Review: Panasonic Lumix G 14mm f/2.5 ASPH

Ya sabéis lo mucho que me gustan los objetivos de focal fija. Sin ir más lejos, el 35mm f/1.8 suele ser la pareja de mis réflex Nikon en muchas ocasiones ya sea por estas tierras o en algún que otro viaje a Madrid.

Precisamente por eso la compra hace aproximadamente un año de la Olympus E-PL1 sólo tuvo un “pero”; y es que no encontré en aquel momento el kit que venía con el 17mm f/2.8 de la misma marca, teniendo que conformarme con un 14-42 de prestaciones básicas.

Sin embargo, desde hace un tiempo le tenía puesto el ojo encima al Panasonic Lumix G 14mm f/2.5 ASPH, de modo que al final conseguí hacerme con uno que, dicho sea de paso, no he desmontado de la cámara desde el momento en que lo recibí.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Ya os comenté hace poco que lo bueno del estándar micro cuatro tercios es que mientras los objetivos se ajusten a dicha especificación podemos montarlos en el cuerpo que tengamos ya sea de una marca u otra. Por eso aunque esta óptica esté firmada por Panasonic funciona al 100% en los cuerpos Olympus y viceversa (las ópticas Olympus funcionan perfectamente en cuerpos Panasonic).

Tres Oreos apiladas

Había leído que el tamaño de este objetivo es más o menos como el de tres galletas Oreo apiladas; y aunque de primeras pensé que sería una exageración, en cuanto lo tuve en la mano me di cuenta de que la comparación es bastante acertada, porque de verdad que la óptica es realmente diminuta.

Lamentablemente no tengo por aquí tres galletas de la conocida marca para hacer la comparación; pero sí una moneda de dos euros y mi Nikkor AF-S 35mm f/1.8 para que veáis lo poco que abulta esta pequeña creación de Panasonic.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

La bayoneta es metálica, el cuerpo (sin las tapas protectoras) mide apenas un par de centímetros de grosor y la lente frontal ni sobresale ni es de gran tamaño; por lo que estamos ante una óptica de lo más discreta que no atraerá demasiadas miradas ajenas como ocurre, por ejemplo, cuando llevo la D300 con el Nikkor 80-200 f/2.8.

Todavía recuerdo cuando una pareja pasó a mi lado mientras hacía fotos del triatlón que se celebró recientemente por aquí y ella dijo “Uy mira, parece que esto va a salir en el periódico” mientras me señalaba claramente a mí.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Una cámara m4/3 con este objetivo de tipo pancake montado en ella dará lugar a un conjunto ligero y de pequeño tamaño que cabrá en cualquier bolsillo amplio (desde luego no en unos vaqueros ajustados) y que nos permitirá captar imágenes de buena calidad siempre que sepamos lo que tenemos entre manos (ya sabéis de mi insistencia en conocer las limitaciones de nuestro equipo).

Para que os hagáis una idea, mi Olympus E-PL1 con el objetivo montado, batería y tarjeta de memoria pesa exactamente 400 gramos; mientras que una Nikon D40 con el 35mm f/1.8 que os decía antes sube hasta los 780 gramos.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Es un angular

Como ya sabréis, el formato m4/3 tiene un factor de recorte de 2x, de modo que este 14mm va a darnos un ángulo de visión similar al de un 28mm montado en una cámara full frame: una focal de lo más clásica que siempre ha sido un referente para la fotografía social dado que al entrar en el terreno del angular nos permitirá situar en su contexto al motivo principal de la imagen.

De todos modos, como siempre os digo, vale que el ángulo de visión sea similar al de un 28mm en una cámara FF; pero en lo que respecta a la percepción “cerca-lejos” es un 14mm y eso es algo que tendremos que tener en cuenta (si lo usamos para hacer un retrato en primerísimo plano la nariz aparecerá más grande de lo normal ocurriendo justo lo contrario con las orejas; aunque eso no siempre tiene por qué ser un problema).

Renault 4

Como ya os he comentado alguna vez, los angulares son mucho más complejos de utilizar que los teleobjetivos, ya que mucha gente tiende a emplearlos para que “entren más cosas en la foto” y esto sólo da lugar a imágenes vacías de contenido dominadas en gran parte por cielos y suelos sin ningún interés.

Un angular sirve para jugar con los conceptos de cerca y lejos; algo para lo que tendremos forzosamente que llenar el encuadre con el motivo principal de nuestra fotografía. Y, claro, con un ángulo de visión tan amplio si queremos hacer eso no nos queda más remedio que acercarnos mucho a lo que queramos retratar (principal motivo por el que no son las mejores ópticas para ir de safari a Kenia).

Agua

Por tanto, mi recomendación es la misma que a la hora de emplear cualquier distancia focal corta: acercarse mucho al motivo a fotografiar para llenar el encuadre con él y lograr así un punto de vista muy distinto al que estamos acostumbrados cuando vemos el mundo a través de nuestros ojos.

Características técnicas

Aunque en los primeros párrafos ya os he comentado a grandes rasgos las características de este objetivo, voy a enumerarlas a continuación de una forma más ordenada para aquellos amantes de los datos técnicos. Un aspecto del que yo cada vez paso más para centrarme principalmente en la composición y en jugar con la luz.

  • Construcción: 6 elementos en 5 grupos (3 elementos asféricos)
  • Distancia focal: 14 mm
  • Rango de aperturas: f/2.5 – f/22
  • Diafragma: 7 palas redondeadas
  • Distancia mínima de enfoque: 18 cm
  • Ratio máximo de magnificación: 0,10x
  • Ángulo de visión: 75 grados
  • Diámetro de filtro: 46 mm
  • Peso: 55 gramos
  • Dimensiones: 55 mm de diámetro por 21 mm de grosor (sin tapas)

Haciendo fotos

Aunque parezca una perogrullada, no debemos olvidar que la función de un objetivo es hacer fotos (a no ser que esté estropeado, en cuyo caso podría servir como vistoso pisapapeles) y éste es el punto al que ya tenía ganas de llegar. Nada más tener la óptica en mis manos y alucinar con su pequeño tamaño la monté en la cámara y desde entonces toda la luz que he captado con la E-PL1 ha pasado a través de los cristales del pequeño Panasonic.

Textura

Lo primero a destacar con respecto al 14-42 f/3.5-5.6 que venía originalmente con mi cámara es la precisión y la velocidad al enfocar. Una apertura mayor implica que llegará más luz hasta el sensor de la cámara y, por tanto, todo lo que tenga que ver con la evaluación de la imagen en tiempo real por parte de la electrónica interna funcionará mucho mejor.

Es como si nos ponemos a leer un libro bajo la luz del sol o en penumbra. En el primer caso veremos las letras con total claridad y nitidez, mientras que si no disponemos de mucha luz siempre tendremos que forzar más la vista y a veces podemos confundir ciertas letras que tengan trazos similares.

Alpargatas

Con respecto a las aperturas disponibles (de f/2.5 a f/22) he de decir que aunque los resultados a plena apertura son bastante buenos, no son uniformes en todo el encuadre. Disparando a f/2.5 el centro de la fotografía aparece nítido y brillante, pero en las esquinas se aprecia cierto viñeteo y pérdida de definición que si bien no son demasiado graves (cuando disparamos a plena apertura es porque queremos centrar la atención del espectador en el motivo principal de la fotografía, que ocupará seguramente todo el centro del encuadre) sí que restan algo de nota a esta óptica.

Si disparamos entre f/3.5 y f/6.3 obtendremos mejor comportamiento en las esquinas; pero entonces obtendremos las mismas imágenes que podríamos captar con el 14-42 que venía originalmente con la cámara. Estamos de acuerdo en que todo objetivo mejora su comportamiento si cerramos ligeramente el diafragma; pero el caso es que si nos compramos un objetivo de apertura generosa será para sacarle partido a esa característica, ¿no?.

Derecha

Lo que no os recomiendo como norma general es disparar por encima de f/9 aproximadamente porque la pérdida nitidez debida a la difracción empieza a hacerse evidente a simple vista. Ya sabéis que cuanto más pequeño es el tamaño del sensor a mayor apertura (número f más pequeño) comenzará a aparecer la difracción. Además, con una focal tan corta no es necesario cerrar mucho el diafragma para tener una buena profundidad de campo.

Desde mi punto de vista, lo mejor de este 14mm es la ligereza y la discreción que otorga a la cámara; y eso que la E-PL1 no es precisamente una de las m4/3 más pequeñas que hay en el mercado. Me gustaría ver esta misma óptica montada en una E-PM1 porque el conjunto resultante debe de ser del tamaño de una compacta avanzada, sólo que con un sensor de mayor tamaño.

Agua

Como podréis ver en algunas fotografías que ilustran este artículo, este 14mm montado en una cámara m4/3 no da ningún tipo de distorsión óptica. Las rectas son rectas aunque discurran cerca de los bordes del encuadre, si bien esta linealidad es producto de la corrección por software que realiza la propia cámara; ya que de no aplicarse las imágenes sí que mostrarían un acusado efecto de barril por lo que he leído en algunos análisis más técnicos de esta óptica.

Del mismo modo, me gusta comprobar que pese a disparar contra fuentes de luz intensas (el sol, sin ir más lejos) no suelen aparecer flares ni reflejos fantasma. Esto nos permitirá captar bellas puestas de sol que lucirán de una forma muy natural. Tampoco parecen apreciarse excesivas aberraciones cromáticas aunque forcemos algunos contraluces.

Sol y nubes

Conclusiones

Me apetecía mucho hacerme con esta óptica por varios motivos. Uno de ellos es que una focal fija siempre te obliga a moverte más y trabajar los encuadres. No sé si tendréis la misma opinión que yo, pero a veces los zooms nos hacen vagos y en lugar de acercarnos o alejarnos del motivo a fotografiar en busca de nuestra propia perspectiva, nos situamos en un mismo punto y nos limitamos a variar la distancia focal del objetivo. Con un fijo, si queremos acercarnos al motivo a fotografiar tendremos que emplear lo que yo llamo pedestrian zoom.

Grua

Por otra parte, como ya os decía antes, los angulares son focales más complicadas de usar que los teleobjetivos. Con un tele podemos centrarnos en los detalles obviando todo el resto de la escena; mientras que con focales cortas tendremos que tener especial cuidado con la composición porque van a aparecer multitud de detalles en el encuadre y alguno de ellos puede dar al traste con una buena foto. Un angular es una buena manera de mejorar nuestra técnica y la percepción del entorno a la hora de hacer nuestras fotografías.

Pueblo

Por último, tenía muchas ganas de poder llevar en un bolsillo una cámara que me diera una buena calidad de imagen. No sé si es que me estoy haciendo mayor o es que cada vez le doy menos importancia a la técnica y más a la creatividad; pero el caso es que hay veces en las que hasta la D40 me parece demasiado voluminosa como para llevármela a dar un simple paseo.

Si voy específicamente a hacer fotos no me importa cargar con la D300 y las ópticas que crea necesarias porque el resultado final hace que merezca la pena el esfuerzo; pero para el día a día valoro algo ligero, discreto y de pequeño tamaño que me permita captar escenas de los sitios por los que voy pasando. Para cumplir con estas premisas, este conjunto de cámara y objetivo del que hoy os hablo se adapta perfectamente.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Más ejemplos

Tal y como os decía antes, un objetivo se usa para hacer fotos, así que considero que puede venir muy bien terminar este análisis con algunas fotografías más captadas a través de esta pequeña y ligera óptica que os ayudarán a haceros una idea de lo que puede ofrecer.

Chalet

8

cactus

Bancos

Piedra

Ventana

Carriles

Naranja

Playa

Suelo

Escalera

Poste

Escalones

Botones

Primera hora

Al final de la vía verde

Otros análisis de este mismo objetivo (en inglés)

Por si queréis ampliar información, os dejo enlaces a algunas reviews que leí en su momento y que me ayudaron a decantarme por esta óptica por encima de otras opciones que hay en el mercado.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Cosas a tener en cuenta antes de comprar tu primera réflex

Las cámaras réflex son multitud allá donde vayamos. A poco que os fijéis, veréis gran cantidad de cuellos y hombros adornados con cintas de tela en las que figuran en colores chillones los nombres de los principales fabricantes de estos aparatos que nos permiten conservar instantes fugaces para toda la eternidad.

