Review: Nintendo 3DS

Llevaba tiempo totalmente desconectado de los videojuegos; pero en un arrebato consumista me compré hace aproximadamente un mes una Nintendo 3DS junto con el juego Street Fighter IV. Reconozco que la idea me rondaba la cabeza prácticamente desde su lanzamiento a finales de Marzo; pero el empujón definitivo que me hizo comprarla fue probarla in-situ en un centro comercial de Castellón.

Nintendo 3DS

Aunque sé que a algunos de vosotros os gustaría ver un análisis pormenorizado de la máquina, os adelanto que lo que voy a comentar aquí son impresiones generales basadas en las semanas que llevo usándola porque ahora mismo no dispongo de tiempo como para ponerme a redactar un tocho-análisis al estilo de los de mi época como redactor de ultimONivel.

No obstante, trataré de sintetizar al máximo y comentaros en plan telegrama aquellos aspectos que puedan ser de interés dejando de lado explicaciones tecnico-filosóficas. Todo ello acompañado de unas fotografías que estuve haciéndole a la máquina desde diversos ángulos durante el pasado fin de semana teniendo así una magnífica excusa para coger la cámara un rato.

Nintendo 3DS

HARDWARE

– La máquina pesa y abulta más o menos como una DSi: incómoda para llevarla en el bolsillo del pantalón pero perfecta para meter en un bolso o mochila.

– Ahora mismo está disponible en azul (que ha sido mi elección) y en negro; y en ambos casos la carcasa esmaltada exterior tiene pinta de rayarse con facilidad. Una funda se hace indispensable para mantener la consola impoluta si tenemos idea de sacarla “de paseo” a menudo.

Nintendo 3DS

– El tema del “3D sin gafas” es el eje en torno al que gira toda la consola y os puedo decir que funciona muy bien. Eso sí, hay que tener en cuenta que para apreciarlo hay que mirar la consola completamente de frente y saber que al sol se ve doble imagen en la pantalla superior arruinando el efecto tridimensional. Esto es porque dicha pantalla lleva un sistema que hace que cada columna de pixels alternativamente se dirija a uno u otro ojo. Obviamente, si tenemos una diferencia muy grande en cuanto a percepción visual en uno de los dos ojos (ojo vago o similar) no podremos ver el efecto 3D; que es lo que precisamente hace especial a esta máquina.

Nintendo 3DS

– Hay gente a la que usando las funciones 3D se le fatiga la vista enseguida (mi hermana no aguanta más de 5 minutos seguidos jugando) y otros como yo que podemos estar bastante tiempo mirando la pantalla sin ningún problema. En todo caso, hay que hacer buen uso del regulador de profundidad que hay en el borde derecho de la pantalla superior, ya que ponerlo a tope por sistema nos hará forzar mucho los ojos. La pauta (al menos en mi caso) es usarlo más o menos a la mitad bajándolo si sitúo la consola más lejos de lo normal e incrementándolo si acerco la pantalla a mis ojos. Pero vamos, en general, una vez encontrado el punto óptimo de cada persona el regulador casi lo podríamos fijar en su posición ideal con pegamento.

– La pantalla superior es “más panorámica” y tiene más definición que la inferior; cosa que se me hace un poco raro acostumbrado a la DS en la que ambas pantallas eran iguales. Se mantiene la pantalla táctil inferior y el micrófono, por supuesto.

Recién llegada

– Tal y como sucedía en la DSi, no hay slot para juegos de GBA. Por tanto, aunque la consola es retrocompatible con los juegos de DS, olvidaos de aquellos que hacen uso de dicho puerto (Guitar Hero, títulos que hagan uso del rumble pack, etc).

– La consola cuenta con conectividad WiFi; y esta vez podremos conectarnos a redes con cifrado WPA usando software de 3DS. Lamentablemente, si empleamos software de DS estaremos limitados a redes que empleen clave WEP; algo cada vez menos habitual.

Nintendo 3DS

– La 3DS posee una cámara interior en 2D y dos cámaras exteriores que nos permitirán tomar fotos en 3D. La resolución es muy escasa (640 x 480) pero para verlas en la pantalla de la consola es suficiente. Además, he de decir que el efecto de profundidad cuando colocamos objetos en varios planos está muy logrado.

– Uno de los mayores avances con respecto a las anteriores portátiles de Nintendo es la inclusión de un pad analógico de estilo similar al que equipa la PSP pero de tacto más suave y forma cóncava en lugar de convexa. Por lo demás, cruceta y botones cuentan con la misma disposición que el resto de componentes de la familia DS.

Nintendo 3DS

La batería dura entre cuatro y cinco horas con todo activado y haciendo uso de software 3D. A priori no parece mucho; pero la inclusión “de serie” de una base de recarga en la que dejar la consola cuando no la estamos usando hace que en la práctica no tengamos problemas de autonomía salvo que estemos todo el día fuera de casa jugando con la consola y, como os decía antes, a plena luz del día la pantalla superior pierde el efecto tridimensional.

– Con la consola viene un “lapicero” metálico plegable (que se encaja junto a la ranura de los cartuchos) bastante más elegante que el habitual de plástico de las máquinas de generaciones anteriores. El cargador es el mismo que el de la DSi, pero diferente a los de DS y DS Lite. Tenedlo en cuenta.

– Por otra parte, los cartuchos de DS encajan y se pueden usar en la 3DS; pero no al revés: los específicos de esta máquina poseen una pestaña que impide que los podamos poner en una DS. Hace tiempo leí que una persona limó dicha pestaña para ver lo que que ocurría metiendo un juego de 3DS en una DS “a secas” y lo que pasó es que simplemente la DS no detectaba el cartucho.

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SOFTWARE

– Como comprenderéis, no os voy a mostrar capturas del software de la consola porque sería como intentar enseñaros imágenes a color en una TV en blanco y negro. Si queréis haceros una idea de cómo va el efecto 3D de la consola acercaros a una tienda de videojuegos y probad alguna de exposición. De ese modo también comprobaréis antes de gastaros los 250 euros que cuesta la consola si os adaptáis bien a ella o no; no vaya a ser que luego tengáis que usarla todo el tiempo con el regulador tarado al mínimo (posición en la que la consola muestra las imágenes en 2D como si se tratara de la DS de toda la vida).

Nintendo 3DS

– Como dato curioso os comento que contamos con un creador de Miis (similar al que se puede encontrar en la Wii) que puede tomar como base una foto nuestra para crear el personaje animado. No siempre clava los rasgos; pero al menos es curioso de ver y siempre podemos modificarlo a mano posteriormente.

– Además del creador de Miis, la consola posee una serie de funciones “de serie” como juegos de realidad aumentada y un curioso modo en el que si llevamos la consola suspendida con el WiFi activado podemos intercambiar Miis y otros elementos con la gente con la que nos crucemos (a mí me han aparecido un par de Miis en una tarde que me la llevé a pasear por Castellón). Todos los datos generados durante el uso de la consola (excepto las partidas guardadas) se graban en la tarjeta SD que podemos insertar en una ranura que hay en un lateral de la consola. Por cierto, se incluye de regalo una tarjeta de 2 GB.

Nintendo 3DS

– Dichos juegos de realidad aumentada (R.A.) hacen uso tanto de las cámaras de la consola como de los sensores de movimiento de la misma: algunos de ellos son tremendamente simples; pero hay que reconocer que son entretenidos y a la vez visualmente atractivos. Especialmente desternillante es el atrapacaras; aunque para mostrar la consola a los amigos otra buena opción es el juego de puntería por su espectacularidad inicial. Sea como sea, estos mini-juegos son una buena muestra de por dónde podría ir el desarrollo de software para la 3DS en un futuro.

– Al poseer conectividad por WiFi, la consola se actualiza exclusivamente a través de Internet y en el último firmware (de primeros de Junio) se ha incorporado una e-shop en la que podremos adquirir títulos clásicos, descargar demos o ver trailers así como un navegador de Internet muy en la línea del que ya incluía la DSi.

Nintendo 3DS

– Al igual que ocurrió con la DS original, seguramente Nintendo ya esté trabajando en una revisión de la 3DS con mayor duración de batería, mejores pantallas, más ángulo de visión, carcasas de otros colores, algo más de software presinstalado… etc. Tened esto en cuenta si no sentís una necesidad imperiosa de haceros con la 3DS ahora mismo. Recordad la evolución (sobre todo para las arcas de Nintendo) sobre un mismo hardware consistente en: “DS –> DS Lite –> DSi –> DSi XL” y pensad que con la 3DS ocurrirá más o menos lo mismo.

