nuevo comercio, si llegará una familia a habitar esa casa con ventanas rotas o si por el contrario se quedará así indefinidamente como ha ocurrido con la cerería “La Fuencisla” que hay frente a este lugar; pero espero que antes o después la calle Mayor recupere el esplendor de tiempos pasados.

De todos modos, ya que hablamos de la calle Mayor y teniendo en cuenta el cariño que le tengo a este lugar, prometo que en la próxima entrada del blog le haré un pequeño homenaje personal para compensar la sensación de vacío que provocan estas entradas sobre lugares abandonados.

¡Gracias por leerme!

Cuatro millones de móviles acaban de quedar inutilizados

El Sábado me llamó mucho la atención que a las 10:30 de la mañana había una cola de personas que salía de la tienda Vodafone de la plaza de Cervantes y se prolongaba bastantes metros por la acera. En ese momento no caí en la razón por la que estaba allí toda esa gente, pero cuando después de comer escuché en TV que estaban hablando del tema de los móviles prepago caí en la cuenta:

Si tenéis un movil con tarjeta prepago y no habéis sido precavidos, ahora mismo tenéis un bonito trozo de plástico en el bolsillo debido a ley que obliga a tener asociado cada teléfono con su usuario. Una ley que ha contemplado dos años de plazo para llevar a cabo este proceso de identificación; pero incluso así las operadoras calculan que actualmente hay en España unos cuatro millones de móviles todavía sin identificar y que, por tanto, han quedado fuera de servicio hace apenas unos instantes en una especie de apocalipsis tecnológico.

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Inicialmente se dijo que todo teléfono no identificado el 9 de Noviembre de 2009 (es decir, hoy) quedaría inutilizado por completo; pero gracias a una negociación de última hora entre las operadoras y el gobierno se ha decidido dar un plazo extra de seis meses durante los cuales aquellos números no identificados no podrán llamar ni ser llamados hasta que sus dueños los registren convenientemente en una tienda de telefonía.

Sea como sea, el caos va a ser bestial: toda esa gente que se levantará de la cama y se encontrará con que su teléfono no funciona se acercará a las tiendas de telefonía para tratar de solventar la situación cuanto antes, por lo que las colas y los problemas están más que asegurados de ser ciertas las cifras de tarjetas prepago no identificados proporcionadas por las operadoras.

Vale que la medida tal vez no contente a todo el mundo; pero señoras y señores, ha habido dos largos años para identificar esas tarjetas, y para que todo el mundo se entere de ello las compañías han estado bombardeando con SMSs a los usuarios; por lo que aquellos teléfonos no identificados a día de hoy están fuera de servicio por despiste o dejadez de sus propietarios.

Espero que no estéis en esa situación, porque por la ley de Murphy hoy el móvil os hará más falta que nunca; pero bueno, al menos sabéis que tenéis seis meses para solventar la situación y que vuestro teléfono vuelva a la normalidad en cuanto os paséis por una tienda de telefonía perteneciente a vuestra compañía para dar vuestros datos personales. Eso sí, no lo dejéis correr; no vaya a ser que se os pasen también esos seis meses de plazo y entonces la cosa no tenga ya remedio.

De todos modos, las largas colas del Sábado por la mañana me demuestan una cosa: dejar las cosas para el último día es el auténtico deporte nacional.

Inspiración vs. horarios

Nunca he visto una forma más elegante de decir “abrimos y cerramos cuando nos da la gana” que la de esta tienda de tatuajes situada en las inmediaciones del parque O’Donell de Alcalá de Henares.

Horario de apertura. El arte tiene estas cosas (I)

Horario de apertura. El arte tiene estas cosas (II)

HORARIO

El arte no tiene un horario comercial, por lo tanto abrimos de lunes a viernes desde las 16:30 hasta las 20:30h, si el tiempo lo permite y el artista se encuentra inspirado.

Alcalá de Henares ayer y hoy (11)

Aprovechando que estamos de rebajas y que precisamente hoy estoy de cumpleaños 😛 y por lo tanto es un buen día para ir de compras, vamos a descubrir cómo hay comercios que por necesidad o por ganas de innovación son capaces de reinventarse manteniendo sus raíces.

El caso de hoy es el de la tienda de deportes Canales, en la Plaza de los Santos Niños de Alcalá de Henares. En ese lugar que hoy dispone de raquetas, mochilas, gorras y todo tipo de material deportivo hace muchos años (la fotografía es de 1928) se reparaba calzado y se hacían también zapatos a medida.

Calzados Guillermo Canales en 1928

“Calzados G. Canales”. Guillermo Canales. 1928. Extraída del libro “Alcalá habla, hoy es ayer” de Ramón del Olmo. ISBN: 84-87914-71-3.