Atardecer

Tal vez tú, estimado lector, estés pensando en dar el salto a este tipo de cámaras en busca de una mayor calidad de imagen y/o posibilidades creativas y buscando información por Internet te has topado con este humilde blog. Pues bien, para ver si consigo aclarar un poco tus dudas trataré de exponer mi particular punto de vista sobre el delicado tema de adquirir la primera réflex.

Cámaras réflex: ventajas y desventajas con respecto a las compactas

Pasar de una cámara compacta a una réflex supone un salto hacia adelante en muchos aspectos; pero no hay que olvidar que también tiene algunas desventajas:

Sucesiones

Ventajas

  • Superior calidad de imagen gracias al mayor tamaño y calidad de ópticas y sensores.
  • Desenfoques acusados por la misma razón del punto anterior.
  • Mayor libertad creativa para el fotógrafo.
  • Enfoque mucho más preciso (sobre todo en condiciones de iluminación escasa).

Desventajas

  • Mayor peso y volumen (se hace casi imprescindible una mochila para llevar el equipo).
  • Si queremos ampliar nuestro equipo (flash externo, ópticas de calidad, trípode, baterías de reserva…) hemos de tener en cuenta que nada de eso es barato. Una compacta supone un gasto inicial y ya está; pero la compra de la primera réflex es tan sólo la punta del iceberg.
  • Cuando empezamos con una marca de réflex nos casamos con ella para toda la vida debido a que los objetivos y la inmensa mayoría de los accesorios son totalmente incompatibles entre ellas. Tenedlo en cuenta.

Precios y prestaciones

En general, las cámaras réflex más sencillas parten de un precio que suele rondar los 450 ó 500 euros y veréis que junto al cuerpo vendrá un objetivo básico (del tipo 18-55mm f/3.5-5.6) con él que podréis empezar a hacer fotografías nada más cargar la batería.

Cielos y palmeras

Ejemplos de estos modelos son ahora mismo la Nikon D3100, la Canon EOS 1100D o la Sony Alpha A270 por citar tres muy difundidos.

No obstante, un 18-55 tiene un rango bastante limitado en cuanto a distancia focal; por lo que si encontráis un pack que añada un teleobjetivo sencillo (estilo 55-200mm f/4-5.6 estabilizado) contaréis con mucha mayor versatilidad a la hora de hacer vuestras fotografías.

Un teleobjetivo como el que os digo comprado por separado os puede salir sobre los 200 ó 220 euros; pero cuando viene junto con la cámara suele suponer un incremento de precio de unos 100 euros; por lo que es muy recomendable dado que algo más de distancia focal es lo primero que echaréis de menos a las primeras de cambio.

Por otra parte, si junto con la cámara os regalan una mochila mucho mejor, ya que en cuanto tengáis un par de objetivos necesitaréis algo donde poder llevar el equipo con comodidad y seguridad. Se trata de mochilas especiales para fotografía con compartimentos acolchados que se pueden variar de tamaño para adaptarse a las ópticas, cuerpos y flashes que tengamos.

El explorador

¿Empezar con un maquinón es una ventaja?

En absoluto. Si venís de una compacta con sus tres o cuatro botones y sus modos automáticos, una cámara réflex de gama semi-profesional os asustará de primeras porque están diseñadas para gente que ya controla los principios básicos de fotografía. A lo mejor os hacéis con una y en pocos días le cogéis el truco; pero para una primera réflex yo me decantaría por un modelo sencillo y ya habrá tiempo de cambiar de cuerpo más adelante.

De hecho, muchas veces las diferencias entre un modelo de la gama profesional y otro de aficionado vienen dadas más que nada por la resistencia a condiciones climatológicas adversas, accesos directos a controles, posibilidades de configuración, compatibilidad con objetivos antiguos, el material con el que está fabricado el chasis…

Sin ir más lejos, la famosa Nikon D90 y mi querida D300 llevan un sensor prácticamente idéntico; pero si en su momento me decanté por el tope de gama de la familia de cámaras DX de Nikon fue por el tema de la resistencia a la lluvia y al uso intensivo. Desde luego, en lo que a calidad de imagen se refiere ambas andan a la par y de ahí que ese no fuera un factor determinante a la hora de decidirme por uno u otro modelo.

A storm is approaching (I)

¿Qué marca elegir?

No me cansaré de decir que da exactamente lo mismo porque al final es el fotógrafo el que consigue hacer una buena o una mala fotografía y entre cámaras de precios similares las prestaciones son, por lo general, calcadas.

Eso sí, vuelvo a repetir que una vez que nos metemos en una marca en concreto estaremos atados de por vida a ella a no ser que tomemos una decisión radical y nos deshagamos de todo nuestro equipo para empezar otra vez de cero (algo que al menos a mí ni se me pasa por la cabeza a estas alturas de la película).

Por tanto, lo más lógico es optar por una marca que tenga una fuerte presencia en el mercado y que lleve ya muchos años metida en este mundillo. Sí, seguro que a casi todos se os han venido a la cabeza Nikon y Canon; pero tampoco le hagáis ascos a Olympus, Pentax o Sony porque aunque no suenen tanto, lo están haciendo muy bien desde hace tiempo.

Reflejos

Lo que no hay que hacer con una réflex

Me dan escalofríos cuando veo a alguien usando una réflex con el dial en esa posición de color verde en la que no tenemos ningún control sobre lo que la cámara está haciendo al disparar (un modo que mi D300 ni siquiera posee). Cierto es que el modo 100% manual sólo es útil para condiciones muy determinadas y, desde mi punto de vista, lo más práctico es emplear los modos semiautomáticos (prioridad a al apertura si os justa jugar con los desenfoques y prioridad a la velocidad si os gusta plasmar el movimiento de las cosas) combinándolos con la compensación de exposición; pero usar una réflex como si de una compacta se tratara es desperdiciar dinero y cargar con un peso innecesario.

También es buena idea hacer uso del sistema que caracteriza a las réflex: los objetivos intercambiables. No os quedéis en el típico 18-55; haceos con un angular extremo, con un objetivo fijo, con un ojo de pez, con un tele de apertura generosa… El 18-55 está bien para empezar  (y, como os decía antes, si lo combináis con un teleobjetivo sencillo, mejor todavía) pero si veis que os pica el gusanillo de la fotografía merece la pena ir invirtiendo en ópticas que os permitan sacar a relucir nuestra creatividad.

Oropesa a vista de pez

Además, invertir en objetivos es una buena opción; ya que si sois cuidadosos podréis venderlos pasados unos años prácticamente por el mismo precio que os costaron. Eso sí, no ocurre lo mismo con los cuerpos de las cámaras, ya que al ser electrónica de consumo se deprecian con mucha rapidez. De hecho en su día ni se me pasó por la cabeza vender la D40 porque para lo que iba a sacar por ella prefería quedármela como segundo cuerpo (y bien que hice, por cierto, ya que a día de hoy todavía la uso a menudo; sobre todo cuando quiero ir ligero de peso).

Además, tened una cosa en cuenta: da igual el cuerpo de cámara que tengáis porque siempre acabarás gastándote más dinero en objetivos que en el propio cuerpo. Y aunque de primeras os pueda parecer una barbaridad, os aseguro que cuando salgo a hacer fotos con mi Nikon 80-200 f/2.8 montado en la D300 tengo más cuidado de la óptica que del propio cuerpo de la cámara.

Un último consejo

Si te compras una réflex úsala. Nadie hace buenas fotos teniendo la cámara metida en el armario; así que saca un par de horas de donde puedas, carga la batería y diviértete con ella, que para eso te la has comprado. Además, la fotografía es una afición muy agradecida; ya que cuando más practicas mejores fotografías eres capaz de hacer.

Ah, y por último; si quieres algún consejo más para empezar a hacer fotos con tu nueva réflex, aquí tienes una decena de ellos.

Juguetes

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Corrección de defectos ópticos con Lightroom 3

Los que me conocéis o habéis seguido un poco la evolución de este blog sabréis que desde hace tiempo Lightroom es todo lo que necesito para el procesado de las fotografías que disparo desde que salen de la tarjeta de memoria hasta que las subo a mi Flickr. Me parece una solución completísima tanto para las operaciones de procesado como tal sobre los ficheros RAW como para la clasificación y organización de los mismos; y de ahí que siempre que alguien me pregunta sobre qué software utilizar le recomiende esta opción de Adobe.

El refresco del dragón

Pues bien, en la versión 3 (que lleva ya unos meses a la venta) una de las novedades más jugosas es la incorporación de una función de corrección de defectos ópticos de forma automática siempre que el conjunto de cámara y objetivo empleado para hacer la fotografía esté en la base de datos del programa (en caso contrario tenemos la opción de hacerlo manualmente). Una base que sigue ampliándose poco a poco hasta el punto de que ya abarca a la mayoría de mis ópticas y que si queréis consultar podéis mirar en el blog oficial de Adobe Lightroom donde se han ido comentando las ópticas y cámaras que se han añadido en cada revisión lanzada (actualmente está disponible la 3.3).

¿Qué defectos corrige Lightroom 3?

Los defectos corregidos de manera automática por Lightroom son el viñeteo, las aberraciones cromáticas y las distorsiones ópticas; precisamente los tres tipos de defectos que hemos visto en otros tantos artículos del blog.

Estas correcciones se llevan a cabo sin más que activar la opción correspondiente a la hora de procesar una fotografía determinada; pero no penséis que están hechas “a capón” porque por ejemplo, como ya os dije en el artículo correspondiente, la distorsión geométrica en objetivos de focal variable varía en función de la distancia empleada; y ya que esta información se graba en los datos EXIF de la imagen, Lightroom hace uso de ella para que la corrección sea precisa y al final obtengamos líneas rectas en todo el encuadre. De hecho, si tenemos un ojo de pez Nikon podemos linealizar la imagen resultante de forma totalmente automática.

Lo mismo ocurre con el viñeteo (que también varía en función de la distancia focal y la apertura empleada) así como las aberraciones cromáticas, por lo que empleando Lightroom 3 podremos disparar con cierta tranquilidad sabiendo que en post-procesado podemos corregir estos defectos que os comento sin demasiadas complicaciones.

Sea como sea, el programa siempre nos da la opción de variar la cantidad de aplicación de cada uno de los tres parámetros según nuestros gustos, porque tal vez para un retrato nos interese mantener un cierto oscurecimiento en las esquinas que siempre centra la atención del espectador en la zona central de la imagen. Esto se realiza mediante los tres controles deslizantes que se pueden apreciar en la captura de pantalla anterior.

Un ejemplo sencillo

A modo de ejemplo, os ofrezco un ejemplo un poco extremo realizado con mi Nikkor AF-S 16-85 f/3.5-5.6 VR en el que disparé a la mínima distancia focal y máxima apertura de forma perpendicular a una pared de ladrillos con objeto de dejar patente tanto la distorsión de barril como el viñeteo producido.

Nikon AF-S 16-85 VR @ 16mm f/3.5 (sin corrección por software)

Una vez procesada la imagen en Lightroom 3 el resultado es similar a haber realizado la fotografía con un objetivo de mayor calidad al no quedar apenas rastro de defectos ópticos como se puede apreciar en la siguiente imagen.

Nikon AF-S 16-85 VR @ 16mm f/3.5 (corregido por software)

¿Y si mi objetivo no aparece en Lightroom 3?

Si por lo que sea determinado objetivo no está todavía incluido en la base de datos del programa, siempre podéis echar mano de la corrección manual de los parámetros antes descritos para mejorar mediante postprocesado el rendimiento del mismo aunque, como comprenderéis, lo más cómodo es contar con una óptica soportada por el programa para que con un simple click nos olvidemos de los dichosos defectos ópticos y que además las correcciones se adapten a la focal (si es que el objetivo es de tipo zoom) y la apertura empleadas en cada fotografía.

Siempre es mejor partir de una buena base

Obviamente siempre es mejor emplear un objetivo que no introduzca ningún tipo de defecto óptico en nuestras imágenes, porque en fotografía cuando mejor sea “la base” mejores resultados obtendremos al final. Sin embargo, no debemos ignorar la opción que nos da Lightroom de mejorar la calidad de nuestras ópticas sin más que hacer un click de ratón.

Aparcamiento

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Review: eBook Sony PRS-350

Dado que me gusta mucho la lectura y que siempre busco el lado práctico de las cosas, llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de hacerme con un eBook; aunque he de decir que los modelos que había visto hasta ahora no me habían convencido del todo.

