Confesiones, pensamientos, ideas

Efectivamente, la entrada sobre mi abandono del mundillo de la fotografía digital para dedicarme de pleno a la analógica era una inocentada propia del 28 de Diciembre; pero ojo, porque lo era sólo parcialmente.

En principio redacté el artículo de tal modo que se notaba a kilómetros que la cosa no iba en serio, pero poco a poco me fui dando cuenta de que lo que estaba contando tenía una buena parte de verdad: siento debilidad por los objetivos fijos, me encanta enfocar manualmente, disfruté mucho con aquellas fotografías en carrete hechas con mi Werlisa… así que lo reescribí de forma que pareciera un artículo que podría haber publicado perfectamente un día cualquiera.

De hecho, lo que os a a sorprender de verdad es que la compra de la Nikon EM es completamente verídica. El enlace que os pasé es de una venta que cerré el día de Navidad, y supuse que al leer la inocentada pensaríais que lo de la adquisición de la cámara clásica también era mentira… pero no es así; y espero que la cámara no tarde demasiado en llegar a casa. Como véis, en cierto modo se trata de una inocentada dentro de la propia inocentada (¿inocentada autocontenida?).

Obviamente no renunciaré a mi D40 ni a la comodidad e inmediatez de la fotografía digital; pero me atrae mucho la idea de poder disparar algún que otro carrete con una cámara que tiene veinte años pero que posee mucho en común con cualquier réflex que podemos encontrar actualmente en el mercado.

Fujicolor

Por cierto, aunque por asuntos laborales ahora tenga más cosas de las que preocuparme, espero seguir escribiendo en el blog con la misma frecuencia que hasta ahora. No sé si lo conseguiré, porque teniendo en cuenta que a partir de ahora estaré seis horas al día delante de un ordenador, supongo que algunos días preferiré ir a dar una vuelta, hacer fotos o simplemente ponerme a escuchar música; pero aun así confío en que mis nuevas obligaciones no afecten demasiado a este rincón de Internet.

Keep walking!

Y bueno, poca cosa más por el momento. Comentaros también, eso sí, que me estoy dando cuenta de que esto parece más una carta abierta que una entrada de blog al uso; pero es que sois tantos los que os pasáis por aquí prácticamente a diario que no es extraño escribir algo así de vez en cuando. Ya sabéis que siempre aprecio mucho esos minutos que me dedicáis cuando os pasáis por aquí a escuchar mis historias del día a día.

¡Besos y abrazos!