De momento no  hay muchos juegos a la venta: en un par de días llegará The Legend of Zelda: Ocarina of Time y para navidades saldrán a la venta Mario Kart y Animal Crossing; tres de las razones por las que me he comprado la consola. Es decir, no me he comprado la 3DS por lo que es ahora mismo; sino por lo que llegará a ser. Total, si antes o después iba a caer, mejor hacerlo cuanto antes (sobre todo teniendo en cuenta la política de Nintendo de mantener los precios de sus máquinas casi invariables a lo largo del tiempo) y así ir probando el tema de las fotos en 3D, la conectividad entre usuarios, la e-shop, los juegos de realidad aumentada…

Nintendo 3DS

CONCLUSIONES

La máquina es bonita, funciona bien y a todo aquel al que se la enseño queda encantado; pero si un jugón de pura cepa me pidiera consejo sobre si comprarla o no, sinceramente le diría que espere un poco porque al final lo que da valor a una máquina son sus juegos y el catálogo de 3DS todavía está muy verde (de aquí a unos meses la cosa mejorará mucho; sobre todo gracias a los títulos que irá sacando la propia Nintendo, que al final es la que más títulos must have aporta a sus propias consolas). Lo que pasa es que si, como a mí, os llaman la atención todas las “tonterías” que puede hacer esta nueva consola y cada vez que vais a un centro comercial no podéis dejar de echar un ojo al stand de las 3DS de exposición, podéis estar seguros de que antes o después caerá; así que en ese caso es mejor no darle más vueltas y hacerse con una.

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Corrección de defectos ópticos con Lightroom 3

Los que me conocéis o habéis seguido un poco la evolución de este blog sabréis que desde hace tiempo Lightroom es todo lo que necesito para el procesado de las fotografías que disparo desde que salen de la tarjeta de memoria hasta que las subo a mi Flickr. Me parece una solución completísima tanto para las operaciones de procesado como tal sobre los ficheros RAW como para la clasificación y organización de los mismos; y de ahí que siempre que alguien me pregunta sobre qué software utilizar le recomiende esta opción de Adobe.

El refresco del dragón

Pues bien, en la versión 3 (que lleva ya unos meses a la venta) una de las novedades más jugosas es la incorporación de una función de corrección de defectos ópticos de forma automática siempre que el conjunto de cámara y objetivo empleado para hacer la fotografía esté en la base de datos del programa (en caso contrario tenemos la opción de hacerlo manualmente). Una base que sigue ampliándose poco a poco hasta el punto de que ya abarca a la mayoría de mis ópticas y que si queréis consultar podéis mirar en el blog oficial de Adobe Lightroom donde se han ido comentando las ópticas y cámaras que se han añadido en cada revisión lanzada (actualmente está disponible la 3.3).

¿Qué defectos corrige Lightroom 3?

Los defectos corregidos de manera automática por Lightroom son el viñeteo, las aberraciones cromáticas y las distorsiones ópticas; precisamente los tres tipos de defectos que hemos visto en otros tantos artículos del blog.

Estas correcciones se llevan a cabo sin más que activar la opción correspondiente a la hora de procesar una fotografía determinada; pero no penséis que están hechas “a capón” porque por ejemplo, como ya os dije en el artículo correspondiente, la distorsión geométrica en objetivos de focal variable varía en función de la distancia empleada; y ya que esta información se graba en los datos EXIF de la imagen, Lightroom hace uso de ella para que la corrección sea precisa y al final obtengamos líneas rectas en todo el encuadre. De hecho, si tenemos un ojo de pez Nikon podemos linealizar la imagen resultante de forma totalmente automática.

Lo mismo ocurre con el viñeteo (que también varía en función de la distancia focal y la apertura empleada) así como las aberraciones cromáticas, por lo que empleando Lightroom 3 podremos disparar con cierta tranquilidad sabiendo que en post-procesado podemos corregir estos defectos que os comento sin demasiadas complicaciones.

Sea como sea, el programa siempre nos da la opción de variar la cantidad de aplicación de cada uno de los tres parámetros según nuestros gustos, porque tal vez para un retrato nos interese mantener un cierto oscurecimiento en las esquinas que siempre centra la atención del espectador en la zona central de la imagen. Esto se realiza mediante los tres controles deslizantes que se pueden apreciar en la captura de pantalla anterior.

Un ejemplo sencillo

A modo de ejemplo, os ofrezco un ejemplo un poco extremo realizado con mi Nikkor AF-S 16-85 f/3.5-5.6 VR en el que disparé a la mínima distancia focal y máxima apertura de forma perpendicular a una pared de ladrillos con objeto de dejar patente tanto la distorsión de barril como el viñeteo producido.

Nikon AF-S 16-85 VR @ 16mm f/3.5 (sin corrección por software)

Una vez procesada la imagen en Lightroom 3 el resultado es similar a haber realizado la fotografía con un objetivo de mayor calidad al no quedar apenas rastro de defectos ópticos como se puede apreciar en la siguiente imagen.

Nikon AF-S 16-85 VR @ 16mm f/3.5 (corregido por software)

¿Y si mi objetivo no aparece en Lightroom 3?

Si por lo que sea determinado objetivo no está todavía incluido en la base de datos del programa, siempre podéis echar mano de la corrección manual de los parámetros antes descritos para mejorar mediante postprocesado el rendimiento del mismo aunque, como comprenderéis, lo más cómodo es contar con una óptica soportada por el programa para que con un simple click nos olvidemos de los dichosos defectos ópticos y que además las correcciones se adapten a la focal (si es que el objetivo es de tipo zoom) y la apertura empleadas en cada fotografía.

Siempre es mejor partir de una buena base

Obviamente siempre es mejor emplear un objetivo que no introduzca ningún tipo de defecto óptico en nuestras imágenes, porque en fotografía cuando mejor sea “la base” mejores resultados obtendremos al final. Sin embargo, no debemos ignorar la opción que nos da Lightroom de mejorar la calidad de nuestras ópticas sin más que hacer un click de ratón.

Aparcamiento

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Distorsiones ópticas en fotografía

Después de aquella entrada en la que os hablaba de las aberraciones cromáticas tenía pendiente escribir un artículo sobre otro de los defectos ópticos más habituales en nuestras imágenes: las distorsiones tanto de barril (barrel distortion en inglés) como de cojín, llamada pincushion distortion en el idioma de Shakespeare.

Ida y vuelta

¿Qué es la distorsión?

La distorsión en fotografía son aquellas deformaciones ópticas de la imagen causadas por el objetivo empleado (o la óptica de la cámara en caso de ser una compacta o una bridge) y que diferencian la imagen capturada de lo que realmente había delante de la cámara en el momento de disparar. Por lo tanto, la distorsión es algo a evitar pero que cualquier sistema de tratamiento de señales va a introducir en mayor o menor medida durante el proceso. En el caso de la fotografía, estas distorsiones serán más evidentes cuanto más nos acerquemos a los bordes de la imagen quedando el centro de la misma, por lo general, libre de estos defectos ópticos.

En un mundo ideal no hay distorsiones; y por lo general ese paradigma se da tanto en los objetivos fijos de 50mm como en aquellas ópticas de gama profesional diseñadas para dar la más alta calidad de imagen posible. Ya sea por la simpleza y la simetría de las lentes que conforman un 50mm como por la complejidad óptica de, por ejemplo, un 70-200 f/2.8, en esos objetivos no vamos a encontrarnos con distorsiones apreciables a simple vista en las imágenes resultantes.

Verde

En caso de emplear una óptica diseñada para formato completo en una cámara réflex equipada con un sensor de tipo APS-C, al emplear solamente la parte central de la misma estaremos prácticamente exentos de cualquier defecto óptico, ya que como os decía antes, la zona más “conflictiva” de los objetivos es la parte exterior de los mismos.

En cualquier caso, hay objetivos que buscan expresamente esas distorsiones geométricas tal y como sucede con los ojos de pez, que emplean una exageradísima distorsión de barril para poder encajar en la imagen un campo de visión de 180 grados.