Tal y como marca la ley que rige el mercado de la electrónica de consumo, cuando aparece una nueva tecnología lo hace un precio elevado y ofreciendo una serie de características bastante básicas, de modo que durante los primeros meses no es muy recomendable subirse al carro. Sin embargo, una vez pasada la novedad, los fabricantes empiezan a “afinar” sus productos y es cuando estos empiezan a merecer la pena para el gran público.

El caso es que ya hace unos meses estuve echando un vistazo a algunos lectores de libros electrónicos, pero la verdad es que ninguno terminaba de convencerme: las pantallas no tenían demasiada resolución, en la mayoría de las ocasiones sólo poseían cuatro niveles de gris, las carcasas eran de plástico, la interfaz era muy tosca, la compatibilidad con PDF no siempre era todo lo buena que sería deseable…

No obstante, ojeando un catálogo hace unos días vi que Sony acababa de lanzar al mercado un nuevo modelo que ofrecía por un lado características técnicas bastante interesantes y por otro un precio contenido; así que sin darle muchas más vueltas al tema me fui a por uno.

El nuevo eBook de Sony

En concreto se trata del PRS-350 comercializado por Sony a un precio de 200 euros. Un modelo con pantalla táctil de tinta electrónica tipo Pearl de 5 pulgadas, resolución de 800 x 600, 16 niveles de gris, carcasa de aluminio, dimensiones de 108 x 159 x 10 mm y 155 gramos de peso.

Sony PRS-350

Cabe destacar que posee 2 GB de memoria interna no expandible de ningún modo y que no cuenta con ningún tipo de conectividad inalámbrica; por lo que el único modo de introducirle información es a través del puerto USB 2.0 que equipa en su parte inferior. Como veis, no cuenta con las capacidades 3G o WiFi de otros modelos que nos permiten descargar publicaciones alejados de un ordenador; pero si lo que se quiere es darle uso como “simple” lector de libros esto no es ningún problema.

Los archivos se cargan en el PRS-350 de dos modos: podemos emplear el programa que Sony suministra con el aparato y que recuerda en cierto modo a iTunes por su concepción o bien podemos pasar de cualquier software y directamente “pinchar” el eBook en el ordenador, comportándose en tal caso como una memoria USB en la que podremos copiar los libros que queramos llevar con nosotros.

Una vez que tenemos contenidos en el lector, éste nos permitirá elegir el que queramos leer a través de su pantalla táctil y una vez abierto nos mostrará su primera página a pantalla completa. En función del tamaño de la letra tendremos que emplear uno u otro tamaño, y para ello cuenta con seis tamaños diferentes que, como la ropa, van marcados desde la talla XS hasta la XXL. Os comento que lo habitual es emplear la M para los archivos en PDF, ya que para la mayoría de la gente se trata de un tamaño cómodo de leer desde una distancia normal. No obstante, lo más recomendable es utilizar publicaciones en formato EPUB, ya que ha sido creado expresamente para este tipo de dispositivos y en la mayoría de las ocasiones no tendremos necesidad de variar el tamaño de letra ni ninguna otra cosa.

La pantalla

La pantalla se ve de maravilla; pero como todo dispositivo basado en tinta electrónica no posee retroiluminación y, por tanto, como si de un libro de papel se tratara debemos de procurarnos una fuente de luz. En cualquier caso, nada tienen que ver este tipo de pantallas con las de los ordenadores, teléfonos móviles y demás, ya que son completamente mates y cuanto más intensa sea la iluminación mejor veremos el texto sin ningún tipo de molestos reflejos.

Sony PRS-350

La única pega que le veo a las pantallas de tinta electrónica (aparte de lo de no poder emplearlas a oscuras) es que tardan unas décimas de segundo en refrescar la imagen que muestran. En el caso de un libro electrónico no hay ningún problema porque se trata de contenido estático; pero dado que el PRS-350 trae un sencillísimo programa de dibujo y toma de notas a mano alzada, el retardo se hace bastante incómodo cuando trazamos una línea en pantalla y tarda unos instantes en visualizarse.

En cualquier caso, los 16 tonos de gris que es capaz de mostrar este modelo hacen que incluso las imágenes se muestren de un modo bastante natural y no se aprecien a simple vista degradados y bandas como sucede en las primeras pantallas que eran capaces de mostrar tan sólo cuatro tonalidades. Aun así, el asunto de los colores no es un problema a la hora de leer una novela, ya que básicamente va a ser texto negro sobre fondo blanco; sin embargo, si lo que estamos consultando es un libro con ilustraciones los 16 tonos de gris nos van a ayudar a la hora de ver las cosas con más claridad.

En cuanto a sus cinco pulgadas de tamaño, al tener una resolución de 800 x 600 pixels, estos son de un tamaño tan pequeño que es imposible apreciarlos a simple vista, de modo que aunque las letras no sean demasiado grandes su visualización siempre será nítida y sin extraños dientes de sierra. Yo desde luego, durante los días que llevo usándolo no he echado en falta ninguna pulgada más.

Leyendo en el PRS-350

Está claro que por muchos extras que se incluyan, la función fundamental de un eBook es la de leer libros; y este modelo de Sony cumple perfectamente con este cometido. Las fuentes de texto se ven perfectamente; sin dientes de sierra ni desalineaciones extrañas. Además, el gesto de deslizar un dedo sobre la pantalla para cambiar de página es de lo más intuitivo y la respuesta es excelente. Rara vez tendremos que dar una segunda pasada para que el aparato nos haga caso, pues con un simple roce de la yema del dedo avanzaremos a la siguiente hoja de nuestro libro.

Por otra parte, la sensación de que estamos leyendo sobre una hoja de papel está absolutamente conseguida: aquí no hay parpadeos, reflejos, frecuencias de refresco… Tan sólo miles de partículas como polvo de grafito que se pegan a la pantalla siguiendo las órdenes que dicta la electrónica del aparato. Un pequeño milagro que al final produce la ilusión de que lo que hay dentro del lector es una hoja impresa.

Sony PRS-350

Por otra parte, disponemos de otras características secundarias como la inclusión de diccionarios en varios idiomas con la idea de que si estamos leyendo un libro y desconocemos el significado de alguna palabra, un “doble click” sobre ella nos llevará a su definición; lo que es una buena idea si estamos consultando algún documento en un idioma con al que no estemos del todo acostumbrados. Del mismo modo, en el libro que estemos leyendo podemos hacer anotaciones, subrayar palabras y colocar marcadores gracias a la inclusión de la pantalla táctil.

Pantalla táctil que, por cierto, también podemos manejar con un stylus que se incluye en el lateral derecho del lector. Sin embargo, se trata de un complemento que apenas he utilizado en un par de ocasiones, ya que me siento mucho más cómodo empleando las capacidades táctiles con las yemas de mis dedos porque la respuesta es perfecta incluso a la hora de pulsar sobre pequeños iconos.

Autonomía casi infinita

La autonomía de la batería es extremadamente alta gracias al bajo consumo del aparato. Sony dice que su duración es de dos semanas completas de lectura, aunque en este tipo de dispositivos el consumo de energía viene dado por los cambios en la pantalla; de modo que, por lo que tengo entendido, cada carga de batería de este lector de libros da para unas 10000 páginas. Es decir, que Sony está suponiendo que leemos una media de setecientas páginas al día; algo que me parece un poco excesivo para alguien que no sea un auténtico devorador de libros.

En cualquier caso, he de decir que después de unos cuantos días usando intensamente el PRS-350 el icono de la batería sigue marcando el máximo de capacidad, y teniendo en cuenta que tiene cuatro tramos, parece que podemos despreocuparnos en buena medida de cargar la batería (algo que se realiza a través del puerto USB) incluso aunque tengamos varias sesiones de lectura por delante.

Sony PRS-350

¿Dónde está mi funda?

Un detalle que no me ha gustado es la falta de algún tipo de funda para llevar el eBook en un bolsillo o en una mochila sin dañarlo. El aparato viene acompañado nada más que de un cable USB para conectarlo al PC y si queremos una funda oficial tendremos que adquirirla aparte al módico precio de cuarenta euros, lo cual me parece un atraco a mano armada. Por el momento estoy usando a modo de funda la bolsa de fieltro en la que venía envuelto el aparato dentro de su caja; pero está claro que en unos pocos días esta se empezará a romper y tendré que buscar alguna solución. Eso sí, ya os digo que ni se me pasa por la cabeza adquirir la funda oficial a ese precio, así que trataré de hacerme con alguna de neopreno o material similar.

El futuro de la edición impresa

Parece claro que el futuro de la literatura pasa por el formato digital, y la profusión de eBooks en el mercado así lo demuestra. En realidad está ocurriendo lo mismo que pasó en su momento con la música en formato digital, pues tras unos primeros reproductores toscos y de poca capacidad enseguida comenzaron a aparecer en el mercado aparatos mucho más evolucionados que acabaron por meterse en los bolsillos de todos nosotros y revolucionando por completo el mercado.

En el mundillo de los libros está ocurriendo esto mismo y a partir de ahora veremos cómo las librerías de toda la vida se adaptan a los nuevos tiempos o estarán abocadas a cerrar sus puertas como han hecho muchas tiendas de música en los últimos años. Son los peligros de unos modelos de negocio que cambian de arriba a abajo en muy poco tiempo.

Conclusiones

En general el nuevo lector de libros electrónicos de Sony mantiene un buen compromiso entre precio y prestaciones. Por 200 euros nos llevaremos a casa un aparato con un diseño compacto y elegante, funciones táctiles y con una pantalla de una claridad envidiable. Leer en él es un gustazo, pesa menos que un libro en edición de bolsillo y nuestra vista siempre estará descansada.

Sony PRS-350

Sin embargo habrá quien eche en falta una pantalla de mayor tamaño y/o conectividad inalámbrica; funciones que debemos de buscar en modelos superiores de esta y otras marcas. En todo caso, lo que es imperdonable es que no venga incluida algún tipo de funda para transportar el eBook, ya que llevar un aparato que básicamente es una pantalla suelto en un bolsillo o en una mochila puede acabar rayándolo sin remedio. Hubiera sido un muy buen detalle que Sony incluyera en la caja un estuche por simple que éste fuera para conservar el PRS-350 en perfectas condiciones.

Aprovecho para indicaros que, junto con este modelo, Sony ha sacado a la venta el PRS-650, que es exactamente igual pero con la diferencia de contar con una pantalla de 6″, un slot para tarjetas de memoria Memory Stick micro, un reproductor MP3 integrado, conector para auriculares y un precio de 250 euros. Si la pantalla hubiera tenido más resolución es posible que me hubiera inclinado por él; pero como en este tipo de aparatos valoro mucho la portabilidad, la versión de 5″ me pareció absolutamente irresistible.

Como os decía al principio de este artículo, al ver las características de este modelo sentí que había llegado el momento de dar el salto a los libros digitales. De momento estoy muy contento con las prestaciones que me da el PRS-350 y no me arrepiento de haberme hecho con él. Su tamaño, su peso, la claridad de su pantalla y poder llevar más libros de los que puedo leer en una sola vida en un aparato que cabe el bolsillo trasero del pantalón me parecen razones suficientes como para haberme hecho con él.

Además, algo me dice que este tipo de dispositivos van a ser, junto con las cafeteras, uno de los regalos estrella de estas navidades; así que espero que esta review pueda ser de utilidad a aquellos que hayáis pensando en hacer algún regalo tecnológico pero todavía no tengáis muy claro por qué decidiros.

Las cámaras EVIL. ¿Una nueva revolución fotográfica?

Aunque ya comenté algo hace unos meses sobre la Olympus PEN EP-1 me gustaría dedicar hoy unas líneas a hablar en términos generales de las cámaras EVIL, pues estoy seguro de que van a captar una buena cuota de mercado de aquí a unos meses y así sabréis en qué se basan estos modelos cuando hablen sobre ellos en revistas, catálogos de centros comerciales y demás.

EVIL son las siglas de Electronic Viewfinder Interchangeable Lens o lo que es lo mismo, objetivos intercambiables con visor electrónico. Es decir, se trata de la unión de un cuerpo de reducido tamaño que prescinde del clásico sistema de espejo basculante que da nombre a las réflex pero contando con una montura que nos va a permitir cambiar de objetivo en función de nuestras necesidades fotográficas así como con un sensor de generoso tamaño con lo que esto implica en términos de calidad de imagen y relación señal/ruido.

