Review: Olight Baton 3

Guardo muy buenos recuerdos de la Olight S1 Baton porque fue la primera linterna “seria” que me compré. Hasta el momento tuve modelos de poca potencia que funcionaban con pilas alcalinas, pero esta fue la primera con la que me di cuenta de lo mucho que eran capaces de iluminar modelos más pequeños que un mechero con una batería de litio en su interior y un LED a modo de emisor.

La más reciente iteración de este modelo es la Olight Baton 3 que hoy vamos a repasar punto por punto y ver qué tal funciona en las tareas cotidianas; si bien sus 1200 lumens máximos en un cuerpo del tamaño del dedo pulgar son ya una buena carta de presentación.

El cuerpo

La Baton 3 posee un cuerpo cilíndrico fabricado en aluminio anodizado con detalles en un bonito azul cobalto (hay otra versión en color rojo con los detalles en dorado, pero a mí estéticamente me gusta mucho más esta) cuyas dimensiones son 63 mm de largo por 21 mm de diámetro máximo, contando con un peso de 53 gramos batería incluída.

Un detalle que me ha gustado mucho y que creo que es un paso adelante con respecto al modelo original de la saga es el texturizado de la zona de agarre de la linterna; ya que tiene un diseño que auna comodidad, firmeza y capacidad de disipación de calor. Éste consiste en una serie de “aletas” ligeramente puntiagudas que consiguen que la Baton 3 no se nos resbale de las manos aunque haga frío y/o vayamos con guantes y que además maximiza la superficie de contacto con el aire de forma que es capaz de disipar más eficazmente el calor generado en su interior cuando funciona en los modos más potentes.

En el bisel de la parte frontal aparece escrita la luminosidad máxima que alcanza el modelo así como una inscripción referida a la tonalidad de la luz emitida (entre 6000 y 7000 ºK). Más allá de tener los datos a la vista, es un detalle elegante ver lo cuidadosamente grabados que están los caracteres en una superficie tan estrecha, lo cual dice mucho de la precisión de construcción que logra Olight en su fábrica. La única pega que puedo sacarle es que su color no coincida plenamente con el de la pinza de sujección; algo más saturado.

Este bisel enmarca un reflector TIR transparente que es capaz de controlar muy bien la dispersión del haz de luz; si bien esto es algo de lo que hablaremos en el apartado correspondiente. No es tan bonito como esos reflectores texturizados que cada vez usan menos modelos pero hay que reconocer que son muy eficientes.

En la parte trasera tenemos un polo central y un anillo concéntrico que no son otra cosa que la interfaz de carga de la Baton 3. Y es que el encargado de recargar la batería interna de la linterna es un cargador USB de formato propietario que se adhiere magnéticamente a esta porque su diseño imantado nos permite conectar el cargador casi sin querer y además poder colocar la linterna de forma en ángulos imposibles sobre superficies férricas.

Cuando ponemos la linterna a cargar, un pequeño LED presente en el propio cargador se ilumina en color rojo para cambiar a verde cuando el proceso ha finalizado; cosa que lleva aproximadamente cuarenta minutos si la batería ha quedado muy descargada tras la última sesión. El indicador es muy elegante, pero veo que en situaciones de mucha luz (cargando la linterna a pleno sol) es apenas visible a no ser que hagamos sombra con las manos. De normal no es un problema porque solemos cargar estas cosas en interiores, pero debéis tenerlo en cuenta si, por ejemplo, os la lleváis a la montaña con algún powerbank para recargarla.

Como siempre ocurre con los cargadores de formato propietario, si lo perdéis os tocará comprar otro a la propia marca, ya que no es algo que se pueda comprar en la ferretería de la esquina. Es una desventaja, pero hay que reconocer que el cargador que trae la Baton 3 es una cosa muy cómoda y además tiene una corriente máxima de 1 amperio, que no está mal para una linterna de este tamaño.

La batería que incluye es una IMR16340 de 550 mAh y 3,7 V fabricada por la propia Olight, cuya principal diferencia con respecto a las habituales CR123A que suelen emplear este tipo de linternas es un anillo plástico en el polo positivo que le permite tener ambos polos en la misma cara (el positivo en el resalto central y el negativo en el anillo metálico circundante) simplificando así la carga para la electrónica situada en la cabeza de la linterna y evitando un cortocircuito interno en caso de que haya algún tipo de mal contacto en el interior.

Por cierto, en las instrucciones de la linterna indican claramente que no se puede usar ningún otro tipo de batería, ya que la alta corriente de descarga necesaria para el modo Turbo puede hacer pasar mal rato a una batería que tenga un factor de descarga bajo.

La pinza, siguiendo la tónica de otros modelos recientes de la marca como la i5T EOS Cu es “de ida y vuelta”. Es decir, que por su diseño en S estrecha nos va a permitir colocar la linterna cabeza arriba o cabeza abajo sin tener que cambiar nada. Aunque no soy muy amigo de las pinzas, al menos esta parece estar sólidamente acoplada al cuerpo y si la engancho en el borde de un bolsillo o el tirante de una mochila no tengo la sensación de que se vaya a caer al más mínimo golpe que se lleve.

La Baton 3 tiene certificación IPX8 que la convierte en sumergible (pero sólo hasta 2 metros, que no es una linterna para buceo). Con respecto a las caídas, según Olight debería de soportar impactos desde metro y medio sin dañarse; aunque como de costumbre es una prueba que prefiero no hacer para no arriesgar la integridad del modelo sin necesidad.

Junto al cargador se incluye en la caja (además de una bonita funda de terciopelo con el logo de la marca grabado) una correa ajustable para la muñeca hecha de silicona. Visualmente es muy atractiva porque no es la típica cinta de tela, pero a la hora de ponerla y usarla es algo más rígida que, por ejemplo, la que venía con la S1 Baton que estaba fabricada en una especie de neopreno muy cómoda y funcional. También he de añadir que no soy muy fan de las correas de mano para las linternas y que en pocas ocasiones las utilizo; pero aun así creo que el elegido en esta ocasión no es el mejor material para este tipo de elemento. Eso sí, la gran ventaja es que es completamente resistente al agua y en caso de sumergirla se secará en un momento.

El único botón que posee la Baton 3 (rodeado también por un fino bisel de color azul y algo sobreelevado respecto a la superficie de la linterna) tiene un tacto blandito, un click definido y además posee un minúsculo LED en su centro que nos dirá el estado de la linterna durante su uso: si se ilumina en rojo unos segundos al encenderla y permanece apagada es que se encuentra bloqueda; pero si durante su uso permanece verde significa que la batería tiene más de un 60% de carga, en naranja que estamos entre un 60% y un 10%, y si se ilumina en rojo es que andamos escasos de energía y debemos ir buscando un modo de recargar.

Siguiendo con los detalles estéticos, comentar que en uno de los lados de la linterna tenemos grabado en color blanco el logo y el nombre de la marca, mientras que al otro podemos observar su denominación y número de serie. Si lo miráis muy de cerca os daréis cuenta de que no es simplemente pintura; sino que el aluminio ha recibido un proceso de rebaje, de unas micras de tal modo que las inscripciones no se borrarán fácilmente.

Por cierto, la versión que yo tengo no lo incluye, pero hay disponible un cargador tipo estuche de bolsillo con batería integrada de 3500 mAh en el que guardando la linterna en su interior esta se recarga automáticamente muy al estilo de los auriculares TWS que tan de moda están últimamente. Es un modo práctico de tener la linterna siempre al 100% especialmente en largas excursiones de montaña y lugares en general donde no hay acceso sencillo a un conector USB.

