Dos tercios de mi vida haciendo fotografías

Luis disparando

Mi afición por la fotografía no me viene de ahora; todo comenzó cuando me regalaron por mi comunión (a la tierna edad de 9 añitos) una cámara de fotos de marca Werlisa de lo más simple pero con la que hice multitud de carretes.

Con ella conseguí realizar algunas fotografías bastante buenas de puestas de sol y vistas de la playa (dos temas que han seguido repitiéndose con el paso de los años) pero pronto se me quedó un poco “corta” aquella cámara sin ajustes de ningún tipo y me hice allá por 1992 con otro modelo (también de carrete, claro) que contaba con autofocus, flash integrado y motor de arrastre.

Aquella cámara fue con la que hice todas las fotografías de mi juventud (amigos, vacaciones, cumpleaños…) hasta que allá por el año 2000 me hice con mi primera cámara digital y comencé a darme cuenta de las ventajas de poder ver las imágenes poco después de disparar y seleccionar las mejores tranquilamente en casa para después ir a una tienda y sacar en papel únicamente las que yo quisiera.

Como ya ha pasado mucho tiempo desde aquello y varios modelos de cámaras han llegado hasta mis manos, creo que podría ser interesante hacer una retrospectiva (como ya hice con mis teléfonos móviles) y contaros cuáles son esos modelos y algunas de sus características principales:

· Medion Digital Camera

Más que una cámara digital propiamente dicha aquello era una webcam que llevaba un par de pilas AAA de tal modo que podíamos capturar hasta 40 fotografías a una resolución de 640 x 480 pixels sin tener que estar conectada a ningún PC. Vendría a dar una calidad más o menos como la de la cámara del Motorola RAZR V3 y sus dos grandes problemas consistían en que al gastarse las pilas se perdían todas las fotografías almacenadas y que no contaba con ningún tipo de pantalla en la que ver las imágenes capturadas, por lo que hasta que no las veías en el PC no sabías si habías conseguido una imagen decente o no.

· Genius D-211

En su momento me parecía pequeñísima y a años luz de la anterior. Estaba en lo cierto, pero en aquella época nos encontrábamos un poco en la primera era de las cámaras digitales “de consumo” y poco me podía imaginar que con el tiempo esta cámara sería casi de juguete. No obstante fue el modelo de cámara que me hizo ver que lo mío era la fotografía digital. Comentar que no tenía zoom óptico y que el modo macro enfocaba siempre las fotografías a una distancia de unos 20 cm, por lo que las limitaciones eran evidentes.

Con 1.3 Mpixels y sensor CMOS daba unas capturas con colores muy falseados y sobre todo un balance de blancos que era tan pésimo que arruinaba cualquier imagen que por su temática pudiera parecer medianamente interesante. También grababa vídeo pero sin sonido.

· HP Photosmart 635

Una cámara que ya conseguía hacer fotos medianamente decentes y con la que empecé a asimilar conceptos como apertura, profundidad de campo, exposición y demás términos relacionados con la fotografía. Tenía 2.1 Mpixels y zoom óptico de 3x.

Sin embargo, precisamente por familiarizarme con ese tipo de términos, empecé a echar muchas cosas en falta en aquella cámara: era prácticamente automática y lo único que se podía elegir era emplear flash o no y utilizar el enfoque en modo macro o normal.

La estuve utilizando durante casi dos años, pero al final me cansé de no poder sacar partido a las ideas que se me ocurrían y opté por hacerme con una cámara con más prestaciones. También aprendí gracias a esta HP que a la hora de hacerse con una cámara digital lo mejor es optar por marcas que lleven toda la vida metidas en fotografía analógica, pues si no los resultados obtenidos son más bien mediocres.

También entendí que las pilas recargables eran a la larga mucho más económicas que las alcalinas, pues por muy “Duracell” que estas fueran al final duraban poco menos que un suspiro por su poca capacidad para entregar grandes cantidades de corriente (que es lo que precisan las cámaras digitales para la alimentación de sus componentes y especialmente del flash).

· Canon Powershot A75

Por fin una cámara que me permitía hacer más o menos todo lo que quería: tenía modo manual, exposición de hasta 30 segundos, 3.2 Mpixels, una óptica bastante decente y la calidad de una marca como Canon.

Con ella hice más de 10000 fotografías (muchas de las cuales han sido publicadas en este mismo blog) y a día de hoy todavía es capaz de hacer fotografías muy buenas incluso comparada con cámaras actuales.

