Cómo recalibrar el medidor de batería en un móvil Nokia

Llevaba ya un tiempo fijándome en que el indicador de la batería de mi actual teléfono móvil era “poco progresivo”: lo cargaba y se mantenía al máximo un par de días para a continuación bajar una raya y en pocas horas estar ya dando el aviso de batería baja. De ese modo era hacer una llamada con la batería prácticamente a tope y en mitad de la conversación tener que buscar el cargador porque el móvil agonizaba… 😦

Probé a apagar y encender el teléfono alguna vez y nada; el indicador seguía con su tónica de no señalar el estado real de la carga de la batería ni de coña, así que empece a pensar que la batería estaba dando ya signos de fatiga y que antes o después me tocaría comprar una nueva.

Pues bien, hace unos días probé a dejar el teléfono descargarse del todo hasta que se apagara y a continuación cargarlo sin encenderlo hasta que señale que la batería está llena. Este proceso es el mismo que se realiza con los ordenadores portátiles para recalibrar la batería, pero no creí que fue a surtir ningún efecto en mi teléfono móvil.

Sin embargo se ve que en Symbian hay algún tipo de función que controla el estado de la batería de forma similar a la de los portátiles y gracias a ese sencillo proceso el indicador del 6630 ha vuelto a marcar fielmente la carga restante en la batería en todo momento y gracias a ello puedo irme a la calle sin miedo a quedarme “desconectado” aunque apenas queden un par de rayas en dicho indicador.

Manny Calavera 6630

En fin, puede parecer una tontería, pero si probando este sencillo proceso le evito a alguien comprar una batería nueva cuando en realidad la suya está perfectamente me daré por contento 😉

Review: Nokia 6630

Hoy os voy a hablar largo y tendido (más que en aquella primera toma de contacto, ya os lo advierto 😛 ) de las posibilidades que brinda un teléfono como el Nokia 6630. A día de hoy ya llevo un par de semanas de “trasteo” con él y creo que me he podido hacer una idea bastante global de las posibilidades que ofrece este móvil. De todos modos, antes de entrar en faena vamos a hacer un pequeño repaso histórico de este modelo en particular así como de su antecesor y predecesor.

UN POCO DE HISTORIA
Cuando Nokia sacó a la venta el 6630 la firma finlandesa ya tenía un teléfono de similares características en la calle: el 6600, que gozó de una gran popularidad en aquella época (apareció en el año 2003) y fue uno de los principales responsables de la gran expansión del sistema operativo Symbian y los smartphones en general.

nokia6600.jpg

El 6600 había dejado el listón bastante alto gracias a las posibilidades de expansión que poseía (6 MB de memoria interna, slot para tarjeta MMC, Bluetooth, puerto de infrarrojos…) y de hecho estuvo a la venta durante más de tres años contando con los favores del público; todo un record para un producto de electrónica de consumo. Sin embargo, el 6630 que saldría pocos meses después de éste intentaría llegar todavía un poco más lejos.

Si bien la forma del 6600 era bastante peculiar, la del 6630 es de las más fácilmente distinguibles de todo el catálogo de Nokia. Su diseño ovalado en la parte inferior y sus líneas rectas en la superior lo hacen perfectamente reconocible incluso en la distancia. No era la primera vez que Nokia realizaba un diseño como éste, pero en esta ocasión se buscaba la elegancia en sus formas más allá de estridencias y diseños juveniles.

