La fuerza de la costumbre

A veces hacemos las cosas sin darnos cuentas, mecánicamente. Son rutinas que tenemos asimiladas y no nos planteamos si son las más correctas o no.

El episodio del otro día en el que me encontré un teléfono móvil en la calle y finalmente conseguí devolvérselo a su dueño me dio mucho que pensar: pensé que confiamos demasiadas cosas a un aparato que es frágil, inseguro, que llevamos siempre encima y por tanto propenso a perderse.

Cocktail de móviles

En el caso de Filippo me di cuenta de que lo que tenía en aquel móvil debía ser de gran importancia para él: en la agenda había decenas de teléfonos de gente de medio mundo y por la cara de alivio que puso cuando le puse el Nokia en la mano deduje que no tenía ningún tipo de copia de seguridad de todo aquello.

Y el caso es que todos hacemos lo mismo: nos dan un número de teléfono y lo apuntamos en la agenda del móvil sin hacer luego una copia en papel (o en el mismo ordenador) para que en caso de desastre podamos recuperar la información más importante. De hecho, estoy seguro de que Filippo no habría sabido nunca más de muchos de los contactos de su agenda porque viviendo en otros países lo más seguro es que no tengan otro modo de contacto.

De otras personas tal vez tenga la dirección de correo electrónico o estas personas tengan el número de la casa de Filippo; pero estoy seguro de que con muchos otros no hay más vínculo que un simple número de móvil en la agenda de un teléfono.

En fin, como os digo todo esto me ha dado bastante que pensar; y es que no podemos confiar a un dispositivo como un teléfono móvil casi toda nuestra vida social, así que más vale que tengamos una copia en papel de los número de nuestra agenda al menos.

Las cámaras de los móviles

No niego que siento cierto repelús cuando veo que alguien está haciendo una fotografía de un momento “histórico” con la cámara de un teléfono móvil. Por lo general estas cámaras (salvo honrosas excepciones en modelos de precios de vértigo) son simples sensores CMOS acopladas a ópticas con enfoque fijo y que meten un montón de ruido a la imagen, amén de que normalmente la lente está llena de polvo y huellas dactilares así como algún que otro arañazo inoportuno.

Obviamente esto va a hacer que la imagen que tome el teléfono pierda muchos puntos en comparación con la de una cámara de una mínima calidad (hay modelos económicos de Nikon por poco más de 100€ que le dan mil vueltas a cualquier cámara de móvil y además no abultan prácticamente nada) y creo firmemente que merece la pena tener a mano una cámara digital para captar esos instantes mágicos que queremos guardar para la posteridad.

Camara 6630

Sin embargo, no seré yo quien desee la muerte a las cámara que vienen ya en la totalidad de los teléfonos, pues siempre es útil contar con un dispositivo capaz de capturar imágenes. No me parece que sea lo más útil para ganar un premio Pulitzer de fotografía, pero sí que la cámara de un móvil nos va a venir bien para recordar en qué plaza de parking hemos aparcado en un centro comercial, para fotografiar la matrícula de ese coche que ha aparcado al lado nuestro y que creemos que nos va a hacer un “siete” en la puerta cuando salga de ahí, para captar esas cosas extrañas que a veces vemos por la calle y que nos gustaría recordar y compartir con los demás. para no tener que pedir los apuntes a un compañero de clase sino sólo fotografiarlos y luego en casa pasarlos a papel…

Las cámaras de los teléfonos móviles tienen muchas utilidades asociadas al hecho de capturar imágenes, pero si os gusta la fotografía en serio, por favor, haceos con un modelo sencillo (ya habréis visto que el precio de las cámaras digitales ha bajado mucho en los últimos años) y veréis como el simple hecho de hacer una fotografía se convierte en algo de lo más gratificante al poder controlar muchos más parámetros y obtener al final una imagen de mucha más calidad.

¡Un saludo!

Mi historial de teléfonos móviles

Hoy os voy a resumir brevemente los diferentes teléfonos móviles que he tenido desde que compré el primero hace ya unos diez años (¡cómo pasa el tiempo!)

