Review: Palm Tungsten E

Os prometí hace unos días que pronto escribiría una review hablando sobre la PDA Palm Tungsten E con la que me he hecho recientemente. Pues bien, tras un par de semanas de uso intensivo aquí están mis impresiones sobre el primer Personal Digital Assistant que tengo en propiedad y espero que os resulten amenas de leer.

 

Segmento de mercado

La Palm Tungsten E (a partir de ahora TE) tiene ya sus años: fue presentada a finales de 2003 como el escalón más bajo de la gama “profesional” de dispositivos Palm, quedando justo por encima de la popular gama Zire.

La TE estaba enfocada a profesionales que querían introducirse “en serio” en el mundo de los organizadores personales de bolsillo. La gama Tungsten está compuesta por diversos modelos, siendo el tope de gama la Palm TX, que ofrece comunicación inalámbrica con otros dispositivos, una pantalla de alta resolución y una superior potencia de proceso.

Aspectos comunes a la gama Tungsten son las carcasas metálicas o de aspecto metálico según el modelo, las pantallas de 65K colores en alta resolución de 320 x 320 píxeles o incluso 320 x 480 (lo habitual hasta entonces era 160 x 160) o la inclusión “de serie” del programa Documents to Go (DTG) para leer, crear y editar archivos de Office. La forma de la carcasa también es prácticamente igual en todas ellas, aunque hay algún modelo con teclado deslizante como muchos móviles actuales.

Como os decía, la TE viene a ser el escalón más bajo dentro de la gama alta de Palm, pero antes de que os preguntéis dónde encontrarla os diré que está descatalogada desde hace un par de años y que desde entonces ha sido sustituida por el modelo Tungsten e2, que es prácticamente igual pero con comunicación por Bluetooth incorporada.

Diseño

A la hora de emplear la PDA se nota que está diseñada con un aspecto “serio” en mente. Para alegres colores en la carcasa ya tenemos a la serie Zire, por lo que en la TE se ha optado por un tono metálico uniforme en toda ella.

La TE también cuenta con una tapa protectora de plástico que intenta simular piel y cuya utilidad es cuidar la pantalla de incómodos rayones. Simplemente se encaja en el lateral izquierdo del aparato y se cierra sobre la pantalla o la parte trasera. Al margen de si se trata de un elemento de más o menos calidad, se agradece que Palm la regale con la PDA sin coste extra para el cliente.

La pantalla táctil es de generoso tamaño (sobre todo comparada con la de casi todos los teléfonos móviles del mercado) con una resolución de 320 x 320 píxeles, 65K colores, un ángulo de visualización bastante amplio y un brillo suficiente como para distinguir el texto bajo la luz del sol. Prácticamente todo el frontal de la TE está ocupado por dicha pantalla.

Además de la pantalla, en el frontal contamos con una cruceta de cuatro direcciones y un gran botón central que sirve para seleccionar elementos en las aplicaciones si no queremos emplear el stylus. También contamos con cuatro botones auxiliares con los que se lanzan las aplicaciones más frecuentes del sistema operativo, aunque podemos reconfigurarlos para ejecutar cualquier programa instalado.

En la parte baja de la pantalla se encuentra el área asignada al reconocimiento de escritura conocida como “Graffiti 2″ así como cuatro botones táctiles que activan ciertas funciones del SO.

En la cara superior de la TE contamos con un slot para tarjetas SD/MMC con una capacidad máxima de 2 GB, un jack stéreo de 3.5 mm al que podemos conectar unos auriculares, un puerto de infrarrojos para comunicación con otros dispositivos y el botón que se encarga de “apagar” la PDA.

En la parte derecha de su cuerpo tenemos la ranura para guardar el stylus y en la parte inferior cuenta con un conector mini-usb para sincronizar la información con un PC y también un pequeño conector circular donde pinchar el adaptador de corriente y así recargar la batería.

Y hablando de batería, no puedo dejar pasar por alto que cuando la PDA llegó a mi casa la batería estaba completamente KO, por lo que me hice con una en una tienda online. La batería original que viene con la Palm TE es de 850 mA/h, dando unas 4 horas de autonomía usándola continuamente. La que compré en www.bateriasdigitales.com es de 1400 mA/h, y con ella obtengo aproximadamente 6 horas de uso continuado. Sé que puede parecer poco, pero las PDA de Palm funcionan de modo que “apagadas” no gastan nada de batería y lo que consume realmente es el tiempo de uso de la pantalla táctil y la retroiluminación. Los primeros días de uso estaremos cargando la batería cada dos por tres con la cosa de la novedad y tal, pero cuando el uso se “estabilice” veremos que en realidad la batería se descarga muy poco cada día.

