La estupidez humana no tiene límites (y el dolor tampoco)

Cójase un capítulo de Jackass, un chalet, una mesa de camping y dos indivíduos un poco pasados de rosca para conseguir una prueba de que la estupidez humana no tiene límites. Cuidado, que duele sólo de verlo…

Atención al comentario inteligente del cámara: “¿Are you OK?”

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