Lo mejor de dos mundos

Digamos que sobre el papel las cámaras EVIL aunan lo mejor de dos mundos: el reducido tamaño y ausencia de piezas móviles de una compacta con el sensor de una réflex y la amplia gama de objetivos de estas que nos va a permitir cubrir las más variadas necesidades. Como os digo, me parece una gran idea que atraerá a muchos usuarios de compactas que no se atreven a dar el salto a réflex por su aparatosidad, complejidad y elevado coste. De hecho, algunas marcas ya han empezado a incorporar algunos de estos modelos a sus gamas de productos y todo apunta a que será una tendencia al alza a corto plazo.

Lo que ocurre es que si hasta ahora las EVIL no han terminado de despegar del todo en cuanto a ventas es debido a que el coste de las mismas es considerable. La primera cámara de este tipo fue la mencionada Olympus PEN, cuyo cuerpo cuesta algo más de 600 euros. Sin embargo, en los últimos meses Panasonic y Sony también se han subido al carro de las EVIL presentando modelos de características similares a las de la Olympus pero con un coste sensiblemente inferior; pues el cuerpo de la primera sale por unos 500 euros y la Sony se acompaña de un objetivo de 16mm f/2.8 por un precio similar a la anterior o con un más versátil 18-55 por unos cincuenta euros más.

Por precios similares podemos acceder a una de las cámaras réflex más asequibles de cada marca acompañada de algún objetivo básico, que siempre tienen unas prestaciones mayores que las EVIL en cuanto a tiempos de espera, velocidad de captura y modos manuales. Como os decía, las EVIL son atractivas en cuanto a que nos van a dar una calidad de imagen similar a una réflex en un cuerpo mucho más pequeño que estas si bien están más orientadas al point & shoot que a la fotografía pura y dura basada en la teoría clásica de apertura, tiempo de exposición y sensibilidad.

Nikon EM (1979)

Compatibilidad de objetivos

Las cámaras EVIL tienen una distancia bastante pequeña entre la superficie del sensor y la montura del objetivo, lo que permite diseñar ópticas más pequeñas y ligeras adaptadas al tamaño de estos modelos. Sin embargo, para no perjudicar en exceso a los antiguos poseedores de una réflex de la marca casi siempre hay disponibles adaptadores para poder emplear los objetivos de la marca con sus cámaras EVIL como éste que tenéis a continuación que permite emplear los objetivos Sony/Minolta en las EVIL que acaba de sacar a la venta la marca nipona.

Dicho proceso de adaptación es bastante sencillo porque lo único que hay que hacer es alejar la montura del objetivo de la bayoneta de la cámara EVIL hasta que la distancia coincida con la empleada en las cámaras réflex para proyectar la imagen sobre el sensor; pero esta operación no se puede realizar a la inversa porque tendríamos que meter el objetivo EVIL dentro de la montura de la réflex para cumplir con la especificación de la distancia entre bayoneta y sensor.

Desventajas con respecto a una réflex

Las cámaras EVIL no poseen visor óptico como el que llevan todas las réflex, por lo que la composición y el enfoque hay que realizarlo a través de la pantalla de la propia cámara como si de una compacta se tratara o como si empleáramos el sistema Live View de las últimas réflex aparecidas en el mercado. Esto, que de primeras puede parecer muy atractivo, tiene una serie de desventajas, ya que el consumo de batería es mayor y siempre va a haber un ligero retardo entre el mundo real y lo que vemos a través de la pantalla debido al procesado digital de la imagen dificultando la captura de elementos en movimiento. Del mismo modo, en entornos con iluminación deficiente la visión a través de la pantalla va a ser menos nítida que la que podemos tener a través de un visor óptico porque la cámara tendrá que amplificar la luz disponible mediante medios electrónicos.

Luis en multiángulo

Del mismo modo, en las EVIL actuales no vamos a encontrar la inmediatez de respuesta de las réflex: tardan del orden de un segundo en encender, las ráfagas no son tan rápidas y, en general, no están diseñadas para fotografías de acción sino más bien para llevar una cámara en el bolsillo que nos permita captar imágenes “tranquilas” con más calidad que una compacta.

Todo esto, por supuesto, no será un problema para la inmensa mayoría de usuarios (de hecho incluso para mí no lo sería ya que mis fotografías suelen ser de elementos más o menos estáticos) pero hay que tenerlo en cuenta si pretendemos llevarnos nuestra cámara EVIL para fotografiar una carrera de motociclismo o intentar captar el vuelo de un águila.

Nos espera un futuro interesante

En estos momentos hay cámaras EVIL a la venta por parte de cuatro fabricantes: Olympus, Panasonic, Samsung y Sony. De momento los rumores apuntan a que Nikon no tardará en presentar un modelo de estas características (de hecho dentro de un par de meses tendrá lugar la feria Photokina, donde podría ser desvelada la EVIL de esta marca) y en tal caso Canon no tardaría en sacar al mercado su propio modelo, pues entre las dos grande marcas de fotografía pocas diferencias hay en cuanto a los productos en el catálogo de una y otra.

Como toda tecnología recién estrenada, hacerse ahora con una EVIL puede dar lugar a que nos arrepintamos de aquí a unos meses porque lo más seguro es que los modelos venideros representen un buen paso adelante en prestaciones, calidad y disponibilidad de ópticas. A mí me atrae mucho el concepto de estas cámaras, y de hecho el otro día me planteé hacerme con una Sony NEX-3 equipada con el 16mm f/2.8; pero al final preferí esperar para ir viendo cómo va evolucionando esta tecnología durante los próximos meses, porque seguro que la cosa se pone muy interesante.

Más información (en inglés)

· EVIL Camera (Wikipedia)

· How stuff works

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Canon vs. Nikon: el eterno dilema

Alguna que otra vez me habéis pedido, ya sea a través de los comentarios del blog o bien por correo electrónico, consejo sobre la compra de vuestra primera cámara réflex y, por lo que veo, en muchos casos la duda que os asalta versa sobre si comprar una cámara fabricada por Nikon o por Canon.

Ya sabéis que muchos artículos de este blog se me han ocurrido gracias a ese feedback que tengo con vosotros y que siempre agradezco, así que en el caso de hoy lo que voy a hacer es elaborar una entrada comentando de forma más o menos extensa mi punto de vista sobre el eterno enfrentamiento Nikon vs. Canon debido a que se trata de una duda bastante generalizada, intentando así aclarar un tema que me parece sumamente interesante:

Los dos grandes se reparten el pastel

Nikon y Canon llevan muchos años haciendo cámaras de fotos, pero no son los únicos. Hay marcas que llevan más tiempo que ellas en el mercado de la fotografía y otras se han subido al carro recientemente, pero me gustaría dejar claro que aunque este artículo se basa en el enfrentamiento clásico entre estas dos conocidas marcas, es extrapolable a todas las firmas que fabrican cámaras réflex en la actualidad.

En todo caso, optar por Nikon o por Canon es recomendable porque al repartirse la mayor parte del mercado, éste se encuentra inundado de ópticas, accesorios y todo tipo de elementos diseñados para ambas marcas de cámaras. Esto no quiere decir que si nos compramos, por ejemplo, una Pentax o una Sony no vayamos a encontrar elementos para ellas, pero es evidente que la oferta es más limitada en el caso de estas cámaras no tan extendidas.

Prestaciones similares entre gamas equivalentes

La elección entre una marca u otra es algo basado en cualquier factor menos en el de las prestaciones, ya que en cuestiones técnicas las cámaras de ambas firmas están prácticamente empatadas si hacemos las comparaciones entre máquinas de la misma gama (obviamente es estúpido poner al lado una Nikon D3s y una Canon EOS 1000D o una Canon EOS-1D Mk IV y una Nikon D3000).

Si tomáis dos cámaras de precio similar de una y otra marca y comparáis sus características técnicas (algo para lo que es muy útil la fantástica web http://dpreview.com ) os daréis cuenta de que pocas diferencias hay entre una y otra. Además, poco importa que una cámara tenga un par de megapixels más que otra o que una tenga nueve puntos de enfoque y la otra once, porque luego será la persona que está detrás del visor la que marque las diferencias a la hora de hacer una fotografía.

Fuente de aguadores

Como os digo, entre cámaras de la misma gama apenas va a haber diferencias entre la velocidad de disparo en ráfaga, el tamaño de la pantalla, los controles disponibles en el cuerpo, la grabación de vídeo, el visor…

Espionaje entre marcas

De hecho, cuando veo los datos de las cámaras que van saliendo al mercado muchas veces pienso que las marcas deben de espiarse mútuamente porque con apenas unos días de diferencia las marcas presentan avances técnicos muy similares que se supone que son novedad absoluta. Así ocurrió con el sistema Live View o con el estratosférico valor de sensibilidad ISO máxima (102400) de la Nikon D3s y la Canon EOS-1D Mk IV; y me niego a creer que estas cosas ocurran por mera casualidad.

Si nos ponemos a pensar mal también podemos llegar a la conclusión de que las marcas de cámaras son una especie de oligopolio en el que las propias firmas acuerdan sacar modelos muy similares técnicamente para así repartirse el mercado a partes iguales; aunque quiero aclara que esto último es una mera hipótesis que se me acaba de ocurrir mientras tecleo estas líneas.

Lo verdaderamente importante son las personas

Como os decía antes, las pocas diferencias técnicas entre una cámara y otra quedan prácticamente anuladas ante la importancia que tiene la persona que está “a los mandos” de la misma. Poco importa que nuestra máquina tenga algo más de rango dinámico que la de la competencia si luego nos ponemos a hacer fotos a mediodía con unas sombras muy fuertes y marcadas. Del mismo modo, un cuerpo de gama media ganará mucho con una buena óptica al igual que desaprovecharemos las características de esa misma cámara si le acoplamos un conversor tipo “culo de vaso” o un filtro de gama ultrabaja delante del 18-55 del kit. Ya sabéis que una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones, siendo esto algo que también se puede aplicar perfectamente a la fotografía.

Azul turquesa

De hecho, muchas veces tendemos a echarle la culpa a la cámara cuando una fotografía no sale como queríamos; pero es que muchas veces esto no es más que una consecuencia de no conocer los límites de nuestro equipo. No podemos pretender sacar un nido de águilas en penumbra con una Nikon D40 y un objetivo 55-200; pues para esos casos hay cámaras de mucha más resolución con las que se suelen emplear teleobjetivos muy largos y de gran luminosidad (conjunto que puede costar fácilmente unos 10000 euros).

También me estoy acordando ahora mismo del típico caso (ya comentado en el blog) que consiste en tratar de iluminar con el flash integrado en la cámara un edificio de treinta plantas situado a quinientos metros de nuestra posición. Obviamente el edificio apenas se va a distinguir en la negrura de la noche, pero no es porque la cámara sea mala, sino porque nos creemos que el mencionado flash tiene la potencia de una central nuclear cuando en realidad no es capaz de llegar a más de cinco o seis metros en el mejor de los casos.

Esto no quiere decir ni mucho menos que con un equipo básico no podamos hacer buenas fotos; pero sí que es importante ser conscientes de lo que podemos y no podemos hacer para así saber ver las escenas a las que sacar realmente partido. De hecho, un factor importantísimo a la hora de conseguir una buena fotografía es la iluminación; pero eso es algo que veremos dentro de unos días en una entrada específica sobre el tema.

La trascendencia de la primera elección

Aunque, como os digo, la elección de la marca es algo no relevante de cara al resultado final en forma de fotografía, sí que hay algo muy a tener en cuenta; y es que una vez que os decantéis por una marca estaréis “casados” con ella para toda la vida a no ser que tiréis la casa por la ventana y lo vendáis absolutamente todo para volver a empezar de cero con otra.

Entre Nikon y Canon (y Sony, y Pentax…) hay una total incompatibilidad entre objetivos, flashes y accesorios. Lo único que nos va a servir al 100% para cámaras de diferentes firmas son las bolsas y mochilas diseñadas para transportar el material. En el caso de las ópticas hay adaptadores para poder montar objetivos de otras marcas en nuestra cámara (ojo, no para todas) pero por lo general se pierden la práctica totalidad de automatismos y no es factible planteárselo como una opción para usar a diario.