Lo más sorprendente de esta fotografía es que si la comparamos con la época actual pocas cosas han cambiado en apariencia: la esquina y la puerta son perfectamente reconocibles, y la única diferencia claramente apreciable es la techumbre que hay sobre la puerta y que protege a la tienda de los rayos del sol en las horas centrales del día.

Calzados canales (actualmente tienda de deportes)

“La tienda Calzados G. Canales en la actualidad: Deportes Canales”

Bueno, pues con estas dos fotos hemos terminado el viaje por el tiempo de hoy. Dentro de nada nos volvemos a dar otra vuelta por la ciudad en busca de más rincones con historia 😉

¡Un saludo y gracias por leerme!

Alcalá de Henares ayer y hoy (7)

Bien, llegó el jueves, así que nos toca un nuevo paseo por la ciudad de Alcalá de Henares: en esta ocasión nos vamos a quedar en un lugar a escasos metros del convento que os mostraba en la entrada anterior de esta serie, de modo que sin más preámbulos cojamos la cámara de fotos y dispongámonos a hacer turismo a través del tiempo 😉

Esquina plaza de San Diego con calle Bedel en 1952 (Santos Yubero)

“Esquina plaza de San Diego con calle Bedel” (Santos Yubero) 1952. Extraída del libro “El archivo y la fotografía de Alcalá de Henares” de Luis Alberto Cabrera Pérez. ISBN: 84-87914-53-5.

Como veis, estamos ante un edificio típico de la zona con sus balcones, su ropa tendida en las cuerdas y su calle muy mal asfaltada (o bien sin asfaltar). Vamos a observar ahora la fotografía comparativa con la actualidad para ver que en este rincón de la ciudad tampoco han cambiado demasiadas cosas pese a que ahora hay una tienda de recuerdos típicos complutenses en la puerta que se ve a la izquierda de la imagen original.

Esquina plaza de San Diego con calle Bedel en la actualidad

Esquina plaza de San Diego con calle Bedel en la actualidad

Bien, y aquí termina nuestro paseo virtual de hoy. El próximo lunes (último día del año) volveremos a recorrer las calles de la ciudad con una comparación “ayer vs. hoy” que os va a encantar. Hasta entonces pasad un buen fin de semana.

¡Saludos desde Alcalá! 😉

www.bateríasdigitales.com

El único problema con el que me enfrenté cuando compré la PDA de la que os hablaba el viernes es que su batería había estado muuuuuchos meses sin ser cargada; hasta el punto de que por mucho tiempo que la conectara a la corriente no era capaz de guardar nada de energía en sus células (aprovecho para hacer mención de este útil post que escribí hace tiempo sobre las baterías de litio) y por lo tanto todo dato guardado en la memoria se perdía irremediablemente en cuanto se desconectaba el cargador del enchufe.

Buscando soluciones a través de internet (la batería oficialmente no es reemplazable por el usuario) me topé con una tienda (tras haber desechado unas cuantas previamente debido a que o bien estaban en Hong-Kong o bien no me daban ninguna buena espina) en la que vendían una batería de recambio para la Palm Tungsten E (modelo 383E562XL) a un precio bastante razonable de 27€ más 3€ de gastos de envío por agencia de mensajería. La tienda como tal se llama Baterías Digitales, y en su web poseen una amplia gama de baterías de recambio para cámaras digitales, videocámaras, ordenadores portátiles y PDAs.

Lo que más me gustó es que la tienda está situada dentro de la Comunidad de Madrid (más rapidez y menor coste para los envíos) que tiene un trato muy directo con el cliente y que posee muy buenas referencias si buscamos un poco por internet. No me fiaba mucho de hacer un pago con tarjeta de crédito a una tienda situada en la otra punta del mundo, así que finalmente me animé a hacer el pedido en esta tienda vecina y pagarlo haciendo un ingreso directamente en su cuenta bancaria de Cajamadrid.

Pues bien, al día siguiente salió mi pedido y antes de 24 horas ya lo tenía en casa a través de Nacex, los cuales me dieron incluso un número de seguimiento para poder “trackear” el paquete. La batería llegó en perfecto estado a mis manos y enseguida me puse manos a la obra para poder instalarla.

La operación de instalación se complicó un poco debido a que la batería era un poco más alta que la “oficial” de Palm y la tapa trasera de la PDA se resistía a encajar correctamente, de modo que antes de forzar nada escribí un correo a la tienda para que me asesoraran un poco, y el caso es que me sorprendió gratamente que antes de dos horas tenía un e-mail en mi bandeja de entrada comentándome alguna cosa útil que al final me vino bastante bien para conseguir colocar la batería con éxito.

En definitiva: una tienda online más que recomendable con una amplia gama de productos (raro es que no tengan una batería de sustitución para tu portátil, cámara o PDA) y con una atención al cliente muy cuidada y esmerada, que al fin y al cabo es algo a tener en cuenta. La próxima vez que necesitéis una batería de recambio acordáos de www.bateriasdigitales.com

¡Nos leemos! 😉