Por supuesto, el tema de la belleza o fealdad del modelo comentado es algo completamente subjetivo, pero en lo que a mí respecta me parece uno de los teléfonos móviles más bonitos que han pasado por mis manos (con permiso del Motorola RAZR V3, que me sigue pareciendo un ejemplo perfecto de diseño industrial). Sus formas son armoniosas, sus carcasas intercambiables tienen todas las esquinas redondeadas y el gran objetivo de la cámara en la parte posterior termina de definir las peculiares formas de este terminal.

dsc06701.jpg

dsc06692.jpg

El 6630 fue sustituido con el tiempo (apareció a mitad del 2005) por el 6680; de un diseño más convencional y unas características algo superiores; si bien no logró el éxito y la popularidad de sus dos antecesores.

nokia_6680.jpg

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS
Las principales características del 6630 son las siguientes:

  • Smartphone 3G con capacidades de videollamada operando bajo el S.O. Symbian serie 60
  • CPU ARM9 a 220 MHz: la CPU más potente incluida en un teléfono en el momento de su lanzamiento
  • Cobertura global en todo el mundo (Japón incluído)
  • Aplicaciones incorporadas para lectura de email, navegador web, reproductor de MP3 y visor de archivos de MS Office
  • Cámara digital de 1.3 Mpixels (1280 x 960) capaz de grabar vídeo a una resolución de 176 x 144
  • Pantalla TFT-LCD de 176 x 144 píxels a 65000 colores
  • Conectividad por Bluetooth
  • 10 MB de memoria de serie. Ampliación de la misma mediante tarjetas DV-RS-MMC de hasta 2 GB de capacidad
  • Medidas de 110 x 60 x 21 mm con un peso de 127 gramos

Pero más allá de las pesadas y espesas especificaciones de los fabricantes, lo que pretendo es daros a conocer mi punto de vista sobre una tecnología a la que hasta el momento no había puesto la mano encima y que me está haciendo pensar muy seriamente que en el futuro no querré otro teléfono que no corra bajo Symbian, así de claro 😉

IMPRESIONES Y SENSACIONES
Bueno, pues como os decía, voy a intentar transmitiros las sensaciones de estos primeros días con el teléfono: en primer lugar he de decir que cuando lo tuve por primera vez en las manos pensé que era un teléfono bastante grande, pero no tanto como lo había imaginado. Ya se lo había visto alguna vez a alguna persona por la calle, y también en escaparates y tal, pero no lo había tenido nunca en mis manos hasta la tarde del pasado 10 de Enero.

Claro, si comparamos el 6630 con un teléfono “microscópico” como lo era mi antiguo LG KG275, sí que nos va a parecer un móvil de generosas dimensiones y peso, pero al lado de mi habitual Motorola RAZR V3 la verdad es que este Nokia no destaca demasiado en este aspecto. De cualquier modo os comentaré que el 6630 mide 110 x 60 x 21 mm y que tiene un peso de 127 gramos.

Otro punto a comentar es el de la curiosa parte inferior del teléfono: una zona redondeada con unas teclas dispuestas en ángulo y que están todas muy próximas entre si, no existiendo en la práctica separación entre ellas. No es un teclado incómodo para escribir algún SMS una vez que se le ha “pillado el truco”, pero viniendo del V3 la verdad es que las teclas pueden parecer un poco pequeñas para nuestros dedos.

El volumen que escuchamos a través del auricular es algo escaso, pero en entornos ruidosos podemos activar el altavoz manos libres y así escuchar con claridad a nuestro interlocutor. No sé si será problema del modelo que tengo yo o de todos los 6630 en general, pero me da la sensación de que el sonido que se escucha a través del auricular es demasiado grave; aunque también hay que tener en cuenta que el Motorola V3 al que estaba acostumbrado es uno de los modelos que más alto y claro se escucha a través de su auricular.

La pantalla es de generoso tamaño y se ve bastante bien incluso en exteriores con el sol “en todo lo alto”. En la parte superior derecha del teléfono (junto al auricular) tenemos un sensor de luz que medirá la iluminación ambiental en todo momento y ajustará el brillo de la pantalla y la iluminación del teclado para que tengamos siempre un compromiso aceptable entre calidad de visualización y duración de la batería. En completa oscuridad se ajusta el brillo de la pantalla al mínimo a la vez que activa la iluminación del teclado; mientras que a pleno sol subirá al máximo la retroiluminación del display y desactivará los LEDs del teclado.

dsc06705.jpg

Precisamente hablando de la batería es donde nos encontramos uno de los puntos débiles de este teléfono, y es que debemos recargarlo cada dos o tres días en condiciones normales de uso. Puede haber gente a la que no le parezca nada extraño, pero yo, acostumbrado a mi V3 que recargo más o menos una vez a la semana, encuentro que la autonomía es un poco escasa. Al menos la carga de la batería se realiza de forma más o menos breve, empleando para ello entre una y dos horas en función de lo descargada que se encontrara, pero como digo es mejor no perder mucho de vista el cargador.