La luz

Según pasan los años vamos viendo cómo las linternas cada vez son capaces de sacar más luz a igualdad de tamaño y, de hecho, los 1200 lumens de pico que es capaz de arrojar este pequeño modelo de Olight es algo que hace no demasiado tiempo sólo estaba al alcance de modelos no de bolsillo como esta sino de mano.

A día de hoy desconozco la marca y el modelo del LED empleado en la Baton 3, pero sí he podido comprobar que el haz de luz se distribuye de forma potente y uniforme en un punto central y luego hay una zona ténue pero bastante amplia. Estamos por tanto ante una linterna más centrada en el alcance puro y duro que en rellenar de luz los alrededores; y esto es algo buscado a conciencia por la marca mediante el diseño de la lente TIR que podéis ver a continuación.

Con respecto a los modos, su potencia lumínica, alcance y autonomía, os lo resumo en la siguiente tabla:

  • Moonlight: 0,5 lumens (20 días)
  • Bajo: 12 lumens, 18 metros (33 horas)
  • Medio: 60 lumens, 38 metros (7,5 horas)
  • Alto: 300 lumens, 82 metros (95 minutos)
  • Turbo: 1200 lumens –> 300 lumens, 166 metros (1,5 minutos –> 75 minutos)

Tal y como os indico en la última línea, el modo Turbo no puede funcionar ilimitadamente para así proteger la linterna de las altas temperaturas que se generan en si interior; de modo que al cabo de un minuto comenzará a bajar su intensidad para pasados treinta segundos más situarse en los 300 lumens del modo Alto, el cual sí que puede funcionar sin parar hasta que se agote la batería.

El modo estroboscópico funciona a la máxima intensidad de la linterna, y lo hace a una frecuencia de 13 Hz por lo que se hace bastante visible y está bien si queremos hacernos notar en la lejanía y/o en la oscuridad.

Y ya que hablamos de frecuencias no quiero pasar por alto que la Baton 3 no presenta indicio alguno de PWM en ninguno de sus modos; ni tan siquiera en el Moonlight, que al ser de tan poca intensidad es habitual que muchos fabricantes lo implementen con una frecuencia de conmutación que llega a ser incluso molesto para la vista. Muy bien por Olight en este sentido, la verdad.

Por cierto, indicaros que al encender la linterna esta lo hará en el último modo que hayamos estado usando a excepción de los modos Turbo y Estroboscópico, que quedan fuera de la ruleta de modos “normales”. Si cuando apagamos la linterna estábamos en uno de estos dos modos, al encederla de nuevo lo hará en el modo Alto y si han pasado más de 10 minuto lo hará en el Medio.

El cambio entre modos se realiza manteniendo pulsado el botón de la linterna, mientras que el encendido y apagado de la misma se hace con un click breve. Con ella apagada, pulsando durante un segundo encenderá en el modo Moonlight y seguimos manteniendo pulsado el botón aproximadamente un segundo más activaremos el bloqueo de la Baton 3; así que para volver a encenderla tendremos que mantener pulsado el botón un par de segundos. Para acceder al modo Turbo debemos hacer una doble pulsación sobre el botón y para acceder al estroboscópio haremos una triple pulsación.

Disponemos también de un par de temporizadores para el apagado automático de la linterna que se activan con la linterna encendida haciendo un doble click y luego manteniendo pulsado el botón. Cuando parpadea una vez significa que hemos activado el temporizador de 3 minutos, mientras que si seguimos manteniendo el botón al hacer dos parpadeos significará que hemos activado el temporizador largo de 9 minutos.

Las sensaciones

He de reconocer que la Baton 3 es uno de esos modelos que me gusta llevar en la mano aunque no la esté usando: el agarre es muy bueno, el diámetro es adecuado y la calidad de sus acabados hacen que tocarla con la yema de los dedos sea una delicia. Me gusta especialmente lo que han conseguido con el knurling del cuerpo, pues combina agarre, estética y disipación de calor en un diseño que considero todo un acierto. Además, el detalle de la pinza en color azul “abrazando” el cuerpo de la linterna me parece que queda muy elegante.

Cuando he abierto la linterna para sacar su batería y curiosear un poco sus interiores me he dado cuenta de que la rosca tiene un tacto estupendo y que además posee una junta tórica para garantizar su estanqueidad. A diferencia de otros modelos, la linterna no trae junta de recambio; pero es que al no tener que sacar prácticamente nunca la batería, esta no debería de estropearse con el tiempo.

Ese detalle del tacto de la rosca es más importante de lo que parece, pues Olight no tenía necesidad alguna de currarse tanto esa parte de la linterna que la mayoría de la gente sólo verá una vez en la vida (para extraer el plástico protector que se instala en fábrica sobre la batería para prevenir encendidos accidentales).

La base magnética es muy práctica, pues el imán tiene potencia suficiente para amarrar la linterna con firmeza y no andar temerosos de que se pueda caer. Es una prestación que he usado muchas veces en las linternas que la poseen, sobre todo a la hora de hacer algún trabajo menor a oscuras teniendo las manos libres como cambiar un enchufe, revisar el cableado de un cuadro eléctrico… No perdemos nada por tener un imán en la base y a cambio ganamos en prestaciones (además de la comodidad de la conexión del cargador, que nos permite olvidarnos de andar lidiando con clavijas y similares).

No me acaba de gustar del todo el emplazamiento del agujero para pasar la correa de mano, ya que si la colocamos en la posición prevista la linterna cuelga boca arriba y a la hora de volver a agarrarla para hacer uso de ella nos vemos obligados a girarla 180 grados en la mano. Entre esto y que el tacto de la correa de silicona no me acaba de gustar del todo, al final es una linterna que empleo con su pinza pero sin ningún tipo de agarre adicional.

Si la ponemos junto a la iniciadora de esta saga de linternas (la ya mencionada S1 Baton) podemos apreciar claramente sus similitudes en forma y dimensiones. Ahora bien, aquella funcionaba con una batería de litio recargable CR123A que teníamos que cargar externamente; por lo que la comodidad del modelo que hoy analizamos radica en buena medida en la facilidad de conseguir autonomía.

Como veis, las principales diferencias entre ambos modelos están en la foma de la pinza, el relieve de la zona de agarre, en que el cuerpo de la Baton 3 se desenrosca justo bajo el grabado con la marca (en la S1 se sacaba la batería por la tapa roscada inferior) y que la batería del modelo nuevo va con el polo positivo hacia la cabeza, ya que en la S1 iba insertada al revés.

En lo que a luminosidad se refiere, además de la mayor potencia máxima de la Baton 3 se nota que esta tiene una tonalidad ligeramente más cálida; lo que en teoría hará que los objetos iluminados por ella se vean con unos colores más parecidos a los que apreciamos a la luz de día. Pero vamos, como ya he dicho más veces, a no ser que vayamos a pintar cuadros alumbrándonos con una linterna no me parece una característica que deba hacernos decantar por uno u otro modelo puesto que nuestra vista se acaba acostumbrando a la temperatura de la luz del emisor.

A la hora de caminar por el campo los modos intermedios de la Baton 3 son más que suficientes para ver el camino que estamos recorriendo, quedando el modo Alto y, sobre todo, el modo Turbo para momentos puntuales en los que necesitamos ver algo en la lejanía.