Luis en multiángulo

Las ópticas más conflictivas en cuanto a esto de las distorsiones van a ser, por tanto, los zooms de gama baja diseñados para formato APS-C y aquellos objetivos en los que el rango focal sea muy elevado (un ejemplo clásico es el habitual “18-200 VR” de Nikon que mucha gente monta el primer día en su cámara para no tener que cambiarlo nunca). Lo habitual en estos modelos es que tengamos un punto intermedio en su recorrido donde no exista ninguno de los dos tipos de distorsión pero en los extremos nos encontremos con ciertas deformaciones de la imagen que se harán más patentes cuanto más nos acerquemos a las esquinas de la misma.

Distorsión de barril (barrel distortion)

La distorsión de barril es la más común y suele darse por lo general en distancias focales cortas. Como su propio nombre indica, se trata del abombamiento de la imagen de tal modo que las líneas situadas en los extremos del encuadre aparentarán salir hacia el exterior. Puesto que este defecto óptico se suele dar sobre todo en objetivos angulares; al ser estos empleados habitualmente para paisajes, en cuanto llevemos a los extremos del encuadre un edificio de varias plantas o el mismo horizonte se apreciará claramente la distorsión. También se suele dar habitualmente en la posición de gran angular de las cámaras compactas así como en los modos macro de las mismas.

A modo de ejemplo, podéis fijaros en el abombamiento del horizonte de la fotografía que tenéis a continuación y que fue tomada hace ya unos cuantos años con mi Konica Minolta dimage Z2.

Vista desde la planta de coronación

Distorsión de cojín (pincushion distortion)

La distorsión de cojín suele pasar más desapercibida porque se da, por lo general, en los teleobjetivos y consiste en que los extremos de la imagen parecen curvarse hacia dentro. Como os decía, se suele dar más frecuentemente en distancias focales largas; pero al usar de forma habitual este tipo de ópticas para aislar detalles del fondo enfocando nuestra atención en la zona central del encuadre, el efecto de la distorsión muchas veces pasará completamente desapercibido.

De hecho, he tenido que buscar durante un rato en mi archivo fotográfico hasta dar con una imagen en la que se apreciara este efecto con cierta claridad; y lo he encontrado en la siguiente fotografía tomada hace poco más de un año con mi Werlisa Club 35 y en la que podéis apreciar claramente la distorsión de cojín en las líneas que trazan los ladrillos de la pared.

Octubre09_8

Distorsión de bigote (moustache distortion)

Aunque en ocasiones veréis este tipo de distorsión tratarse por separado, en realidad es una combinación de las dos anteriores y su efecto consiste en que a lo largo de las líneas paralelas a los extremos del encuadre se dará distorsión de barril en la zona central y de cojín en las exteriores; dando lugar a una forma que recuerda a un bigote.

Este tipo de distorsión suele aparecer en algunos angulares extremos cuando se llevan a su focal más baja (entre 10 y 12 mm) debido a la complejidad de mantener la linealidad de la imagen empleando ángulos de visión en torno a los 108º.

Las ventajas de la fotografía digital

Columnas

En la época de las cámaras analógicas era muy complicado eliminar estas deformaciones ópticas durante el proceso de revelado (aunque no me atrevo a decir que era imposible porque puede que hubiera algún método) pero hoy en día es bastante sencillo corregirlo en formato digital. De hecho, una vez repasados los principales defectos ópticos que suelen aparecer en nuestras imágenes (básicamente el viñeteo, las aberraciones cromáticas y las distorsiones vistas hoy) me gustaría abordar en una futura entrada la corrección de dichos defectos mediante el programa Adobe Lightroom 3, pues incluye una función específica este fin.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Review: Dell Inspiron Mini 10

Dell Inspiron Mini 10

Después de casi dos años de uso diario de mi pequeño Asus EeePC 701 me he animado a dar el salto a un nuevo netbook. Es cierto que el pionero de los ultraportátiles destinados al gran público me ha prestado muy buen servicio y no me ha dado ningún tipo de problema en todo este tiempo; pero como decía hace unos días, hay algunos aspectos que han sido mejorados en las generaciones posteriores de ultraportátiles y precisamente por usarlo todos los días me he dado cuenta de que merecía la pena invertir en un nuevo modelo que supliera dichas carencias.

El nuevo netbook

Pues bien, después de mucho buscar me decidí por un Dell Inspiron Mini 10 recién salido del horno (se presentó hace aproximadamente un mes) cuyas características técnicas son las siguientes:

  • Microprocesador Intel Atom N450
  • Memoria RAM de 1 GB
  • 250 GB de disco duro
  • Pantalla de 10″ con resolución de 1024 x 600 pixels
  • Conectividad Wi-Fi, Bluetooth y Ethernet
  • Webcam de 1.3 Mpixels
  • Batería de seis celdas
  • Tres puertos USB 2.0 y un puerto VGA para monitor externo
  • Lector de tarjetas de memoria SD, MMC y Memory Stick
  • Sistema operativo Windows 7 Starter Edition

Todo ello por 299 euros, que es lo mismo que me costó en su momento el EeePC y que se perfila como el precio más estándar para un ultraportátil en España.

Primeras impresiones

Una vez fuera de la caja y colocado junto a mi anterior netbook se nota que el nuevo ordenador es algo más grande, aunque tampoco es una diferencia escandalosa. Del mismo modo, el peso también es ligeramente superior, quedándose en unos 1360 gramos frente a los 920 del Asus. Como en tantas otras cosas, una imagen (en este caso dos) vale más que mil palabras:

Dell Inspiron Mini 10 vs. Asus EeePC 701

Dell Inspiron Mini 10 vs. Asus EeePC 701

A nivel estético constrasta muchísimo la superficie negra lacada del Dell en comparación con el blanco mate del pequeño Asus. El problema es que aunque estéticamente ese negro brillante sea más atractivo, tiene toda la pinta de rayarse con estornudar, por lo que habrá que tener cuidado; máxime cuando con el ordenador no se incluye ningún tipo de funda (cosa que sí venía en la caja del EeePC 701).

Del mismo modo, si el ordenador anterior podía manosearlo todo lo que quisiera sin que en su carcasa quedara marca alguna, en la superficie del Dell las huellas dactilares se quedan marcadas al más mínimo roce, por lo que deberéis resignaros a llevar el ordenador lleno de dedos a no ser que lo utilicéis con guantes.

Dell Inspiron Mini 10

Como podéis comprobar en una de las imágenes anteriores, en este ordenador la pantalla no “sale” desde la parte trasera, sino que la bisagra está adelantada un par de centímetros con respecto al borde. Esto es una novedad con respecto a la versión anterior del más pequeño de los portátiles de Dell y que veréis mejor en la siguiente fotografía que muestra esta zona desde un lateral del equipo.

Dell Inspiron Mini 10

Lo que conseguimos con esto es, por un lado, tener la pantalla más próxima a nuestros ojos y por otro conseguir que el sistema sea más estable al estar el peso más balanceado. La contrapartida es que la pantalla sólo se puede inclinar hacia atrás unos 45 grados, lo que puede ser insuficiente si somos muy altos y utilizamos el ordenador directamente sobre nuestras piernas.

Lo importante está en el interior

Internamente lo que da vida a este ultraportátil es uno de los nuevos micros que Intel puso a la venta el pasado 11 de Enero bajo la denominación Pineview y que comercialmente se conoce como Intel Atom N450 (y que era el requisito más importante que le pedía a mi nuevo netbook).

En este caso los ingenieros de Intel no han seguido el camino habitual de crear un microprocesador con mayores prestaciones; sino que se ha optimizado tanto el consumo de energía como la integración de los componentes vitales del sistema para así incrementar la autonomía de la batería. Concretamente el consumo eléctrico es un 40% menor y en un mismo encapsulado se encuentran ahora además del procesador principal, el sistema de vídeo y el controlador de memoria.

En cualquier caso, también hay una serie de mejoras con respecto a la generación anterior de micros Intel Atom (N270 y N280), siendo la más destacada la inclusión de la arquitectura de 64 bits en el nuevo modelo, pudiendo ejecutar nativamente software diseñado para esta plataforma con la consecuente ganancia de rendimiento (aunque luego veremos que el sistema operativo que viene “de serie” no saca provecho de esto).

Dell Inspiron Mini 10

Técnicamente nos encontramos ante un microprocesador que cuenta con un sólo núcleo funcionando a 1667 MHz, con tecnología Hyper-Threading y que cuenta con una memoria caché interna de 512 KB disipando una potencia total de 5.5 vatios entre todo el conjunto de microprocesador, controlador de memoria DDR2-667 MHz y sistema gráfico Intel GMA 3150 funcionando a 400 MHz.