Sin ir más lejos, yo empecé con Nikon por la sencilla razón de que el novio de mi hermana se compró una D70 pocos meses después de que este modelo saliera al mercado. De no haber sido así lo mismo hubiera optado por una cámara Canon, ya que de hecho anteriormente tuve una compacta de dicha marca y estaba muy contento con ella.

Resumiendo un poco

En definitiva, la compra de vuestra primera réflex no tiene que depender de lo que os cuenten sobre que si Nikon es mejor que Canon o viceversa; sino en vuestras propias impresiones (sería bueno poder probar un par de modelos de ambas marcas para ver las diferencias en la mano) y en el feeling que os de la marca con la que os sintáis más identificados. No creáis que por tener, por ejemplo, una Canon vais a poder hacer fotos que no haríais con una Nikon o una Sony de gama similar porque al final los impedimentos técnicos os los vais a poner vosotros mismos; siendo esto es algo que va a ir mejorando con el tiempo, la práctica y las ganas de aprender.

En mi caso particular me doy cuenta de que en el año y pico que llevo haciendo fotos casi a diario con mi Nikon D40 he progresado bastante y que imágenes que al principio creí que no podía captar por limitaciones técnicas de la cámara no eran más que la consecuencia del desconocimiento sobre ciertos tema que he ido aprendiendo y compartiendo con vosotros a través de estos artículos. En resumidas cuentas, la fotografía depende por completo de la luz; y a base de patear ciudades y caminos durante muchos días con la cámara a cuestas os iréis dando cuenta por vosotros mismos de las situaciones que os van a dar una buena foto y las que no lo harán por mucho que lo intentéis.

Siluetas alcalaínas

Moraleja: no os preocupéis por la marca de vuestra primera réflex y centraos en aprender y practicar todo lo posible con ella, pues es el único modo de sacar todo el partido a vuestro equipo ya sea de gama alta, media o baja.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Los problemas de pasarse a Full Frame

Hace tiempo estuvimos hablando de los dos tamaños de sensor en las cámaras réflex digitales (al menos en lo que a Nikon se refiere, aunque esta distinción también se da en Canon o en Sony por ejemplo). En general, los modelos tope de gama de estas marcas son los que van equipados con sensores de tamaño completo (también denominados Full Frame o directamente FF) que tienen las mismas dimensiones que un negativo fotográfico de 35mm, mientras que las inferiores llevan sensores de tipo APS-C que poseen unas medidas más reducidas como podéis apreciar en la siguiente imagen.

Sensores Full Frame y APS-C

Pues bien, ya sabemos que el mundo de la electrónica de consumo siempre va de arriba a abajo, y poco a poco los modelos de cámaras equipadas con sensores de tamaño completo se van extendiendo por las gamas de los fabricantes. En el caso de Nikon, ya no sólo las D3, D3s y D3x van equipadas con estos sensores, sino que la D700 también lo lleva, siendo bastante más barata (aunque lo mejor sería decir “menos cara”) que sus hermanas mayores.

Algo más que una simple diferencia de precio

Como os digo, si vemos el catálogo completo de Nikon vamos a ver que la diferencia de precio entre una D300s (el tope de gama actual en sensor DX) y una D700 (que en esencia es una D300 con sensor FX) no es demasiado elevada; o al menos es lo suficientemente reducida como para hacernos dudar si no merecerá la pena dar directamente el salto a Full Frame. En concreto, la primera sale por unos 1300 euros y la segunda por aproximadamente 2000. Y aunque esos setecientos euros son una pasta se miren por donde se miren, hay muchos usuarios que aplican lo de “caballo grande ande o no ande” y acaban optando por la D700 sin saber muy bien qué es lo que buscan en una cámara.

Los sensores Full Frame tienen mayor rango dinámico, mejoran la relación señal / ruido a sensibilidades elevadas, tienen una definición muy buena, los angulares mantienen intacta su distancia focal… pero también llevan aparejadas una serie de desventajas en las que algunas personas no pensaron cuando se deshicieron de su cámara APS-C para pasarse al sensor FF.

Estamos de acuerdo en que la diferencia de precio entre una cámara APS-C tope de gama y una FF tal vez no sea demasiado elevada; pero el verdadero gasto vendrá a la hora de “calzar” dicha cámara con las ópticas adecuadas: en términos generales las ópticas para FF son mucho más caras que en APS-C, pesan y abultan mucho más y, lo que es peor, nos va a dar la sensación de que no nos acercan lo suficiente al motivo a fotografiar.

El factor de recorte

Técnicamente, al no haber factor de recorte, un objetivo de 200mm en una cámara Full Frame es un 200mm, no hay más. En APS-C ese 200mm cerraría su ángulo de visión para dar el equivalente a un 300mm en Nikon (1,5x) o 320mm en Canon (1,6x); algo que adoran los amantes de los animales salvajes y las competiciones deportivas. Sin embargo, en FF para “acercarnos” al sujeto como en nuestra anterior cámara APS-C tendremos que comprar un 300mm “de verdad” con las consecuencias que esto implica para el bolsillo y la espalda.

Vamos a ver esto empleando como ejemplo dos teleobjetivos fijos con características técnicas similares (AF-S, VR y f/2.8) montados sobre cámaras Nikon:

Teleobjetivo Nikkor 300 mm f/2.8 ED-IF AF-S VR

  • Dimensiones: 268 x 124 mm
  • Peso: 2850 gr
  • Precio aproximado: 5000 euros

Teleobjetivo Nikkor 400 mm f/2.8 G ED AF-S VR

  • Dimensiones: 368 x 159 mm
  • Peso: 4620 gr
  • Precio aproximado: 8000 euros

Como podéis ver, el teleobjetivo de 400mm pesa y cuesta prácticamente el doble que el de 300mm y además es 10 cm más largo. Y la cosa es que en términos de ángulo de visión, el 300mm montado sobre una cámara DX equivaldrá a un 450mm, por lo que ni siquiera con el 400mm montado en nuestra cámara FX podremos acercarnos tanto al motivo a fotografiar. Esto va a dar lugar al síndrome “no estoy lo bastante cerca” que ha afectado a numerosos usuarios que han dado el salto a Full Frame y se han encontrado con un 200mm se queda corto para fotografiar ese gorrión que saldrá volando si damos un paso más.

Además, hay otro “problema” añadido: la gente que pretende encontrar un objetivo todoterreno para FF como los 18-200 que hay en formato APS-C con los que se puede ir a pasar el día con la cámara a cuestas sin mayor problema lo llevan claro. Para conseguir esas distancias focales en FF apenas hay opciones; y de hecho casi lo único que hay en ese sentido es el Canon EF 28-300mm f/3.5-5.6L IS USM que cuesta 2500 euros, pesa 1,7 Kg y es un mostrenco que abulta como un 70-200 f/2.8. Vamos, ideal para ir de excursión a la montaña con la cámara colgada del cuello.

Los objetivos de focal variable para cámaras con sensor de 35mm rara vez alcanzan relaciones de zoom más allá de 3x o como mucho 4x. Ópticas como 14-24 (1,7x), 35-70 (2x), 24-85 (3,5x) ó 70-300 (4,3x) son lo habitual; mientras que en DX es muy común encontrar en el mercado zooms de rango focal 18-135 (7,5x), 18-200 (11,1x) e incluso un 18-270 (15x) fabricado por Tamron.

Conclusión

No hay duda de que una cámara Full Frame da una calidad de imagen impresionante, pero eso no quiere decir que las cámaras con sensor APS-C no tengan su público. De hecho, en el caso de que os gusten las fotografías de naturaleza así como retratar eventos en los que no nos queda más remedio que estar alejados del sujeto principal (partidos de tenis, mítines políticos, aviones despegando…) tenéis en el factor de recorte a un buen aliado, ya que para conseguir distancias focales semejantes en una cámara Full Frame vais a necesitar dos cosas: ser millonarios y estar bastante fuertes.

Evidentemente no seré yo el que os desaconseje la compra de una cámara FF “porque sí”, ya que son una verdadera maravilla visual y allá cada uno lo que haga con su dinero; pero sí que os diré que meditéis muy bien si realmente le vais a poder sacar todo el partido posible. Tened en cuenta que en el mundillo de las cámaras réflex son las ópticas y no la cámara las que marcan el límite entre las fotografías que podréis o no podréis hacer; y en Full Frame el dinero que hay que pagar por elevar ese límite aumenta considerablemente.

Review: Gran Turismo (PSP)

La saga Gran Turismo es conocida por infinidad de jugadores en todo el mundo. Tanto los que ya llevan unos añitos en el mundo del videojuego como los que acaban de entrar en él saben que existen unos títulos de conducción que representan uno de los pilares sobre los que se asienta el éxito de las consolas de sobremesa fabricadas por la empresa que inventó el Walkman hace ahora treinta años.

Precisamente con la portabilidad en mente Gran Turismo se reencarna ahora en PSP con un título plagado de luces y sombras que no hace más que dar lugar a interminables debates en los foros de Internet. Tras exprimirlo a fondo durante varios días queremos compartir con todos vosotros nuestras impresiones. ¿Estáis listos para afrontar el desafío?

analisis_granturismo_psp

NOTA: haced click sobre la imagen para acceder al artículo publicado en ultimONivel.

Review: ojo de pez Falcon 8mm fisheye f/3.5

Sí; lo reconozco: hasta yo mismo estoy sorprendido por haber comprado un ojo de pez para mi cámara réflex. Hace ya un tiempo pasé ligeramente sobre este tipo de objetivos en aquella entrada que hablaba sobre las principales clases de ópticas que existen y también hablé del tema cuando fabriqué uno de ellos con ayuda de un adaptador de gran angular para cámaras compactas, pero hasta ahora no me había planteado hacerme con algún modelo porque su uso es bastante ocasional y cuesta un poco “pillarles el truco” para sacar buenas fotografías.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Sin embargo, el otro día me encontré con una tienda inglesa de eBay llamada Mike’s Camera Accesories en la que vendían un ojo de pez diagonal con montura para cámaras Nikon en formato DX por 299 dólares con gastos de envío por UPS incluidos (unos 203 euros al cambio) y tras buscar por Internet la poca información que hay sobre este modelo, me decidí a dar el paso y adquirirlo. Por cierto, aprovecho para comentaros que este modelo también está disponible en monturas Canon, Olympus, Pentax y Sony/Minolta.

Un poco de teoría sobre ojos de pez

La gran diferencia de un objetivo gran angular con respecto a un ojo de pez es que el primero tiene una fórmula óptica calculada para que la proyección de la imagen sobre el sensor de la cámara sea rectilínea; es decir, sin distorsiones (en teoría, claro) mientras que en el caso del ojo de pez va a existir una distorsión más que acusada a medida que nos acercamos a los extremos de la fotografía.

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Fotografía de samyang.pl

Esta falta de corrección en las distorsiones ópticas es lo que permite al ojo de pez alcanzar un ángulo de visión de 180º (en algunos casos incluso mayor, llegando a los 220º en un mastodóntico modelo de Nikon que podéis ver en la siguiente fotografía y que es capaz de encuadrar cosas que se encuentren incluso detrás de la propia cámara) mientras que un ultra-gran angular no suele llegar más allá de los 110º. De hecho, lo más bestia que ha hecho Nikon hasta el momento en ese sentido es un 13mm para cámaras réflex de 35mm cuyo ángulo de visión son 118º.

fisheyegroup

Un ojo de pez recibe esta peculiar denominación porque originalmente se basaban en la difracción del agua. Si nos sumergimos en el mar y miramos hacia el cielo comprobaremos que nuestro campo de visión se amplía considerablemente, aunque percibiremos los extremos de dicho campo bastante deformados debido a la curvatura que se produce en los rayos de luz al atravesar el líquido elemento. Sin ir más lejos, los primeros ojos de pez no eran más que una lente llena de agua.

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Como curiosidad me gustaría comentaros que los objetivos de este tipo fueron desarrollados originalmente para aplicaciones científicas e industriales. Con ellos se podía capturar la bóveda celeste al completo así como fotografiar espacios interiores muy reducidos. Prueba de ello es que hoy en día los aficionados a la astrofotografía suelen emplear este tipo de ópticas para capturar los sorprendentes trazos que dejan en el cielo el movimiento de las estrellas durante la noche.

Fisheye star trails finish size

Dicho esto hay que aclarar que existen dos tipos de objetivos ojo de pez: los circulares y los diagonales. El circular tiene un campo de visión de 180º tanto en el eje vertical como en el horizontal, y lo que obtenemos con él es un círculo inscrito dentro del sensor de la cámara, por lo que las imágenes obtenidas serán como la siguiente.

