Review: Motorola RAZR V3

¡Hola a todos!

Después de casi un año de uso de mi actual teléfono me he animado a hacer una pequeña review para contaros mis sensaciones con él. Espero que os sea útil y os entretenga. Vamos con ello:


HISTORIA:

El Motorola RAZR V3 (inicialmente conocido como “MOTORAZR”) es un teléfono móvil con ya bastante tiempo a sus espaldas. Desarrollado en el año 2003 y aparecido en el mercado mundial a finales del año 2004 rápidamente se convirtió en un objeto codiciado por ser un auténtico símbolo de status social. A esto contribuía decisivamente un precio astronómico (unos 800 dólares en sus primeros meses de vida) y un diseño y materiales poco habituales en el mundo de la telefonía móvil hasta ese momento.

Con el paso de los meses este modelo ha ido reduciendo su valor de mercado a la vez que aparecían nuevos modelos hasta llegar al nivel de precios de cualquier teléfono móvil de gama media/baja a día de hoy. Por un lado esto plantea su adquisición a la gente que siempre ha mirado al V3 desde lejos por su elevado precio; pero al mismo tiempo nos hace pensar cómo es posible que el mismo elemento pase a costar ocho veces menos en un plazo de tres años. ¿No será que el de ahora es el coste real del teléfono y todo lo que se ha pagado de más tiempo atrás es “el precio del glamour”?


Un aspecto muy futurista

EL TELÉFONO:

Físicamente el V3 es un teléfono de formato plegable (flip-phone como lo llaman los americanos; palabra registrada por Motorola y que por tanto no puede emplear ningún otro fabricante) fabricado en aluminio, sin antena externa y con un teclado también metálico iluminado mediante electroluminiscencia (como los relojes Casio) en su característico azul eléctrico. Tiene un peso de 95 gramos y unas dimensiones de 99 x 53 x 14 milímetros; ligero y muy estrecho, pero tal vez un poco ancho para lo que se estila hoy en día. De cualquier modo en el bolsillo ni se nota gracias a su forma. También cuenta con una pequeña pantalla externa en la que aparece el número de la persona que nos está llamado aunque también puede ser utilizada como visor de la cámara de fotos.

A nivel técnico el teléfono no es nada del otro mundo, contando con capacidades GPRS, cámara de resolución VGA (640×480), 5.5 megabytes de memoria interna sin posibilidad de ampliación y con comunicación por bluetooth con otros dispositivos y teléfonos y mediante un puerto mini-USB para comunicarse con un PC y cargar la batería.

El teclado es amplio, se ve perfectamente en la oscuridad gracias a su uniforme iluminación, tiene un tacto realmente bueno (hay gente que criticaba esto en el V3 pero a mí me resulta de lo más agradable) y su mayor problema es que se mancha muchísimo en cuanto ponemos un dedo encima. Es el problema de emplear una lámina metálica pulida a modo de teclas; su aspecto es muy futurista pero como digo las huellas dactilares son el precio a pagar por ello.


El teclado del V3 cubierto de mis propias huellas dactilares


El teclado en plena oscuridad

Respecto a la pantalla, esta tiene una resolución de 176×220 y se ve muy bien en interiores. En un día soleado por la calle apenas veremos nada en la pantalla interior y absolutamente nada en la exterior. No sé muy bien por qué Motorola no ha cuidado más ese aspecto en un teléfono tan caro como este (recordemos que aunque ahora esté a un precio muy asequible en su día costaba un pastón).

También contamos con unas teclas en la mitad superior del teléfono que dan acceso a diversas funciones; entre ellas está el silenciar el timbre de llamada entrante, ajustar el volumen de una conversación, alternar entre los diversos perfiles de sonido o utilizar la cámara de fotos sin tener que abrir el teléfono.


La teclas laterales de uno de los lados del teléfono

PEQUEÑOS DEFECTOS A PULIR:

Aparte de los problemas que hemos comentado (poca visibilidad de la pantalla en exteriores y rápido ensuciamiento del teclado) habría que comentar algún detalle más que no acaba de encajar en un teléfono como éste:

– Por una parte está la escasa memoria disponible y la imposibilidad de ampliarla. Es curioso que el teléfono sea capaz de reproducir MP3 (incluso cuenta con controles dedicados para ello mediante el firmware del móvil) pero apenas pueda contener un par de canciones completas. En su momento no era una función muy habitual para un teléfono móvil, pero si se implementa deberíamos tener una mayor cantidad de memoria disponible.