No deja de resultar curioso (sobre todo cuando se está acostumbrado al mundo del PC) que el “arranque” de la PDA es instantáneo, pues nada más pulsar el botón de encendido ya tendremos la información en pantalla. Esto es debido a que en realidad las PDA de Palm no se apagan nunca, sino que al pulsar el botón de apagado lo que en realidad estamos haciendo es suspenderla hasta que lo volvamos a pulsar.

Palm recomienda cargar la batería de la PDA todos los días durante un rato para maximizar su duración. De este modo nos aseguramos de que siempre tendremos la máxima autonomía disponible y la batería sufrirá menos, ya que las descargas profundas deterioran las baterías de iones de litio de forma irreparable.

En cuanto a dimensiones, la Palm TE mide 120 x 80 x 17 mm con un peso de 156 gramos, todo ello con la tapa que protege a la pantalla incluida, pues llevar una PDA en el bolsillo sin ningún tipo de protección es algo bastante “peligroso” para su integridad. Del mismo modo es muy recomendable el uso de algún tipo de protector de pantalla para evitar el progresivo e inevitable desgaste de la pantalla con el uso.

Aplicaciones

Palm ahora mismo no es la poderosa empresa que era en 2003, pero podemos hacernos una idea de su pasado dominio del mercado (antes de la popularización de Windows Mobile en este tipo de dispositivos) si echamos un vistazo a las aplicaciones que se incluyen con la máquina.

Entre todas ellas destaca especialmente Documents to Go, pues se trata de una “suite” compatible con MS Office que nos permitirá visualizar, crear y editar documentos para Word, Excel y Power Point. Documents to Go está creada por la empresa Dataviz y aunque la versión que acompaña a la TE (la 6) es plenamente funcional, podemos actualizarnos por unos treinta euros a la más reciente y aprovechar así sus nuevas características. De cualquier modo, como digo, la versión 6 que se incluye “de serie” con la PDA es capaz de cumplir sobradamente con cualquier tarea que se le ponga por delante. DTG 6 admite estilos de texto muy variados como cursiva, negrita, subrayado, diversos tipos letra, texto en subíndice y superíndice, viñetas, sangrías, varios interlineados, diversos colores de texto y fondo…

Lo único que añadiré a esta reseña de DTG es que la review que estáis leyendo ahora misma ha sido creada casi al completo en la Palm Tungsten E gracias al mencionado programa. El texto fue redactado en la Palm con todos sus estilos y atributos para una vez pasado a mi ordenador personal añadir las fotografías y publicarlo. Esto os dará una idea de que es posible crear textos más o menos largos y/o complejos en DTG de tal modo que esta vez nos dará igual que la inspiración aparezca en casa o en medio del parque a la hora de escribir. Cierto es que se escribe bastante más despacio que con un teclado de sobremesa, pero no es menos cierto que llevar todo un procesador de textos junto con una hoja de cálculo en un bolsillo es algo tremendamente útil en muchas ocasiones.

Del mismo modo, el resto de aplicaciones incluidas en el sistema operativo PalmOS 5 nos serán en su mayor parte de gran utilidad, pues contemplan calendarios, listas de tareas, contactos, toma de notas a mano alzada… y por supuesto la posibilidad de instalar cualquier aplicación que creamos oportuna, pues en la red hay multitud de ellas puestas a disposición del público. Es curioso comprobar la gran cantidad de programas completamente gratuitos que podemos obtener en multitud de páginas web. A modo de ejemplo os voy a comentar muy brevemente los que yo tengo instalados en el poco tiempo que llevo trasteando con la Palm Tungsten E:

– Fuel Record: para medir los consumos de gasolina del coche. Simple y efectivo.

– Kinoma Player: permite ver vídeos (previamente convertidos a formato propio) en la Palm.

– Solfree: el mítico solitario de Windows; ideal para pasar los ratos de espera en cualquier lugar.

– Converter: conversor de todo tipo de unidades. Fantástico para estudiantes de ciencias.

– Artelope V : permite crear gráficos vectoriales de forma rápida y simple.

– Battery Graph: debería venir de serie. Permite monitorizar en todo momento el estado de nuestra batería y mirar las gráficas de cargas y descargas. Absolutamente genial.

– Real One: para escuchar música en MP3

– Acrobat Reader: para leer documentos en formato PDF en la propia Palm de tal modo que la podemos emplear como e-book.

– Metro: permite consultar trayectos de las líneas de metro de todo el mundo (y en muchas ciudades también los trenes de cercanías) sin necesidad de una conexión a internet. Una pasada de programa y que además es de los más útiles que se pueden instalar en una Palm si viajáis en este medio de transporte más o menos frecuentemente.

