Excursión fotográfica a Torija (Guadalajara)

Hoy me gustaría mostraros la última parada en mi viaje de tres etapas por tierras alcarreñas. Tras visitar el pequeño pueblo de Fuentes de la Alcarria y la pintoresca Brihuega, Torija (localización en Google Maps) me pillaba de paso para volver a Alcalá porque, de hecho, la autopista que me conduciría a casa se toma a los pies de esta localidad.

Torija

Torija es un municipio de unos 1200 habitantes con dos elementos muy característicos: su imponente castillo (que tenéis en la fotografía que hay sobre estas líneas) y una amplia plaza a los pies del mismo en la que siempre hay niños jugando en cuanto se asoma un rayo de sol en el cielo.

La visita a esta localidad fue la más breve de todas, durando unos tres cuartos de hora debido a que ya he estado un par de veces por allí y más o menos sabía por dónde moverme. Además de los dos lugares antes mencionados, mi cámara también dio cuenta de la bonita iglesia que hay a escasos metros del castillo, de alguna calle con un encanto especial así cómo de otros rincones que llamaron mi atención y a los que no me quedó más remedio que inmortalizar en forma de fotografías.

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Torija

Como os adelantaba en la entrada anterior, esta visita a Torija cierra mi particular “viaje a la Alcarria”. Una diminuta aventura que quise llevar cabo desde que leí hace ya unos años la conocida novela de Camilo José Cela y me di cuenta de que, en el fondo, yo también deseaba ser el viajero y adentrarme en soledad en unas tierras cercanas a la gran ciudad de Madrid pero muy alejadas de la capital en cuanto a su forma de entender la vida. Quise mezclarme con sus gentes, pasear por sus calles y poder plasmar todo ello en forma de fotografías que perduren al paso del tiempo; y eso es algo que, como habéis podido comprobar a lo largo de estas tres entradas, me siento feliz de haber hecho.

Si todo va bien, dentro de unos meses podría dedicar muchos fines de semana a explorar otros lugares, otros pueblos y otras sendas para compartir con vosotros rincones de España no tan conocidos como puedan ser Barcelona, Sevilla o los picos de Europa pero que seguro también estarán plagados de detalles que no pienso dejar pasar por alto. Sin embargo, eso de momento es un proyecto de futuro que llegará cuando tenga que llegar.

¡Muchas gracias por acompañarme en el camino!  😉

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Excursión fotográfica a Brihuega (Guadalajara)

En principio tenía intención de regresar a Alcalá después de visitar el pueblo de Fuentes de la Alcarria; pero al hacer una mañana relativamente fresca y no haber dado siquiera las diez en el reloj cuando volvía al coche, me animé a improvisar un poco y pasarme por una localidad cercana que tenía ganas de ver algún día con mis propios ojos: Brihuega (localización en Google Maps).

Brihuega

De Brihuega me gustó su especial emplazamiento en una depresión del terreno (todo lo contrario a Fuentes de la Alcarria), sus muchas tiendas de aspecto clásico que ya apenas se ven por las ciudades, las calles del barrio antiguo y, sobre todo, la espectacular vista que se divisa desde el llamado Balcón del Tajuña.  Comparado con el lugar en el que había estado apenas un rato antes, Brihuega parecía una capital de provincia; pero en realidad no deja de ser una pequeña localidad de tan sólo 2200 habitantes con el sosiego, la cercanía con la gente y ese ambiente tan especial que uno sólo encuentra en lugares como éste.

Por cierto, si pasáis por Brihuega os recomiendo que compréis miel artesanal en alguna de las tiendas que os encontraréis por sus calles, ya que un bote de kilo cuesta entre cinco y seis euros y no tiene nada que ver con las mieles que podéis comprar en el supermercado de vuestro barrio. El color, la textura y especialmente el sabor están a años de luz de cualquier marca comercial por mucho renombre que tenga; os lo aseguro.

Y bueno, ya sin más preámbulos os dejo con una tanda de imágenes que pretenden mostrar detalles y rincones de esta localidad que captaron mi atención mientras deambulaba como un completo desconocido con mi mochila a la espalda y la cámara en la mano.

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Brihuega

Tras algo más de una hora recorriendo las calles de Brihuega cogí de nuevo mi coche; pero antes de regresar a Alcalá todavía haría una parada más que dará lugar a una tercera entrada con la que cerraré este pequeño viaje a la Alcarria que os estoy contando en imágenes.