Una pizca de ingenio fotográfico

Tenlo claro: nunca llevas la cámara y el objetivo adecuados en el momento que te encuentras algo digno de ser fotografiado, pero con un poco de ingenio (y una pizca de previsión) podemos salir del paso dignamente. Y eso es lo que quería contaros hoy en esta entrada de temática fotográfica.

Ayer por la noche estaba con mi chica dando un paseo por Coslada cuando en la cornisa de un jardín nos llamaron la atención una serie de pequeños “bultos” en la penumbra. No eran otra cosa que caracoles, que parecían haber salido de excursión a esas horas en las que empezaba a refrescar tras un día entero de sol y calor.

En ese momento llevaba encima mi Olympus E-PL1 con el 14 mm f/2.5 de Panasonic, objetivo con pocas (más bien nulas) capacidades macro, de modo que tras un par de intentos fallidos de retratar a uno de los habitantes de caracolandia me di cuenta de que por ese camino no iba a conseguir nada.

Aunque sigo pensando que las cualidades fotográficas de los móviles no son comparables a las de una cámara réflex (con o sin espejo) sí que es cierto que por el pequeño tamaño de su sensor son capaces de enfocar desde distancias bastante cortas, de modo que probé a retratar a nuestro amigo de cuernos y casa a la espalda pero el flash hacía que todo apareciera churrascado y sin ningún tipo de detalle.

Por suerte, en mi llavero va siempre una micro-linterna recargable por USB, de modo que anulé el flash del móvil y le pedí a mi novia que hiciera de asistente de iluminación, así que le di las llaves y le dije que buscara algún tipo de juego de luces y sombras chulas que yo pudiera retratar con el móvil desde cerca.

Dicho y hecho, enseguida empezaron a aparecer contraluces muy marcados que prometían bastante, y tras alguna que otra prueba, obtuvimos las dos fotografías que ilustran este artículo.

Si os dais cuenta, son imágenes sin demasiado detalle, con pocos desenfoques y bastante grano; pero entre no poder hacer absolutamente nada y al final sacar un par de imágenes resultonas creo que la elección está clara, ¿no?

Lo difícil no es hacer una fotografía. Lo realmente complicado es componerla en vuestra cabeza, pero una vez que mentalmente la tenéis visualizada seguro que si le ponéis empeño sois capaces de materializarla de algún modo.

¡Nos leemos!

Rincones: Un paseo cualquiera por Madrid

No tiene otro fin este artículo que el de narrar de una forma principalmente visual un paseo por Madrid que empezó a media tarde de un sábado y terminó pasada la medianoche. Durante el mismo, mi chica y yo estuvimos caminando por los alrededores del Templo de Debod, la siempre bulliciosa Puerta del Sol y la Plaza Mayor, acabando nuestros pasos en la azotea del Círculo de Bellas Artes donde fueron captadas las imágenes que ilustraban la entrada anterior.

El Metro

Pese a la abundancia de parkings de pago en el centro de la ciudad, siempre que voy a Madrid dejo el coche en las afueras y uso estos trenes subterráneos que no entienden de atascos, conductores incívicos ni humos; y es que Madrid no sería Madrid sin su Metro. Un medio de transporte rápido, eficaz y por el que desde niño siento una especial predilección. Todavía recuerdo cuando de pequeño le pedía a mi abuelo subirnos en la línea 6 para así poder dar varias vueltas a su recorrido durante las mañana de las vacaciones de Navidad. ¡Santa paciencia!

Madrid 29/08/2014

Plaza de Oriente

Situada en un entorno muy especial, entre el palacio real y el teatro de idéntica denominación, se encuentra la plaza de Oriente. Un sitio tranquilo, silencioso y de lo más pintoresco donde esta vez no nos paramos a hacer muchas fotografías porque el sol pegaba de lo lindo.

Madrid 29/08/2014

Templo de Debod

No es la primera vez que el Templo de Debod aparece en este blog, ya que se trata de uno de los rincones más pintorescos de Madrid. No es sólo el hecho de que se trate de un templo egipcio que se trasladó piedra a piedra hasta la capital de España; sino que el lago que lo rodea hace que las fotografías hechas en sus alrededores siempre tengan una luz muy especial.