Obviamente los ordenadores que incluyen este microprocesador no están pensados para tareas muy exigentes como edición de vídeo, juegos o proceso intensivo de imágenes; sino a las típicas labores ofimáticas y a la navegación por Internet. De todos modos, a no ser que seáis unos jugones empedernidos pensad: ¿cuántas veces usáis vuestro ordenador para algo que realmente no podáis hacer con un netbook?

Dell Inspiron Mini 10

En mi caso particular los netbooks son un invento fantástico: me dan unas prestaciones correctísimas para hacer cualquier cosa relacionada con Internet contando con un peso y un tamaño muy contenidos (usar el portátil grande en el sofá es incomodísimo). Para retocar fotografías, editar vídeos y cosas así ya cuento con mi ordenador de sobremesa y su monitor Full-HD; pero para todo lo demás siempre acabo echando mano de mi netbook.

Windows 7 Starter Edition o cómo mermar las prestaciones de un netbook

El ordenador venía originalmente con Windows 7 Starter Edition. Un sistema operativo de Microsoft basado en la última versión para ordenadores “grandes” y que me dejó bastante frío en cuanto lo probé.

Para empezar, esta versión de Windows es para microprocesadores de 32 bits; y siendo los Atom N450 de 64 bits ahí ya hay una cierta pérdida de rendimiento (sobra decir que los micros de 64 bits son retrocompatibles con el software de 32 bits). Pérdida que no sé si será responsable de que el equipo se tire un minuto y medio para arrancar, pero que me pareció un tiempo a todas luces excesivo teniendo en cuenta que mi sobremesa gobernado por Windows 7 lo hace en menos de medio minuto y que el pequeño Asus EeePC 701 con Arch Linux necesita poco más de quince segundos para estar “listo para la acción”.

Ya me di cuenta de esta lentitud general cuando estuve probando el ordenador en la tienda; pero pensé que sería debido a que como está al alcance de todo el mundo en el expositor alguien habría desconfigurado algo. Sin embargo, una vez puestas las manos sobre mi propio ordenador tranquilamente sentado en el sofá de casa me di cuenta de que esa falta de rendimiento también se daba en mi propio equipo.

Lo peor del asunto no es el arranque, sino el funcionamiento global del ordenador bajo este sistema operativo. En general las aplicaciones tardan más de la cuenta en arrancar y el sistema no da la sensación de fluidez que se espera de un ordenador recién estrenado. Estuve un par de horas configurando el equipo y empleando algunas de sus aplicaciones y tenía la sensación de que había dado un paso atrás con respecto a velocidad general comparado con mi veterano EeePC 701, generando en mí una cierta frustración.

Por lo tanto, dado que con el ordenador venía un DVD para reinstalar Windows en caso de problemas, me animé a eliminar esta versión de Windows del disco duro e instalar Ubuntu Linux 9.10 en su versión de 64 bits; proceso que me llevó poco más de media hora y durante el cual no me encontré con ningún problema digno de mención.

Con el nuevo sistema ya instalado el ordenador respondía como se esperaba y todo funcionaba de manera instantánea y estable. El arranque del ordenador se realiza en 20 segundos exactos y todas las funciones “raras” del ordenador funcionan a la perfección (ajuste de brillo y volumen, captura de pantalla, Wi-Fi…).

Dell Inspiron Mini 10

En definitiva, aunque mis impresiones positivas del ordenador se vinieron un poco abajo cuando empecé a trastear con el Windows 7 Starter Edition, fue instalar Ubuntu 9.10 y recuperar las buenas sensaciones. Y que conste que en mi ordenador de sobremesa Windows 7 funciona a las mil maravillas; pero creo que Microsoft ha sido demasiado optimista a la hora de programar esta versión destinada a portátiles sencillos de su recién estrenado sistema operativo.

Pruebas de rendimiento

Una vez que el sistema estuvo completamente configurado, con ayuda del programa Hardinfo he podido testear el rendimiento de otras cuatro máquinas que ejecutan sistemas operativos Linux para compararlas con el Dell, siendo estas las características principales de cada una:

  1. Asus EeePC 701: Micro Intel Celeron 900 MHz @ 630 MHz, 1 GB de RAM
  2. Apple Ibook G4: Micro PowerPC 7447A 1.4 GHz, 1 GB de RAM
  3. PC compatible PIV: Micro Intel Pentium IV 2.8 GHz, 2 GB RAM (single channel)
  4. Acer Aspire X1700: Micro Intel Core 2 Duo E7300, 3 GB de RAM
  5. Dell Inspiron Mini 10: Micro Intel Atom N450, 1 GB de RAM

Pues bien, una vez ejecutados los seis diferentes tests de rendimiento disponibles los resultados (ordenados por puntuación de forma decreciente) son los siguientes:

CPU Blowfish (Más bajo es mejor)

Acer Aspire X1700 – 6.42

Dell Inspiron Mini 10 – 16.91

PC compatible PIV – 19.70

Apple Ibook G4 – 47.13

Asus EeePC 701 – 55.17

CPU Cryptohash (Más alto es mejor)

Acer Aspire X1700 – 200.60

Dell Inspiron Mini 10 – 56.34

PC compatible PIV – 42.80

Apple Ibook G4 – 27.88

Asus EeePC 701 – 20.46

CPU Fibonacci (Más bajo es mejor)

Acer Aspire X1700 – 2.93

PC compatible PIV – 5.27

Dell Inspiron Mini 10 – 8.95

Apple Ibook G4 – 14.93

Asus EeePC 701 – 16.42

CPU N-Queens (Más bajo es mejor)

Acer Aspire X1700 – 8.51

PC compatible PIV – 9.88

Dell Inspiron Mini 10 – 17.23

Apple Ibook G4 – 31.09

Asus EeePC 701 – 37.82

FPU FFT (Más bajo es mejor)

Acer Aspire X1700 – 4.67

PC compatible PIV – 7.71

Dell Inspiron Mini 10 – 18.32

Asus EeePC 701 – 27.52

Apple Ibook G4 – 45.78

FPU Raytracing (Más bajo es mejor)

Acer Aspire X1700 – 6.20

Dell Inspiron Mini 10 – 18.11

PC compatible PIV – 26.37

Apple Ibook G4 – 43.28

Asus EeePC 701 – 76.98

A modo de resumen, mirando todas las pruebas en conjunto se puede decir que el rendimiento puro y duro del microprocesador Atom N450 estaría más o menos a la par que el obtenido con un Pentium 4 a 2,8 GHz. En algunos apartados uno gana al otro y en el resto la situación se invierte (esencialmente en los que están involucradas las unidades de cálculo en coma flotante), por lo que para tareas en general queda claro que se trata de un micro que se defiende bastante bien. Es obvio, como os decía antes, que los netbooks no son ordenadores enfocados a trabajos especialmente complejos; pero con las prestaciones que dan podréis internetear y ejecutar cualquier tarea ofimática sin ningún tipo de problema.

De todos modos, en los diferentes apartados de la prueba podéis ver que el ordenador de sobremesa equipado con un microprocesador Core 2 Duo goza de mucha más potencia de cálculo que el resto y que el pequeño Asus EeePC 701, como es lógico, palidece con respecto al resto de máquinas que participaron en la prueba. En la informática no existen los milagros, así que no esperéis rendimiento de sobremesa en un equipo que apenas consume electricidad porque es como si pretendéis tener las prestaciones de un Porsche 911 con un motor que gaste lo que un Opel Corsa.

Una pantalla brillante

La pantalla que equipa el Dell Inspiron Mini 10 es de tipo brillante, aunque no tanto como en los portátiles de Apple por ejemplo. Tiene un ángulo de visualización lateral amplísimo, pero no así en su visualización vertical, pues los colores se falsean bastante en cuanto la inclinamos unos grados por encima o por debajo del ángulo óptimo. Como os comenté anteriormente, la pantalla se puede abatir hacia atrás un máximo de unos 45 grados al estar limitada por la especial construcción de su carcasa.

