Solución a problemas eléctricos raros en Renault Zoe 2018

Creo (y espero) que el artículo de hoy pueda ser de utilidad a alguna persona que esté teniendo problemas eléctricos en su Renault Zoe 2018, ya que yo los tuve durante más de un año y ahora que hace ya cinco meses que los resolvieron y no han vuelto a reproducirse creo que sería bueno compartir la experiencia con vosotros.

A los pocos días de que me asignaran el coche allá por mayo de 2019 una tarde, después de cargar el coche, éste se volvió medio loco: no arrancaba, salía en el salpicadero el mensaje “Avería eléctrica. Peligro”, el indicador de batería aparecía vacío y, además, emitía a todo volumen el sonido que hace circulando a menos de 30 Km/h pero estando el coche parado, apagado y cerrado. Se tiró así un cuarto de hora y de repente se reseteó y volvió a la normalidad, así que aunque muy extrañado me subí, arranqué y me fui.

Días después, ya con el tiempo primaveral virando hacia el verano, el episodio volvió a repetirse alguna que otra vez. Me daba cuenta de una cosa: esto sucedía, sobre todo, cuando cargaba el coche haciendo calor y trataba de salir con él poco después de finalizar la carga. Por tanto, empecé a tratar de cargar a primera hora, cuando sabía que luego el coche iba a estar en reposo un par de horas y cosas así y aun así muchas veces durante la carga se ponían a toda velocidad los ventiladores del coche hasta el punto de parecer un avión a punto de despegar.

El caso es que al salir de casa por las mañanas (cargo siempre en el trabajo) no me sucedía nunca, y empecé a pensar que la temperatura tendría algo que ver. Lo que pasa es que por mi trabajo no siempre era posible cargar en las condiciones que os digo, así que tuve más de un día en el que me tocó hacer tiempo forzosamente antes de ir a algún lado.

Durante los meses de julio y agosto la cosa fue a peor: los fallos ya no sólo se daban al salir, sino que a veces en mitad del camino tenía errores extraños relacionados con el ESC y/o los frenos a los que solía seguir un mensaje de “fallo eléctrico. STOP” y entonces en plena marcha el coche se reiniciaba (los tres segundos más largos de tu vida cuando vas a 100 Km/h por la M40 y pasa esto) y así desaparecían los fallos durante un rato al menos… Esto me estaba empezando a preocupar mucho, así que llamé a Renault para pedir cita para el taller, cosa que se iba a demorar unas semanas porque estábamos en pleno vereano de 2019 y además no había muchos talleres donde tuvieran formación para meterle mano a los Zoe.

Lo que ocurre es que llegó septiembre, la temperatura ambiente bajó y los fallos fueron cada vez más leves y esporádicos hasta desaparecer; de modo que al final entre pitos, flautas y muchos días aciagos en el trabajo dejé correr lo de ir al taller porque el coche fue yendo cada vez mejor y de hecho en la revisión no le vieron nada. Dado que el Zoe tiene conexión a internet propia pensé que a lo mejor se había actualizado el firmware o algo así de forma autónoma porque durante el invierno no tuve ni un sólo problema.

Sin embargo, fue llegar los primeros calores del mes de junio de este año y de nuevo empezó a fallar a veces cuando cargaba y a veces en marcha; así que esta vez no lo dejé pasar y viendo que iba a pasar otro verano sufriendo con el Zoe pedí cita en Renault donde esta vez me dieron cita a los dos días.

Para no alargar mucho la cosa me meteré directamente a contaros los dos problemas que se daban (sí, aunque todo parecía relacionado en realidad se estaban dando dos problemas diferentes al mismo tiempo: uno de software y otro físico) y la solución que adoptó Renault que, como digo, parece haber solucionado todo este jaleo.