Madrid 29/08/2014

Madrid 29/08/2014

La Gran Vía

Siempre que paso por la Gran Vía no puedo evitar fijarme en la arquitectura de sus edificios. Es verdad que nada tienen que ver los unos con los otros; pero sin embargo parece haber un denominador común entre todos ellos. No sé si es la mezcla de líneas rectas y curvas, la abundancia de recursos arquitectónicos recargados (como corresponde a la época de su construcción) o que simplemente impresiona al peatón porque los edificios parecen otearle a uno desde las alturas; pero si paso por allí y llevo la cámara encima siempre aprovecho para inmortalizar el momento.

Madrid 29/08/2014

Puerta del Sol

Si os sentís solos en Madrid os recomiendo que sea la hora que sea os deis una vuelta por la puerta del Sol, ya que a buen seguro que os encontraréis con un montón de gente por todas partes. Por cierto, me resulta especialmente curioso que como no hay bancos allí, la gente se sienta en el bordillo de las dos fuentes circulares que hay en el centro de la plaza siendo en ocasiones muy complicado llegar a encontrar un sitio para ello.

Como os digo, la puerta del Sol es un gentío constante que en parte es alimentado por el río de personas que bajan por la calle Preciados procedentes de la cercana (y también muy concurrida) plaza de Callao. Mención especial al cartel de “Tio Pepe” que tras una profunda restauración recupera el papel protagonista que siempre tuvo en este lugar.

Madrid 29/08/2014

Madrid 29/08/2014

Madrid 29/08/2014

Plaza Mayor

La plaza Mayor, soportada y de planta cuadrada, nos dio una buena sorpresa este día, ya que nada más poner un pie en ella nos encontramos con la orquesta de RTVE tocando los primeros compases de la ópera Carmina Burana, de modo que miles de personas nos mezclamos con los clientes habituales de las terrazas del lugar y los pocos vecinos que viven en este bonito rincón de Madrid.

Madrid 29/08/2014

Madrid 29/08/2014

Madrid 29/08/2014

Confluencia de las calles Gran Vía y Alcalá

Este es, sin duda, uno de mis lugares favoritos de Madrid y siempre que tengo ocasión me acerco por allí con intención de hacer alguna fotografía que mejore las que he hecho anteriormente. Esta vez, aprovechando que llevaba mi adorado 35mm f/1.8 traté de captar una perspectiva muy parecida a la que tendría cualquier persona que estuviera paseando por los alrededores del edificio Metrópolis en ese momento.

Madrid 29/08/2014

Y hasta aquí nuestro paseo por Madrid. Un paseo, como veis, sin grandes pretensiones pero que dio pie a unas cuantas imágenes pintorescas. Y es que mucha gente camina por Madrid mirando hacia el suelo y con toda la prisa del mundo, pero mi consejo es que de vez en cuando invirtáis un instante en admirar algunos de sus pequeños-grandes detalles ya sea de día o de noche. Merece la pena, os lo aseguro.

Madrid 29/08/2014

¡Hasta las próximas fotos!

Rincones: Vistas nocturnas desde la azotea del Círculo de Bellas Artes (Madrid)

Si hace unos días os presentaba unas fotografías de Madrid tomadas desde una perspectiva algo más elevada de lo habitual, hoy me gustaría compartir con vosotros otras imágenes que, si bien están hechas desde una altura similar, esta vez tienen la peculiaridad de estar captadas rondando la medianoche.

Madrid 29/08/2014

El lugar desde donde están hechas las fotografías que ilustran esta entrada no es otro que la azotea de la sexta planta del Círculo de Bellas Artes. Un pintoresco lugar al que podemos acceder por tres euros a cualquier hora del día y que durante los fines de semana se convierte en uno de los locales más pijos cool de Madrid.

Madrid 29/08/2014

Al margen del precio de las copas y la fauna que pulula por este lugar a ciertas horas de la noche, lo cierto es que la azotea del Círculo de Bellas Artes siempre es un buen lugar desde el que observar Madrid. Desde aquí, tenemos una perspectiva fantástica de la capital y de algunos de sus edificios más emblemáticos.

Madrid 29/08/2014

Para tocar también un poco el tema técnico, os diré que las fotografías están hechas a pulso con mi fiel Nikon D300 empleando un objetivo fijo AF-S Nikkor 35mm F/1.8 G. Como algunos ya sabréis, se trata de mi óptica favorita para “todo uso” porque es ligera, luminosa y aporta un punto de vista muy natural.

Madrid 29/08/2014

¡Hasta las próximas fotos!