Dell Inspiron Mini 10

En cualquier caso, hay que reconocer que la pantalla es realmente nítida y da una calidad de imagen muy buena. Con una resolución de 1024 x 600 pixels y un tamaño de 10″ no se aprecian dientes de sierra en las líneas diagonales ni artefactos raros en las zonas con degradados. Del mismo modo, el contraste es mucho más amplio de lo que era en mi anterior EeePC, ya que en el Dell los negros son realmente negros y el blanco es puro y luminoso. En algo se tienen que notar los dos años de diferencia entre un ordenador y el otro, ¿no?

Como todos los portátiles, la visualización bajo la luz directa del sol no es todo lo buena que debería, aunque es cierto que las pantallas brillantes se defienden mejor que las mates en este aspecto. Para comprobar esto he colocado el ordenador delante de una ventana abierta a pleno sol y he hecho una fotografía directamente a la pantalla. Como podéis ver, aunque ya os adelanto que el reflejo es molesto para la vista, al menos las letras oscuras sobre fondo claro se pueden leer perfectamente.

Dell Inspiron Mini 10

No quisiera dejar pasar por alto el hecho de que este modelo de ordenador no posee ningún tipo de sensor de luminosidad ambiental que ajuste automáticamente el brillo de la pantalla, algo que sí tiene mi portátil del trabajo o el mismísimo iPod Touch y que es un detalle realmente útil para no tener que andar ajustando a mano este parámetro. Es una pena no haberlo integrado en la carcasa, porque es un detalle nimio pero que se agradece.

Dell Inspiron Mini 10

Teclado y touchpad: al servicio del tacto

El teclado es una absoluta delicia. Y no sólo si lo comparamos con el del EeePC 701, cuyas dimensiones son bastante más reducidas; sino en términos absolutos. Es de unas dimensiones adecuadas (Dell afirma que su tamaño representa el 93% de un teclado de portátil estándar) y tiene un tacto sencillamente perfecto. De hecho, esta review está escrita íntegramente usando el recién estrenado Dell y doy fe de que la comodidad al teclear es prácticamente insuperable.

Dell Inspiron Mini 10 vs. Asus EeePC 701

Lo que no me ha gustado tanto es que por defecto las teclas de función no estén asignadas a las conocidas F1, F2… hasta F12; sino a las funciones especiales del sistema que controlan al volumen de los altavoces, el brillo de la pantalla… Es decir, que si pulsamos lo que sería F2 vamos a activar / desactivar el Wi-Fi, mientras que para obtener la función comúnmente asignada a F2 (que suele ser cambiar el nombre de un fichero) habrá que pulsar la combinación Fn + F2.

Entiendo que es una tontería sin importancia y que a todo se acostumbra uno; pero si toda la vida esas teclas han tenido su función no sé qué necesidad había de darle la vuelta a las cosas que funcionan bien.

En cuanto al touchpad, hay que reconocer que su superficie es bastante generosa, pero cuenta con la peculiaridad de que los dos botones con los que cuenta están integrados en su propia superficie, que bascula a izquierda y derecha.

Dell Inspiron Mini 10

Esto logra que dicho dispositivo quede perfectamente integrado en la carcasa del ordenador, pero hasta que nos hagamos con el funcionamiento del touchad tendremos que pasar por un periodo de adaptación durante el cual nos ocurrirá en más de una ocasión que el puntero del ratón se nos moverá al tener que presionar la propia superficie para ejercer la pulsación como tal.

Opciones de conectividad

El apartado de conectividad del Dell Inspiron Mini 10 queda resuelto de varias formas: por un lado contamos con tres puertos USB 2.0 para conectar ratones, pendrives, discos duros externos… Disponemos de uno en el lado derecho y dos en el izquierdo, no contando con ninguno de ellos en la parte trasera.

En cuanto a las comunicaciones inalámbricas contamos con una tarjeta Wi-Fi que cumple los estándares b y g así como un módulo Bluetooth útil para sincronizar los contenidos de nuestro teléfono móvil o PDA.

Mención aparte para el puerto VGA, que situado en el lateral izquierdo del pequeño ordenador nos permitirá conectarlo a un monitor externo o un proyector si queremos emplearlo para dar algún tipo de conferencia o similar. También contamos con los habituales conectores para auriculares y micrófono empleando un jack de 3,5 mm así como un discreto lector de tarjetas compatible con los formatos SD, MMC y Memory Stick.

Dell Inspiron Mini 10

A excepción del Bluetooth, es lo típico que suelen traer todos los netbooks, de modo que poco más que reseñar en este apartado.

Uso diario e impresiones generales

En cuanto a lo que el uso diario y habitual se refiere, me gustaría comentaros una serie de puntos que me han llamado la atención en mayor o menor medida:

El ordenador no cuenta con ningún tipo de ventilador, por lo que es absolutamente silencioso en su funcionamiento, siendo el aparcado de las cabezas del disco duro el único ruido mecánico que escucharemos durante su uso. Ahora bien, la ausencia de ventilador implica que la zona de la carcasa bajo la que se encuentra el microprocesador del equipo se va a calentar bastante. En el caso de usarlo sobre una mesa o similar nos va a dar un poco igual, pero si lo colocamos sobre nuestras piernas, pasado un tiempo nos vamos a dar cuenta de que la temperatura de nuestro muslo derecho se empezará a elevar más de la cuenta; siendo esa es la única zona de la carcasa que se calentará hasta el punto de resultar molesta, quedando las demás a una temperatura bastante agradable.

Dell Inspiron Mini 10

Como ya dije en los primeros compases de la review, el teclado es una verdadera delicia. Tiene un tacto impecable y la fuerza necesaria para la pulsación de cada tecla es mínima, por lo que resulta muy descansado para nuestros dedos y muñecas. Y precisamente hablando de ergonomía, gracias a que la carcasa posee una superficie libre de unos cinco por diez centímetros a cada ladodel touchpad podremos emplearla a modo de reposamuñecas y ganar así en comodidad a la hora de escribir.

Por cierto, no puedo pasar por alto el singular acabado de la superficie interior de la carcasa que rodea al teclado, pues lejos de ser lisa tiene grabadas una serie de “serpientes” que podéis apreciar en algunas de las fotos que ilustran este análisis.

La cobertura de la red inalámbrica parece estar bien resuelta, ya que en las zonas de la casa en las que el Asus EeePC 701 se me desconectaba frecuentemente, este Dell mantiene una conexión estable y con un tráfico de datos muy fluido. Comentar también que la tarjeta instalada es una Broadcom BCM 4312; dato que podría ser de utilidad para aquellas personas que pretendan hacer algún tipo de “uso alternativo” de la misma.

Otros detalles que me han gustado especialmente son el pequeño y discreto botón de encendido situado en la equina superior izquierda del teclado así como el pequeño LED presente en la clavija del adaptador de corriente que indica si el mismo está alimentado o no y que os muestro en la siguiente fotografía:

Dell Inspiron Mini 10

Por lo demás el ordenador rinde muy bien si lo usamos para lo que ha sido diseñado y se maneja de forma correcta y agradable. Aunque pese unos gramos más que el EeePC 701 esto apenas se nota y ese par de centímetros extras a lo largo y a lo ancho (el grosor es prácticamente le mismo) permiten integrar un teclado y un touchpad de tamaño adecuado; cosa que se agradece mucho.

Por cierto, los altavoces están situados debajo de la carcasa; concretamente bajo las zonas destinadas a reposar nuestras muñecas que os comentaba hace unos párrafos, por lo que si colocamos el portátil sobre una cama o similar no se escuchará demasiado alto incluso subiendo el volumen considerablemente. Para esos casos es mejor emplear auriculares.

La webcam (como todas las webcams) se ve bien si la luz ambiental es intensa y con mucho ruido si estamos en penumbra. Posee un micrófono estéreo y un LED que indica su actividad. Por lo demás, si pensáis en la cámara de un teléfono móvil grabando vídeo estaréis muy cerca de lo que puede dar de si este componente del ordenador.

En cuanto al tiempo de autonomía de la batería a mí me parece que está más que bien: el sistema operativo anuncia unas ocho horas de duración cuando la batería está completamente cargada y me encuentro navegando por Internet mediante conexión Wi-Fi; algo que se ajusta bastante a la realidad por lo que he podido ver hasta el momento. Lo normal es que tras las primeras cargas de batería esta autonomía aumente ligeramente (del orden de un 10 o un 15 por ciento) pero aunque no fuera así la marca de ocho horas está más que bien, sobre todo comparado con las poco más de dos horas de autonomía que me daba mi EeePC 701 y su procesador Celeron a 630 MHz.