– Por otro lado la pantalla llega a rozar en las finas tiras de goma que separan las teclas y hacen que estas queden marcadas en la pantalla del teléfono al cerrarlo. No es un defecto muy grave, ya que con pasar un paño la pantalla queda como nueva, pero con haber dejado una décima de milímetro de separación entre ambos elementos se habría evitado este efecto de estampación en la pantalla.


Las marcas que el teclado deja en la pantalla

BATERIA:

La duración de la batería no es en absoluto mala a no ser que se le de un uso muy intensivo al teléfono. En las primeras cargas durará algo menos que en las siguientes, pues las baterías de litio no alcanzan el 100% de rendimiento hasta que no transcurren unos diez ciclos de carga-descarga, pero aun así veremos que han de pasar unos cuantos días hasta que el teléfono se apague por falta de batería. Parece mentira cuando vemos lo minúscula que es dicha batería (cuya capacidad es de 780 MAh/h) pero parece que el consumo de este móvil está bien estudiado.

Por supuesto, si se emplea intensivamente el bluetooth, las aplicaciones Java, la cámara y demás historias tendremos que recargar la batería casi cada día, pero con un uso más o menos normal la batería aguanta casi una semana sin excesivos problemas.

IMPRESIONES:

El RAZR V3 es un teléfono de aspecto sólido aunque da la sensación de ser frágil ante caídas sobre suelos duros. No he tenido la ocasión de comprobarlo, pero el material del que está hecho, aunque es muy resistente da la sensación de poder abollarse ante un impacto fuerte.

A la hora de hablar con él cubre perfectamente la distancia boca-oreja y permite charlar cómodamente aunque llevemos bastante tiempo con el auricular pegado al oído. La calidad de sonido es muy buena (como en todos los Motorola modernos) y el volumen es suficiente como para poder escuchar sin problemas aunque el ambiente sea medianamente ruidoso.


El potente altavoz trasero

El tecleo de mensajes SMS es ágil una vez que se le “coge el truco” al teclado. Como decía antes, el tacto es diferente al del resto de móviles del mercado, así que necesitaremos un pequeño “periodo de adaptación” al V3 para estas cosas, pero una vez acostumbrados teclearemos rápidamente y no encontraremos más que ventajas a este tipo de teclado. Eso sí, como es habitual en los teléfonos de Motorola vamos a notar que la aplicación para escribir tarda bastante tiempo en “validar” la letra una vez que la hemos tecleado antes de pasar a la siguiente, así que los acostumbrados a escribir en Nokias y demás han de mover los dedos un poco más despacio 😛

Comunicación por bluetooth sin problemas con todo tipo de dispositivos, manejo básico de la cámara (graba fotos y vídeo, pero sin ningún tipo de “lujos”; no te lo compres por estas características porque acabarás por no utilizarlas), posibilidad de usar MP3 como timbres de llamada y que se escuchan a un volumen muy alto gracias al altavoz presente en la parte trasera de la carcasa, agenda, calendario, calculadora, grabadora de notas de voz… y en definitiva todas las aplicaciones habituales de los móviles actuales.


El conector mini-USB presente en el teléfono

CONCLUSIÓN:

El V3 es un teléfono que revolucionó el mercado de los móviles; hoy en día no tiene el poder simbólico que tenía cuando apareció hace ya más de tres años (una eternidad en el mundo de la electrónica de consumo) pero sigue teniendo el mismo atractivo para los que mirábamos con la lengua fuera las primeras reviews que aparecieron en Internet. A mí particularmente me parece que no ha habido otro teléfono de la serie RAZR tan bonito como este, y es que su sencillez de líneas y su diseño minimalista siempre me han atraído.

Comprar un RAZR hoy en día es como aquel que busca un determinado modelo de coche clásico y un día se lo encuentra con una buena oferta en el parabrisas. Por el mismo precio habrá coches incluso mejores, pero el poder tener en tus manos ese coche con el que tanto has soñado es algo que te impide pensar con frialdad.

De cualquier modo, el V3 es un teléfono altamente recomendable a no ser que queramos única y exclusivamente lo último de lo último en telefonía móvil. En ese caso hay modelos que podrán satisfacer por completo nuestras ansias, porque el V3 es para gente que busca este modelo en concreto y le da mucha importancia a su diseño.

Bueno, espero que al menos todo esto os haya entretenido. ¡Un saludo y gracias por leerme! 🙂

NOTA: esta review está basada en unas “primeras impresiones” que escribí en el foro de ultimONivel hace unos meses las cuales han sido ampliadas y corregidas para la ocasión.