En cuanto a las pruebas de funcionamiento en exteriores os dejo a continuación un par de imágenes. En la primera de ellas tenéis una vista del lugar donde ahora pruebo las linternas en el cual no hay iluminación de ningún tipo, y a continuación otra tomada desde el mismo lugar y condiciones pero con la linterna encendida en modo Turbo. Creo que es una buena manera de que veáis hasta donde puede llegar el potencial de este modelo.

Como podéis apreciar, el alcance es bastante grande (si la pista fuera recta llegaríamos a ver más metros, pero al girar hacia la izquierda perdemos la referencia visual) y las copas de los árboles que hay a unos 20 metros de distancia desde mi posición se ven con gran claridad.

Por cierto, sé que en las reviews publicadas en los últimos meses usaba siempre una arboleda como “pista de pruebas”, pero recientemente descubrí este lugar a escasos 5 minutos de mi casa y me resulta mucho más cómodo que el anterior para acceder al mismo (al otro tardaba una media hora caminando en llegar y otro tanto para regresar).

Dentro de casa lo habitual es usar los modos Moonlight y Bajo para movernos a oscuras y como mucho el Medio si tenemos que buscar algo bajo un sofá o atinar con el cable HDMI detrás de la tele. Lo bueno es que en esos modos la automía es tan elevada que nos podemos olvidar de recargar en muchos días. En cualquier caso también os diré que para usar dentro de casa es más práctica una linterna con más capacidad de inundar de luz la estancia que de concentrarla en un haz estrecho.

En este caso no se trata de un modelo pensado para llevar en el llavero como otros más reducidos y ligeros; pero bien es verdad que en un bolsillo amplio apenas la vamos a notar ni por tamaño ni por peso. Ah, una cosa: no debéis cortocircuitar con algo metálico los contactos de carga de la Baton 3 porque aunque lleva una protección que evita el cortocircuito de la batería, sí que va a circular una pequeña corriente en esas circunstancias que hará que poco a poco vayamos perdiendo carga. Por tanto, bolsillo sí, pero mejor sin las llaves.

Conclusión

Olight ha vuelto a mejorar uno de sus modelos con mejor relación tamaño / prestaciones. La Baton S2R ya fue un buen avance sobre la S1 original por su capacidad de recargar la batería sin necesidad de sacarla de la linterna; pero en este caso sus prestaciones van un poco más allá y además se ha mejorado su superficie tanto a nivel técnico como práctico.

Su gran autonomía en sus modos intermedios, el trabajado modo Moonlight sin atisbo de PWM y la capacidad de lanzar ráfagas momentáneas de 1200 lumens la hacen una buena compañera de paseos por el monte al atardecer. En mi llavero tengo siempre una linterna de menor tamaño y prestaciones; pero cuando se haga de noche y me haga falta una iluminación consistente y fiable será la Baton 3 la que alumbre mi camino.

Actualización: Oferta flash 27-05-2021 a 29-05-2021

Hoy 27 de mayo de 2021 Olight, a través de su tienda oficial, ha lanzado unas ofertas especiales en muchos de sus modelos, incluyendo la Baton 3 en sus ediciones normal y premium. La promoción ha comenzado a las 10:00 y terminará el día 29 a las 2:00, por lo que la ventana de tiempo es limitada. ¡No lo dejéis pasar!

Más información

Código de descuento del 10% para los lectores del blog

Por cierto, comentaros que si en la tienda oficial de Olight utilizáis el código Luis10PereZ tendréis un 10% de descuento; si bien no es acumulable a otras promociones ni a la linterna X9R. Todo un detalle por parte de Olight que agradezco un montón y del que os podéis beneficiar si tenéis pensando comprar una linterna de la marca.

Review: Nitecore TIP SE

La Nitecore TIP2 me pareció un modelo sobrio, potente y funcional, así que la aparición de la TIP SE (una reencarnación del modelo original pero con doble LED) hizo que quisiera tenerla en mis manos y así poder probarla en profundidad. Además, esto me permite estar un paso más cerca de tener al menos una variante de cada uno de los modelos que componen la serie T de la marca.

El cuerpo

La TIP SE está compuesta por un cuerpo de aluminio anodizado fabricado por estampación de dos piezas que luego se atornillan entre si albergando en su interior tanto la batería como la electrónica de control. Está disponible en colores negro o gris y por el momento la marca no se ha animado a comercializar una edición en cobre como en el caso de la TIP original o la TINI. Por cierto, en esta ocasión he decidido innovar un poco y elegir el tono más claro; y es que en los últimos tiempos parece que me estoy empezando a aburrir del típico negro de la mayoría de las linternas.

Este modelo posee una forma bastante plana que de hecho es prácticamente igual a la de su antecesora a excepción del frontal. Esto es un punto a favor, ya que gran parte de la culpa de que no me ha haya hecho con una TIP es porque consideraba que la parte tubular que alojaba al emisor era bastante fea. Ahora esa zona tiene un acabado mucho más elegante, estando rematada por un marco negro de bordes suaves y achaflanados.

Rematando el frontal tenemos los dos LEDs gemelos frente a los cuales hay una lente TIR ovalada y de aspecto mate pero con una ventana circular frente a cada emisor, haciendo así que pensemos en unos ojos cuando miramos esa parte de la linterna. Su aspecto desde este punto de vista es muy similar a la TIP 2, pero en este caso al ser de forma oval da la impresión de ser mucho más ligera.

Los dos botones de control son de goma, con unas formas perfectamente cuadradas y de tacto preciso. Como en casi todas las Nitecore actuales, con uno de ellos apagaremos y encenderemos la linterna y con el otro cambiaremos de modo; aunque luego veremos que tienen alguna que otra utilidad adicional.

La linterna posee una batería interna de litio de 500 mAh que se recarga a través de un puerto USB-C que existe en uno de sus laterales. Celebro que Nitecore haya dado el salto a este tipo de conector que ya llevo tiempo diciendo que debería de convertirse en el estándar de carga de todos los dispositivos portátiles. Ah, según la marca por su propio diseño interno no necesita tapa de protección de forma que aunque se moje en teoría no hay problemas de que entre humedad al interior ni que haga algún tipo de cortocircuito (de hecho en las imágenes oficiales de la TIP SE esta aparece bajo la lluvia sin ningún tipo de tapa en el conector de carga).

Podemos ver que las dos caras principales de la linterna poseen una serie de rebajes enfrentados, los cuales son para fijar la pinza plástica que viene junto a ella. Al igual que en la TIP2 la encuentro algo endeble y no confiaría la vida de mi TIP SE a ella, pero se agradece el detalle para aquellos que quieran usarla con las manos libres colocándola en la visera de una gorra o en el tirante de una mochila. Además, si colocamos la pinza por la cara de los botones evitaremos su activación accidental, ya que no hay forma de bloquear la linterna “por software” como sí podíamos hacer por ejemplo en la Thumb. Siguiendo con la carcasa, los tornillos que fijan ambas caras son de tipo torx y tienen un tamaño microscópico.

Hablando de fijaciones, en la parte trasera cuenta con el típico doble herraje de lado a lado para colocar ahí una anilla de llavero o un paracord. Como de costumbre, Nitecore presume de que podemos colgar de ahí hasta 30 Kg de peso, lo cual da una idea de lo resistente que es pero no se me ocurre ninguna utilidad práctica a poder levantar una mesa de comedor atada a nuestra linterna EDC.

