Invirtiendo un 28 mm para hacer macro

En aquel artículo donde hablábamos del uso de tubos de extensión y anillos inversores para realizar fotografías macro con nuestras réflex sin dejarnos la nómina en el intento empleamos un Nikon AF 50mm f/1.8D para el “experimento”; y recuerdo que os comenté que si bien un objetivo de dicha distancia focal conseguía un ratio de ampliación más o menos aceptable, el uso de un angular daría más rendimiento en ese sentido.

Marexar 28mm f/2.8 (para hacer macro mediante inversión)

Pues bien, cuando el otro día estuve dando vueltas por Madrid pasé por delante de un Cash Converters (concretamente el de la calle Corazón de María) y me fijé en que había material fotográfico más o menos antiguo en el escaparate; de modo que me animé a entrar en la tienda llevándome una buena sorpresa al comprobar que tenían un 28mm f/2.8 con montura M42 y diámetro de filtro de 52mm de la marca Marexar por tan sólo 8 euros; por lo que enseguida pensé en hacerme con él para fotografía macro (a la hora de invertirlo es indiferente la montura que lleve).

Una vez comprobado que las laminillas del diafragma funcionaban correctamente y que las lentes no tenían marcas de golpes ni rayones pasé por caja y la óptica se vino conmigo para casa, donde enseguida comencé a hacer algunas pruebas con él así como las fotos que ilustran este artículo.

Marexar 28mm f/2.8 (para hacer macro mediante inversión)

Marexar 28mm f/2.8 (para hacer macro mediante inversión)

Marexar 28mm f/2.8 (para hacer macro mediante inversión)

Como podéis ver en la fotografía anterior, la montura M42 va a rosca (habría que dar algo más de dos vueltas completas para fijar el objetivo) y no posee ningún tipo de comunicación electrónica con la cámara. El único automatismo es esa pequeña leva con la que la cámara modificaría la apertura del diafragma pero que en nuestro caso va a ser completamente inútil, ya que dicho parámetro lo elegiremos nosotros mismos mediante el anillo de aperturas presente en el barrilete del objetivo.

A grandes rasgos os puedo decir que el ratio de ampliación conseguido es ligeramente superior al que me daba el conjunto de 50mm + tubos de extensión; si bien la profundidad de campo resultante con este 28mm es tan sumamente reducida que incluso disparando a f/5.6 hay que tener mucho cuidado con los movimientos de la cámara; pues nos iremos fuera de foco a nada que nos movamos hacia delante o hacia atrás. Para que comprobéis el rendimiento de este 28mm invertido os coloco a continuación una prueba hecha a pulso (de ahí que el enfoque no sea tan perfecto como hubiera deseado, pero ya sabéis que le tengo alergia a los trípodes) realizada con una moneda de dos euros:

Prueba macro Marexar 28mm f/2.8 invertido

Obviamente el objetivo no es una maravilla en cuanto a definición porque además de ser de una marca “de tercera o cuarta fila” se nota que tiene ya unos años; pero si disparamos en RAW exponiendo correctamente y sin trepidaciones y luego jugamos un rato en postprocesado con la nitidez, el contraste y diversos parámetros podemos conseguir unos resultados bastante aceptables.

Sobre todo hay que tener en cuenta que un objetivo macro “de verdad” no va a bajar de unos 500 euros; mientras que este ha salido por menos de diez a lo que hay que sumar el precio del anillo inversor, que puede andar más o menos por los seis euros si lo compráis en Dealextreme (versión Nikon AI / versión Canon EOS) o en alguna tienda de eBay. Por cierto, al tener este objetivo el mismo diámetro de filtro que el Nikon AF 50mm f/1.8D, me sirve el anillo inversor que ya poseo, por lo que de ese modo me he ahorrado la compra de uno nuevo.

Marexar 28mm f/2.8 (para hacer macro mediante inversión)

Vista de conjunto del anillo inversor y el objetivo listo para montar en la cámara

Por cierto, como apunte final os recuerdo que disparando con el objetivo invertido perdemos todos los automatismos de la cámara porque lo que hacemos es enroscar el anillo donde iría el filtro del objetivo y de ahí que el sistema para esta técnica sea el de prueba y error (disparar y mirar los resultados en la pantalla de la cámara) porque la cámara no sabe qué es lo que tiene puesto en su bayoneta.

Os puedo decir que para la fotografía de la moneda que tenéis unos párrafos más arriba he empleado una apertura de f/5.6, ISO 200 y un tiempo de exposición de 1/80; pero como en todo lo que tiene que ver con fotografía, hay mil modos de hacer las cosas y todo es cuestión de experimentar por uno mismo.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

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