1- Alcatel One Touch Easy

Mi primer móvil, allá por el año 1998 ó 1999; hoy en día se ve un tochazo, pero en su momento me parecía una maravilla el poder llevar un teléfono a cualquier parte. Mandar un SMS desde lo alto de un monte (cercano a la ciudad, claro) era una pasada…

2- Motorola C520

Más feo y peor que el anterior, pero bueno, fue un teléfono de transición entre el Alcatel y el siguiente.

3- Ericsson GA628

Con carcasas intercambiables y bastante más pequeño que los dos anteriores. El problema es que el teclado fallaba a menudo y las teclas de goma acababan completamente borradas…

4- Ericsson GF768

Compré este modelo porque aunque el anterior tenía sus fallos, este los subsanaba. Tenía una tapa que protegía el teclado y era muy pequeño para lo que se estilaba en aquellas épocas.

5- Nokia 3210

El teléfono que tenía todo el mundo por aquel entonces. Pesaba bastante, pero al menos era muy fino y fue mi primer móvil con vibración incorporada.

6- Alcatel 301

Un poco cansado del Nokia decidí comprarme después de un verano aciago este teléfono que salió muy bien de precio aunque no tanto de batería. Al cabo de unos meses tuve que empezar a cargarlo casi a diario. Fue mi primer movil con WAP (capacidad de conectarse a Internet, aunque es muy cierto lo que se dice sobre que WAP = Wait And Pay)

7- Sony Ericsson T100

Un teléfono del que guardo muy buenos recuerdos como aparato en si aunque no por las noticias que me comunicó en su momento. Su iluminación azul y su minúsculo tamaño llamaban la atención allí donde lo sacaba. Por desgracia fue transmisor de muy malos momentos que tuve con una novia de aquella época y acabé por cogerle manía. Lo cambié a los pocos meses por otro.

8- Siemens C55

Tenía grabadora de voz, WAP y bastantes cosas útiles. Además era pequeño y no abultaba demasiado, por lo que estuvo varios meses a mi lado. Al final simplemente me cansé de él porque quería un teléfono con pantalla a color, de modo que el C55 pasó a manos de mi hermana y yo me fui a una tienda Vodafone para renovarlo.

9- Sharp GX15

El teléfono con el que más tiempo he estado, y que he tenido que cambiar por otro porque a los dos años la batería estaba empezando a dar síntomas de fatiga. Me salía más barato cambiar de móvil que comprarle otra batería a este, así que después de pensármelo mucho y con bastante pena el GX15 fue guardado en su caja como recuerdo. Fue mi primer teléfono con pantalla a color y Bluetooth y la verdad es que a día de hoy sigue siendo muy recomendable.

10- Motorola RAZR V3

Posiblemente el móvil con el que más contento he quedado. Tiene un diseño muy cuidado, es de tipo “clamshell” (que se cierra, vaya) y tiene un montón de características útiles. Me gusta mucho su calidad de sonido y recepción, su diseño, su cuerpo metálico y otras cosas. De cualquier modo os pongo el enlace a la review del mismo que publiqué aquí mismo: Review: Motorola RAZR V3

11- Alcatel OT-220

Cuando empecé a salir con una chica (ahora “ex-novia”) me compré un teléfono de lo más sencillo para hablar con ella puesto que es de Movistar y yo de Vodafone. Es un móvil de tipo “clamshell”, realmente sencillo, pues apenas se limita sus funciones para hablar y para mandar mensajes, pero tenía dos grandes defectos: el timbre se escuchaba muy bajo y la batería no duraba demasiado. Lo tuve durante el verano y poco más; después se lo regalé a mi madre, que hasta ese momento se había resistido a tener móvil

12- Motorola F3 (más conocido como Motofone)

Este teléfono no ha sido mío propiamente dicho, pero lo estuve probando durante una semana porque iba destinado a mi abuela y antes quería que lo probara yo mismo para que así la explicara “de palabra” cómo se manejaba. Lo mejor que tiene es la pantalla, pues es de tecnología e-ink y se ve realmente bien incluso bajo la luz directa del sol. Tenéis abundante información sobre este teléfono en la review que en su momento publiqué.