Por cierto, en la caja vienen dos anillas de llavero de diferentes tamaños además de un mosquetón pequeño, por lo que entre esto y la pinza que os decía antes seguro que encontráis la forma perfecta de llevar esta linterna a todos lados.

Según Nitecore la resistencia a los elementos viene dada por la certificación IP54, que es la misma que la TINI con la que he podido comprobar en mis propias carnes que no aguanta una ducha doméstica sin que le entre humedad al interior a través de los botones. Por tanto, no crucéis un río con ella en el bolsillo si no queréis desarmarla de urgencia antes de que cortocircuite algo por dentro. Lo máximo que aguanta es un chaparrón más o menos fuerte, de modo que mejor no pasar de ahí.

En cuanto a los golpes, se supone que aguantaría caídas de un metro sin dañarse; pero como de costumbre la realización de esa prueba os la dejo a vosotros.

La luz

El modelo que hoy analizamos recurre a dos LED Osram P8 para iluminar nuestro camino. No es mi opción favorita porque siempre sacan un cierto halo amarillento en la parte exterior del haz de luz, pero aún así esto es algo que sólo apreciaremos en paredes blancas lisas, no siendo un gran problema en el mundo real donde la iluminación la vamos a percibir de forma suave, homogénea y progresiva de interior a exterior. Es por tanto una linterna que tiende a inundar de luz nuestro alrededor más que a alcanzar grandes distancias.

La TIP SE posee cuatro modos de funcionamiento que de menor a mayor ofrecen las siguientes características:

  • Bajo: 1 lumen, 4 metros, 50 horas
  • Medio: 30 lumens, 18 metros, 8 horas
  • Alto: 180 lumens, 45 metros, 1 hora y 30 minutos
  • Turbo: 700 lumens, 90 metros, 15 minutos

Si queremos dejar fijo uno de los tres modos principales, debemos encender la linterna con el botón de encendido y cambiar entre Bajo – Medio – Alto mediante pulsaciones breves del botón de cambio (el de las cuatro rayas). La TIP SE tiene memoria de modo, lo que quiere decir que al volver a encenderla lo hará en el último modo que hayamos empleado.

Para acceder momentáneamente al modo Turbo con la linterna encendida lo que debemos hacer es mantener pulsado el botón de cambio de modo, de forma que mientras lo mantengamos así estará iluminando a 700 lumens volviendo al modo anterior en cuanto dejemos de pulsarlo.

Existen también un par de “accesos directos” con la linterna apagada: si mantenemos pulsado el botón de cambio de modo accederemos directamente al modo Turbo, pero si el que mantenemos pulsado es el botón de encendido al que accederemos directamente es al modo Bajo. Dos atajos muy útiles tanto para situaciones que requieren mucha luz en un instante determinado como en aquellas que nos queremos asegurar de que la linterna se enciende en el modo más bajo posible. En ambos casos la linterna permanecerá en el modo activado hasta que toquemos otro botón (cambio de modo para entrar en la rueda de “Bajo – Medio – Alto” o apagado para volver al mundo de la oscuridad).

Independientemente de todo lo anterior, la linterna tiene un control interno de temperatura de tal forma que si detecta mucho calor en su electrónica interna (cosa que en la práctica sólo va a ocurrir usando el modo Turbo) bajará la intensidad lumínica para mantenerse en unos márgenes de seguridad aceptables evitando así dañar la batería o la electrónica interna.

Para recargar la batería debemos de conectarle un cable USB-C a la linterna, momento en el que el LED rojo que hay bajo el botón de encendido se pondrá a parpadear y el proceso llevará algo menos de hora y media tras el cual pasará a verde. Comentar que mientras la estamos cargando es posible utilizar la linterna, de modo que podemos hacer con ella una especie de lámpara que nos vendrá muy bien dentro de una tienda de campaña o similar; aunque para esto hubiera venido bien incluir algún tipo de difusor para así crear una luz más ambiental.

Por cierto, no aprecio (al menos a simple vista o en la cámara) regulación por PWM en ninguno de sus modos. No digo que no la emplee, porque es posible que así sea al menos en el modo Bajo, pero de hacerlo la conmutación es de tan alta frecuencia que no soy capaz de notarla, así que bien por Nitecore; ya que en modelos como la TIKI era algo bastante molesto.

Las sensaciones

El tacto de la TIP SE me gusta mucho. Es suave, las terminaciones son muy buenas y además el frontal está perfectamente rematado gracias al marco de plástico que rodea a la lente TIR. Por su forma y dimensiones es una linterna que va perfectamente en el típico bolsillo pequeño para las monedas que suelen llevar los pantalones vaqueros y al no tener esquinas marcadas es muy cómoda de llevar en la mano.

La luz sorprende, por su intensidad y también por lo bien que se distribuye. El tinte amarillento de la zona externa que os comentaba hace unos párrafos sólo se distingue si apuntamos a una pared blanca, pero en el uso cotidiano lo que vamos a percibir es una capacidad de iluminar sorprendente para una linterna de este tamaño.

 

En mi habitual lugar de pruebas pude comprobar cómo la TIP SE aporta una buena iluminación, si bien en esas circunstancias el modo Bajo no tiene gran utilidad porque con un lumen nos alumbra poco más que los pies al caminar. El modo Medio ya es suficiente para vislumbrar unos metros si estamos dando un paseo a ritmo tranquilo y el Alto lo veo bien para correr o para terrenos accidentados.

El modo Turbo tiene su utilidad para alumbrar a lo lejos porque queremos ver hacia donde gira el camino o porque hemos visto algo “raro” en la lejanía y queremos asegurarnos de saber qué es antes de estar más cerca (zombies, osos polares, vendedores de romero…). La ráfaga de 700 lumens que pega la TIP SE es potente y nos permitirá inundar con luz todo nuestro entorno como muestra la foto que os pongo a continuación y que está hecha en completa oscuridad.

Como se puede apreciar, el haz de luz ilumina el camino claramente hasta bastantes metros más allá de nuestra posición pero también es capaz de arrojar luz hacia los lados distinguiendo los elementos que ahí se encuentran, siendo por tanto bastante útil para controlar nuestros alrededores mientras nos movemos en entornos oscuros.

Conclusión

La TIP SE es prima hermana de la TIP2. Perdemos el potente imán en la base de esta última, pero ganamos la carga por USB-C y un aspecto y tacto algo más estilizados. Por tanto, dentro de la propia marca yo os recomendaría haceros con una de las dos (excepto que, como en mi caso, sea por motivos de coleccionismo) ya que ocupan el mismo segmento y no le veo grandes ventajas a una sobre la otra.

Al margen de esto, como linterna “en solitario” me gusta mucho por la cantidad y calidad de luz que da, lo cómoda que es en la mano y lo bien implementada que está su interfaz de usuario. Sólo echo en falta algún modo de bloquear la linterna sin tener que recurrir a poner la pinza sobre los botones de control, pero aun así creo que es una muy buena linterna EDC.

Más información

Review: Imalent HR70

En los últimos años he probado multitud de linternas pero la de hoy es de un tipo que todavía no había pasado por mis manos, ya que se trata de un potente frontal que también se puede desmontar de su soporte para sostenerla en la mano, fijarla con el clip metálico que incluye o adherirla a ciertas superficies metálicas. Hoy le echaremos un vistazo en profundidad a la Imalent HR70.