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Los de tipo diagonal, también llamados de cuadro completo, alcanzan los 180º en la diagonal del sensor (de ahí su denominación), por lo que el círculo de imagen estará circunscrito en el sensor de la cámara, de tal modo que la imagen obtenida será similar a la que os muestro a continuación.

Fisheye lens

Las peculiaridades del Falcon 8mm fisheye f/3.5

El ojo de pez del que hoy estamos hablando es de tipo diagonal y válido únicamente para sensores de tipo APS-C (el famoso formato DX en Nikon), por lo que las fotografías que podemos hacer con él serán similares a la imagen de la vaca que tenéis aquí encima, si bien este modelo posee una característica que hasta ahora no se ha visto en ningún otro: su proyección es de tipo estereográfica, que consigue una menor deformación de los elementos de la imagen al ser más lineal que en los ojos de pez clásicos; cosa que trataré de explicar con ayuda de la siguiente gráfica que relaciona la fórmula de proyección con la longitud focal y el ángulo de visión resultante:

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Diagrama de lenstip.com

La línea roja pertenecería a un objetivo ultra-gran angular (rectilíneo), y en ella podéis ver que en el hipotético caso de conseguir fabricar uno de tan sólo 6mm tendríamos un campo de visión de 135º, sin llegar en ningún caso a los 180º de un ojo de pez.

La línea azul oscura pertenecería a la fórmula óptica de un Nikkor Fisheye 10.5mm f/2.8 (un ojo de pez “de toda la vida” para formato DX) que, como veis, alcanza los 180º en diagonal a dicha distancia focal. (Los 180º están representados por esa línea horizontal de color marrón que hay en la parte media de la gráfica).

Como podéis apreciar, el Falcon (que estaría representado por la línea de color azul claro) está a medio camino entre el ojo de pez clásico y el objetivo rectilíneo: pertenece al grupo de los primeros porque alcanza los 180º a una distancia focal aproximada de unos 8mm, pero no llega a distorsionar tanto la imagen como los segundos, siendo por tanto un punto intermedio muy interesante para fotografía. De hecho, es el primer ojo de pez que emplea la proyección estereográfica en su fórmula óptica.

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Diagrama de samyang.pl

Eso sí, el empleo de dicha proyección representa un pequeño inconveniente (en todos los aspectos de la vida lo que se gana por un lado se pierde por otro), y es que el tamaño y el peso del Falcon 8mm fisheye f/3.5 es considerablemente mayor que el de los ojos de pez de la competencia: su cuerpo es algo más largo y su elemento frontal tiene una forma tan curvada que sobresale de la superficie del mismo, siendo necesario emplear una aparatosa tapa  que se engancha en los laterales del parasol para protegerlo con la desventaja de que impide usar cualquier tipo de filtro.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Aprovecho para comentar que podéis encontrar este objetivo comercializado bajo diferentes denominaciones: Vivitar, Phoenix, Bowens, Polar, Falcon y Samyang. En todos los casos lo único que varía es la tipografía de las letras que hay en la superficie del cuerpo, porque internamente todos ellos son exactamente iguales debido a que están fabricados por una misma empresa Coreana que está tratando de hacerse un hueco en el mercado de las ópticas para cámaras réflex.

Reconozco que un ojo de pez no es el objetivo más práctico del mundo. Siempre lo he dicho y siempre lo diré, pero también tengo que admitir me llaman mucho la atención los grandes angulares y esto no deja de ser un caso muy extremo de este tipo de ópticas. En fotografía siempre trato de buscar nuevos puntos de vista y considero que con un objetivo como éste puedo captar algunas imágenes bastante curiosas.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Ahora bien, si en su momento os decía que disparando con un angular es recomendable tratar de sacar algún elemento en primer plano, con un ojo de pez esto se convierte en el pan nuestro de cada día. Para conseguir imágenes sorprendentes el secreto está en acercarse al objeto a retratar casi hasta tocarlo con el extremo. De ese modo exageraremos las proporciones del motivo para meter al espectador en un mundo extraño e irreal.

En cualquier caso, vamos a dejarnos de tanta teoría y vamos a poner nuestras manos sobre esta óptica tan peculiar a ver qué tal se comporta.

Desempaquetando el objetivo

Antes de tener el paquete en mis manos pensé en darle un poco más de bombo al proceso de desembalaje del objetivo, pero como de lo que tenía ganas era de montarlo en la cámara y empezar a hacer pruebas con él, al final no hice fotografías ni nada, de modo que me limitaré a deciros que el objetivo viene con la tapa que os decía antes de 75mm de diámetro para proteger el elemento frontal, una tapa para la bayoneta trasera, una sencilla hoja de instrucciones y una funda de tela para guardarlo a salvo de polvo y rayones muy similar a la que incluye el Nikkor AF-S 35mm f/1.8 G.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

El objetivo en la mano y en la cámara

El objetivo en la mano impresiona por el tamaño de su elemento frontal, recordando un poco en su aspecto al mítico Nikkor 14mm f/2.8 ED AF. salvando, obviamente, las distancias en cuanto a tamaño y peso, pues el objetivo de Nikon es bastante más grande y pesado que éste (del precio mejor no hablar).

Sus 417 gramos lo convierten en una óptica no demasiado pesada pero sí sólida. Quiero decir que se puede sostener en la mano sin esfuerzo, pero pesa bastante más que los objetivos de kit habituales. Si vuestra cámara réflex es ligera y la lleváis colgada al cuello con este objetivo montado la notaréis bastante “cabezona”, sobre todo porque casi todo el peso está en la parte frontal; aunque no es habitual pegarse largas caminatas con un ojo de pez, sino que se suele llevar en la bolsa para emplearlo en situaciones puntuales.

Este objetivo es un modelo de funcionamiento completamente manual sin ningún tipo de contacto electrónico con la cámara ni autofocus, por lo que en mi D40 no puedo emplearlo en ningún modo automático ni semiautomático; únicamente en manual y sin medición de luz. La bayoneta es metálica, la apertura se elije mediante un anillo de tacto muy suave y el enfoque se varía con un otro más grueso, forrado de goma e igualmente preciso. Por suerte, un ojo de pez se basa en la composición y nunca en el enfoque o la profundidad de campo, por lo que no va a haber grandes problemas con este aspecto.

De todos modos, es lógico que las prestaciones de esta óptica sean algo limitadas, pues de algún sitio había que recortar gastos para mantener el precio por debajo de los trescientos dólares, y prefiero que haya sido en electrónica en lugar de calidad óptica pues, como veremos en el siguiente apartado, el objetivo es capaz de hacer fotografías muy nítidas y con un aspecto francamente bueno.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

En un objetivo de 8mm, aplicando la teoría de la distancia hiperfocal tenemos que empleando una apertura de f/5.6, si enfocamos a 0,6 metros vamos a verlo todo nítido entre 30 cm y el infinito. Curiosamente, esta óptica alcanza su máxima nitidez a f/5.6 y es capaz de enfocar a 30 cm como mínimo, por lo que la configuración anterior será la que emplearemos en el 90% de las ocasiones.

En todo caso, se trata de un objetivo “de prueba y error” con el que debemos realizar la fotografía a ojo y según lo que veamos en pantalla jugar con la velocidad, la apertura y la sensibilidad ISO. Algo a lo que ya estoy acostumbrado cuando disparo empleando mi 35-70 con tubos de extensión. No es una óptica para ir con prisas, y de ahí que sea un elemento un poco “experimental” dentro de mi equipo fotográfico.

Usando un ojo de pez en el mundo real

La primera vez que miré a través del visor de la cámara con el ojo de pez montado en ella tuve una sensación extrañísima: mi habitación era kilométrica, y si miraba a mis pies parecía haber crecido hasta más allá de los tres metros de altura. Observar el mundo a través de un ojo de pez es variar nuestro sistema de percepción de la realidad, dando lugar a fenómenos a los que no estamos acostumbrados. Pero al margen de esta primera impresión hay sobre todo dos cosas que me han llamado la atención:

Por una parte está el hecho de que las cosas parecen estar mucho más lejos de lo que en realidad están. Si ponemos nuestra mano a escasos centímetros del frontal del objetivo y miramos a través de la cámara nos va a parecer que está como mínimo a medio metro de distancia. Esto, que de primeras nos llevará a acercarnos muchísimo a los elementos a fotografiar puede representar un peligro para el curvado elemento frontal, pues podemos acercarnos tanto que lleguemos a golpear dicha lente de cristal y rayarla o, en el peor de los casos, romperla.

En la imagen que tenéis a continuación yo estaba prácticamente pegado a la fuente de piedra, pero como el ángulo de visión del ojo de pez es inmenso, incluso así sobra espacio en el encuadre de la fotografía (qué bien me hubiera venido un objetivo así para alguna rueda de prensa multitudinaria en la que apenas podía despegar los codos del cuerpo…).

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

La verdad es que se hace realmente extraño que las cosas que tenemos a nuestro lado aparezcan dentro del visor. Acostumbrado a objetivos rectilíneos, me parecía alucinante que poniéndome casi en paralelo con un objeto, mirando a través de la cámara lo estuviera observando en el encuadre, por lo que a la hora de componer debemos tener cuidado porque se nos pueden “colar” en la fotografía cosas que normalmente damos por sentado que quedarán fuera de la imagen (la correa de la cámara, una pata del trípode, un dedo de la mano que está sujetando el objetivo, el propio sol…).

Fijaos en las dos fotografías siguientes, porque con la ayuda de mi hermano, mientras yo captaba la imagen con el ojo de pez él me fotografió a mí con otra cámara de tal modo que podéis apreciar que estando junto a la columna, esta ocupa una buena parte del encuadre.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Por cierto, es evidente que en un objetivo con un campo de visión tan amplio muchas veces se nos va a meter el sol en el encuadre; algo que podría provocar molestos reflejos y flares por lo prominente del elemento frontal. En el caso es de éste modelo de objetivo no parece ser un gran problema, porque incluso metiendo al astro rey en una esquina de la fotografía no he podido más que provocar un pequeño halo azulado en el centro de la imagen, no siendo demasiado molesto que digamos. Del mismo modo, me he encontrado con un halo similar pero algo más definido en caso de que se nos meta en una esquina del encuadre alguna luz puntual de mucha potencia (un foto, una luz halógena…)

Eso sí, lo que es absolutamente inevitable es que en lugares muy abiertos vamos a tener diferencias de iluminación enormes debido a que si hacemos fotografías entre cuatro paredes es más que probable que estemos sacando tres de ellas en el encuadre, por lo que según la incidencia de la luz solar podemos tener al mismo tiempo zonas muy oscuras y otras muy claras, lo que podría representar un problema si excedemos el rango dinámico de nuestra cámara.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Ah, y del flash integrado en la cámara olvidaros por completo: si empleando un gran angular se pueden producir sombras en la parte inferior de la imagen, os podéis imaginar que con el ángulo de visión de un ojo de pez casi habría en la fotografía más sombras que luces. O disparamos con la luz que haya en el ambiente o bien empleamos un par de flashes externos controlados remotamente, porque un sólo destello lanzado desde la cámara no es capaz de cubrir todo el área a fotografiar ni de casualidad.

Por otra parte, me gustaría comentar que es importante tener la superficie de la lente frontal lo más limpia posible. En un objetivo con una profundidad de campo tan bestia, el polvo o los rayones en su superficie podrían llegar a apreciarse en las fotografías, por lo que ante la imposibilidad de emplear un filtro para proteger el objetivo, es importante limpiarlo con relativa frecuencia así como colocar entre disparo y disparo la tapa que viene de serie aunque sólo sean intervalos de medio minuto. De este modo nos evitaremos sustos y posteriores disgustos.

Conclusiones

Tras probar el ojo de pez en interiores y en exteriores durante unos días me reafirmo en que no es un objetivo para emplear habitualmente. El espectacular efecto que consigue en ciertos tipos de imágenes puede llegar a cansar al espectador si abusamos de él, pero empleado con lógica y puntualmente puede llevarnos a conseguir resultados sorprendentes.

