Algunas cosas nunca cambian

Buscando entre mi colección de fotografías me di cuenta (una vez más) de que algunas cosas nunca cambian; especialmente las personas. Aquí tenéis una prueba de ello:

Julio de 1985

Julio de 1985

Julio de 2012 (27 años después)

Julio de 2012

Hay 27 años de diferencia entre estas dos fotografías (¡casi nada!) pero todavía recuerdo perfectamente el momento en el que mi madre me hizo la primera de ellas e incluso la cámara que utilizó: una Olympus Trip 35.

La segunda me la hizo mi novia el pasado verano con una Nikon D40 y un objetivo de 35mm; y lo más curioso es que sin haberlo buscado (en el momento del disparo no tenía en mente la instantánea de 1985) las dos imágenes resultan muy similares.

Me ha ocurrido siempre que me he encontrado con gente de mi colegio y amigos de la infancia a los que les tenía completamente perdida la pista: las vidas y las circunstancias de las personas van cambiando conforme pasan los años; pero a nada que nos fijemos nos daremos cuenta de que la esencia que hace que cada uno seamos como somos permanece intacta.

Hoy, viendo estas dos imágenes juntas, he experimentado de nuevo esa misma sensación.

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Sorpresas te da la vida: ¡He sido inmortalizado en fieltro!

Hace unas semanas me senté a responder las dudas que había pendientes en los comentarios del blog y al día siguiente recibí un e-mail de Mónica; la remitente de una de esas dudas. En su correo me decía que tanto la respuesta a su duda en particular (que versaba sobre objetivos macro y distancias focales) como los artículos fotográficos del blog le habían sido de gran utilidad y que le gustaría tener un pequeño detalle conmigo como a modo de agradecimiento.

Mónica es una de esas personas que combinan habilidad y arte (algo que a alguien como yo, negado para el dibujo y un auténtico manazas a la hora de afrontar cualquier trabajo manual, le resulta sorprendente) y dedica sus ratos libres a hacer caricaturas de personas y animales en fieltro para exponerlos en su web Pelusillas y trastadas. Lo que me comentó es que le gustaría regalarme un broche personalizado que pudiera poner en la mochila donde suelo llevar la cámara para así darle un toque diferente.

La verdad es que me pareció una curiosa iniciativa y me gustó la idea; de modo que le pasé a Mónica un par de fotos en las que se me viera más o menos bien y ella se puso manos a la obra; dando lugar a la pelusilla (así llama ella a este tipo de creaciones) que tenéis a continuación:

Luipermom en fieltro (I)

Cuando tuve el broche en mis manos por primera vez no pude evitar exclamar un sonoro “¡Qué grande!” y soltar una carcajada al comprobar que el muñequito sí que tenía un cierto parecido a mí así como unos cuantos detalles muy trabajados; de modo que lo puse en un lateral de mi mochila fotográfica que ahora tiene un detalle que la hace más personal y desenfadada.

Luipermom en fieltro (II)

Más allá del cuidado y el esmero puesto en la pelusilla que os muestro, lo que más me ha llamado la atención es que alguien haya tenido un detalle conmigo por el simple hecho de haberle echado una mano. Algo que en cierto modo me recuerda a aquella familia que me quería invitar a comer por haberles hecho una foto de grupo en el pueblo de Torre la sal; y es que este tipo de experiencias le dan un poco de color a la vida, ¿no creéis?.

Por supuesto, además del agradecimiento público a Mónica plasmado en esta entrada me gustaría pediros que, si os ha llamado la atención, os paséis por su web y echéis un vistazo a sus creaciones, ya que seguro que os sorprenden tanto como a mí y lo mismo hasta os animáis a que os hagan una propia. También le podéis echar un vistazo a su blog, donde los animales y las manualidades son protagonistas de la mayoría de las entradas y el optimismo campa a sus anchas entre párrafos y fotografías.

Aquellos maravillosos años de la infancia: 1981

Hace un par de semanas estuve durante toda una tarde viendo en casa fotografías de mi infancia. Imágenes que tenía completamente olvidadas y que aparecieron por pura casualidad en un mueble antiguo que llevaba mucho tiempo sin abrir.

Una vez superada la sorpresa inicial provocada por el inesperado hallazgo, encendí el escaner y me puse a digitalizarlas con la intención de poder acceder a ellas con facilidad en el futuro; pero al mismo tiempo también pensé que estaría bien colocar algunas de ellas en el blog para así hablar una vez más sobre el paso del tiempo que, como ya sabéis, es un tema que siempre me ha llamado poderosamente la atención.

Mayo de 1981

Las imágenes que ilustran esta entrada están hechas durante 1981 en El Puerto de Santa María; lugar donde mis padres se fueron a vivir por motivos de trabajo poco antes de que yo cumpliera un año y en el que estuvimos hasta Marzo de 1982.

En concreto, la imagen que hay sobre estas líneas la hizo mi madre en el mes de Mayo de 1981, y los que aparecen al fondo son mi padre y mis abuelos. Como podéis ver, incluso a aquellas edades ya era ver una cámara de fotos y poner cara de pillo, así que tal vez algo de pasión por la fotografía se empezaba ya a vislumbrar en mí.