El cuerpo

Si vemos la linterna de lejos no parece muy diferente de una de tantas otras que han pasado por aquí: cuerpo cilíndrico en aluminio color negro, tapa trasera roscada para alojar la batería, un sólo botón para controlar tanto el encendido y apagado como los diferentes modos disponibles… Sin embargo al verla con atención veremos que en esta caso la luz no sale por la parte delantera del “tubo” como en una linterna al uso, sino por un lateral.

Si vamos a las medidas, estas son de 103 mm de longitud, 26 mm de diámetro en su zona más gruesa (la fuente de luz) y tiene un peso con batería de 100 gramos. Como os digo, es más pequeña de lo que podríamos pensar viendo su potencia y creo que con una imagen os podréis hacer una idea.

En este caso nos encontramos ante una linterna con batería de ion-litio tipo 18650 de 3000 mAh de capacidad que se recarga a través de un puerto magnético consistente en dos círculos concéntricos justo detrás del emisor LED y al que va conectado un cable-cargador USB. Este punto, que en la recientemente analizada Imalent LD70 me parecía su principal pega, aquí no lo es tanto ya que si perdemos el cable siempre podemos recargar la batería en un cargador externo; pero aun así sigue siendo más complejo que si hubieran implementado un simple cable microUSB o, mejor aun, USB-C porque siempre tenemos alguno a mano.

En la caja se incluye además de la linterna con su batería dentro y el juego de cintas para la cabeza, el cable-cargador que os decía, un par de juntas de goma de recambio y el clip de sujección (bastante útil en este tipo de linternas como os comentaré más adelante).

El botón se encuentra sobre la cabeza de la linterna. En este caso es de goma, con algo de relieve y he de decir que tiene un tacto muy bueno, ya que los clicks son precisos y certeros. Junto a él se encuentran dos leds (uno verde y uno rojo) que nos indicarán el estado de la linterna y la batería como ahora os explicaré.

Como os digo, lo mejor de este botón es su tacto y su colocación, ya que accederemos a él con total facilidad y además no fallaremos en el cambio de modos o el encendido y apagado de la HR70; algo importante en una linterna que normalmente no va a ir en nuestra mano sino en nuestra cabeza y por tanto nos va a tocar buscar “a tientas” el botón.

Es importante en linternas potentes (y que por tanto se calientan bastante) el disponer de algún tipo de bloqueo que evite encendidos accidentales en bolsillos, mochilas y demás lugares “incontrolados”. En el caso de la HR70 hay dos modos de hacer esto:

  • A nivel físico podemos girar media vuelta la cabeza de la linterna y de ese modo cortaremos el contacto entre el polo positivo de la batería y la cabeza. Evidentemente es el método más fiable (bueno, lo es maś todavía extraer la batería de la linterna directamente) pero tiene el inconveniente de que para volver a “reactivarla” tendremos que usar las dos manos, lo que no siempre es cómodo según la actividad que estemos realizando.
  • A nivel lógico, la solución es matener pulsado el botón durante unos 5 segundos, lo que provocará el parpadeo del LED rojo que hay junto a él indicando que la linterna está bloqueada. Para desbloquearla debemos realizar la misma operación.

Un elemento que me ha gustado mucho son las cintas para llevar la linterna en la cabeza. Son de un material suave, ajustables en todas sus dimensiones y además el sistema para sujetar la linterna es tan sencillo como firme: dos aros de goma en los que insertar la linterna de modo que quedará en horizontal con el LED desplazado a un lado y con los que podremos regular su inclinación con facilidad.

Es la primera vez que uso este sistema y he de reconocer que si se tensan medianamente las cintas en la cabeza, la linterna no se mueve aunque cambiemos la orientación de la cabeza con cierta brusquedad. Al principio probé a ir caminando y enseguida me sentí confiado, de modo que empecé a trotar un poco y vi que el conjuno se mantenía perfectamente en su sitio. Para ver dónde estaba el límite, aprovechando que estaba en una zona oscura y sin gente empecé a hacer un head-banging contenido y ahí es cuando empecé a notar que en cualquier momento la linterna podía salir volando pero, claro, no es una situación muy habitual a no ser que entrenemos con el Smells like teen spirit de Nirvana.

Por cierto, si hablamos del agarre en mano, he de decir que la HR70 posee un knurling en la parte cilíndrica de su cuerpo así como un ranurado en los laterales del emisor de luz que aunque está pensado para mejorar la disipación de calor (incrementa la superficie en contacto con el aire) también hace que la linterna no se nos resbale de las manos aunque estén húmedas y/o frías.

Por último, la linterna tiene certificación IPx8 (podríamos sumergirla un metro en agua sin problemas) y según el fabricante aguanta caídas de hasta 1,5 metros sin romperse. He probado a meter la linterna bajo la ducha y ha aguantado perfectamente, pero no he hecho pruebas de caídas ni voluntarias ni involuntarias.

La luz

La HR70 es una linterna más luminosa de lo que podríamos pensar a primera vista por sus contenidas dimensiones, y es que en su interior cuenta con un potente LED Cree XHP70.2 idéntico al que lleva la LD70, sólo que en esta ocasión “limitado” a un máximo de 3000 lumens (que no es precisamente poco).

El LED es de un tamaño considerable y está montado al fondo de un bonito reflector de piel de naranja que permite reflejar la luz de un modo suave y sin anillos o halos en la proyección del haz luminoso. Del exterior lo separa una lente lisa totalmente transparente encajada en un anillo color metálico que remata esa zona de la linterna.

Los modos de funcionamiento se estructuran del siguente modo:

  • Bajo: 30 lumens (50 horas)
  • Medio Bajo: 300 lumens (4 horas y 15 minutos)
  • Medio: 700 lumens (1 hora y 36 minutos)
  • Alto: 1500 lumens (3 minutos) –> 1000 lumens (69 minutos)
  • Turbo: 3000 lumens (1,5 minutos) –> 1000 lumens (66 minutos)

No observo rastro de PWM en ningún modo, y es que ya sabéis que a veces en los modos más bajos esto es algo muy evidente y, aunque estando quietos no sea muy visible, en una linterna que está hecha para usarla siempre en movimiento va a ser evidente y en muchas ocasiones molesto. Como os digo, no es el caso de la HR70 en la que la iluminación siempre es estable.

Al ser una linterna orientada a alumbrar el camino cuando estamos andando o corriendo por lugares poco iluminados, su haz está diseñado para concentrarse en la zona central. Esto da lugar a una luz muy potente y de bastante alcance pero la contrapartida es que las zonas circundantes quedarán en penumbra y por contraste a nuestros ojos les parecerán completamente negras.

Lo bueno es que el camino vamos a poder distinguirlo perfectamente. Si vamos caminando por un sendero sencillo en completa oscuridad el modo Bajo nos proporciona luminosidad más que suficiente, mientras que si vamos corriendo o el camino tiene algo de relieve es más recomendable el modo Medio, ya que nos va a revelar más detalles y además veremos lo que tenemos más adelante desde una distancia mayor y por tanto podremos anticipar nuestros movimientos.

Para que os hagáis una idea mejor de lo que podemos ver con la HR70 funcionando en el modo Medio de 700 lumens os dejo dos imágenes a continuación. En la primera de ellas podéis ver (o más bien no ver) la visibilidad que tenía en la zona donde estaba probando la linterna; mientras que en la otra tengo la linterna encendida en mi cabeza y gracias a ella puedo vislumbrar perfectamente unos cuantos metros del camino que estoy recorriendo.