La forma de componer con un ojo de pez es diferente si pretendemos lograr amplitud en las tomas o bien un desequilibrio entre los conceptos de “cerca” y “lejos”. En el primer caso vamos a jugar con las líneas del horizonte, siendo necesario romper la regla de los tercios para situarlo en el centro del encuadre; único lugar donde las rectas se verán rectas. A partir de ahí se trata de llevar las paredes del recinto a los extremos del visor donde se curvarán potenciando la sensación de amplitud.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

En el caso de primeros planos, aquí ya hay más juego, pues podemos colocar el elemento a destacar en cualquier lugar del encuadre, pero siempre teniendo en cuenta las deformaciones que se producen a medida que nos alejamos del centro de la imagen. En todo caso, el secreto aquí está en acercarse lo máximo posible al objeto a fotografiar para conseguir impactar al espectador con un cambio en las proporciones que se sale de toda lógica. Fijaos en la siguiente fotografía y podréis ver que las proporciones corporales de mi hermano están completamente desvirtuadas (sale paticorto) y que incluso aparezco yo en la fotografía al apuntar la cámara ligeramente hacia abajo.

De todos modos, con el Falcon 8mm fisheye f/3.5 no vamos a poder aplicar esto que os digo a elementos muy pequeños (como una flor por ejemplo) porque su distancia mínima de enfoque de 30 cm medidos desde el plano del sensor es relativamente larga para una óptica de este tipo ya que, como os decía antes, todo parece estar más lejano en el visor de lo que realmente está.

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Vídeo del objetivo

He decidido adjuntar un vídeo que he grabado en el que muestro el objetivo en la mano y montado en mi Nikon D40. Creo que será de utilidad para aquellas personas que se están preguntando qué aspecto tiene “en vivo” esta peculiar óptica.

Imágenes varias

Algunas imágenes obtenidas con este objetivo y mi Nikon D40 para que os hagáis una idea de lo que se puede esperar de él.

(NOTA: iré añadiendo algunas más en los próximos días)

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Review Falcon 8mm fisheye f/3.5

Terraza de la escuela politécnica

El patio de la escuela politécnica

En medio del asfalto

Desfile de coches

Andamios y carteles

El filo de un cuchillo

A ras de suelo

Los carteros también se pierden

Tomando algo en el VIPS

Recreativa de Initial D

Recreativa de Initial D

Colegio de Málaga a vista de pez

Colegio de Málaga a vista de pez

Hangares abandonados en el campus de Alcalá

Mercado medieval 2009

Aparcamiento en Nueva Alcalá

De viaje

Alcalá Magna a vista pez

Bajando las escaleras con comodidad

Más información (en inglés)

Samyang 8 mm f/3.5 Aspherical IF MC Fish-eye review (Lenstip.com)

Samyang Fisheye Lens short review (Michel Thoby)

Ficha técnica del fabricante

Fisheye lens (Wikipedia)

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Gran Turismo para PSP a punto de salir (y yo sin enterarme)

Hacía tiempo que no hablaba sobre videojuegos. Como os he dicho en varias ocasiones son algo que ya no me llama tanto la atención como hace unos años, pero ayer me encontré de pura casualidad con una noticia que me hizo recordar tiempos pasados y me gustaría comentárosla: el tan traído, llevado y retrasado Gran Turismo Mobile para PSP está a punto de ver la luz.

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Al parecer su lanzamiento será simultáneo en todo el mundo y se producirá el 1 de Octubre, faltando escasamente un mes para ello. Yo, que me había comprado la PSP en gran parte por ese título, ya había dado por imposible que un día lo pudiera tener en mis manos (inicialmente se esperaba su lanzamiento para primavera de 2005 y fijaos a la altura de la película a la que estamos) pero de repente me encuentro con que a la vuelta de la esquina estará a la venta en todas las tiendas.

Claro, ya que estaba me informé un poco sobre lo que iba a ofrecer el título y me llevé una alegría al ver que habían decidido cambiar su nombre a última hora para denominarlo simplemente Gran Turismo y así dar a entender que no se trata de una versión recortada ni capada de algún capítulo anterior de la saga. No obstante, parece ser que la estructura del juego seguirá una serie de “misiones de conducción” que debemos superar con éxito para acceder a otras más avanzadas en lugar de la estructura abierta de competiciones de las entregas “grandes” de Gran Turismo. Habrá que ver qué tal lo han implementado, pero si las carreras siguen el estilo de las entregas anteriores, por mí perfecto.

Al parecer, Gran Turismo para PSP incluirá unos 800 coches y 35 circuitos presentes en anteriores entregas; cifra más que respetable para ser un juego de consola portátil. Evidentemente tendrá sus limitaciones y, sin ir más lejos, el hecho de que el acelerador / freno o la dirección tendrán que ser forzosamente digitales por los controles de la propia máquina ya hace que la conducción pierda muchos enteros. Del mismo modo las físicas de los coches seguirán siendo como las de unos ladrillos resbalando por el hielo y no habrá daños en los vehículos, pero siendo una saga a la que tengo un especial cariño puedo perdonarle todos esos fallos y alguno más.

Gran_turismo_PSP_screen

He jugado a todas las entregas de Gran Turismo para PSX y PS2 durante decenas de horas (el GT5 Prologue firmado por Yamauchi está en casa esperando a que alguien me regale una PS3  😀 ) y creo que esta entrega de PSP la voy a disfrutar bastante aunque sea para echar una partida de vez en cuando antes de dormir o durante un trayecto en tren. Lejos quedaron las maratones hasta las 5 de la madrugada con el mando en las manos y cosas así; pero aunque sólo sea por recordar aquellos tiempos locos me apetece hacerme con este nuevo Gran Turismo.

Por cierto, os dejo con un vídeo de la demo jugable presentada en el pasado E3 para que os hagáis una idea mejor de lo que va a ofrecer este título. La consola en la que se ejecuta es la nueva PSP Go que saldrá a la venta el mismo día que Gran Turismo; pero eso es ya otra historia en la que no me apetece demasiado meterme. Mi intención hoy era nada más que mostraros mi sorpresa por la aparición de un videojuego que parecía destinado a seguir los pasos de Duke Nukem Forever.

Todo lo que siempre has querido saber sobre presentaciones de videojuegos

En aquella época (lejana ya, por cierto) en la que leía la revista Hobby Consolas para estar al día en lo que a videojuegos se refiere, recuerdo que me detenía con especial atención en los reportajes que se publicaban cuando se presentaba algún título importante. Del que más recuerdos tengo es del que se realizó en el verano de 2001 cuando Silent Hill 2 estaba a punto de salir a la venta, pues el redactor que asistió al acto comentaba que la gente de Konami les llevó a un lugar secreto ambientado en el universo de Silent Hill y lleno de enfermeras ensangrentadas así como todo tipo de criaturas horripilantes donde tuvo lugar el evento.

Al leer aquel reportaje no me interesaba tanto el videojuego en si como todo lo que rodeaba al acto. Al fin y al cabo, el juego lo iba a probar por mí mismo tarde o temprano; pero quedaban muy lejos de mi alcance aquellas aventuras en las que se enfrascaban los trabajadores de los medios de comunicación cuando había que hacer un artículo de este tipo. Llamadlo curiosidad o envidia; lo mismo da, pero el caso es que me moría por conocer detallitos curiosos de aquellas cosas tan raras que hacían a veces las compañías de videojuegos.

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El ambiente militar de la presentación de Metal Gear Solid 4

En aquellos años no podía imaginar ni remotamente que tiempo después iba a ser yo mismo el encargado de contar historias como esas a la gente gracias a mi labor de redactor en ultimONivel. Debido a esto ello he tenido la oportunidad de conocer a gente de renombre dentro y fuera del mundillo del videojuego (Hideo Kojima, Kazunori Yamauchi, Buzz Aldrin…), estar en lugares a los que de otro modo no hubiera podido acceder (la real fábrica de tapices de Madrid o el hotel Palace sin ir más lejos) y probar títulos y videoconsolas semanas antes de que se pusieran a la venta (Wii, Super Mario Galaxy, Gears of War 2…).

Y precisamente pensando en aquellos de vosotros a los que, como a mí, os llama más la atención lo que hay detrás de la presentación de un videojuego que el título presentado en si, me gustaría comentaros algunas cosillas curiosas que he tenido ocasión de vivir hasta el momento gracias a mi entrada como redactor de ultimONivel. Además, para hacer el artículo un poco más ameno, he incluido abundante material gráfico y he enfocado el texto en forma de entrevista cuyas preguntas son cuestiones que me habéis planteado vosotros mismos alguna que otra vez ya sea por correo, en algún foro o en los comentarios de este mismo blog.

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Con Mario en los pasillos del hotel Palace

¿Qué hay que hacer para asistir a una de estas presentaciones?

Bueno, es complicado asistir a estos eventos si no estás metido en algún medio de comunicación; así que lo primero es estar en el equipo de alguna revista / web / podcast / programa de TV relacionado con todos estos temas. En tal caso, sólo hay que ponerse en contacto con la delegación española de alguna empresa del sector (Nintendo, Sony, Microsoft, THQ, Atari, Nobilis Ibérica…) y comentarles que estáis interesados en publicar notas de prensa de sus productos así como acudir a presentaciones de los nuevos lanzamientos.

En general no suelen poner pegas a ello, pues al fin y al cabo es publicidad para los títulos de la compañía en cuestión. Eso sí, en eventos muy importantes es posible que sólo convoquen a los medios que más noticias publiquen o más peso tengan dentro del mundillo del videojuego; y es lógico, pues mediante algún criterio habrá que seleccionar en caso de que el aforo sea limitado.

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Oscar del Moral presentando Ninja Gaiden 2

¿Cómo se identifica uno al llegar?

Eso depende del evento que sea. Cuando te mandan una convocatoria de prensa para alguna presentación has de responderles con un mail comentando que vas a ir y dándoles tus datos (nombre y apellidos, vaya). Datos que te pedirán al llegar a la puerta del lugar indicado, donde suele estar algún relaciones públicas o azafata que te buscará entre una lista de asistentes para confirmar que eres tú.

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Todavía sueño con esta azafata de la presentación de la Wii

Cuando no les suenas de nada porque es la primera vez que vas puede que incluso te pidan el DNI para comprobar tus datos, pero en estos “saraos” enseguida empiezas a relacionarte con la compañía y para la siguiente presentación ya les sonará tu cara y te saludarán como si fueras un colega de toda la vida.

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La presentación de Viva Piñata tuvo lugar en una floristería

¿Te hacen firmar algo en plan “Si rompes pagas”?

No; no en ese sentido. Las únicas veces que me han hecho firmar algo ha sido en el caso de presentaciones de videojuegos de grandísimo renombre que se iban a lanzar simultáneamente en todo el mundo. En tal caso, lo que te hacen firmar es un NDA (“Non-disclosure Agreement” que se puede traducir como “Acuerdo de confidencialidad”) mediante el que te comprometes a no publicar ni mostrar nada de lo presentado hasta cierta fecha que será la misma para todos los medios. De este modo, la compañía puede dedicarse durante unos cuantos días a hacer presentaciones por medio mundo sabiendo que toda la información saldrá publicada en el mismo momento y tú tienes tiempo de sobra para hacer un reportaje bastante currado. Hay gente a la que no hace ninguna gracia este tipo de medidas, pero a mí particularmente me parece un modo de que ambas partes hagamos un mejor trabajo.

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Disputa de la Wii Copa en el Hard Rock Café de Colón (¡y a la salida estaba la semifinal de la Eurocopa España - Rusia!)

Sobra decir que si algún medio rompe un NDA automáticamente queda borrado de la base de datos de contactos de la compañía y esta emprenderá acciones legales contra él. Es decir, que en esos casos es mejor ser precavido no vaya a ser que algún dato salga a la luz accidentalmente y la liemos parda. De hecho, cuando asistí a la presentación de Gears of War 2 recuerdo que redacté todo el material la misma tarde de la presentación, pero lo grabé en un pendrive que dejé almacenado en un cajón de mi casa durante al tiempo de vigencia del NDA (no quería tener ese material en el disco duro de mi portátil por si acaso daba la puñetera casualidad de me lo mangaban durante esos días).

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Uno de los instantes más surrealistas de la presentación de Gears of War 2

¿Qué hay más allá del escenario?

En toda presentación de un videojuego va a haber una persona que nos hablará de él y se pondrá a jugar para que lo veamos con nuestros propios ojos. Eso digamos que es el estándar, y luego, dependiendo de cada evento, habrá una serie de “actividades paralelas” para ambientar un poco o simplemente dar un aire cool de cara a la prensa y, por tanto, a la gente que leerá el reportaje.