Antes de que se me olvide, si alguien se está preguntando la posibilidad de ampliar la memoria RAM del ordenador he de decir que no es un proceso tan sencillo de realizar como en el Asus EeePC 701 y su fácil acceso a este componente. En el caso del Dell Inspiron Mini 10 hay que desmontar todo el portátil como muestra este tutorial, y la verdad es que a no ser que sea estrictamente necesario yo no metería mano al ordenador tan a fondo como para tener que quedarme con la placa base “al desnudo”.

Conclusiones

Después de haber estado todo el fin de semana empleando el nuevo netbook sólo puedo contar alabanzas de este modelo de Dell. Es verdad que había alguna opción por encima de él en mi lista inicial de candidatos para sustituir a mi antiguo ultraportátil; pero cuando tuve ocasión de probarlo en la tienda me quedé enamorado del tacto de sus teclas y la calidad de la pantalla.

Tal vez con otros modelos podría haber arañado una horita más de batería o haberme ahorrado veinte o treinta euros en el precio final; pero la inclusión de esos noventa gigabytes más de disco duro, el módulo Bluetooth integrado y los pequeños detalles de los que hace gala este pequeño portátil me hicieron ver que la búsqueda de mi nuevo netbook había llegado a su fin.

Dell Inspiron Mini 10

Estoy seguro de que mi relación con el Dell Inspiron Mini 10 será larga y fructífera. De momento sus teclas han alumbrado esta review al completo y eso ya dice mucho en su favor, de modo que si estáis contemplando la opción de haceros con un netbook éste puede ser un modelo a tener en cuenta. A mí, desde luego, me tiene encantado.

Bye bye Windows Vista

Cansado de querer hacerse el amo del sistema por encima de su verdadero dueño (es decir; yo) hoy he ajusticiado al puñetero Windows Vista desinstalándolo del ordenador grande pese a que al comprarlo pagué su correspondiente licencia original.

Ahora estoy instalando GNU/Linux (concretamente Debian Squeeze) para virtualizar a continuación Windows XP como aplicación dentro de VirtualBox y así poder seguir empleando Adobe Lightroom con soltura. De momento la instalación de Debian ha ido muy bien y sólo tengo que solventar un problema con el refresco de ciertos elementos del sistema gráfico; pero creo que dejar todo a punto me va a llevar unos días porque ahora mismo apenas veo la luz al final del tunel.

Caminando bajo el andamio

Así me siento ahora (informáticamente hablando)

De cualquier modo, el único problema “real” es del refresco que os comento; pues en caso de que no pueda virtualizar XP, optaría por instalarlo en una partición aparte para poder arrancar con él cuando tuviera que ponerme a editar mis fotografías; pero el caso es que no quiero volver a Vista bajo ningún concepto, porque gracias a sus “jugarretas” he perdido todas las listas de reproducción de iTunes así como los podcasts suscritos (menos mal que la música no) y además no se puede ejecutar de ninguna manera el siguiente juego que tenía pensado analizar para ultimONivel pese a que las especificaciones de mi ordenador sobrepasan con creces los requisitos que pide el juego.

Siento el rollazo, pero tenía que darle algún tipo de salida a todo un día delante del ordenador casi sin parpadear…

Mi forma de trabajar con Adobe Lightroom 2

Lightroom 2 es una maravilla para trabajar con fotografías. No está enfocado al retoque puro y duro como Photoshop, pero sí que es imbatible para trastear a nivel general con colores, balances de blancos, saturación de tonos… y además es un excelente catalogador de imágenes, pues Lightroom es en esencia una base de datos en la que tener clasificadas todas nuestras imágenes.

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Además, hay que tener en cuenta que Lightroom es un programa de edición no destructiva de imágenes, lo que significa que la fotografía original permanece siempre inalterada y lo que vamos haciendo son cambios que se van mostrando en tiempo real sobre la pantalla. Por eso, para sacar la imagen definitiva, hemos de emplear la opción de “exportar” al final de todo el proceso.

Lo que me gustaría explicaros hoy es el proceso que sigo desde que saco la tarjeta de memoria de la cámara hasta que me pongo a editar las fotografías en este programa creado por Adobe. Desde que utilizo Lightroom he cambiado mi modo de trabajar con las imágenes; y es que en lugar de dar por bueno todo lo que disparo, ahora prefiero hacer una selección de imágenes y emplear un buen rato en tratar cada una de ellas en busca del mejor acabado posible.

Nada más meter la tarjeta de memoria en el lector del ordenador (o de conectar directamente la cámara al puerto USB) se abre el siguiente cuadro de diálogo en el que elijo el programa Nikon Transfer para pasar la totalidad de las fotografías realizadas al disco duro.

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Desde que comencé a hacer fotografías siempre he sido muy cuidadoso con la forma de almacenarlas y nombrarlas. Lo que hago en dividir todo en carpetas según el modelo de cámara y luego por meses empleando como nombre de las carpetas 0901 para el mes de Enero de 2009, 0705 para Mayo de 2007… a continuación lo que hago es transferir las imágenes empleando un número más que indica el día. Para las fotos de Nochebuena del año pasado emplearía el nombre 081224 y a continuación un número de tres cifras único y correlativo para cada imagen.

Es decir, que esas fotos de Nochebuena se llamarán 081224_000, 081224_001, 081224_002… y así sucesivamente. Respecto a la extensión, esta dependerá del formato en el que dispare. Antes todo lo hacía en JPG, pero desde que empleo Lightroom sólo disparo en RAW (un tema del que otro día hablaremos  😉 ).

La imagen que tenéis a continuación muestra el interface de Nikon Transfer en el que se puede ver lo que os decía sobre la nomenclatura empleada para tenerlo todo bien ordenado.

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Bien, las fotos ya están en el disco duro del ordenador. En este caso han sido guardadas en la carpeta D40 porque han sido disparadas con esa cámara, así que abrimos Lightroom y en la columna de la izquierda hacemos click con el botón derecho sobre la carpeta D40 y elegimos la opción “sincronize folder…” (sincronizar carpeta).

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Tras dar a “aceptar” en los dos siguientes cuadros de diálogo que aparecerán, Lightroom actualiza la ventana y nos muestra sólo las imágenes que hemos transferido hace unos minutos. Lo que ocurre es que algunas de ellas no nos van a servir, y por lo tanto debemos purgar la selección.

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Con un doble click sobre la primera la abrimos a pantalla completa (y aquí entra en juego la importancia de tener un monitor de buena resolución) para poder apreciar los detalles. Así, iremos seleccionando o deseleccionando según vayamos avanzando por las mismas con ayuda de las flechas del teclado. Vamos a ver con un ejemplo cómo es eso de seleccionar o no las imágenes.

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Esta ha sido un desastre de toma. Nos ha salido movida y no se puede sacar nada de provecho a partir de ella. Puesto que no nos interesa, vamos a marcarla como “no válida” con una de esas banderas que hay en la parte inferior izquierda de la pantalla.

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Pulsamos sobre la bandera negra (os lo he resaltado con un cuadrado rojo) y queda resaltada, indicando que la foto no sirve. Si la foto cumpliera con nuestros propósitos la marcaríamos con la bandera blanca de tal modo que al llegar a la última tendremos algunas con bandera blanca (serán aquellas sobre las que vamos a trabajar) y otras con bandera negra (esas se irán directamente a la papelera).

Para tener en pantalla sólo las fotos marcadas con bandera negra, pulsamos la tecla ‘g’ para ver la totalidad de las fotografías, a continuación vamos a la parte superior de la ventana y elegimos la opción de ver las imágenes por sus atributos, resaltando la bandera negra. En ese momento sólo se mostrarán aquellas imágenes que hemos marcado como “no válidas”, por lo que elegir todas y borrarlas es una tarea de lo más simple.

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Una vez borradas, pulsamos sobre la opción “none” y ahí tendremos el resto de fotografías transferidas hace un rato esperando a que las tratemos como nos parezca conveniente. Lightroom es un mundo amplio y complejo sobre el que se podría escribir un libro entero (de hecho hay varios publicados) y por lo tanto es algo en lo que no me voy a meter.