Los modos más potentes los veo bien para usarlos puntualmente en situaciones donde necesitamos distinguir algo en la lejanía (un cartél, una bifurcación, un lobo siberiano…) para luego volver al uso normal de los dos modos más bajos. Salvo que los usemos en un descenso vertiginoso a toda velocidad por un bosque en mountain bike, que entonces mejor emplear todos los lumens posibles, como en la siguiente imagen tomada mientras tenía el modo Turbo activado con la linterna en mi mano izquierda.

Para conocer el estado de la batería sólo tenemos que consultar los dos LEDs que hay junto al botón mientras la estamos utilizando, ya que el de color verde va a estar encendido (podéis verlo en la imagen que hay sobre estas líneas) si la batería está bien de carga pasando a iluminarse el rojo si su tensión baja de los 3,2 voltios, lo que será la indicación de que nos va a tocar recargarla más pronto que tarde.

Me hubiera gustado que la HR70 incorporara un modo Moonlight de un lúmen de esos que me gusta tanto utilizar por casa de noche; pero también es verdad que en una linterna pensada para salir por el campo no tiene mucho sentido porque en realidad no nos sirve para ver casi ni nuestros pies. Eso sí, el modo Bajo de 30 lumens es demasiado potente para usar al levantarnos de la cama de madrugada porque alumbra tanto que vais a despertar hasta a los vecinos.

Las sensaciones

Era la primera vez que usaba un frontal y la experiencia fue muy instructiva porque gracias a la cambiante climatología de estas semanas de inicio del otoño pude comprobar que una linterna de este tipo no es colocarla en la cabeza mirando hacia delante y ya está; sino que hay que tener en cuenta algunos factores más.

Lo primero es que la ligereza en este tipo de modelos es muy importante, ya que si bien en una linterna que llevamos en la mano unos gramos de más no representan un problema, en algo que va a ir fijo a nuestra cabeza y sujeto a nuestros movimientos un exceso de peso se va a traducir en una inercia que vamos a notar a cada paso.

El diseño de la linterna y la forma de colocarla en las correas para la cabeza está diseñado para poder regular en un momento el ángulo del haz de luz con respecto al suelo. Y es que si colocamos la linterna muy horizontal y usamos los modos más potentes para así poder ver muy lejos, vamos a deslumbrar a todo el que se cruce con nosotros de modo que comenzaremos a escuchar insultos y palabras malsonantes hacia nuestra persona. Si estamos solos en medio del bosque no hay problema, pero si no es así mejor usar un modo con menos lumens y apuntar el haz ligeramente hacia el suelo con un simple gesto de rotación con nuestra mano.

El primer día que estuve haciendo pruebas con esta linterna me acerqué a una arboleda al anochecer cuando justo se estaba levantando algo de niebla, lo que me vino muy bien para comprobar algo: si en esas condiciones la fuente de luz está a la altura de tus ojos se refleja en las minúsculas gotas suspendidas en el aire y sólo ves un halo blanco. Es lo mismo que cuando vamos conduciendo y ponemos las largas: que ves menos que si vas con las luces de cruce y por esto los faros antiniebla van lo más pegados posible al suelo.

En estos casos es cuando el clip que incluye la HR70 tiene todo el sentido, porque lo que debemos hacer en estos casos es alejar la fuente de luz de nuestros ojos; así que una buena solución es colgar la linterna de nuestra cintura y así podremos ver mucho mejor. En serio, si vais con un frontal y os ocurre algo de esto probad lo que os digo y enseguida notaréis la diferencia.

Si la queremos usar en la mano, su forma en L nos obligará a girarla 90 grados hacia arriba lo que resulta algo más incómodo que con una linerna “clásica”, pero aun así no es una cosa grave y es perfectamente usable. Además, la base magnética que tiene permite colocarla en ciertos elementos metálicos como el capó de un coche, un poste o el interior de un cuadro eléctrico si necesitamos que alumbre de manera fija. Es un imán de neodimio de tamaño generoso, por lo que en superficies de hierro o acero se pega con mucha fuerza y a mí me da la suficiente confianza como para probar cosas como las de la imagen que tenéis a continuación.

Conclusión

El mundo de las linternas frontales no lo había explorado todavía, y he de reconocer que me ha parecido muy útil cuando te da por hacer deporte en zonas sin iluminar o si necesitas una buena fuente de luz a la hora de trabajar que te ilumine justo donde estás mirando y además te permita tener las manos libres.

Uno de los mayores rivales de la linterna que hoy hemos visto está dentro de la propia marca, y no es otra que la ya mencionada LD70 con sus picos de 4000 lumens y su gran autonomía en los modos más bajos. Aun así, se trata de un modelo con un enfoque diferente y si necesitamos una linterna frontal la LD70 no es una alternativa viable, ya que no hay una forma fácil de llevarla fija porque no se puede acoplar a un sistema de correas ni incluye ningún tipo de pinza para sostenerla en el tirante de una mochila o en la ropa.

Por tanto, si sois aficionados al deporte en plena naturaleza, ahora que las tardes son cada vez más cortas la HR70 puede ser un buen complemento para encontrar el camino de vuelta a casa cuando se va el sol y de repente nos vemos envueltos de la más completa oscuidad.

Lo bueno

  • Versatilidad
  • Potencia lumínica
  • Sistema de correas simple y efectivo

Lo malo

  • Cable propietario
  • Algo incómoda de sostener si la usamos como linterna de mano

Más información

Review: Imalent LD70

En el último año de colegio mi profesor de matemáticas usaba un portatizas porque decía que sufría alergia al yeso, de modo que siempre le recuerdo llegando a clase y sacando aquel cilindro azul de su maletín para ponerse a escribir fórmulas en la pizarra.

No sé si tendrá que ver, pero cuando vi las primeras fotos de la Imalent LD70 no podía dejar de ver aquel portatizas que os digo: el tamaño, la forma, el volumen… Se hubiera quedado en una anécdota simpática si no hubiera visto también las características técnicas de este pequeño cañón de luz, ya que es capaz de lanzar por momentos 4000 lumens (sí, cuatro mil: un cuatro seguido de tres ceros) y al final eso es lo que me animó a hacerme con ella.

El cuerpo

La LD70 tiene un aspecto bastante futurista; especialmente si la adquirimos en uno de los tres colores alternativos al clásico negro como son azul eléctrico, dorado y verde militar, que es la que al final me he comprado. Estuve a punto de comprar la azul, pero he de reconocer que desde el primer momento la verde me hizo tilín y al final decidí seguir mi instinto. Creo que hice bien, porque en la mano es bien bonita y contrasta mucho con el negro de ciertas partes de su cuerpo, el azul del anillo externo de la lente frontal y el amarillo del propio LED.

La linterna es básicamente la fusión entre un octógono redondeado hasta el punto de ser casi un cilindro, está fabricada en aluminio y el color principal está aplicado mediante un anodizado que, como os decía, está disponible en cuatro colores principales. En cualquier caso, el “fondo” siempre es negro y lo que cambia es la capa exterior.

Tiene una longitud de 81 mm, un diámetro de 27 mm y un peso de 87 gramos, lo que la situa en la familia de las linternas EDC pero no de las que, como la Rovyvon Aurora A1 o la Nitecore Tiki pueden ir colgadas en nuestro llavero a todas horas sin que notemos que están ahí. En el caso de la LD70 su emplazamiento natural es una mochila o, como mínimo, un bolsillo amplio como en el caso de, por ejemplo, la Olight S1 Baton.

