Envejecimiento de una linterna EDC. Aluminio vs titanio

Hay dos modelos de linterna que me han acompañado durante meses y ahora que la Nitecore Tiki ha tomado el relevo como compañera de fatigas por méritos propios resulta que la Olight i3E EOS y la Wuben G338 se han encontrado en el mismo cajón, dándome la idea para este artículo en el que vamos a ver qué tal les ha sentado el paso del tiempo a estos dos modelos a través de una serie de fotografías macro.

Por poneros en antecedentes, ambas linternas han ido colgadas de mi llavero durante varios meses cada una (primero la i3E y luego la Wuben) y, por tanto, dando vueltas en mi bolsillo rozando con todo tipo de superficies metálicas afiladas a cada paso que daba. Una mala vida que, por ejemplo, la Nitecore Tube no sufrió, ya que aunque también me acompañó durante una temporada esta fue bastante breve porque enseguida llegó la mini-linterna de titanio que aparece en esta entrada, de modo que su estado físico es bastante bueno y por eso no la he incluido aquí.

Aunque en la fotografía anterior ya se intuye por las tonalidades de los metales, comentar que la Olight está hecha en su totalidad de aluminio 6061 anodizado negro, mientras que la Wuben está integramente fabricada en titanio; material del que soy muy fan y con el que está realizada la que para mi gusto es la linterna más bonita de todas las que tengo en mi colección: la Thrunite Ti Hi. Pues bien, la cosa es que al poner una linterna al lado de la otra se puede distinguir al instante la mella que el paso del tiempo ha hecho en ambos acabados.

Como os podréis imaginar, el aluminio ha llevado peor el día a día que el titanio. Es lógico porque es más blando y los roces se van marcando poco a poco en su cuerpo hasta el punto de desgastar el anodizado en los puntos de mayor contacto dejando a la vista el metal base; algo que se aprecia a simple vista. Sin embargo, el titanio tan sólo ha sufrido microarañazos en su superficie que podremos apreciar mirando muy de cerca.

No sé si lo he comentado alguna vez por aquí, pero el anodizado es un proceso electrolítico mediante el cual a través de corrientes eléctricas y un baño en sustancias químicas, sobre el aluminio desnudo se deposita una capa protectora de alúmina que además puede ser de diversos colores que le protege frente a roces y arañazos. Lo que ocurre es que al final esta capa, aunque resistente, también se va arañando y desgastando tal y como le ha ocurrido a la Olight.

El titanio, sin embargo, tiene una mayor dureza específica que el aluminio y por ello suele ser más resistente a los roces, manteniendo su aspecto mejor con el paso del tiempo. Y eso que la Wuben tiene un acabado liso que hace que cualquier marca se aprecie más, porque si tuviera un acabado moleteado como el de la Thrunite que os decía antes prácticamente jamás envejecería.

Centrándonos un poco más en la Olight i3E, podemos ver que el mayor desgaste se ha producido en las zonas más expuestas al roce con las llaves y monedas que suelo llevar en los bolsillos. La propia anilla que lo unía al llavero también ha provocado bastante desgaste en su zona de contacto y, en general, las únicas partes apenas afectadas son aquellas que se encuentran en oquedades estrechas y ranuras donde el resto de elementos no llegaban a tocar (como las líneas longitudinales que recorren su cuerpo).

De cualquier modo, que una linterna se desgaste como lo ha hecho la Olight i3E EOS no es algo ni mucho menos malo. Obviamente si la tenemos en una estantería y lo único que hacemos con ella es quitarle el polvo de vez en cuando siempre estará como el primer día; pero cuando ves una linterna en este estado significa que ha sido tu fiel compañera de andaduras durante mucho tiempo y que ha envejecido a tu lado. A mí las dos linternas que os he enseñado hoy me han venido muy bien en infinidad de ocasiones y me han sacado de varios apuros; especialmente en el trabajo; de modo que doy por bien empleado el desgaste que esto les ha ocasionado.

La Wuben ha llevado la misma mala vida durante más o menos el mismo tiempo, pero ella se mantiene joven gracias a su material; por lo que queda claro que si queréis que vuestra linterna EDC esté prácticamente impoluta con el paso del tiempo pese al mal trato que se pueda llevar, el titanio es vuestra elección.

En mi caso, más allá del material de fabricación lo que pesa en mi decisión de adoptar una linterna como EDC es el tamaño, el peso y la usabilidad; y por eso de la Olight (19 gramos + pila AAA, 1 modo de 90 lumens) pasé a la Wuben (21 gramos, batería recargable 10180, 2 modos de 3 y 130 lumens) y hace unos días a la Tiki, que es casi tan pequeña como la Wuben pero con una funcionalidad mucho mayor con sólo 12 gramos de peso. Ahora falta ver qué tal lleva esta última el paso del tiempo, porque hay modelos en los que éste causa auténticos estragos como hoy habéis podido comprobar.

¡Nos leemos!

Nunca publiquéis en Internet una foto de vuestras llaves

No sé si es que yo soy demasiado precavido o que hay gente que tiene mucha confianza en la bondad del ser humano; pero el caso es que a mí jamás se me ocurría colgar una foto de mis llaves en Internet.

Lo que define a una llave son dos cosas: el modelo y su dentado. Si dos llaves son de modelos diferentes sencillamente una no encajará en la cerradura de la otra; pero si las dos pertenecen al mismo modelo lo único que las diferenciará es el relieve de las mismas, que teóricamente es único para cada cerradura debido a su principio de funcionamiento que podréis ver con claridad en la siguiente animación:

Pues bien, debido a la elevada resolución de las cámaras actuales y que gracias a la “globalidad” de Internet es posible que alguien pueda saber dónde vivimos, la acción de colocar a la vista de cualquiera una imagen de las llaves de nuestra casa es poco menos que una temeridad. Me explico:

Una simple búsqueda en Flickr de las palabras “key” o “llave” devuelve cientos de resultados entre los que hay unas cuantas imágenes en las que se distingue la forma de alguna llave con una claridad asombrosa. Y claro, ya os estaréis imaginando que si una persona conoce vuestra dirección postal, tiene en su poder una de esas fotografías y sabe manejar una copiadora de llaves no le resultará excesivamente complicado clonar ese pequeño trozo de metal que da acceso a vuestra vivienda.

Llaves

Fotografía publicada por el usuario kenwood en Flickr

Poco importa que la llave se vea desde un lateral o desde cualquier otro punto de vista porque mientras se distingan sus dientes, con un algoritmo de corrección de perspectiva (como el que incorpora cualquier programa de retoque fotográfico) el proceso de recomponer un perfil a partir de una vista oblicua es algo completamente trivial tal y como podéis apreciar en el siguiente ejemplo que os he preparado en apenas unos segundos:

Refresco

Por supuesto, no pretendo alarmaros con esto y, de hecho, si me conocéis un poco sabréis que siempre intento dar a conocer este tipo de cosas porque creo que lo mejor para ir tranquilo por la vida es estar informado. Sin embargo, si tenéis colgada por ahí alguna imagen en la que se distingan con claridad vuestras llaves (tal vez para mostrar un llavero que os hayan regalado) yo particularmente os recomiendo que la retiréis o que al menos añadáis un rectángulo opaco sobre el filo de la llave para evitar posibles disgustos porque, como dice un conocido refrán, más vale prevenir que curar.