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Al volante de un Ferrari F430

A veces la persona que presenta el título será el relaciones públicas de la compañía de turno; pero siempre que tengan ocasión traerán a alguien del equipo de desarrollo (como ha sido el caso de las presentaciones de MGS4, Ninja Gaiden 2, Gran Turismo 5 Prologue, Gears of War 2, STALKER y muchas otras) o algún famoso con gancho (Zelda Phantom Hourglass o Tomb Raider). De este modo te aseguras una cobertura por parte de la prensa mucho mayor y una serie de entrevistas que leerá un púbico bastante amplio.

Eso sí, a mí particularmente no me hace demasiada gracia que traigan a gente famosa no relacionada directamente con el mundo del videojuego, pues en esas presentaciones ya sabes que habrá un montón de televisiones y el ambiente se hace un poco agobiante con tanta cámara, tanto periodista de medios generales y tanto foco (me estoy acordando de la presentación de Tomb Raider con Karima Adebibe o la del Zelda al que me refería en el párrafo anterior).

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Rosa Regás, Diana Palazón y Espido Freire en la presentación de Zelda Phantom Hourglass

En cuanto a las “actividades paralelas” que os decía, bueno, he tenido que disfrazarme de detective, hacer un minicurso de artes marciales, prácticas de tiro, lecciones de tatuaje… aunque también he de decir que me dio mucha rabia perderme una carrera de karts que se hizo en el circuito de Carlos Sainz y que me perdí por ser mi primer día de trabajo en Komatsu. En general, uno siempre sale de estas cosas con una sonrisa en los labios.

Yamauchi firmándome un Gran Turismo 4 Prologue

Yamauchi firmándome un Gran Turismo 4 Prologue

¿No te da un poco de corte estar entre tanta gente, cámaras, focos y famosos?

Bueno, reconozco que en las dos o tres primeras presentaciones a las que asistí estaba un poco cortado. Yo me sentaba en mi sitio y trataba de pasar más o menos desapercibido. Sin embargo, enseguida fui familiarizándome con el entorno y comprobando que más o menos siempre coincidíamos las mismas personas en todos los actos, de tal modo que vas creando un cierto vínculo con ellas y te sientes mucho más cómodo. En las últimas a las que he asistido, el ambiente ya era como si acudiera a una barbacoa con unos amigos  😛

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En primera fila de la presentación de Juiced 2 (¡los coches pasaban rozándome!)

¿Qué tal se portan las compañías con los medios de comunicación?

La verdad es que no me puedo quejar en ese sentido. En todos los eventos a los que he acudido ha habido siempre comida en abundancia, azafatas guapísimas, música, pantallas gigantes, bebida como para parar un barco y actividades bastante chulas (lo máximo fue la presentación de MGS4 con su concurso de tiro y su ambiente hiper-militarizado). Además, por lo general siempre hay algún detallito con la prensa ya sea en forma de poster, el propio juego, una camiseta, algún llavero… aunque en una de ellas me regalaron una caja fuerte de esas que suele haber en las habitaciones de los hoteles y que logró que al día siguiente tuviera unas agujetas bestiales en los brazos gracias a que tuve que cargar con ella por medio Madrid.

caja fuerte

La caja fuerte que me regalaron en la presentación de STALKER

La primera presentación a la que acudí tuvo lugar en un restaurante árabe del centro de Madrid donde hubo un espectáculo de danza del vientre a cargo de unas bailarinas además de un montón de comida riquísima. Tengo muy buenos recuerdos de aquella presentación porque allí conocí a algunas personas que me he ido encontrando en actos posteriores; pero también me acuerdo con una gran sonrisa de la de STALKER, pues estuvo increíblemente bien ambientada y me lo pasé mejor que en ninguna gracias a nuestras peripecias por Madrid y las carreras por la estación de Atocha con la caja fuerte que os mostraba hace un instante en los brazos.

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Un instante de la presentación de STALKER (¡atención a la cara del transeunte!)

Como os digo, siempre hay detalles que te hacen recordar estos eventos, y es que cuando una presentación es original y haces cosas divertidas en ella, siempre te da pie (al menos a mí) a elaborar un reportaje más variado y ameno para el lector.

¿Qué tal es la relación con los compañeros de otros medios?

Supongo que eso va un poco en función de cada persona (de hecho me estoy acordando de dos o tres tíos que van a estas cosas sin siquiera saludar a quienes se les sientan al lado) pero a mí ese es uno de los puntos que más me gusta de este tipo de actos. Uno de los mejores momentos llega cuando la presentación finaliza y los miembros de los medios de comunicación hacemos algunos “corrillos” para charlar sobre cualquier tema. Gracias a esto he conocido a gente muy interesante y con la que, en su mayor parte, he seguido manteniendo el contacto en estos últimos meses pese a haber dejado un poco de lado el mundillo por temas de trabajo como bien sabéis.

detectives

Vestidos de detectives en la presentación de Hotel Dusk

Me acuerdo de cómo conocí a un fotógrafo en la presentación de Tomb Raider: después del acto estaba intentando hacer unas fotos a Karima en el escenario y al pobre le faltaban manos porque tenía la cámara colgada del cuello, un objetivo en una mano y el flash en la otra… ¡y tenía el problema de que se había quedado sin batería! Total, que se le veía tan apurado (apenas te dan unos segundos para hacer las fotos) que me acerqué a él para echarle una mano sujetando el flash y el objetivo mientras cambiaba la batería de la cámara. El tío me dio las gracias mil veces, estuvimos charlando un buen rato e incluso él mismo me hizo la fotografía con la modelo que sirvió de punto central para el reportaje, reforzando mi teoría de que es mucho más gratificante llevarse bien con la gente.

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Posando con Karima Adebibe en la presentación de Tomb Raider

Por cierto, una de las mejores anécdotas que me han sucedido ocurrió en la presentación de Hotel Dusk que hubo en el showroom de Nintendo hace ya bastante tiempo; y es que, de hecho, fue la primera vez que fui a ese lugar. Allí, me junté con un par de personas que no conocía de nada (o eso creía 😛 ) y al final nos pusimos a charlar de videojuegos. Total, que tras unos minutos uno de ellos me dice: “Oye Luis, ¿de qué medio eres?”. A lo que respondí: “De ultimONivel”.

Con cara de sorpresa mi interlocutor me dice que conoce la web y que le suenan algunos nombres de los locutores. Me pregunta que si soy Freeman, a lo que le respondo que Freeman es un locutor, y que yo me dedico nada más que a la web. “Soy luipermom”, añado. Y entonces pone una cara de sorpresa increíble y me dice que se ha leído un montón de artículos míos y que incluso se compró el Electroplankton gracias a una review mía en el foro de elotrolado.

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Un jacuzzi lleno de patitos de goma en Playstation Suite

Total, que le pregunto quién es y me dice que es Manu, de El Blog de Manu. Y entonces fui yo el que se sorprendió porque resulta que leía todos sus artículos. Del mismo modo, el otro chico del grupo también me conocía por mi labor en ultimONivel, y resultó ser el gran Rafa (A.K.A. q256) de Ion Litio; otro blog que también sigo con fervor.

Lo que son las cosas: al empezar el acto eramos tres completos desconocidos, pero cuando nos pusimos a charlar descubrimos que en realidad conocíamos la vida y milagros de cada uno de nosotros. Fue algo genial, en serio; uno de mis mejores recuerdos relacionados con todo esto de las presentaciones de videojuegos. Además, ya os he dicho alguna vez que Manu y Rafa son dos grandes referentes al plantearme las directrices de este blog, pues admiro mucho su claridad a la hora de contar las cosas y su cercanía con los lectores; dos aspectos que considero fundamentales.

wiibaseball

Probando la Wii por primera vez en los palcos del estadio Santiago Bernabeu

¿Merece la pena el esfuerzo que tienes que hacer para cubrir estos actos?

Para responder a esta pregunta no tengo que pensarlo demasiado: Sí. Muchas veces me ha tocado cargar durante toda una mañana de verano con mi mochila, la cámara de fotos, un cuaderno, el Asus EeePC 701, notas de prensa… ¡y hasta con una caja fuerte! :mrgreen: Y aunque haya llegado a casa deslomado y me haya pasado a continuación unas cuantas horas delante del ordenador para redactar el reportaje de turno (recuerdo que para cumplir lo que prometí durante una llamada al programa de ultimONivel nada llegar de la presentación de MGS4, estuve redactando el reportaje hasta las 5 de la mañana porque dije que la gente lo podría leer al levantarse de la cama al día siguiente) lo he disfrutado como un enano y me he sentido muy afortunado de poder estar allí.

Tened en cuenta que esos reportajes son los sueños cumplidos de un chaval que siempre se había preguntado cómo funcionaba el engranaje que hay detrás de la presentación de un videojuego; así que todo es sacrificio es poco cuando se trata de dar algo a cambio de esos ratos de felicidad.

buzz aldrin

Buzz Aldrin feliz al contarnos sus paseos por la Luna

Y es que gracias a la oportunidad de cubrir estos reportajes he podido, entre otras cosas, ver en persona a Buzz Aldrin, saludar a Hideo Kojima y Yoji Shinkawa al mismo tiempo (y que me firmaran un MGS3), subir en un Ferrari, tener un Gran Turismo 5 firmado por Kazunori Yamauchi, ver a Itagaki, pasear por el hotel Palace y el puerta de América como Pedro por su casa, entrar en dos ocasiones en la fashion-casa de 300 metros cuadrados que Sony montó en plena calle Serrano para presentar la Playstation 3, hacerme una foto con Karima Adebibe, conocer a un montón de personas majísimas que tienen las mismas aficiones que yo… en definitiva, un montón de experiencias que de cualquier otro modo me hubiera perdido.

kojima

Estrechando la mano a Hideo Kojima

En fin, si todo esto no merece un cierto esfuerzo y sacrificio entonces sería una clara señal de que no quedaría en mí ni rastro de cualquier sentimiento; y os aseguro que si las obligaciones y la falta de tiempo no lo impiden, todavía tengo muchas cosas que hacer en el futuro.

NOTA: Tenéis todos los enlaces a los artículos que he escrito para ultimONivel en la siguiente página del blog:

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PD: si alguien tiene alguna pregunta más, por favor, dejadla a modo de comentario en esta misma entrada para ir añadiéndolas al texto en el futuro  😉

Las conferencias del E3 2008 en pocas palabras

Tras haberme tragado en directo las tres conferencias del E3 me ha entrado el venazo de hacer un resumen en muy pocas palabras de cada una de ellas. ¡Vamos a ello!

Microsoft: gran comienzo con multitud de títulos chulos presentados, pero estrepitoso ridículo el del nuevo interface con su propia versión de los Miis. El problema de MS es que se ha subido al carro de la “casualización”, cosa que los que llevamos tiempo en los videojuegos temíamos mucho y no queríamos que se produjera. Owned tremendo a Sony con el anuncio final de FF XIII para Xbox 360.

Nintendo: una sombra de lo que fue hace años. Presentación sosa y aburrida hasta que al final salió Miyamoto a presentar Wii Music. Es intolerable que Nintendo nos quiera vender ahora un añadido del Wiimote que le dará la precisión prometida en su estreno. Con diferencia la peor de las tres conferencias y la más floja de las que recuerdo en los últimos años.

Sony: bastante entretenida y con buen ritmo pese a que el presentador parecía haber ingerido un litro de tila. El Home de PS3 me ha convencido bastante y he visto juegos que prometen mucho, sobre todo Little Big Planet y su peculiar estética. Lo mejor ha sido el multijugador bélico de 256 jugadores (bautizado M.A.G.) y ver a Jim Lee haciendo flexiones a una mano.

En definitiva, un E3 bastante flojo en el que no se ha presentado nada de hardware (ni un triste rediseño de DS, cosa por la que yo apostaba) y los juegos que se han enseñado ya eran conocidos en su mayoría. Al menos ya iba a las conferencias con la idea preconcebida de que no se iba a presentar nada interesante, que otros años sí que me llevé bastantes desilusiones.

Review: SOCOM Tactical Strike (PSP)

SOCOM Tactical Strike

Cada día nos queda mas claro que es la propia Sony la que mejor sabe sacar partido a su portátil. Hoy vamos a comprobar que SOCOM Tactical Strike cumple con creces el objetivo de entretenernos y además lo hace con un nivel técnico bastante elevado.