13- LG KG275

Un teléfono que sustituyó al Alcatel y que me gustó por su escasísimo peso y tamaño. Realmente ni se notaba en el bolsillo cuando lo llevabas y el timbre sonaba bastante alto. Comentar que hice una review del mismo hace ya un tiempo.

14- Sony Ericsson J120i

Al LG le sustituyó este sencillo modelo de Sony Ericsson cuya característica principal es que posee radio FM. Otro teléfono sencillo al que la batería le dura mucho tiempo y que es muy cómodo a la hora de escribir mensajes. Sus timbres de llamada y mensajes, aunque un poco feos, se escuchan a kilómetros de distancia.

15- Nokia 6630

Llegó casi a la vez que el año nuevo. Tenía ganas de sacar partido al sistema Symbian de los Nokias más avanzados. Es un terminal de hace ya un tiempo, pero es uno de los modelos para los que más programas hay disponibles. De momento ya he conseguido meterle el TomTom 5.20 y los mapas de la comunidad de Madrid. Cuando le meta una tarjeta de memoria más grande (viene de serie con una de 128 MB) podré empezar a hacer cosas más importantes.

16- Vodafone 226

De lo más simple que ha pasado por mis manos; pero al mismo tiempo con un tamaño y un peso absolutamente ínfimos. De vez en cuando me gusta probar teléfonos simples porque me recuerdan que el objetivo principal de la telefonía es mantenernos en contacto a través de la voz y el texto. Hice una review del mismo en este blog.

vodafone226

17- SPV M600

Smartphone equipado con Windows Mobile 5 y un montón de características que traté en su momento en una review que publiqué en este mismo blog. Aunque su peso y tamaño son apreciables hay que reconocer que es una útil herramienta capaz de hacer muchas cosas.

spvm600

18 – Nokia N85

Primer móvil de tipo “slide” que poseo y que me salió gratis al hacerme un contrato con Vodafone. Fue mi primer teléfono con GPS integrado y eso me vino muy bien en mi trabajo por la necesidad de moverme en coche a lugares muy dispares.

19 – Nokia 5230

Puesto que lo que más empleaba del Nokia N85 era la función de GPS, para mi siguiente móvil esa fue mi prioridad, de modo que me hice con un 5230 aprovechando que la marca finlandesa decidió incluir esta funcionalidad de forma completamente gratuita en sus nuevos modelos.

Y bueno, para finalizar os voy a poner tres fotografías que dan buena cuenta de la evolución de los teléfonos móviles a lo largo de estos últimos años:

De izquierda a derecha: Alcatel One Touch Easy, Ericsson GA-628, Sharp GX15 y Motorola RAZR V3.

También os coloco una fotografía en la que podéis ver que la batería del Ericsson GA-628 es más grande que el propio V3.

Comparación entre el tamaño del cargador del Ericsson GA-628 y el del Motorola V3. ¿Alguien tiene dudas de a qué teléfono corresponde cada cargador? 😛

¡Feliz fin de semana!

Review: Motorola RAZR V3

¡Hola a todos!

Después de casi un año de uso de mi actual teléfono me he animado a hacer una pequeña review para contaros mis sensaciones con él. Espero que os sea útil y os entretenga. Vamos con ello:


HISTORIA:

El Motorola RAZR V3 (inicialmente conocido como “MOTORAZR”) es un teléfono móvil con ya bastante tiempo a sus espaldas. Desarrollado en el año 2003 y aparecido en el mercado mundial a finales del año 2004 rápidamente se convirtió en un objeto codiciado por ser un auténtico símbolo de status social. A esto contribuía decisivamente un precio astronómico (unos 800 dólares en sus primeros meses de vida) y un diseño y materiales poco habituales en el mundo de la telefonía móvil hasta ese momento.