Recuerdos de Oropesa (XI)

Hay un término en fotografía que se aplica a aquellas imágenes captadas al emplear una exposición larga en el periodo de tiempo durante el que a simple vista parece que ya es de noche pero en realidad todavía queda bastante luz en el cielo. Esto se denomina blue hour y viendo la siguiente fotografía entenderéis perfectamente el por qué de ese nombre.

Blue hour

Cuando disparé esta fotografía eran casi las ocho de la tarde de un 12 de enero, por lo que la oscuridad era casi total. De hecho, recuerdo que donde estaba situado (un monte cercano al mirador de Torre Colomera) apenas podía ver mi mano si estiraba el brazo, lo que os dará una idea de la luz ambiental que había disponible.

Sin embargo, al plantar la cámara sobre el trípode y dejar abierto el diafragma durante medio minuto a f/11 y con ISO 200, en la pantalla de la cámara apareció esa infinidad de puntos luminosos y un cielo con un precioso degradado de azul oscuro a naranja salpicado de pequeñas nubes. Milagros de la capacidad de recolectar fotones del sensor de la cámara.

Para situaros un poco , comentar que lo que tenéis en primer término son diversos chalets de la urbanización Torre Bellver (perteneciente al término municipal de Oropesa del Mar) y que más al fondo se puede distinguir perfectamente la amplia bahía que comienza en Benicassim y muere en las inmediaciones del puerto de Castellón.

¿Por qué no empleé una apertura mayor para así captar más luz? Pues porque entonces la profundidad de campo se vería reducida y todas esas luces del fondo serían apenas un borrón. Digamos que lo que tenéis aquí es una aplicación de la distancia hiperfocal sólo que en horario nocturno; de modo que se imponen diafragmas bastante cerrados para maximizar los elementos que permanecen enfocados en la composición.

“Efectivamente, es la hora azul”, pensé, y con la satisfacción de haber conseguido la fotografía que había previsualizado en mi cabeza días atrás marche hacia casa a cenar.

El pasado de Oropesa en postales (V)

Como ya os dije en la entrada anterior, hoy volvemos a la playa de La Concha; si bien en esta ocasión la vamos a ver desde el punto de vista contrario al de la tercera entrega de esta serie.

Playa de la concha desde "el balcó". Aprox 1985

Playa de la concha desde “el balcó”. Aprox 1985

En esta primera imagen, tomada por el día a diferencia de las otras dos que veremos posteriormente, se puede observar que la urbanización Oromar aparece con uno de sus edificios en obras, de modo que podemos fechar la imagen hacia 1985. Además, en ella se puede apreciar la ausencia del puerto deportivo (en ese momento faltaban aproximadamente siete años para su construcción) lo que también nos da una buena pista para situar la instantánea en su época.

Gracias a que la fotografía está hecha desde el balcó podéis distinguir claramente los dos chalets de los que os hablé cuando el otro día mirábamos la playa de La Concha desde su otro extremo: tanto el que está engarzado en el peñasco que hay sobre el mar como el que fue propiedad de Luis García Berlanga y que se encuentra situado en las inmediaciones de la vía férrea. Comentar a modo de curiosidad que en esta época el chalet de Berlanga estaba pintado de color blanco mientras que en la actualidad su tono es naranja oscuro.

La línea de la costa es muy similar a lo que se puede observar a día de hoy desde allí, si bien se echan en falta algunos edificios en las inmediaciones de las torres “Las Vegas”, ya que en la postal de ahí arriba todavía se aprecia mucha vegetación en esa zona. Del mismo modo, se hace raro no ver la carretera que pasa junto al puerto y que a continuación sube por la montaña para dar acceso a los numerosos chalets que con los años fueron floreciendo en sus faldas.

Ya os comenté que esta parte de Oropesa era entonces inaccesible y hasta que no se llevó a cabo la construcción del puerto deportivo de la localidad todo aquello era considerado playa salvaje como hoy en día lo es La Renegá. De hecho, a modo de curiosidad os diré que se aprovechó la orografía del terreno para darle forma al puerto en la medida de lo posible, ya que el espigón principal se sitúa precisamente sobre ese primer saliente que se ve en la postal.

Playa de la concha desde "el balcó" por la noche. Aprox 1985

Playa de la concha desde “el balcó” por la noche. Aprox 1985

Playa de la concha. Aprox 1985

Playa de la concha. Aprox 1985

Las otras dos postales que os muestro hoy están tomadas por la noche (o más bien en la blue hour) y aunque datan aproximadamente de la misma fecha que la primera, en ellas podemos ver la localidad cuando tienen todas sus luces encendidas y su característico reflejo sobre la superficie del mar. Daos cuenta de que la primera de las dos está hecha prácticamente desde el mismo lugar que la diurna.