Recuerdo que en el momento de hacerme con ella estuve dudando mucho entre esta y otro modelo del que luego hablaremos, pero al final el bolsillo impuso sus razones y la Canon se vino a mi casa para iniciar una bonita amistad.

Junto con la cámara me compré un buen trípode y una bolsa de fotografía que actualmente todavía empleo con mi cámara actual. Como curiosidad comentar que esta cámara se la regalé hace poco a mi padre cansado de que muchas de las fotografías que hacía se le arruinaran por la poca calidad de la cámara que él tenía hasta ese momento.

· Sony DSC P200

La cámara que (hasta hoy) me ha acompañado a todas las presentaciones de ultimONivel, pues hice mis primeras fotos con ella el día que asistí a la de Gothic 3 (¡mi primera presentación! 😉 ). Sus 7.2 Mpixels me permitían captar bastantes detalles y la gran duración de su batería conseguía que me despreocupara de cargar pilas y llevar otro juego de recambio.

Tenía un zoom óptico de 3x (nótese que el zoom digital siempre lo ignoro, y de hecho en cuando estreno una cámara lo primero que hago es desactivarlo) y una óptica que si bien era de bastante calidad en condiciones de mucha luz daba bastantes problemas en entornos oscuros como pude comprobar en la presentación de Juiced 2.

La mayor pega de esta cámara es el uso de tarjetas Memory Stick, pues en comparación con las habituales SD o CF eran mucho más caras. Recuerdo haber pagado casi 50€ por una tarjeta de 2 GB cuando su equivalente en SD rondaba los 20€ en sustitución de la Lexar de 1 GB que traía originalmente y que se estropeó poco tiempo después de estrenarla.

Es una cámara que cabe en un bolsillo y que graba vídeo a 640 x 480 a 30 fps, por lo que me ha servido para grabar multitud de recuerdos en movimiento, algunos de los cuales están grabados en Youtube y Google Video.

Pese a que ahora cuento con otra cámara que posee más posibilidades pienso seguir utilizando ésta a menudo gracias a su autonomía, su capacidad de apuntar y disparar y a sus reducidas dimensiones.

· Konica-Minolta Dimage Z2

La última en llegar, aunque en realidad tendría que haberme hecho con ella mucho antes. En concreto ésta es la famosa cámara que me provocó tantos dilemas a la hora de hacerme con la Canon A75. Siempre me quedó la espinita clavada de tenerla y al final me he podido hacer con una a un precio mucho menor del que me hubiera costado en su momento.

Cuenta con 4.2 Mpixels, zoom óptico 10x y un modo super-macro capaz de enfocar a sólo 3 cm de distancia; pero todo esto y mucho más ya lo comenté hace unos días en la entrada correspondiente a su estreno y la cual os remito.

Podría pensarse que esta Dimage Z2 es un “paso atrás” con respecto a la P200 de Sony, pero a mi modo de ver es todo lo contrario, ya que es una cámara que cuenta con prestaciones bastante avanzadas y que me vienen muy bien para las presentaciones de ultimONivel así como todo tipo de fotografías “artísticas”: los 4 Mpixels son suficientes para captar suficiente detalle, pero esa falta de resolución con respecto a la máquina de Sony se compensa con una óptica muy luminosa, un zoom mucho más potente y un control bastante más preciso (la Sony es muy de “apuntar y disparar”; útil para fotos de cumpleaños, pero una lata en entornos “raros” o fotografías un poco “caprichosas”).

De ella de momento no os puedo contar mucho más porque todavía no llevo ni 100 fotografías disparadas, pero de momento estoy muy contento con su adquisición y ya estoy deseando tener algún “sarao” para probarla en condiciones “de batalla”.

Y hasta aquí (de momento) mi historial de cámaras digitales. Como veis es una afición que me viene de lejos y que ya me ha hecho pasar por unos cuantos modelos. Tengo claro que lo próximo que me compraré será una réflex digital, y aunque recientemente he estado tentado de gastarme una pequeña fortuna en una creo que es mejor que disfrute con lo que tengo y aprovechar que poco a poco están saliendo modelos con mayores prestaciones y a menores precios, porque seguro que si ahora mismo me hago con una DSLR dentro de unos meses me arrepentiré de haber corrido tanto.

Por el momento tengo muchas fotografías que hacer con la reciente Z2 y con la ya veterana DSC-P200, de modo que ya habrá tiempo de meterse de lleno en el mundo de las réflex con sus objetivos, sus flashes y toda la parafernalia propia de un estudio de fotografía.