Claro, esa escasa autonomía es el precio a pagar por cada función del teléfono, pero aun así creo que el tema de las baterías de los dispositivos móviles todavía han de evolucionar mucho y con el tiempo estos datos nos causarán risa como nos la causan las especificaciones de los terminales de hace una década.

SYMBIAN Y EL MANEJO DIARIO DEL 6630
Como ya dije en su momento, tenía muchas ganas de tener un móvil con sistema operativo Symbian para comprobar por mí mismo sus prestaciones y posibilidades. De entrada he de comentar que el primer día tuve un error que por lo visto es muy común a casi todo el mundo: salía de las aplicaciones con la tecla de “colgar” y lo que ocurre entonces es que en realidad no sales de la aplicación, sino que queda en segundo plano ocupando su porción de memoria.

Claro, haciendo eso mismo con unas cuantas aplicaciones se acabará por llenar toda la memoria RAM del teléfono obteniendo un mensaje de error (en el mejor de los casos) o un precioso cuelgue del sistema. Si algo me quedó claro es que de las aplicaciones hay que salir con la tecla “salir” o en su defecto, si se nos pasa el cerrar alguna correctamente, mantener pulsada un par de segundos la tecla de menú para que se nos abra un gestor de tareas (al estilo ctrl + alt + del en Windows XP) y podamos cerrar la tarea pertinente “a lo bruto”.

Tras esta advertencia inicial he de comentar que Symbian es un sistema multitarea, basado en el sistema incorporado en los ordenadores PSION y presente en multitud de teléfonos móviles de diversas marcas, siendo Nokia la más conocida de ellas.

Symbian va ahora mismo por la versión 9.3 estando la versión 9.5 ya anunciada y en camino. La versión presente en el 6630 es la 8.0a pack 2, cuyas especificaciones técnicas quedan fuera de nuestro ámbito, pues me quiero centrar en contaros cómo se maneja y qué tal funciona en el día a día.

dsc06706.jpg

El menú de Symbian es un poco caótico: no parece haber orden aparente en las aplicaciones del menú principal y las carpetas que contienen otras aplicaciones. Tenemos un visor multimedia en el menú raíz y otro exclusivamente de fotografías (al estilo CoverFlow) en la carpeta llamada “multimedia”. En la carpeta “organizador” hay utilidades para manejar la memoria, en “herramientas” hay utilidades variadas… la verdad es que como digo es un poco caótico y los primeros días serán un poco de “probar” a ver dónde estaba la agenda o el gestor de archivos hasta que empecemos a acostumbrarnos dónde está cada cosa..

No obstante, lo que más me gusta es la posibilidad de asignar funciones a las teclas de dirección del teléfono así como a los dos botones que hay a su lado: en mi caso particular las tengo configuradas de la siguiente manera:

  • Arriba: ajustes de bluetooth
  • Abajo: guía telefónica
  • Derecha: galería multimedia
  • Izquierda: Tom Tom Mobile
  • Acción: – (no le he puesto nada para no activarla por error)
  • Tecla izquierda: mensajes
  • Tecla derecha: cámara

Esto cada uno se lo pondrá a su gusto en función de cómo se sienta más cómodo y las aplicaciones que más utilice. Me hubiera sido útil asignar los perfiles de sonido a alguna de las teclas, pero ya me había quedado sin opciones.