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Una vez terminadas todas las fotos, las exportaremos a un formato más transportable que el RAW (JPG  y TIFF principalmente) y al pinchar en la barra izquierda sobre el nombre de la carpeta donde están almacenadas todas nuestras fotos originales, podremos ver todas las que allí hay y no sólo las que hemos descargado la última vez.

¡Un saludo!

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Review: SPV M600 (también llamado Qtek S200, Dopod 818 Pro, XDA Neo…)

Llevo casi un mes utilizando a modo de teléfono un SPV M600. Se trata de un smartphone fabricado en 2006 por HTC con el nombre el clave “prophet” y comercializado bajo una amplia variedad de denominaciones y marcas; siendo tal vez la más conocida Qtek S200; aunque también lo podréis encontrar bajo los nombres de i-mate JAMin, Dopod 818 Pro o XDA Neo.

Vista general

Los smartphones son en esencia la unión de una PDA y un teléfono móvil. Cuentan con pantalla táctil, capacidad de comunicación inalámbrica a través de diversos medios y ranuras de expansión para almacenamiento de archivos. El sistema operativo puede ser de diversas marcas como Palm, Apple (para su archiconocido iPhone), GNU Linux o, como en el caso que hoy nos ocupa, Windows Mobile.

Windows mobile es una versión recortada del sistema operativo de Microsoft que está plenamente adaptado para su funcionamiento en dispositivos de este tipo; pero manteniendo las principales características de su hermano mayor (sí, tanto en lo bueno como en lo malo). Luego nos meteremos más en profundidad en este aspecto, pues de momento lo que estamos haciendo es una idea general del conjunto.

EL HARDWARE

Vista desde abajo

Vista desde la base

A nivel técnico os puedo comentar que el dispositivo cuenta con las siguientes características:

  • Pantalla táctil de 2,8 pulgadas y resolución de 320 x 240 píxels
  • Conectividad de datos a través de GPRS, puerto de infrarrojos, Bluetooth, WiFi 802.11B y puerto USB
  • Ranura para tarjeta de expansión SD
  • Manos libres integrado
  • Cámara fotográfica de 2 MPixels con modo macro
  • 7 teclas de control y pad de cuatro direcciones
  • Teclas laterales para el manejo de la cámara, el volumen, el gestor de comunicaciones y el apagado/encendido del aparato.
  • Conexión para auriculares a través de jack 2,5 mm
  • Batería Li-ion de 1200 mAh
  • Dimensiones de 108 x 58 x 18 mm y 148 gr de peso.

El cuerpo del M600 está recubierto de una carcasa que no es del típico plástico rígido, sino que es como de piel de melocotón y con los laterales recubiertos de una goma muy densa para que no se nos resbale. En los primeros usos da la sensación de que se puede ir al suelo porque es casi completamente liso, pero uno poco a poco se va dando cuenta de que se agarra perfectamente.

Controles laterales (cámara, volumen y comunicaciones)

Botones de la cámara, volumen y comm manager

La calidad de los acabados es bastante buena, del mismo modo que la pantalla sorprende por su calidad de visión. Podemos verla casi completamente desde los laterales y seguiremos distinguiendo todos los elementos a la perfección. También sobresale por su brillo y porque incluso bajo la luz del sol podemos apreciar lo que aparece en pantalla con bastante claridad.

En la mano se notan sus casi 150 gramos de peso, pero también nos damos cuenta de que el aparato es sólido y transmite una buena sensación de aplomo al sostenerlo. No me voy a engañar, y me hubiera gustado más que el teléfono pesara cincuenta gramos menos, pero como os digo, no es un peso que se sienta excesivo porque sencillamente no lo es para un aparato de este tipo. El M600 no es un Smartphone de última generación, y como tal hemos de entenderlo. Un lapso de dos años en el mundillo de la electrónica de consumo es una auténtica burrada, y hoy en día los modelos son algo más finos y algo más ligeros; pero no es que el modelo que hoy ponemos bajo la lupa sea ni mucho menos una piedra.

Conexión de audio y USB

Parte inferior del SPV M600

Para poder emplear el aparato como teléfono contamos con un auricular en su parte superior que también cuenta con un par de LEDs multicolor (azul, verde, naranja) que nos indicarán si tenemos activado el bluetooth, el WiFi, si tenemos alguna llamada perdida o mensaje por consultar, si la batería está en carga… dicho altavoz se ha diseñado de una forma discreta y elegante al mismo tiempo, y desde mi punto de vista es una de las zonas más conseguidas de este Smartphone.

Auricular y LEDs

El auricular con sus dos LEDs

EL SOFTWARE

Como os decía al principio de esta review, Windows Mobile 5 no es más que una versión reducida del sistema operativo instalado en la mayor parte de los ordenadores del mercado. El campo de los smartphones no ha pasado desapercibido a Microsoft y desde hace años intenta meter (cada vez con mayor éxito) su Windows en estos pequeños y versátiles dispositivos.

Pantalla

La pantalla de inicio de Windows Mobile 5

Os comentaré desde ya mismo que aunque el sistema tiene sus fallos (sobre todo a la hora de gestionar la memoria) en general el S.O. funciona bastante bien y parece estable. El problema que comento de la memoria viene de que el propio Windows va dejando “inactivos” los programas a medida que los cerramos, pero no los descarga de la memoria hasta que no le hace falta porque se esté quedando sin ella. Sobre el papel el tema es muy bonito, pero si intentamos abrir algún fichero más o menos grande con el Word Mobile y ya llevamos unos cuantos días sin reiniciar el aparato nos podemos encontrar con algún que otro cuelgue. No obstante, para un uso normal (no es habitual abrir un documento de 300 páginas en una pantalla tan pequeña) el sistema funciona de una manera rápida y eficaz.

Ya que ha salido el tema de Office Mobile os comentaré que esta suite incluye versiones de bolsillo de Word, Excel y Power Point (aunque esta última sólo para ejecutar presentaciones y no para crearlas) de tal modo que podemos iniciar un texto el el propio dispositivo y una vez en casa continuarlo en el Word (o mejor con Open Office 😉 ) que tengamos instalado en el ordenador. No hay que hacer conversiones de ningún tipo y la versión de bolsillo admite una amplia variedad de formatos, tabulaciones, negritas, cursivas… y en definitiva el 99% de las cosas que solemos necesitar a la hora de maquetar un texto.

Por cierto, la sincronización de todos los contenidos del Smartphone se realiza mediante el programa Active Sync de la propia Microsoft, de modo que será indispensable su descarga si queremos sacarle todo el partido a la mobilidad que ofrecen este tipo de dispositivos.

Pocket Word

Word Mobile

También podemos navegar por Internet con nuestro Pocket PC gracias a la versión de Internet Explorer que viene de serie con Windows Mobile, si bien en una pantalla tan pequeña no conviene visitar páginas demasiado complejas o con abundante material gráfico, pues la respuesta del sistema se volverá bastante lenta por el consumo de recursos y además nos perderemos entre la maraña de imágenes y líneas de texto. Lo ideal es optar por utilizar (siempre que sea posible, claro) las versiones adaptadas para PDA de las páginas que visitemos. Un ejemplo de ello es la gran diferencia entre http://www.elpais.com y http://pda.elpais.com Como podéis comprender la versión recortada cargará en breves instantes y se leerá con mayor claridad que la “grande” en la pequeña pantalla del M600.

Además, es importante tener en cuenta que si estamos navegando por internet gracias a una red WiFi que tengamos en los alrededores o enganchados a nuestro ordenador a través de bluetooth no tendremos que preocuparnos por costes, pero si nos hemos conectado en medio de ninguna parte a través de GPRS hay que vigilar muy bien la cantidad de información que nos estamos descargando, pues de momento la conexión sale bastante cara a no ser que tengamos contratada alguna tarifa plana o similar. Dentro de unos años seguro que las redes móviles serán un modo tan común de conectarse a internet como cualquier otro, pero a día de hoy es un servicio que sale por un pico.

Por cierto, señalar que la pantalla del M600 podemos utilizarla tanto en vertical como en horizontal conmuntando su estado con un simple botón programable, lo que siempre nos vendrá bien en función de lo que estemos haciendo con el versátil aparato (para mirar algo en internet, utilizar un navegador GPS o emplear Excel Mobile siempre será mejor tener la pantalla en horizontal para aprovechar mejor el espacio de trabajo).