De hecho, Imalent incluye como complemento a este modelo una correa de muñeca con el nombre de la marca bordado en ella, lo que nos está indicando dos cosas: que la linterna no puede ir en un llavero y que está tan pulida (no tiene ningún tipo de knurling) que se nos puede resbalar de las manos si hace mucho frío y/o somos torpes. Lo bueno es que por obra y gracia de las aristas longitudinales de su cuerpo no rodará si la dejamos apoyada en una superficie inclinada.

Continuando con el repaso a la anatomía de esta linterna, el botón de encendido y apagado (y cambio de modos) está integrado en la parte trasera, pero no se trata del típico botón de las linternas tailcap que hace click-clack al accionarlo; sino que es más bien un botón electrónico de muy poco recorrido pero gran precisión.

Como continuación de la filosofía de diseño de este modelo de linterna el botón es de forma muy simple, de diámetro generoso y completamente plano, y he de decir que desde que tengo esta linterna no he fallado ni una sola vez en el número de clicks, que van entre uno y cuatro en función de lo que queramos hacer; así que parece que los diseñadores han clavado el tacto idóneo que ha de tener un pulsador de este tipo. Eso sí, para prevenir encendidos accidentales es importante bloquear la linterna (cuatro clicks seguidos para bloquear y desbloquear) si no la vamos a utilizar durante un tiempo, porque un sólo click provoca el encendido de la LD70 en el último modo empleado y, como luego veremos, puede llegar a calentarse bastante en los más potentes.

Al estar este botón enrasado con la cara trasera de la LD70 podremos hacer tailstanding sin ningún tipo de problema, cosa que se agradece en una linterna tan potente como esta porque nos va a permitir iluminar una estancia bastante grande de forma muy homogénea al rebotar la luz en el techo. También dispone de una hendidura a cada lado para poder colocar la correa que trae donde más cómodo nos resulte, si bien no podremos acomodar ahí una anilla de llavero.

En cuanto al frontal he de reconocer que me gusta mucho: si os fijáis, consiste en una serie de círculos concéntricos generados por el propio diseño “a capas” de la linterna que rodean un bonito reflector de piel de naranja que ayuda a repartir la luz que emite el generoso LED sobre el que gira todo el diseño de este modelo y una lente lisa frontal perfectamente transparente que sella el conjunto y le da un aire muy elegante.

Cerca del botón de encendido veremos dos contactos metálicos que no son otra cosa que el lugar donde se conecta el cable-cargador magnético que viene con la linterna y que representa uno de los principales problemas que le veo a este modelo de Imalent: si perdemos ese cable tendremos un problema. Cierto es que un puerto microUSB o USB-C hace que la linterna quede más expuesta a daños por humedad si se moja porque puede entrar agua al interior, pero mediante su uso puedo cargar una linterna en casi cualquier lugar porque cables de ese tipo los tengo por todas partes.

Sin embargo, al tener un cable propietario he de cargar con él en todo momento si quiero cargar la linterna en la oficina, en el coche, con un powerbank o en un McDonald’s y si por lo que sea lo pierdo o se rompe (cosa mucho más probable al vernos obligados a llevar el cable de acá para allá todo el día) me tocará comprar uno nuevo, el cual se vende en la web de la marca por unos 7 €.

De hecho, estoy pensando en hacerme con una LD10 que cuesta unos 30 € y así ya tengo dos cables de carga, pues ambas llevan el mismo sistema magnético; aunque también he de decir que el modelo que os digo no me atrae tanto como éste empezando por un motivo muy sencillo: sólo está disponible en color negro.

No lo he comentado todavía, pero a estas alturas de la review creo que ya lo tendréis claro; y es que la batería de la linterna es interna y no reemplazable por el usuario pese a que en realidad es una 18350 de 1100 mAh (dato aportado por la propia marca en sus especificaciones del modelo) cuya carga si la hemos dejado tiritando nos llevará una hora y media. Lo bueno es que si con el tiempo la batería se acaba cortocircuitando internamente o algo así, al menos al ser una linterna con un diseño bonito el pisapapeles en el que se habrá convertido quedará chulo en el escritorio.

Otro detalle molón de la Imalent LD70 es la minúscula pantalla OLED monocromática que lleva incorporada al extremo contrario de los contactos de carga. Mediante su uso podremos saber si la linterna está bloqueada o desbloqueada, el modo en que nos encontramos y, lo más importante, la tensión de la batería en todo momento (si la linterna está apagada y desbloqueada este dato podemos consultarlo con un triple click). Del mismo modo, mientras la estamos cargando muestra el símbolo de una pila con cinco segmentos que se van rellenando. Como os digo, la pantalla es pequeña y muy discreta, pero tiene bastante utilidad.

En términos globales la linterna no tiene un tamaño excesivo y no va a suponer una molestia en el bolsillo de una chaqueta ni llevándola en la mano durante mucho tiempo. Por cierto, en cuanto a resistencia a los elementos y a los golpes, el fabricante certifica que la LD70 es IPx8 y que podría soportar caídas desde 1,5 metros.

Hablemos ahora de los modos de la linterna, pues hay bastante que contar. Y es que a diferencia de la mayoría de modelos, esta se enciende con un sólo click y para cambiar entre los cuatro modos estándar (al más potente se accede de otra manera como enseguida os contaré) hay que mantener pulsado el botón.

Para apagarla en todos los casos se hace mediante un click simple y al volver a encenderla esta lo hará en el último que la hayamos usado (a excepción de los modos Turbo y Estroboscópico).

  • Bajo: 20 lumens (15 horas)
  • Medio-Bajo: 200 lumens (3,5 horas)
  • Medio: 900 lumens (45 minutos)
  • Alto: 2000 lumens (1,5 minutos) –> 900 lumens (39 minutos)
  • *Turbo: 4000 lumens (1 minuto) –> 900 lumens (38 minutos)

Como os decía antes, el modo Turbo no está comprendido en el ciclo de modos normales, y es que la forma de acceder a él es con una doble pulsación en el botón de la linterna. Posteriormente, otra doble pulsación pasará al modo Estroboscópico, que no es más que el modo de máxima potencia pero encendiendo y apagando la linterna a una frecuencia de aproximadamente 10 Hz en lugar de mantenerla constantemente encendida. Ideal para epilépticos, vaya.

Como en muchos modelos que cuentan con modos muy potentes, estos no son utilizables continuamente; sino que cuando los activamos se inicia un contador interno que cambia a un modo inferior cuando ha pasado un tiempo estipulado. Del mismo modo, si la electrónica de la linterna detecta que está alcanzando una temperatura interna “peligrosa” bajará la potencia lumínica y no nos dejará volver a los modos superiores hasta que se enfríe algunos grados.

La luz

La luz que emite este modelo de Imalent es bastante blanca, especialmente en los modos más luminosos. También noto que es una linterna más enfocada a iluminar una zona amplia con su amplio haz que a lanzar un “tubo” de luz que puede llegar muy lejos pero que fuera de su perímetro mantendrá todo a oscuras.

El LED encargado de esto es un Cree XHP70.2 bastante novedoso y que representa un paso adelante en el mundo de las linternas, ya que es capaz de sacar mucha más luz que sus antecesores y, por tanto, lograr prestaciones de linternas grandes en un formato de bolsillo.