Algo inexplicable (al menos para mí) es que no exista la posibilidad de bloquear el teclado automáticamente una vez pasado cierto tiempo. Si queremos tal posibilidad debemos instalar un programa externo que realice dicha función, pero misteriosamente el sistema no la implementa en modo alguno. Ahora bien, como contrapartida tenemos el fantástico “modo offline” que consiste en que podemos desactivar la función de teléfono móvil pero dejar encendido el aparato de modo que podamos seguir utilizando el resto de sus funciones. Esto es potencialmente útil en aviones, hospitales, gasolineras y todo tipo de lugares en los que los teléfonos móviles están completamente prohibidos.

MULTIMEDIA
El 6630 se vendió como uno de los teléfonos con más capacidades multimedia en aquella época: posee una cámara fotográfica de 1.3 Mpixels capaz también de grabar vídeos (a 176*144 píxels) de hasta una hora de duración. Su calidad es más o menos decente: escasa comparada con una cámara digital de gama media pero sí que es similar a la de las primeras cámaras digitales de precio reducido con sensor CMOS (las fotos que saca me recuerdan un poco a las de mi antigua Genius G-Shot D211).

Desde luego que no os recomiendo la cámara de este teléfono como “cámara única” si sois aficionados a la fotografía, pero hay que reconocer que es práctico llevar encima en todo momento un dispositivo capaz de captar instantáneas de una calidad más o menos decente. Os dejo a continuación un par de fotografías hechas por mí:

12012008001.jpg

20012008007.jpg

En cuanto a la música hay que decir que el teléfono se escucha con una calidad más bien escasa en este aspecto. Cualquier reproductor de MP3 es capaz de dar mucho más empaque a las canciones que queramos escuchar. Y os hablo de ello empleando el manos libres que se incluye en la caja, porque si es a través del altavoz del teléfono éste se escucha bastante alto pero con una calidad pésima (de lata de Coca-Cola, vaya). No creo que vaya a escuchar a menudo música en el 6630, y la única ventaja de que reproduzca MP3 es que podemos utilizar nuestra canción favorita como tono de llamada.

mmc_dv.jpg

El teléfono también es capaz de reproducir vídeos mediante la versión de Real Player incorporada de serie, función que tal vez sí que utilicemos más a menudo debido a que en un determinado momento podemos ver un capítulo de nuestra serie favorita en la sala de espera del médico o en cualquier otro lugar. Evidentemente necesitaremos un programa conversor para pasar a formato 3GP (el que usan los teléfonos móviles) y la calidad no va a ser excesiva, pero bueno, como digo para salir del paso puede servir alguna que otra vez. También contamos con la posibilidad de abrir archivos de Office gracias a una serie de aplicaciones incluidas en el software que acompaña al terminal.

Y creo que poco más me queda por comentar: tal vez decir a modo de resumen que estoy encantado con el teléfono por su capacidad de ser una auténtica “navaja suiza”, ya que entre las aplicaciones que trae de serie y las que podemos instalar nosotros mismos siempre encontraremos sumamente útil al 6630 en multitud de ocasiones.

LECTURAS RECOMENDADAS
Nokia 6600 en Wikipedia
Nokia 6630 en Wikipedia
Nokia 6680 en Wikipedia
Symbian en Wikipedia
¿Qué es un móvil Symbian y para qué sirve?
Review Nokia 6630 en Mobile-Review.com

El uso de un móvil Symbian como GPS

Tenía ganas de probar un móvil Symbian sobre todo por las capacidades de estos teléfonos en cuanto a instalación de aplicaciones. La verdad es que el teléfono como tal sólo lo uso para llamadas de voz y mandar SMSs, puesto que para navegar por Internet de forma portátil prefiero mi PSP y para escuchar MP3s ya tengo mi Creative Zen Stone.