Sé que no son las mejores imágenes para apreciar detalles, pero quería compartirlas con vosotros porque es una buena prueba de que la fotografía nocturna es algo que siempre me ha llamado la atención. Es cierto que no la practico muy a menudo porque nunca he sido muy amigo del trípode, pero reconozco que a veces me lío la manta a la cabeza y busco algún buen paisaje que retratar cuando el sol ha hecho mutis por el foro.

Torre Bellver by night

Hacía bastante tiempo que no salía a hacer fotografías nocturnas. Si mal no recuerdo, la última vez fue hace cosa de un año en Torre la sal y desde entonces el trípode (ese elemento por el que tan poco afecto siento) ha estado guardado en un armario de mi casa.

Sin embargo, no sé muy bien por qué, la otra noche me entraron ganas de hacer una foto a medianoche, de modo que cogí el coche y me acerqué a un paraje entre Oropesa y Benicassim dispuesto a captar con mi cámara la poca luz que había.

Torrebellver by night

Lo que veis en primer plano son las casas de una lujosa zona de urbanizaciones pertenecientes todavía a Oropesa y ya al fondo se extiende todo el litoral de Benicassim y Castellón, que seguiría más allá del margen izquierdo del encuadre.

Ya aprovechando la temática de la entrada, me gustaría comentar que contrariamente a lo que alguno podría pensar, para las fotografías nocturnas debemos emplear la sensibilidad ISO más baja posible, ya que al haber predominio de todos negros el ruido sería muy evidente si empleamos ISOs muy altos. Recomiendo leeros un par de artículos (uno y dos) que publiqué hace tiempo si no tenéis muy claro lo de la relación entre exposición, ruido y sensibilidad en la fotografía digital.

Por lo demás, la cosa no consiste más que en plantar el trípode en un lugar donde no moleste, poner la exposición en modo manual, encuadrar a nuestro gusto, enfocar a algún elemento medianamente visible, hacer un par de pruebas hasta dar con la exposición correcta (en este caso es ISO 200, 30″ y f/13), disparar la foto definitiva haciendo uso del temporizador de la cámara para evitar vibraciones y… ¡Voilà, c’est fini!

Correfoc en Oropesa del mar

Existe una tradición muy arraigada en los diferentes pueblos de la Comunidad Valenciana: el correfoc (correfuegos en castellano).

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

El correfoc consiste básicamente en que un grupo de personas realiza un espectáculo de fuegos artificiales, pero no disparándolos hacia el cielo como suele ser habitual; sino empleando para ello palos y diversos artefactos que les permiten encenderlos justo sobre sus cabezas para deleite de los espectadores que, en muchas ocasiones, pueden acceder libremente a la zona del correfoc para tomar parte en él.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

La gracia del asunto es que los fuegos comienzan a arder y durante unos segundos generan una estela de chispas que se expande hacia todas partes creando una especie de paraguas destelleante. A continuación, cuando las chispas cesan, se produce una fuerte explosión y la persona que porta el palo iniciará el proceso de nuevo. Como os decía, es como encender un cohete pero éste, en lugar de volar, permanece fijo en el extremo del palo que podéis ver en la fotografía superior.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Fotográficamente hablando, lo más bonito de estos espectáculos pirotécnicos son los contrastes de luces y sombras así como las infinitas chispas que se generan sobre las cabezas de los responsables del correfoc. Precisamente para destacar estos dos aspectos (y para poder emplear sensibilidades ISO elevadas) es por lo que esa noche me llevé mi D300 con el Nikkor AF-D 50mm f/1.8 y nada más.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Como os digo, un correfoc es una experiencia bella, curiosa y espectacular en la que se mezcla luz, ruido y olor a pólvora. Es algo parecido a un castillo de fuegos artificiales; sólo que en esta ocasión el público es parte integrante del espectáculo.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

El gato noctámbulo

Hace unos días, paseando después de cenar por las calles de Oropesa, sentí que un par de ojos me observaban curiosos. Dirigí mi vista hacia una cornisa que había sobre mí y allí me encontré con un gato noctámbulo que no disimulaba su curiosidad ni siquiera cuando apunté mi cámara hacia él y pulsé el disparador.