Para que os hagáis una idea de lo que podemos esperar de este modelo, una noche me acerqué a una arboleda cercana a mi casa para probar los modos más potentes y me fijé en que al apuntar a lo lejos no era capaz de distinguir cosas que estaban muy distantes; pero a cambio podía ver a mi alrededor con mucha claridad gracias a que el haz se abre bastante al salir de la linterna y no tenemos esa sensación de ceguera periférica que ocurre con otros modelos más orientados a alcanzar grandes distancias.

Sobre estas líneas tenéis una de las pruebas que hice. En la primera imagen tenéis lo que se veía cuando estaba allí con la linterna apagada (era ya casi totalmente de noche) y en la segunda lo que podemos llegar a vislumbrar con la linterna funcionando en modo Turbo.

Me gustaría que os fijárais en cómo la luz se reparte también hacia los lados haciendo que no sólo el camino central esté iluminado, sino también los senderos laterales que discurren entre los árboles. Seguramente en un día claro llegaríamos a ver incluso a más distancia, pero en esos momentos se estaba empezando a formar algo de niebla y eso se nota en el aspecto blanquecino de la imagen. Aun así, estimo que en esas condiciones de niebla ligera podría distinguir a alguien que viniera andando a aproximadamente 100 metros de distancia.

Como os decía, ese es el modo de 4000 lumens de la linterna, que está pensado para ser empleado durante unos instantes para ver en la lejanía con algo de detalle y luego pasar a un modo más normal. Por ejemplo, para caminar tranquilamente tenemos el modo de 200 lumens con el que veremos nuestro entorno perfectamente incluso en completa oscuridad y con el que tendremos una duración de batería más que decente; aunque si queremos más chicha podemos pasar al modo de 900 lumens que emite un porrón de luz y que podremos mantener encendido continuamente durante tres cuartos de hora.

Aprovecharé para comentar que el modo de 20 lumens se queda un poco en tierra de nadie: son demasiados para andar por la casa a oscuras (ya sabéis que para eso considero ideal un modo Moonlight de aproximadamente 1 lumen) pero pocos para caminar por el campo; aunque lo bueno que tiene es que no muestra rastro de PWM. Lo veo bien para buscar algo a oscuras en el garaje o para leer en oscuridad sin quedarnos cegatos por el reflejo de una luz potente en el papel; pero como os digo creo que como modo más bajo es demasiado intenso.

ACTUALIZACIÓN: Aprovechando una noche clara y sin ápice de niable, volví al mismo sitio para repetir la fotografía que tenéis unos párrafos más arriba, así que os la dejo a continuación.

Las sensaciones

He de reconocer que aunque de primeras no me convencía mucho el hecho de que la LD70 no tuviera ningún tipo de textura rugosa en su superficie, he de reconocer que el agarre es bastante seguro gracias a las hendiduras que posee. Si además de eso hacemos uso de la correa para la muñeca que incluye, podremos utilizar este modelo sin miedo a que se nos vaya al suelo.

Más allá de esto, lo que más me gusta de este modelo de Imalent (aparte del mogollón de luz que suponen esas ráfagas de 4000 lumens) es su pantalla OLED con la que podemos ver en todo momento qué tensión tiene la batería. De hecho me parece una buena cosa observar cómo en los modos más bajos la tensión de la batería se mantiene más o menos constante pero cuando vamos a los dos más altos el voltaje cae de golpe varias décimas de voltio que luego se recuperan en buena medida al apagar, señal de que la gran cantidad de corriente que estamos extrayendo de la batería en esos momentos la acerca a su límite de rendimiento.

También me gusta mucho su tacto en la mano: aunque el diseño es diferente al resto de linternas habituales, al sostenerla se nota que es sólida y está muy bien ensamblada. La prueba de agitarla por si se nota algún componente suelto en su interior la pasa sin problemas y por mucha fuerza con la que la aprieto no consigo percibir movimiento o crujidos entre las piezas, y eso que por su forma constructiva (tipo “rollito de primavera”) uno tiende a pensar que va a crujir o a flexar ligeramente.

Haciendo uso de sus modos más potentes, enseguida apreciaremos que la LD70 se calienta considerablemente. En los modos de 20 y 200 lumens es imperceptible y en el de 900 lumens notaremos que el cuerpo se templa pasados unos minutos; pero en los de 2000 y especialmente 4000 lumens si sostenemos la linterna aproximadamente un minuto con la mano desnuda comenzaremos a sentirnos incluso incómodos por la temperatura que alcanza la superficie metálica de la linterna.

Sé de gente que siente decepcionada con esta linterna porque los modos más potentes sólo se puedan mantener durante breves lapsos de tiempo, ya sea por la temperatura (si alcanza cierto nivel no nos dejará volver a los modos más potentes hasta que se enfríe) o porque la duración de la batería se resiente; pero es que estamos hablando de 4000 lumens en un aparato que es incluso algo más pequeño que la típica barra de pegamento Pritt.

Y claro, es que al cabo de un minuto de uso del modo más potente he llegado a medir en su superficie temperaturas que superaban los 56 grados y la batería se ha descargado casi un 20% durante ese tiempo; lo cual es perfectamente normal porque hasta que no la ves funcionar “en directo” no te haces una idea de la cantidad de luz que es capaz de emitir esta pequeña linterna.

Pero es que, insisto, esos 4000 lumens son para usar en un momento determinado y luego volver a los modos de 200 o 900 lumens, que proveen capacidad lumínica más que suficiente para los usos que podemos darle a una linterna como esta. Si os compráis un modelo de este tamaño pretendiendo iluminar constantemente a ese nivel tenéis dos opciones: esperar unos cuantos años a que la tecnología LED avance considerablente o haceros con una linterna capaz de dar picos de 20000 lumens en la que 4000 lumens será uno de los modos intermedios que podrá mantener sin problemas durante bastante tiempo; pero tened claro que ni va a abultar lo que esta ni va a costar 60 €.

Conclusión

No creo que haya ahora mismo en el mercado ningún modelo que supere a éste en relación “peso, volumen o precio / lumens máximos”. Desde luego entre las que he probado hasta el momento podría tener como rivales a la ya mencionada Olight Baton S1 o a la Nitecore TIP2; pero ambos modelos no tienen nada que hacer en cuanto a luminosidad máxima y tampoco disponen de pantalla multifunción. La que sí posee este elemento (pero todavía no ha pasado por mis manos) es la Nitecore TUP, que comparte filosofías de uso y diseño con la LD70 pero su modo turbo se queda en “sólo” 1000 lumens.

Para ponerse a la altura en capacidad de iluminación tendríamos que irnos a una Thrunite TC20 o a una Fenix E35 V3.0 aunque ambos modelos tienen un diseño más clásico y además tampoco disponen de pantalla OLED; y es que la LD70 ahora mismo es un producto único en su segmento por diseño, tamaño y prestaciones y además no me parece que tenga un precio muy disparatado, de modo que me parece un modelo muy recomendable.

Lo bueno

  • Intensidad lumínica brutal en una linterna de este tamaño (aunque sólo durante breves lapsos de tiempo)
  • Calidad de construcción robusta y precisa
  • Diseño moderno y original
  • Pantalla OLED de gran utilidad

Lo malo

  • Cargador no estándar
  • Batería no reemplazable
  • No posee modo Moonlight

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