Navegador en vertical

Explorer en vertical

Navegador en horizontal

Explorer en horizontal

En horizontal a pantalla completa

Explorer en horizontal a pantalla completa

Por lo demás, a nivel de software nos vamos a encontrar algún que otro programa como un lector de PDF, un gestor de ficheros ZIP, un explorador de archivos, el reproductor multimedia de Windows para poder ver vídeos y escuchar música, un visor de imágenes, la grabadora de sonidos, el clásico solitario que viene con todas las versiones de Windows… y en definitiva un abanico de programas que no extrañaran a nadie que haya manejado el sistema operativo de Microsoft en cualquier ordenador.

Mención aparte merece el programa encargado de gestionar la cámara de fotos y vídeo, pues nos obligará a coger la cámara horizontalmente quedando el botón disparador justamente donde quedaría en una cámara fotográfica. Pese a que personalmente no creo para nada en las cámaras de los móviles y similares, creo que la del M600 está un poco por encima de la media de calidad a la que nos tienen acostumbrados los fabricantes (además de incorporar un modo macro que funciona bastante bien y que se selecciona girando un pequeño interruptor circular que rodea a la propia lente de la cámara).

Detalle selector fotos macro / normal

Selector de modo macro / normal y espejo para autoretratos

Cámara (foto-rallada)

La pantalla de mi portátil a través de la del M600

Modo macro

Modo macro en funcionamiento (perdón por el balance de blancos)

En la parte de configuración del sistema también tenemos las típicas opciones de Windows para configurar apariencias, tonos de alerta… aunque por supuesto también hay apartados específicos para configurar las conexiones inalámbricas del aparato y el modo “teléfono”. De todos modos, en este apartado no entraré en absoluto porque al fin y al cabo es algo que se toca cuando hace falta y cada uno tiene sus propias preferencias.

USO DIARIO DEL SPV M600

Notas

Toma de notas a mano alzada (se guardan como una imagen)

Una vez enumerados los elementos que conforman el hardware de este Pocket PC y visto un poco por encima el funcionamiento de su sistema operativo, vamos a comentar la funcionalidad del aparato desde el punto de vista de un usuario normal acostumbrado a cacharrear con la tecnología y la electrónica de consumo.

Lo primero que destaca del M600 es que su tamaño es bastante similar al de mi anterior Nokia 6630. Es grueso, pero en la palma de la mano su tamaño es bastante contenido. De hecho si no me pongo chaqueta lo llevo en el bolsillo delantero del pantalón y no me molesta para nada. Sus medidas son 108 x 58 x 18 con un peso total de 148 gramos (la cosa parece que va de ochos en este aparato :mrgreen: ) y aunque como os comento es grande con respecto a un teléfono tan sencillo como el Vodafone 226 que analicé hace un tiempo, nada tiene que ver la funcionalidad de uno y otro.

En la mano

En la palma de la mano

La duración de la batería de este Smartphone variará mucho en función de lo que usemos sus funciones. Si lo empleamos nada más que como teléfono la batería puede llegar a durarnos una semana sin demasiados problemas; pero en cuanto empecemos a activar el WiFi, trasteemos con el Office Mobile y nos metamos a curiosear por los entresijos de su sistema operativo vamos a ver que el indicador de batería bajará a un ritmo vertiginoso. En esas circunstancias lo normal será cargar el teléfono cada dos días como mucho, pero ya os digo que con un uso “mixto” podemos despreocuparnos del cargador como mínimo durante cuatro días. Aprovecho para deciros que la batería se carga a través del conector miniUSB que hay en la parte inferior del teléfono, así que podéis hacerlo con su cargador o bien conectándolo al PC (de hecho suelo aprovechar para cargarlo mientras trabajo en la oficina aprovechando las horas que me tiro frente al PC por las mañanas).

Indicador bateria

Indicador de batería restante

Con respecto a la “función telefónica” hay que reconocer que está bien resuelta. El teclado táctil que aparece en pantalla a la hora de marcar se puede emplear incluso con los dedos y el volumen de voz así como su claridad son sobresalientes. Los timbres de llamada también se pueden escuchar claramente y la vibración es nítida y definida. Como teléfono cumple sobradamente, pero claro, si sólo lo queremos emplear como teléfono sería más lógico ir a por un modelo que prescindiera de la funcionalidad de PDA, ¿no?

Botones principales

Los botones principales del SPV M600

Modo teléfono

El “modo teléfono”

La pantalla táctil responde sorprendentemente bien para su tamaño y tiene una gran precisión. Incluso las pulsaciones más leves con el stylus (que se guarda en la parte derecha del cuerpo del aparato) se registran y tienen su efecto en el sistema operativo. No he tenido grandes problemas para escribir textos, dibujar o navegar por los menús del M600, aunque bien es cierto que en situaciones de carga del sistema (navegando por internet, viendo algún vídeo…) todo funciona un poco más “a tirones”.

Las funciones multimedia están más o menos bien resueltas en el M600, pero si no veo películas en mi iPod Classic cuya resolución de pantalla es la misma que la de este aparato tampoco lo voy a hacer habitualmente aquí, de modo que ese apartado para mí es algo completamente secundario del mismo modo que lo es el de la reproducción musical (me vuelvo a remitir al iPod). Por supuesto, si pretendéis emplear este aparato como reproductor multimedia de bolsillo lo primero es haceros con una tarjeta SD y así ampliar su memoria de almacenamiento, pues internamente cuenta con poco más de 40 MB.

Slot SD

Slot para tarjetas SD en la parte superior del aparato

Lo que sí me llama la atención y pienso que puede ser algo muy útil es el tema de la conectividad WiFi para acceder a internet. Sólo hay que pulsar el botón del comm manager, activar el WiFi e inmediatamente aparecerá en pantalla una lista de redes a las que podemos acceder. Una vez introducida la clave de una de ellas se añadirá su perfil al dispositivo y quedará como predeterminada, significando esto que la próxima vez que se intente conectar lo hará a través de esa red, y si no es posible se repetirá el proceso de la lista de redes disponibles. Simple e intuitivo.

Comm manager

El Comm manager

Por cierto, comentar que aunque la navegación no tiene nada que ver con un PC de escritorio o incluso con el Asus eeePC de 7″ que poseo, por la menor velocidad de proceso del M600, para mirar el correo en un momento o comprobar rápidamente a qué precio cotizan aquellas acciones que compramos hace unos meses pensando que nos íbamos a hacer millonarios es bastante útil. No se me ocurriría postear una entrada completa desde él como he hecho en multitud de ocasiones con el Asus, pero sí que lo he empleado en la cama o en el trabajo para ver rápidamente la portada del periódico o alguna web muy sencilla.

La capacidad de tomar notas “sobre la marcha”, grabar sonidos, tomar fotografías, redactar pequeños textos… son características que pueden venir bien en nuestro día a día. El SPV M600 es una especie de todoterreno que hace muchas cosas pero no está especializada en ninguna. Su mayor baza es el hecho de aunar en un mismo aparato un teléfono y una PDA, con todo lo que esto conlleva; pero evidentemente hay teléfonos mejores, PDAs mejores, reproductores multimedia mejores… pero siempre por separado.

Botón de encendido

El botón de apagado / encendido

RESUMIENDO

Evidentemente, el uso de un Smartphone está justificado si vamos a emplear sus características de PDA. Si al fin y al cabo sólo vamos a llamar y enviar mensajes de texto estaremos cargando con un aparato bastante más pesado, caro y voluminoso que un sencillo teléfono y en esencia vamos a darle exactamente el mismo uso.

Sin embargo, si valoráis el poder conectaros a internet en cualquier parte (por GPRS, claro) y tener una serie de aplicaciones gobernadas por un interfaz muy similar al del ordenador que tenéis en casa, la elección de un Smartphone ha de ser tenida muy en cuenta. Está claro que no estamos ante un aparato diseñado para escribir largos textos sentados en un banco del parque (para eso ya tenemos los ultraportátiles en el mercado) pero sí que cumple como aparato “todo uso” que nos puede sacar de algún que otro apuro, pues aparte de los programas que trae de serie, hay una auténtica montaña de software diseñado para estos pequeños aparatos que cubre casi cualquier cometido.

En fin, poco más os tengo que contar sobre este aparato. Soy consciente de que se han quedado muchas cosas en el tintero, pero si tras leer todo esto tenéis alguna consulta os invito a que dejéis un comentario que trataré de responder lo antes posible  😉

¡Un saludo y gracias por la atención prestada!

Al sol