Ya vienen los Reyes…

¿Habéis sido buenos este año?  😉

Queridos Reyes Magos...

Por cierto, estaba pensando que hoy puede ser un buen día para recordar aquella carta que escribí a sus majestades de Oriente hace 25 largos años porque siempre es entrañable volver a ver esas cosas con la perspectiva que da el paso del tiempo.

¡Feliz noche de Reyes!

¡Felices fiestas!

Dado que faltan apenas diez días para terminar el año, me gustaría compartir con vosotros estas tres fotografías tomadas recientemente por el centro de Alcalá a modo de felicitación de unas Navidades en las que estamos a punto de entrar y que espero os traigan muchas alegrías, gratos recuerdos y buenas compañías.

Navidades redondas

Ya es navidad en la calle Mayor

Pajes reales

Queridos reyes magos…

Hace unos días me encontré en el fondo de un cajón una carta fechada a finales de 1984 bastante particular; y es que fue enviada a esos tres entrañables personajes que esta misma noche repartirán regalos a diestro y siniestro por todos los hogares del mundo en apenas unas horas. Nada más tocarla recordé con claridad una bonita historia que después de más de dos décadas ha vuelto a mi memoria y que hoy me gustaría contaros.

Si todavía poseo esta carta es porque en la mañana del 6 de Enero de 1985 me la encontré de regreso junto a los regalos que había pedido, y gracias a ello hoy puedo compartir con todos vosotros este entrañable recuerdo. Fue un bonito detalle por parte de “sus majestades” que ha perdurado en el tiempo tras tras veintitrés largos años; y es que el haber dejado aquel trozo de papel que había enviado un par de semanas antes era la prueba irrefutable de que mi misiva había llegado a sus reales manos.

No fui yo, sino mi padre, quien escribió aquellas líneas, porque con mis casi 5 añitos el don de la escritura no era mi mayor virtud. Mi pequeña mano lo único que hizo fue estampar en ella una temblona firma al final que mezclaba mi nombre incompleto con el número 25. En su momento tendría para mí todo el sentido del mundo, pero a día de hoy no consigo recordar por qué no puse simplemente Luis. Supongo que ya desde pequeño me gustaba tomar el camino más largo para hacer las cosas.

Carta reyes magos navidad 1984 (1)

Carta reyes magos navidad 1984 (2)

Carta reyes magos navidad 1984 (3)

Bendita inocencia la que teníamos los niños de esa edad. Si hoy tuviera que escribir una carta a los Reyes Magos les pediría sin dudarlo un contrato indefinido, una hipoteca asequible, mis mejores deseos para los que me rodean y un poco de paz para la humanidad en general; pero en 1984 lo que me quitaba el sueño era una bicicleta roja (con una bomba para hinchar las ruedas; importante observación), una estación de servicio para coches en miniatura y poco más.

Era tan sencillo aquello que si te habías portado bien durante todo el año y habías aprobado tus asignaturas en el colegio sabías que tendrías aquellos juguetes que pedías en la carta (como fue mi caso); pero hoy en día uno ha de tener claro que nada de lo que pueda desear va a depender de cómo haya llevado los doce meses precedentes, ya que al fin y al cabo en la vida hay muchos más factores que no siempre están relacionados con uno mismo pero que nos condicionan notablemente.

De todos modos, lo que quiero mostraros con esta carta que hoy comparto con vosotros es una muestra de la ilusión que nunca debemos perder, ya que a veces en la vida uno se lleva sorpresas y se da cuenta de que un buen día aquello por lo que luchó durante mucho tiempo aparece ante sus ojos con total nitidez.

Tratad de ser felices; yo estoy en ello.