Agosto de 1981

La segunda imagen fue captada también por mi madre en el mes de Agosto de aquel mismo año; algo que se percibe en la vestimenta veraniega tanto de mi padre (con unas pintas de lo más ochenteras, por cierto) como en la mía propia. Por cierto, si os fijáis en la fotografía, por aquellas épocas mi pelo era completamente rubio con tirabuzones y además tenía los ojos azules; aunque en la fotografía esto último no se aprecia.

Meses después los rizos continuaban (de hecho hoy en día reaparecen si me paso una temporada larga sin pasar por la peluquería) pero de golpe y porrazo me convertí en un chico moreno con los ojos verdes; que es la configuración con la que me quedé definitivamente.

El transcurrir del tiempo y los efectos que esto tiene sobre los lugares y las personas es algo que siempre ha estado muy presente en mi vida y que se refleja en todo lo que hago. Y precisamente por eso iré mostrándoos en el futuro algunas imágenes más de épocas que parecen hoy muy lejanas pero que en realidad quedan más cerca de lo que parece. Al menos a mí todo este tiempo se me ha pasado en un suspiro.

¡Nos leemos!  😉

¡Mañana Lunes saldré entrevistado en Diario de Alcalá!

Pues sí, señores y señoras; me alegra enormemente poder contaros hoy una curiosa historia que ha sucedido este mismo fin de semana y sobre la que hasta ahora no he querido decir públicamente ni una palabra buscando potenciar el “factor sorpresa”: Por primera vez en mi vida me han hecho una extensa entrevista para un periódico que mucha gente de Alcalá leerá en apenas unas horas. Toda una experiencia que me hace darme más cuenta que nunca de que este blog no hace más que darme alegrías y satisfacciones personales.

Todo comenzó cuando el pasado viernes recibí un e-mail de la redacción de Diario de Alcalá comentando que siguen regularmente este blog y que les gustaría entrevistarme para hablar de él así como de mi afición por la fotografía (algo que me sorprendió muy gratamente).

Dicho y hecho: el Sábado por la mañana me encontré en la Plaza de Cervantes con una redactora y una fotógrafa con las que estuve charlando durante más de una hora y posando en diversos lugares pintorescos del centro de la ciudad para ilustrar el futuro artículo. Fue un rato muy agradable y en todo momento hubo muy buena conexión entre nosotros; algo que seguro se reflejará en el tono de la entrevista.

Pues bien, dicha entrevista aparecerá mañana Lunes 20 de Julio en el conocido diario local; así que si sois de Alcalá y os apetece leerla podéis acercaros a vuestro quiosco habitual y haceros con un ejemplar (yo lo haré según abran, por supuesto  😛 ). No os podéis ni imaginar la ilusión que me ha hecho todo esto, pues el hecho de que gente dedicada profesionalmente al periodismo diga que disfruta con mis textos y mis fotografías es algo que me hace sentir muy orgulloso de este pequeño rincón de Internet.

Autoretrato

De cualquier modo, cuando tenga el periódico en la mano ya os comentaré alguna cosilla más  😉

¡Besos y abrazos!

Así da gusto cumplir 29

“El 10 de Enero de 1980 nacía un niño en Madrid durante una gran nevada que, 29 años después, escribiría en su propio blog unas líneas para agradecer todo el cariño recibido en las primeras horas del día de su cumpleaños. Sus padres le llamaron Luis, pero a mucha gente le sonaba más el nick de luipermom“.

080320 124

No tenía previsto comentar nada sobre este tema, pero es que nada más dar las 12 de la noche empezaron a llegar SMSs a mi teléfono, e-mails y alguna que otra llamada que tuve que contestar en voz baja porque por aquí todo el mundo estaba ya durmiendo; de modo que no me queda más remedio que reconocer públicamente que me siento absolutamente abrumado por todos esos gestos que he recibido. De verdad, me gustaría daros las gracias a todos porque desde hace mucho tiempo tengo la teoría de que a la hora de conformar nuestra propia personalidad vamos tomando los mejores elementos de cada persona que nos vamos encontrando por la vida; de tal modo que en realidad hay algo de todos vosotros dentro de mí.

Hoy podía haber escrito algo sobre el caos en las carreteras de la comunidad de Madrid cuando hace mal tiempo, lo bien que se comportó ayer mi ya veterana Sony DSC P200 bajo la nieve o la capacidad reproductiva de la langosta africana; pero en vez de eso me gustaría simplemente coger mucho aire y decir bien alto…

¡¡MUCHAS GRACIAS!!

Ya podéis ver el vídeo de mi mini-entrevista en el telediario

Escribo esta breve entrada para comentaros que en la web de RTVE ya han colgado el vídeo de la mini-entrevista que emitieron hoy en el telediario de las tres de la tarde en el que salgo contando brevemente lo de mis pitidos en los oídos tras asistir a algún concierto.

ENLACE AL VÍDEO

¡Un saludo!