Stay hungry, stay foolish

A nada que hayáis visto un rato la televisión o hayáis abierto un periódico durante el día de hoy os habréis encontrado con la triste noticia de la muerte de Steve Jobs.

Y precisamente porque los medios de comunicación ya se han encargado de repasar toda la vida y la obra del cofundador de Apple, a mí me gustaría referirme a un aspecto de Jobs más filosófico y mucho más humano que los omnipresentes iPod, iPad, iMac, iPhone y demás artilugios tecnológicos que muchos de nosotros tenemos en casa.

Steve Jobs era una persona vital y con una concepción de su existencia tan especial que fue precisamente eso lo que le hizo alcanzar todo aquello que se proponía.

Para entender a lo que me refiero, si tenéis un cuarto de hora libre os recomiendo que lo invirtáis en ver este vídeo en el que Steve pronuncia un discurso en 2005 frente a los alumnos recién graduados de la universidad de Stanford porque os aseguro que después os sentiréis mucho más vivos.

Hasta siempre Steve.