Gato noctámbulo

Para los (como yo) aficionados a la técnica os diré que la foto está hecha a pulso empleando ISO 3200 con la Nikon D300 y el objetivo AF-S Nikon 16-85 VR y, como podéis observar, apenas se aprecia ruido en la imagen resultante. Gracias a la elevada sensibilidad empleada el tiempo de exposición se mantuvo a 1/4 de segundo empleando una apertura de f/5.6.

Es verdad que de un tiempo a esta parte he hecho alguna foto con trípode; pero sigo valorando mucho la libertad que da el ir con la cámara en la mano de tal modo que en apenas un segundo puedes capturar para siempre un instante fugaz.

Medianoche en Torre La Sal

No negaré que siento un cierto apego por el pequeño pueblo de Torre La Sal. No está lejos de Oropesa y se respira allí una tranquilidad en cualquier época del año que me pide perderme por sus rincones siempre que tengo ocasión.

Pues bien, hace unos días vencí mi eterna manía al trípode y me acerqué con él para hacer unas fotos nocturnas en aquel entorno; obteniendo unas imágenes que muestran la calma reinante en aquel lugar por el que no parece haber pasado el tiempo. Entre coches, plantas, estrellas, construcciones de piedra, árboles desafiando al cielo y el resplandor de las luces de Torreblanca colándose por una esquina del encuadre pasé un rato entretenido en una noche fresca y solitaria.

Torre la sal by night

Torre la sal by night

Torre la sal by night

Torre la sal by night

Sigo sin sentir mucho apego por mi trípode (en realidad por cualquier trípode; no es nada personal) pero he de admitir que es una herramienta indispensable para hacer ciertos tipos de fotografías. A ver si una noche de estas repito la experiencia por otros rincones.

Historias del asfalto

Fue un bordillazo. Estoy seguro.

Historias del asfalto

No necesito más que un fotograma para imaginar un coche antiguo tomando a demasiada velocidad la glorieta con sus neumáticos chirriando en mitad de la noche y, tras el volante, un conductor inexperto bloqueando las ruedas al darse cuenta demasiado tarde de su enorme imprudencia.

Ese vehículo, que al derrapar sigue una línea recta, acaba encontrándose con los adoquines que marcan el inicio de la acera golpeando con tanta fuerza la rueda delantera derecha que la llanta escupe ese feo tapacubos que horas después seguiría inerte sobre el pavimento.

Caras de circunstancias mientras en compañía de la policía local tres personas esperan la llegada de la grúa con el termómetro marcando apenas cuatro grados. No les caerá una multa; pero suficiente castigo será explicar en casa lo sucedido.

Pequeñas historias ocultas en los detalles que nos vamos encontrando allí por donde vamos y que mantienen despierta nuestra imaginación. Por eso son tan importantes.

Desenfoques resultones casi sin esfuerzo

Seguro que en más de una ocasión os habéis fijado en esas fotografías consistentes nada más que en unos cuantos círculos luminosos. Son muy habituales en motivos navideños y aunque resultan bastante agradables a la vista, realizarlas no tiene demasiada complicación como vamos a ver en esta entrada de hoy.

Luces de selenio

Requisitos técnicos

Lo único que necesitamos para realizar este tipo de fotografías es un objetivo de gran luminosidad. Precisamente por eso se suelen emplear cámaras de tipo réflex y objetivos de focal fija con aperturas de f/1.8 o superiores. En general un simple 50mm f/1.8 puede dar unos resultados más que satisfactorios, sobre todo teniendo en cuenta que no cuesta más de cien euros.

AF-D Nikkor 50mm 1:1.8 (III)

Comentaros también que los teleobjetivos profesionales ( el típico 70-200 f/2.8 o un 300 f/2.8 ) también realizan este tipo de imágenes bastante bien; pero pueden costar veinte veces más que una sencilla óptica fija, así que para aficionados como yo quedan directamente descartados.

Y eso es todo lo que necesitamos en cuanto al equipo fotográfico para hacer nuestros propios desenfoques hollywoodienses. Sólo nos falta salir a la calle (o montar la escena en casa) y probar hasta conseguir el resultado deseado; que es lo que vamos a ver a continuación.

Buscando las condiciones ideales

Para este tipo de fotografías debemos buscar luces puntuales y bastante lejanas en lugares en penumbra o directamente oscuros. Escenarios idóneos son calles atestadas de tráfico, semáforos y farolas porque aparecerán como decenas de puntos brillantes en el encuadre que se convertirán por arte de magia en otros tantos discos luminosos de colores.