Los Zoe de fábrica salen todos con el mismo software y luego, en función del país al que va destinada cada unidad, se le añade una modificación que amolda el funcionamiento interno a las circunstancias locales. Pues bien, resulta que mi unidad o no tenía esa modificación local o bien se le había instalado una que no era la correspondiente a nuestro pais. Eso el mecánico no me lo precisó, pero sí recuerdo que me dijo que “a mi Zoe en verano le pasaba lo mismo que a un finlandés en Sevilla”; y es que el pobre no era capaz de gestionar los casi 40 grados de Madrid a media tarde en agosto y por eso la refrigeración de la batería se volvía loca durante la carga y al detectar tanto calor luego no dejaba arrancar si no se enfriaba primero durante un buen rato. Por tanto, actualizando el firmware del coche a la versión correcta la gestión de temperatura se optimizaba.

Quedaba ahora el segundo problema, que a mí me parecía todavía más grave: los fallos y reseteos en marcha. Y el caso es que resulta que después de mucho probar e investigar, el mecánico (tuve mucha suerte de que me tocara una persona que se tomó este tema de forma casi personal y que en sus pesquisas fue mucho más allá de lo que los protocolos de taller dictaban) se dio cuenta de que lo que estaba pasando es que el coche se volvía loco porque detectaba que se estaba pisando freno y acelerador a la vez durante la marcha.

No es que yo fuera un patán o pensara que el coche tenía launch-control como los Tesla o los Porsche; sino que el cilindro del freno que encaja dentro de un sensor con forma de tubo para controlar la potencia de frenada a veces se quedaba atascado un par de mm dentro sin volver a la posición de reposo y eso el coche lo interpretaba como órdenes contradictorias y se volvía loco.

De ahí los mensajes de error del ESC, de los frenos y el reseteo en marcha del sistema intentando recalibrar todo. En este caso el mecánico lo que hizo fue aumentar la fuerza de retorno del pedal y así éste volvía correctamente a la posición 0% con lo que este problema también desapareció. Al preguntarle por qué este fallo también se daba en verano y durante el invierno no se manifestaba me dijo que posiblemente con el calor el cilindro dilataba unas micras lo suficiente para que se quedara atascado sin poder volver a la posición de reposo mientras que con el frío sí que retornaba bien.

¿Que cómo estoy tan seguro de que los problemas se han solucionado? Pues porque esto que os cuento fue a principios de julio más o menos (el coche estuvo unos 10 días en taller) y cuando me lo dieron estuve haciendo muchas pruebas del tipo cargar a las tres de la tarde en cargador rápido, desconectar la manguera cuando iba por el 80% y salir con él inmediatamente; por lo que si no era capaz de gestionar bien la temperatura le iba a dar un parraque de un momento a otro. Y como os digo, pasé el verano sin un sólo fallo ni cargando ni en marcha y (toco madera) de momento la cosa sigue igual de bien.

Como os decía al principio, si por lo que sea tenéis un Zoe y os están pasando cosas extrañas como las que se daban en mi unidad, espero que este artículo os sirva para daros cuenta de que en un coche eléctrico estamos un poco vendidos porque no podemos tocar muchas cosas ya que todo son señales de control que como entren en conflicto o haya un fallo del software de control estamos apañados.

Yo tengo claro que tuve la suerte de dar con un mecánico al que le gusta su trabajo, pero si nos toca alguien que no sale de las comprobaciones A, B y C que salen en su manual de taller y no da con nada raro nos iremos a casa con los mismos fallos una y otra vez hasta que a alguien se le encienda la bombilla y se le ocurra mirar algo que, de primeras, no parecía muy evidente.

¡Nos leemos!

Los problemas de conectividad de los Nexus 4 y 5

A poco que me conozcáis sabréis que adoro la familia de dispositivos Nexus fabricados bajo las directrices de Google. A día de hoy poseo un smartphone Nexus 4, una tablet Nexus 7 (2012) y un recientemente adquirido Nexus Player.