Al margen de estas aplicaciones existen una infinidad más que cubren los más diversos ámbitos, pero como os decía estas son las que he descubierto en el tiempo que llevo “trasteando” con la TE. Seguro que cada usuario encuentra aquellas que le son más útiles, pues como digo, la oferta (tanto de programas de pago como gratuitos) es bastante amplia.

Uso diario

Las ventajas de utilizar una PDA como la TE van en función de la forma de ser de su dueño. En principio las PDAs tienen una característica que las hace especialmente poderosas y prácticas, y es la capacidad de actualización de su información entre ellas mismas y un PC. Si se hace uso de dicha característica la PDA se convierte en una verdadera aliada para las tareas cotidianas: podemos crear un borrador de un escrito en plena calle y terminarlo en el Word del ordenador de sobremesa o escribirlo rápidamente en casa y terminar de corregirlo y darle “nuestro toque personal” mientras viajamos en el metro por ejemplo.

El uso de la PDA es como complemento del ordenador personal, y no como sustituto del mismo. Si cometemos el error de hacer todo nuestro trabajo en la PDA veremos que el rendimiento va a ser muy bajo (evidentemente se escribe más despacio con la PDA) y que se corre un grave riesgo de que todo se vaya al traste en caso de fallo. De nada sirve crear los documentos en la PDA y copiarlos sin más en el PC del escritorio, pues la ventaja es la sincronización, que hará que los cambios que hagamos en unos de los dos equipos se vean reflejados en el otro de forma completamente transparente.

Más allá de estas reflexiones más o menos filosóficas sobre el uso de una PDA he de comentar que me está viniendo realmente bien: tanto para los artículos de ultimONivel como para las cosas de clase y de la vida diaria la TE se está convirtiendo en una aliada que consigue que las ideas que se me ocurren no queden en el olvido porque al llegar a casa ya no soy capaz de recordar qué era aquello que se me había pasado por la mente minutos atrás. Ahora saco este pequeño aparato plateado y en menos de un minuto escribo un par de líneas que me recuerden aquello que no quiero olvidar.

El principal problema de la TE es su falta de conectividad: no posee Bluetooth ni mucho menos WiFi, por lo que su única forma de comunicación con el PC es mediante un cable USB. También cuenta con un puerto de infrarrojos, pero hoy en día es bastante extraño encontrar un ordenador con dicho puerto incorporado de serie. De momento no me quejo, pero me consta que si contara con WiFi para conectarse a Internet y sincronizar con el PC ganaría puntos en comodidad, pero claro, es una máquina de 2003 con las limitaciones técnicas de la época. Si queremos Bluetooth tendremos que hacernos con una Tungsten e2 y si queremos WiFi tendremos que dar el salto hasta una TX.

Por lo demás, me gusta mucho poder apuntar las tareas que tengo pendientes de terminar y las citas importantes en el calendario. De un rápido vistazo puedo ver lo que hay que hacer al día siguiente, las cosas que se han dejado para mañana o esas ideas que se me han ocurrido a media tarde y que ya desarrollaré con calma después de cenar en casa. Creo que la gran ventaja de una PDA es la posibilidad de seguir haciendo las cosas que estamos haciendo en el PC de casa pero con la ventaja de no depender del lugar ni el momento.

 

Bueno, creo que este escrito se está alargando demasiado y si habéis llegado hasta este punto del tirón os merecéis como mínimo un premio. A modo de conclusión he de decir que la compra de una PDA puede ser una pérdida de dinero si no es realmente necesaria; si queremos darnos un capricho será mejor optar por otra solución más trivial. Sin embargo, si se dan las circunstancias adecuadas, el hacerse con una PDA (aquí he hablado de la Palm Tungsten E, pero se puede aplicar a cualquiera) puede ser una gran ventaja que aumentará notablemente nuestra productividad y eficiencia.

¡Un saludo! 🙂

www.bateríasdigitales.com

El único problema con el que me enfrenté cuando compré la PDA de la que os hablaba el viernes es que su batería había estado muuuuuchos meses sin ser cargada; hasta el punto de que por mucho tiempo que la conectara a la corriente no era capaz de guardar nada de energía en sus células (aprovecho para hacer mención de este útil post que escribí hace tiempo sobre las baterías de litio) y por lo tanto todo dato guardado en la memoria se perdía irremediablemente en cuanto se desconectaba el cargador del enchufe.

Buscando soluciones a través de internet (la batería oficialmente no es reemplazable por el usuario) me topé con una tienda (tras haber desechado unas cuantas previamente debido a que o bien estaban en Hong-Kong o bien no me daban ninguna buena espina) en la que vendían una batería de recambio para la Palm Tungsten E (modelo 383E562XL) a un precio bastante razonable de 27€ más 3€ de gastos de envío por agencia de mensajería. La tienda como tal se llama Baterías Digitales, y en su web poseen una amplia gama de baterías de recambio para cámaras digitales, videocámaras, ordenadores portátiles y PDAs.