Sin embargo, había una función que quería probar con un teléfono de este tipo y el 6630 me ha venido al pelo para ello: el uso del mismo como navegador GPS. Hace ya tiempo que disponía de una antena Bluetooth Woxter BT-100 y esta era la ocasión ideal para dejar de emplearla solamente como “grabador de rutas” y así poder orientarme en cualquier lugar gracias a la versión de Tom Tom que hay disponible para Symbian.

Os comento que la versión de Tom Tom Mobile empleada para la ocasión es la 5.202 con los mapas de España, Portugal y las principales carreteras europeas versión 660.1223 que están actualizados más o menos al año 2006. Este conjunto de Tom Tom y mapas es el más actual hasta el momento que os funcionará en teléfonos Symbian V60 2.x (como los 6600, 6630, 6680, N70…). Para los Symbian V60 3.x tenéis la versión 6 de Tom Tom Mobile con algunos añadidos y mapas más nuevos pero la misma funcionalidad esencial.

Pues bien, una vez probado el teléfono como GPS en varios tipos de situaciones he de decir que como navegador para el coche es genial: preciso, rápido y servicial, pero si lo queremos emplear para caminar por la ciudad vamos a perder los tres puntos anteriores. Me explico:

Los GPS funcionan mediante diferenciales de posición: se detectan las coordenadas de una posición, se detectan las de la siguiente y así se calculan velocidades, trayectorias y demás. Pues bien, el GPS es un sistema con una precisión limitada, claro, y os remito al artículo sobre el sistema GPS que escribí hace un tiempo para aclarar un poco el tema, pero el caso es que cuando nos movemos a una velocidad más o menos normal (en coche por la ciudad; no tiene por qué ser a una velocidad elevada ni mucho menos) todo se mide correctamente.

Lo que ocurre es que a la hora de emplear el GPS a muy baja velocidad (una persona caminando) se pierde mucha precisión porque la diferencia entre una medida y la siguiente es tan escasa que a veces el sistema se lía y puede llegar a pensar que estamos caminando hacia atrás (a lo Michael Jackson en Moonwalker) o que en realidad estamos completamente parados; todo ello debido a los márgenes de error que tiene el sistema en su concepto.

Esto hace que un paseo por la ciudad con la ayuda del GPS sea una experiencia poco gratificante: nuestra posición en los mapas es más o menos correcta pero se va a actualizar cada bastantes segundos, siempre vamos a llevar un retardo de unos cuantos metros, la velocidad va a ser constantemente de 0 Km/h y sobre todo, el GPS no va a ser capaz de distinguir en multitud de ocasiones el sentido de nuestra marcha (lo del Moonwalker que comentaba hace un momento).

Dicho esto he de comentar que llevar el GPS en el bolsillo incluso caminando me parece algo de lo más práctico pero con ciertos matices. Si lo que pretendemos es “navegar” por las calles como lo hacemos al conducir lo llevamos claro: vamos a estar mirando la pantalla todo el tiempo esperando a que se actualice la posición y cuando esta lo haga descubriremos que nos hemos pasado el cruce que teníamos que haber tomado y la ruta se recalculará de nuevo por otras calles, además de que al ir por aceras pegados a los edificios muchas veces la señal del satélite va a llegar demasiado debilitada y a veces el sistema creerá que estamos en otra calle cercana.

Lo interesante de este caso es que nuestro verdadero poder de orientación va a residir en el hecho de que llevaremos los mapas de toda España en el bolsillo y en todo momento podemos saber en qué punto estamos y hacia dónde nos dirigimos. Es decir: podemos calcular la ruta y ver por qué calles debemos ir. Es como si tuviéramos un experto ayudante con un mapa en papel que nos trazara con un bolígrafo las calles por las que debemos ir para llegar a nuestro destino por muy escondido que se encuentre.

Partiendo de esta base ya queda a nuestra elección el conectar la antena GPS y que aparezca nuestra posición en el mapa o simplemente llevar el callejero en el bolsillo. De todos modos, una buena opción es llevar simplemente el mapa con la ruta precalculada y si nos encontramos muy perdidos conectar la antena GPS y que así nos diga en unos segundos en qué posición nos encontramos. Una vez que ya estemos orientados apagamos la antena y proseguimos nuestro camino por las calles indicadas repitiendo el proceso si nos volvemos a perder.