Con el paso de los meses este modelo ha ido reduciendo su valor de mercado a la vez que aparecían nuevos modelos hasta llegar al nivel de precios de cualquier teléfono móvil de gama media/baja a día de hoy. Por un lado esto plantea su adquisición a la gente que siempre ha mirado al V3 desde lejos por su elevado precio; pero al mismo tiempo nos hace pensar cómo es posible que el mismo elemento pase a costar ocho veces menos en un plazo de tres años. ¿No será que el de ahora es el coste real del teléfono y todo lo que se ha pagado de más tiempo atrás es “el precio del glamour”?


Un aspecto muy futurista

EL TELÉFONO:

Físicamente el V3 es un teléfono de formato plegable (flip-phone como lo llaman los americanos; palabra registrada por Motorola y que por tanto no puede emplear ningún otro fabricante) fabricado en aluminio, sin antena externa y con un teclado también metálico iluminado mediante electroluminiscencia (como los relojes Casio) en su característico azul eléctrico. Tiene un peso de 95 gramos y unas dimensiones de 99 x 53 x 14 milímetros; ligero y muy estrecho, pero tal vez un poco ancho para lo que se estila hoy en día. De cualquier modo en el bolsillo ni se nota gracias a su forma. También cuenta con una pequeña pantalla externa en la que aparece el número de la persona que nos está llamado aunque también puede ser utilizada como visor de la cámara de fotos.

A nivel técnico el teléfono no es nada del otro mundo, contando con capacidades GPRS, cámara de resolución VGA (640×480), 5.5 megabytes de memoria interna sin posibilidad de ampliación y con comunicación por bluetooth con otros dispositivos y teléfonos y mediante un puerto mini-USB para comunicarse con un PC y cargar la batería.

El teclado es amplio, se ve perfectamente en la oscuridad gracias a su uniforme iluminación, tiene un tacto realmente bueno (hay gente que criticaba esto en el V3 pero a mí me resulta de lo más agradable) y su mayor problema es que se mancha muchísimo en cuanto ponemos un dedo encima. Es el problema de emplear una lámina metálica pulida a modo de teclas; su aspecto es muy futurista pero como digo las huellas dactilares son el precio a pagar por ello.


El teclado del V3 cubierto de mis propias huellas dactilares


El teclado en plena oscuridad

Respecto a la pantalla, esta tiene una resolución de 176×220 y se ve muy bien en interiores. En un día soleado por la calle apenas veremos nada en la pantalla interior y absolutamente nada en la exterior. No sé muy bien por qué Motorola no ha cuidado más ese aspecto en un teléfono tan caro como este (recordemos que aunque ahora esté a un precio muy asequible en su día costaba un pastón).

También contamos con unas teclas en la mitad superior del teléfono que dan acceso a diversas funciones; entre ellas está el silenciar el timbre de llamada entrante, ajustar el volumen de una conversación, alternar entre los diversos perfiles de sonido o utilizar la cámara de fotos sin tener que abrir el teléfono.


La teclas laterales de uno de los lados del teléfono

PEQUEÑOS DEFECTOS A PULIR:

Aparte de los problemas que hemos comentado (poca visibilidad de la pantalla en exteriores y rápido ensuciamiento del teclado) habría que comentar algún detalle más que no acaba de encajar en un teléfono como éste:

– Por una parte está la escasa memoria disponible y la imposibilidad de ampliarla. Es curioso que el teléfono sea capaz de reproducir MP3 (incluso cuenta con controles dedicados para ello mediante el firmware del móvil) pero apenas pueda contener un par de canciones completas. En su momento no era una función muy habitual para un teléfono móvil, pero si se implementa deberíamos tener una mayor cantidad de memoria disponible.

– Por otro lado la pantalla llega a rozar en las finas tiras de goma que separan las teclas y hacen que estas queden marcadas en la pantalla del teléfono al cerrarlo. No es un defecto muy grave, ya que con pasar un paño la pantalla queda como nueva, pero con haber dejado una décima de milímetro de separación entre ambos elementos se habría evitado este efecto de estampación en la pantalla.