Lo que más me gustó es que la tienda está situada dentro de la Comunidad de Madrid (más rapidez y menor coste para los envíos) que tiene un trato muy directo con el cliente y que posee muy buenas referencias si buscamos un poco por internet. No me fiaba mucho de hacer un pago con tarjeta de crédito a una tienda situada en la otra punta del mundo, así que finalmente me animé a hacer el pedido en esta tienda vecina y pagarlo haciendo un ingreso directamente en su cuenta bancaria de Cajamadrid.

Pues bien, al día siguiente salió mi pedido y antes de 24 horas ya lo tenía en casa a través de Nacex, los cuales me dieron incluso un número de seguimiento para poder “trackear” el paquete. La batería llegó en perfecto estado a mis manos y enseguida me puse manos a la obra para poder instalarla.

La operación de instalación se complicó un poco debido a que la batería era un poco más alta que la “oficial” de Palm y la tapa trasera de la PDA se resistía a encajar correctamente, de modo que antes de forzar nada escribí un correo a la tienda para que me asesoraran un poco, y el caso es que me sorprendió gratamente que antes de dos horas tenía un e-mail en mi bandeja de entrada comentándome alguna cosa útil que al final me vino bastante bien para conseguir colocar la batería con éxito.

En definitiva: una tienda online más que recomendable con una amplia gama de productos (raro es que no tengan una batería de sustitución para tu portátil, cámara o PDA) y con una atención al cliente muy cuidada y esmerada, que al fin y al cabo es algo a tener en cuenta. La próxima vez que necesitéis una batería de recambio acordáos de www.bateriasdigitales.com

¡Nos leemos! 😉

Y llegó la PDA justo cuando más falta me hacía

Llevaba ya tiempo pensando en hacerme con una PDA sencilla, ligera y manejable, pero sobre todo que tuviera una buena autonomía y no me complicara demasiado la vida a la hora de sincronizar datos y demás. No buscaba uno de esos “monstruos” dotados con GPS, pantallas panorámicas y posibilidad de conectarse a internet mediante Wi-Fi; lo que yo buscaba era algo que simplemente me permitiera tomar notas de longitud ilimitada y pasarlas al PC directamente.

Casualidades de la vida, el pasado verano mi novia me dejó un par de meses su smartphone (plataforma Pocket PC de Microsoft) y aunque no tuve ocasión de emplearlo demasiado porque sencillamente no tenía mucho que hacer con ella, sí que me di cuenta de que para el futuro proyecto de fin de carrera me podría venir muy bien una PDA por su capacidad de tomar datos “sobre el terreno”. La aplicación que más me llamó la atención fue sin duda Pocket Office, y de hecho uno de los artículos de opinión que publiqué en ultimONivel en esas fechas está redactado con dicha PDA cómodamente tumbado en el jardín y transferido posteriormente a mi portátil vía inalámbrica. La experiencia me gustó mucho, y aunque reconocí que en esas fechas más allá del Word el resto de elementos no me hacían ninguna falta, le vi bastante potencial a eso de llevar un pequeño ordenador siempre encima.

No le perdí el ojo al tema de los PDAs y aunque pasaron varios meses desde aquello, estuve mirando en internet ofertas e información sobre todo tipo de dispositivos. Sin embargo, las cosas llegan cuando menos te lo esperas, y de pura casualidad me encontré con que en un foro que frecuento una persona vendía a muy buen precio un modelo de Palm por falta de uso cuyo estado era impecable.

Pues bien, el caso es que desde hace un par de días tengo en casa una Palm Tungsten E, que es una PDA con unos años ya encima (salió a finales del año 2003) pero que hace la labor que yo buscaba perfectamente: no pertenece a la plataforma Pocket PC, sino que va equipado con Palm OS, y por lo tanto no lleva el Pocket Office como tal instalado, pero la bendita competencia (que recordemos que siempre beneficia al usuario final 😉 ) ha hecho que las Palm de la serie Tungsten vengan equipadas con el Documents to go, que es una suite ofimática compatible con la versión de sobremesa del Office de Microsoft y que permite intercambiar y sincronizar documentos entre ambas con total transparencia.

Ya os estaréis imaginando que cuando tenga un rato y ya la PDA esté más “rodada” haré una review más o menos profunda. Estos días le voy a estar dando caña porque para el proyecto de fin de carrera de la universidad me viene de lujo, así que ya os comentaré mis conclusiones, pues es la primera PDA que tengo y creo que el punto de vista de una persona que se enfrenta por primera vez a un “cacharro” de este tipo puede ser interesante 😉

¡Un saludo!