Como os digo podemos llevar todo el tiempo el GPS conectado; no hay problema en ello, pero hemos de tener presente que si queremos conocer nuestra posición es mejor detenerse un minuto y esperar a que el mapa muestre el lugar en el que estamos. Caminando el GPS no es ni muchos menos tan fiable “en tiempo real” como cuando vamos conduciendo.

Mi historial de teléfonos móviles

Hoy os voy a resumir brevemente los diferentes teléfonos móviles que he tenido desde que compré el primero hace ya unos diez años (¡cómo pasa el tiempo!)

1- Alcatel One Touch Easy

Mi primer móvil, allá por el año 1998 ó 1999; hoy en día se ve un tochazo, pero en su momento me parecía una maravilla el poder llevar un teléfono a cualquier parte. Mandar un SMS desde lo alto de un monte (cercano a la ciudad, claro) era una pasada…

2- Motorola C520

Más feo y peor que el anterior, pero bueno, fue un teléfono de transición entre el Alcatel y el siguiente.

3- Ericsson GA628

Con carcasas intercambiables y bastante más pequeño que los dos anteriores. El problema es que el teclado fallaba a menudo y las teclas de goma acababan completamente borradas…

4- Ericsson GF768

Compré este modelo porque aunque el anterior tenía sus fallos, este los subsanaba. Tenía una tapa que protegía el teclado y era muy pequeño para lo que se estilaba en aquellas épocas.

5- Nokia 3210

El teléfono que tenía todo el mundo por aquel entonces. Pesaba bastante, pero al menos era muy fino y fue mi primer móvil con vibración incorporada.

6- Alcatel 301

Un poco cansado del Nokia decidí comprarme después de un verano aciago este teléfono que salió muy bien de precio aunque no tanto de batería. Al cabo de unos meses tuve que empezar a cargarlo casi a diario. Fue mi primer movil con WAP (capacidad de conectarse a Internet, aunque es muy cierto lo que se dice sobre que WAP = Wait And Pay)

7- Sony Ericsson T100

Un teléfono del que guardo muy buenos recuerdos como aparato en si aunque no por las noticias que me comunicó en su momento. Su iluminación azul y su minúsculo tamaño llamaban la atención allí donde lo sacaba. Por desgracia fue transmisor de muy malos momentos que tuve con una novia de aquella época y acabé por cogerle manía. Lo cambié a los pocos meses por otro.

8- Siemens C55

Tenía grabadora de voz, WAP y bastantes cosas útiles. Además era pequeño y no abultaba demasiado, por lo que estuvo varios meses a mi lado. Al final simplemente me cansé de él porque quería un teléfono con pantalla a color, de modo que el C55 pasó a manos de mi hermana y yo me fui a una tienda Vodafone para renovarlo.

9- Sharp GX15

El teléfono con el que más tiempo he estado, y que he tenido que cambiar por otro porque a los dos años la batería estaba empezando a dar síntomas de fatiga. Me salía más barato cambiar de móvil que comprarle otra batería a este, así que después de pensármelo mucho y con bastante pena el GX15 fue guardado en su caja como recuerdo. Fue mi primer teléfono con pantalla a color y Bluetooth y la verdad es que a día de hoy sigue siendo muy recomendable.

