Por cosas como esta nunca aparco junto a un contenedor de basura

Ya os dije hace poco que siempre hay algún idiota; aunque esta vez yo diría que siempre hay algún gilipollas, porque hay que serlo (y mucho) para entretenerse en quemar no ya una papelera, sino unos contenedores de basura. No sé qué será lo próximo: ¿pegarle fuego a un bloque de viviendas tal vez?

A este paso ya me creo cualquier cosa, porque está claro que la estupidez de algunos indivíduos se acerca mucho a infinito. Además, el hecho de que de pronto haya varios incendios de este tipo por la misma zona me hace pensar que puede ser algún tipo de “moda” entre ciertos seres que pretenden hacerse llamar personas.

Contenedores quemados (todavía huelen a quemado)

Los contenedores han sido sustituidos por otros, pero quedan las cenizas en la calle y el olor a quemado

Varias veces he llegado por la tarde a casa con el coche y había un sitio junto a unos contenedores de basura; pero desde que tengo carnet de conducir (hace ya once años) sigo una norma propia que dice que jamás aparcaré junto a un contenedor de basura aunque sea el único hueco de todo el barrio.

¿Y por qué? Pues porque el disgusto del dueño del Rover que estaba aparcado junto a los contenedores incendiados ha debido ser de los grandes cuando viera su coche de esta guisa. Y menos mal que lo único que se ha quemado es la parte trasera del coche, que si llega a arder entero podíamos haber tenido un susto gordo suponiendo que estaría lleno de gasolina. En serio, prefiero aparcar un poco más lejos y darme un paseo hasta casa a llevarme un cabreo del treinta y tres la mañana que menos me lo espere.

El coche que estaba aparcado junto a los contenedores quemados

Ya decía yo que ayer de madrugada, cuando estaba metido en la cama, me pareció escuchar a lo lejos sirenas de bomberos…