Variación de la perspectiva en función de la distancia focal

En las dos entradas que hablaban sobre teleobjetivos y angulares así como en aquella en la que repasaba los diferentes tipos de ópticas que se emplean en fotografía os comentaba que según la distancia focal empleada se tienden a comprimir o expandir los planos de la imagen en el eje Z del espacio. Pues bien, para que la explicación sea un poco más visual, he decidido realizar una serie de fotografías en las que se puede apreciar claramente este efecto.

Para ello empleé una extraña escultura que existe en el paseo de Morro de Gos de Oropesa del Mar cuya forma alargada a base de arcos hace que se pueda apreciar perfectamente esto que os digo si se fotografía frontalmente. En todo caso, me gustaría señalar que la compresión de los planos con el aumento de la distancia focal no es tal (obviamente nada cambia de lugar al hacer zoom con nuestro objetivo) sino que no es más que un efecto óptico debido a la variación del ángulo de visión con el que la cámara capta la escena.

La extraña escultura vista desde un lateral

La extraña escultura usada como ejemplo

La fuerza de la costumbre

Los humanos estamos acostumbrados a verlo todo con un ángulo de visión fijo (se supone que de unos 45 grados) y cuando estamos mirando una fotografía tendemos a pensar que está hecha con ese mismo ángulo de visión básicamente por la fuerza de la costumbre. Sin embargo, en caso de que la escena esté captada con un objetivo angular o con un teleobjetivo, la relación de la amplitud de los planos en el espacio con respecto a la distancia a la que los vemos variará con respecto a lo que nosotros acostumbramos a ver, y de ahí el efecto óptico que os comentaba.

Es algo un poco complejo de explicar con palabras, y por eso se me ocurrió hacer las fotografías de ejemplo; pero básicamente consiste en que si pudiéramos estrechar a voluntad nuestro ángulo de visión tendríamos la sensación de que el fondo se acerca al primer plano y justo lo contrario si pudiéramos ensancharlo.

Pasando a la práctica

Bueno, lo que he hecho en las fotografías ha sido tratar de mantener el plano del frontal de la escultura que os decía antes más o menos fijo e ir acercándome a él de tal modo que aunque variara mi distancia a él fuera compensando esa variación con la distancia focal del objetivo. Cuanto más me acercaba, menos distancia focal; y así lo hice en cinco pasos empleando distancias focales sobre sensor DX de 175, 105, 55, 35 y 18 mm representados en otras tantas fotografías.

175mm

175mm

105mm

105mm

55mm

55mm

35mm

35mm

18mm

18mm

¿Veis cómo a medida que voy reduciendo la distancia focal los arcos que conforman la escultura parecen estar más lejanos entre si al igual que la palmera y las sillas que se ven al fondo?

En fin, espero que el “experimento” os haya resultado curioso y os haya ayudado a entender por qué al usar un teleobjetivo todo parece estar más cercano y al emplear un angular el fondo de la fotografía parece estar mucho más lejos de lo que ven nuestros ojos.

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