Svetlana y el mar

Era la primera vez que Svetlana veía el mar. Lo supe con certeza al reconocer en el rostro de aquella chica la fascinación universal de quien acaba de descubrir algo que antes ni tan siquiera se había atrevido a soñar. Su piel lechosa, la melena albina y aquellos ojos color piscina delataban que no estaba muy acostumbrada al clima típico del Mediterráneo y que sus raíces quedaban mucho más al Este.

Averigüé su nombre porque quien debía de ser su madre gritaba una y otra vez la misma palabra mientras agitaba un brazo en el aire a escasos dos metros de donde yo estaba. Sin embargo, desistió de su tarea cuando tras varios intentos Svetlana seguía sin hacer el más mínimo caso, absorta por completo en sensaciones que nunca antes había experimentado.

Día de playa

Allí, de pie en la orilla, no me perdía ni un sólo detalle de las cosas que hacía aquella chica tan peculiar: con bendita inocencia tomaba un puñado de arena del fondo y al sacar su mano del agua observaba hipnotizada cómo iba resbalando por el brazo hasta su codo sin poder hacer nada para evitar que aquellos microscópicos fragmentos de roca erosionada durante siglos acabaran de nuevo bajo el manto de Neptuno.

Luego se tumbaba boca arriba y experimentaba la agradable sensación de flotar de un lado a otro a merced del  mar. Completamente relajada se dejaba llevar por la corriente sintiéndose como un astronauta en ingravidez hasta que llegaba una ola más grande de lo esperado que revolvía su pelo provocando al mismo tiempo una mueca de sorpresa.

Pese a que debía de tener unos veinte años, Svetlana estaba tan fascinada como una niña pequeña ante aquel mundo de nuevas experiencias. Quedaba claro que su emoción al descubrir el mar era grande; pero no mucho más que mi alegría al comprobar que no soy el único que se maravilla ante las pequeñas cosas de cada día.

Tarde de fútbol por partida doble

Señoras y señores, en un ratito me voy a Madrid para disputar la Wii Copa representando a ultimONivel como redactor. No sé qué tal se me dará, pero espero que los entrenamientos de esta última semana surtan su efecto y me permitan hacer un papel digno frente a los otros 15 medios que participarán en el evento.

No os puedo decir el sitio exacto donde se va a organizar la competición porque Nintendo prefiere que se sepa a posteriori, pero sí que os puedo comentar que va a ser por los alrededores de la plaza de Colón, así que a la salida ya estará montada una buena algarabía por el partido de España contra Rusia perteneciente a las semifinales de la Eurocopa que se disputa estos días.

No es que sea muy futbolero, la verdad, pero creo que tanto la Wii Copa como el posterior paseo por Colón cámara en mano (si me da tiempo, que no lo sé) pueden aportarme curiosas experiencias que mañana podré compartir con todos vosotros.