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El Nexus 4 ha sido mi teléfono habitual desde que lo compré hace ya un par de años directamente a Google y desde entonces no me ha dado más que alegrías y satisfacciones… hasta hace poco. Todo iba muy bien hasta que hace ya unos meses llegó vía OTA la actualización a Android 5.1 la cual nos trajo a multitud de usuarios de este teléfono (y me consta que a los del Nexus 5 también) un importante fallo que a día de hoy todavía no ha sido corregido. De hecho, desde hace algún tiempo vengo usando un Motorola Moto G de 2ª generación por culpa del dichoso bug que ahora os detallaré.

En esencia la cosa consiste en que si estamos conectados a una red WiFi durante un tiempo más o menos prolongado (casa, oficina, etc) y salimos de su alcance, el teléfono no es capaz de conectarse por si mismo a la red de datos de nuestro proveedor de telefonía quedándonos por tanto aislados en lo que a conectividad de datos se refiere (llamadas y SMS funcionan con normalidad, eso sí). Esto se nota en que en el icono de cobertura de red aparece un signo de exclamación en lugar del modo de conexión pertinente (3G, H+, E, G…) pero si no sacamos el teléfono del bolsillo no nos percataremos del tema.

Error conexion

Las consecuencias para el usuario son que cuando éste sale de casa o de la oficina no va a recibir correos, mensajes instantáneos, actualizaciones de twitter ni ningún tipo de información hasta que no reinicie la conexión de datos. Y, claro, cuando hacemos esto nos llegan de golpe y porrazo todas los notificaciones correspondientes a todo aquello que no nos ha llegado mientras estábamos sin conexión (esperemos que no fuera nada urgente).

Por cierto, ya aprovecho para comentaros que para volver a conectarnos a la red de datos podemos hacer cualquiera de estas tres cosas:

  1. Activar y desactivar el modo avión
  2. Reiniciar el teléfono
  3. Entrar a la configuración de los APN (opciones – uso de datos – ajustes avanzados – APN)

Sea como sea, esto no es de recibo, ya que el usuario no tiene por qué estar preocupándose de si entra o sale del alcance de las redes WiFi que tenga configuradas en su teléfono. Se supone que si llevamos el móvil encima estamos contactados al mundo. Y el caso es que pese a que los usuarios ya vamos por la actualización a la versión de Android 5.1.1 el famoso bug sigue ahí por el momento sin que Google haya dicho ni una palabra del asunto.

Os aseguro que me causa un verdadero cabreo salir de casa, al cabo de una hora sacar el teléfono del bolsillo y descubrir el puñetero signo de exclamación (!) que hasta la aparición de este molesto bug siempre asociaba a la saga de videojuegos “Metal Gear Solid”.

Os dejo a continuación dos enlaces a sendos hilos de foros en los que se habla del tema para que veáis que no es una cosa de dos o tres usuarios; sino que es un problema bastante extendido y generalizado entre los poseedores de los Nexus 4 y 5.

Problemas de conexión con Android 5.1.1

Nexus 5 – Android 5.1 – Intermittent data connection issue

No soy experto en programación de móviles ni mucho menos, pero entiendo que si el problema surge a partir de la actualización 5.1 es por algún cambio realizado en el módulo de radio correspondiente a esta versión y los programadores deberían de ser capaces de saber “por dónde van los tiros” gracias a la cantidad de información que los usuarios estamos aportando. Además, al ser un problema tan extendido entre los Nexus 4 y 5 debería de ser motivo suficiente para que Google se pusiera manos a la obra y arreglara este error que tantas críticas le está suponiendo de un tiempo a esta parte.

Por descontado, lo único que pretendo con este artículo pretendo aportar mi granito de arena para hacer presión a los encargados del desarrollo del sistema operativo de los móviles Nexus; no vaya a ser que por ser las versiones 4 y 5 unos dispositivos con algún tiempo ya en el mercado los dejen olvidados y supongan que vamos a renovar unos terminales que, por lo demás, funcionan estupendamente.

De hecho, los rumores que corren sobre los próximos teléfonos de la familia Nexus los hacen sumamente apetecibles; pero tengo supeditada la adquisición de uno de ellos a que Google corrija este error del que hoy os hablo, ya que no hacerlo me generaría una gran desconfianza en la marca y su atención a los usuarios.