10- Motorola RAZR V3

Posiblemente el móvil con el que más contento he quedado. Tiene un diseño muy cuidado, es de tipo “clamshell” (que se cierra, vaya) y tiene un montón de características útiles. Me gusta mucho su calidad de sonido y recepción, su diseño, su cuerpo metálico y otras cosas. De cualquier modo os pongo el enlace a la review del mismo que publiqué aquí mismo: Review: Motorola RAZR V3

11- Alcatel OT-220

Cuando empecé a salir con una chica (ahora “ex-novia”) me compré un teléfono de lo más sencillo para hablar con ella puesto que es de Movistar y yo de Vodafone. Es un móvil de tipo “clamshell”, realmente sencillo, pues apenas se limita sus funciones para hablar y para mandar mensajes, pero tenía dos grandes defectos: el timbre se escuchaba muy bajo y la batería no duraba demasiado. Lo tuve durante el verano y poco más; después se lo regalé a mi madre, que hasta ese momento se había resistido a tener móvil

12- Motorola F3 (más conocido como Motofone)

Este teléfono no ha sido mío propiamente dicho, pero lo estuve probando durante una semana porque iba destinado a mi abuela y antes quería que lo probara yo mismo para que así la explicara “de palabra” cómo se manejaba. Lo mejor que tiene es la pantalla, pues es de tecnología e-ink y se ve realmente bien incluso bajo la luz directa del sol. Tenéis abundante información sobre este teléfono en la review que en su momento publiqué.

13- LG KG275

Un teléfono que sustituyó al Alcatel y que me gustó por su escasísimo peso y tamaño. Realmente ni se notaba en el bolsillo cuando lo llevabas y el timbre sonaba bastante alto. Comentar que hice una review del mismo hace ya un tiempo.

14- Sony Ericsson J120i

Al LG le sustituyó este sencillo modelo de Sony Ericsson cuya característica principal es que posee radio FM. Otro teléfono sencillo al que la batería le dura mucho tiempo y que es muy cómodo a la hora de escribir mensajes. Sus timbres de llamada y mensajes, aunque un poco feos, se escuchan a kilómetros de distancia.

15- Nokia 6630

Llegó casi a la vez que el año nuevo. Tenía ganas de sacar partido al sistema Symbian de los Nokias más avanzados. Es un terminal de hace ya un tiempo, pero es uno de los modelos para los que más programas hay disponibles. De momento ya he conseguido meterle el TomTom 5.20 y los mapas de la comunidad de Madrid. Cuando le meta una tarjeta de memoria más grande (viene de serie con una de 128 MB) podré empezar a hacer cosas más importantes.

16- Vodafone 226

De lo más simple que ha pasado por mis manos; pero al mismo tiempo con un tamaño y un peso absolutamente ínfimos. De vez en cuando me gusta probar teléfonos simples porque me recuerdan que el objetivo principal de la telefonía es mantenernos en contacto a través de la voz y el texto. Hice una review del mismo en este blog.

vodafone226

17- SPV M600

Smartphone equipado con Windows Mobile 5 y un montón de características que traté en su momento en una review que publiqué en este mismo blog. Aunque su peso y tamaño son apreciables hay que reconocer que es una útil herramienta capaz de hacer muchas cosas.

spvm600

18 – Nokia N85

Primer móvil de tipo “slide” que poseo y que me salió gratis al hacerme un contrato con Vodafone. Fue mi primer teléfono con GPS integrado y eso me vino muy bien en mi trabajo por la necesidad de moverme en coche a lugares muy dispares.

19 – Nokia 5230

Puesto que lo que más empleaba del Nokia N85 era la función de GPS, para mi siguiente móvil esa fue mi prioridad, de modo que me hice con un 5230 aprovechando que la marca finlandesa decidió incluir esta funcionalidad de forma completamente gratuita en sus nuevos modelos.

Y bueno, para finalizar os voy a poner tres fotografías que dan buena cuenta de la evolución de los teléfonos móviles a lo largo de estos últimos años:

De izquierda a derecha: Alcatel One Touch Easy, Ericsson GA-628, Sharp GX15 y Motorola RAZR V3.

También os coloco una fotografía en la que podéis ver que la batería del Ericsson GA-628 es más grande que el propio V3.

Comparación entre el tamaño del cargador del Ericsson GA-628 y el del Motorola V3. ¿Alguien tiene dudas de a qué teléfono corresponde cada cargador? 😛

¡Feliz fin de semana!