Reflejos

Una escena como la que tenéis en la imagen que hay sobre estas líneas podría servir para nuestros propósitos, pero en caso de querer realizar nuestros experimentos en casa las luces ideales serían las que están hechas a base de LEDs; como por ejemplo las típicas ristras luminosas que se colocan en los árboles de Navidad. Colocándonos a cierta distancia de ellas obtendremos un resultado bastante bueno.

Por supuesto, como en toda fotografía nocturna que se precie, debéis retirar el filtro UV del objetivo si lleváis uno puesto; ya que de no hacerlo aparecerán reflejos fantasma, manchas luminosas y otros desagradables efectos.

La técnica

La técnica para obtener la imagen es de lo más simple que podemos encontrarnos: se trata de emplear una de las aperturas más grandes disponibles y enfocar a mano a muy corta distancia. En cuanto al tiempo de exposición, puesto que las condiciones de iluminación van a ser un poco “extrañas” es posible que el exposímetro de la cámara no realice sus cálculos con precisión, de modo que será mejor variar la exposición a mano hasta lograr el resultado deseado.

Como os decía, la apertura a emplear ha de ser grande. Si el objetivo tiene palas rectas usaremos la más grande disponible (el número f más bajo de todos), pues de ese modo los círculos saldrán perfectos. En el caso de un objetivo con palas redondeadas podremos emplear alguna apertura menos extrema por si queremos controlar el tamaño de los círculos de luz. Esto es debido a que los puntos de luz se renderizarán con la forma del diafragma como ya vimos en un artículo anterior, por lo que si queremos que la fotografía resulte natural debemos procurar que el diafragma sea lo más redondo posible.

Y eso es todo. Teniendo en mente tan sólo tres cosas: apertura grande, luces puntuales lejanas y enfoque a muy corta distancia podremos obtener nuestras propias imágenes cargadas hasta los topes de bokeh.

Desenfoques navideños

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Mercado navideño en la plaza de Cervantes

Durante las pasadas Navidades estuvo instalado en la plaza de Cervantes un pequeño mercado navideño compuesto por algunos puestos en los que se podían encontrar los habituales pendientes, pañuelos, velas y abalorios diversos.

Estuve haciendo fotos entre los puestos y tal, pero no sé si es que no estaba demasiado inspirado o que realmente no tenían ninguna historia que contar. El caso es que tras un breve chaparrón invernal pasaba con mi cámara por la plaza y me encontré la siguiente escena, demostrando una vez más que las buenas fotos siempre aparecen de forma completamente improvisada.

Mercado navideño

Alcalá en la hora azul

Cuando parece que ha llegado la noche, para nuestra cámara no es más que el comienzo de la blue hour; unos minutos en los que las cosas adquieren una tonalidad bastante peculiar.

Bus stop

Nikon D40, 50mm, ISO 400, f/3.2, 1/15

Blue hour

Nikon D40, 50mm, ISO 400, f/3.2, 1/15

Por cierto,ambas fotografías están tomadas a pulso (ya sabéis que odio los trípodes) y con un objetivo sin estabilización (Nikon AF-D 50mm f/1.8) demostrando que sujetando correctamente la cámara se pueden obtener imagenes bastante nítidas incluso en condiciones de poca luz.

Oropesa by night

Unas cuantas fotografías de diversos rincones de Oropesa del Mar captados por la noche. Todas ellas están hechas a pulso (creo que comenté ya en alguna ocasión que este verano me olvidé el trípode en Alcalá) con el Nikkor AF-S DX 35mm f/1.8 G montado en mi D40.

Por cierto, esto de la fotografía nocturna sin apoyo de ningún tipo (has de tener buen pulso y jugar con la sensibilidad ISO de la cámara) es algo que apenas había practicado hasta ahora, y he de reconocer que me ha parecido tremendamente divertido.

¡Os dejo con las imágenes!  😉

Oropesa by night (I)

Heladería La Jijonenca (de lo más típico de Oropesa)

Luces de medianoche

Las luces de la playa de La Concha

La estación de Oropesa por la noche

La estación de tren a las once de la noche

Expreso de medianoche

Un tren pasando por la estación

En medio de la noche

Coche a medianoche

Oropesa by night (II)

Puesto de gofres (otro lugar típicamente oropesino)

Afán recaudatorio

Afán recaudatorio

Oropesa by night (III)

La gente se entretiene con cualquier cosa

Cena y tapeo

Doña Resu: un lugar de cenas y tapeo variado