Las marcas que el teclado deja en la pantalla

BATERIA:

La duración de la batería no es en absoluto mala a no ser que se le de un uso muy intensivo al teléfono. En las primeras cargas durará algo menos que en las siguientes, pues las baterías de litio no alcanzan el 100% de rendimiento hasta que no transcurren unos diez ciclos de carga-descarga, pero aun así veremos que han de pasar unos cuantos días hasta que el teléfono se apague por falta de batería. Parece mentira cuando vemos lo minúscula que es dicha batería (cuya capacidad es de 780 MAh/h) pero parece que el consumo de este móvil está bien estudiado.

Por supuesto, si se emplea intensivamente el bluetooth, las aplicaciones Java, la cámara y demás historias tendremos que recargar la batería casi cada día, pero con un uso más o menos normal la batería aguanta casi una semana sin excesivos problemas.

IMPRESIONES:

El RAZR V3 es un teléfono de aspecto sólido aunque da la sensación de ser frágil ante caídas sobre suelos duros. No he tenido la ocasión de comprobarlo, pero el material del que está hecho, aunque es muy resistente da la sensación de poder abollarse ante un impacto fuerte.

A la hora de hablar con él cubre perfectamente la distancia boca-oreja y permite charlar cómodamente aunque llevemos bastante tiempo con el auricular pegado al oído. La calidad de sonido es muy buena (como en todos los Motorola modernos) y el volumen es suficiente como para poder escuchar sin problemas aunque el ambiente sea medianamente ruidoso.


El potente altavoz trasero

El tecleo de mensajes SMS es ágil una vez que se le “coge el truco” al teclado. Como decía antes, el tacto es diferente al del resto de móviles del mercado, así que necesitaremos un pequeño “periodo de adaptación” al V3 para estas cosas, pero una vez acostumbrados teclearemos rápidamente y no encontraremos más que ventajas a este tipo de teclado. Eso sí, como es habitual en los teléfonos de Motorola vamos a notar que la aplicación para escribir tarda bastante tiempo en “validar” la letra una vez que la hemos tecleado antes de pasar a la siguiente, así que los acostumbrados a escribir en Nokias y demás han de mover los dedos un poco más despacio 😛

Comunicación por bluetooth sin problemas con todo tipo de dispositivos, manejo básico de la cámara (graba fotos y vídeo, pero sin ningún tipo de “lujos”; no te lo compres por estas características porque acabarás por no utilizarlas), posibilidad de usar MP3 como timbres de llamada y que se escuchan a un volumen muy alto gracias al altavoz presente en la parte trasera de la carcasa, agenda, calendario, calculadora, grabadora de notas de voz… y en definitiva todas las aplicaciones habituales de los móviles actuales.


El conector mini-USB presente en el teléfono

CONCLUSIÓN:

El V3 es un teléfono que revolucionó el mercado de los móviles; hoy en día no tiene el poder simbólico que tenía cuando apareció hace ya más de tres años (una eternidad en el mundo de la electrónica de consumo) pero sigue teniendo el mismo atractivo para los que mirábamos con la lengua fuera las primeras reviews que aparecieron en Internet. A mí particularmente me parece que no ha habido otro teléfono de la serie RAZR tan bonito como este, y es que su sencillez de líneas y su diseño minimalista siempre me han atraído.

Comprar un RAZR hoy en día es como aquel que busca un determinado modelo de coche clásico y un día se lo encuentra con una buena oferta en el parabrisas. Por el mismo precio habrá coches incluso mejores, pero el poder tener en tus manos ese coche con el que tanto has soñado es algo que te impide pensar con frialdad.

De cualquier modo, el V3 es un teléfono altamente recomendable a no ser que queramos única y exclusivamente lo último de lo último en telefonía móvil. En ese caso hay modelos que podrán satisfacer por completo nuestras ansias, porque el V3 es para gente que busca este modelo en concreto y le da mucha importancia a su diseño.

Bueno, espero que al menos todo esto os haya entretenido. ¡Un saludo y gracias por leerme! 🙂

NOTA: esta review está basada en unas “primeras impresiones” que escribí en el foro de ultimONivel hace unos meses las cuales han sido ampliadas y corregidas para la ocasión.