¡Ha sido un Dell! (ya tengo nuevo netbook)

Después de 21 días mirando netbooks, hoy por fin tengo en mis manos un modelo que se ajusta a lo que buscaba y que he estrenado hace apenas unas horas. Se trata de un Dell Inspirion Mini 10 equipado con un microprocesador Intel Atom N450, 1 GB de memoria RAM, 250 GB de disco duro, Wi-Fi, pantalla de 10″ con 1024 x 600 pixels de resolución,Bluetooth, webcam de 1.3 MPixels, batería de seis celdas y sistema operativo Windows 7 Starter Edition además de los consabidos conectores USB, ethernet, VGA…

Dell Inspiron Mini

Al final he optado por este modelo porque tras haber estado ayer por la tarde recorriendo varios centros comerciales seguía sin haber apenas stock de netbooks equipados con el nuevo micro de Intel y, además, éste viene con un equipamiento de lo más completo: el bluetooth es un añadido no muy habitual y los 250 GB de disco duro representan un plus con respecto a los 160 que suelen venir en la mayoría (aunque ya os dije que eso no era algo determinante). De todos modos, lo que más me gustó fue el tacto y el tamaño del teclado, pues tuve la oportunidad de estar probando el ordenador en la tienda durante un buen rato y sobre todo me fijé en ese aspecto.

Aprovecho para comentar que me ha costado 299 euros en Carrefour y que además me han hecho un cheque regalo de 59 euros (el 20% del precio del equipo) por una promoción que tienen estos días. A modo de curiosidad os diré que en la web de Dell todavía no tienen como opción el bluetooth ni el disco de 250 GB en estos equipos, por lo que el precio está más que bien teniendo en cuenta que el modelo sin BT y con disco de 160 GB sale con los gastos de envío incluidos por el mismo precio que me ha costado éste a mí.

El miniportátil como tal me ha encantado; pero no así el sistema operativo que trae “de serie”. Siendo un netbook salido al mercado hace menos de un mes, esta versión de Windows tarda bastante en arrancar y, en general, el sistema no se movía con la soltura que tienen los ordenadores nuevos cuando se estrenan.

El caso es que como con el ordenador viene un DVD para reinstalar el sistema original en caso de problemas, estuve poco más de una hora echándole un vistazo general y a continuación procedí a eliminar sin ningún tipo de miramiento la partición en la que estaba alojado Windows 7 S.E. para instalar la conocida distribución de Linux Ubuntu 9.10.

Dicho sistema operativo arranca en unos 20 segundos y se mueve con una soltura admirable. Además, he de decir que absolutamente todos los elementos del sistema funcionan sin problemas y que en general se integra de maravilla con el pequeño Dell hasta el punto de que las teclas especiales de función para subir y bajar el volumen o el brillo de la pantalla, comprobar la carga de la batería o activar / desactivar el Wi-Fi ejecutan sus funciones a la perfección contando incluso con un OSD en pantalla.

De momento poco más os puedo contar, ya que hasta el momento no he tenido oportunidad de usarlo demasiado al haberlo comprado ayer a última hora de la tarde. ¡Ya habrá tiempo más adelante de hablar largo y tendido sobre este nuevo compañero de aventuras!

NOTA: enlace a la review del Dell Inspiron Mini 10

Buscando un nuevo netbook

Después de lo que os conté hace unos días sobre la utilidad de los netbooks (también llamados ultraportátiles) he decidido renovar mi veterano Asus EeePC 701 por alguno de los múltiples modelos que están saliendo al mercado durante estos últimos compases del mes de Enero.

Las razones del cambio

Aunque estoy contento con “mi pequeñajo”, al usarlo durante todos los días durante al menos un par de horas (es genial para internetear en el sofá del salón) empiezo a darme cuenta de que hay algunas cosas que han ido evolucionando en modelos posteriores y que actualmente me suponen un pequeño lastre. No obstante el EeePC 701 fue el primer ultraportátil que llegó al mercado de masas, y eso se nota sobre todo en tres aspectos fundamentales:

Navegador de Internet

El primero de ellos es el teclado, que no es lo más cómodo del mundo. No por su pequeño tamaño, pues a todo se acostumbra uno; sino porque hay que presionar las teclas con fuerza para que “se marquen”, de modo que acaba cansando un poco cuando escribo un artículo más o menos extenso para el blog (y lo sé bien porque muchos de los contenidos de este blog han sido redactados íntegramente en el EeePC).

El segundo es la resolución de la pantalla, que con sus 800 x 480 píxels a veces se queda un poco corta a la hora de visualizar ciertas páginas web y hay que andar moviendo la barra de desplazamiento lateral constantemente. Para leer por ejemplo este mismo blog no hay problema, pero si me meto en la sección The Big Picture del diario The Boston Globe, la cosa se convierte en un verdadero infierno (a veces echo de menos una función de zoom adaptativo tan buena y simple como la del navegador del iPod Touch).

Por último, la autonomía anda un poco escasa ahora que el portátil ya va camino de los dos años. Actualmente puedo usar el pequeño EeePC durante algo más de dos horas si no tengo cerca un enchufe; y eso es algo un poco escaso si te llevas el portátil de viaje. Las baterías de los netbooks actuales son capaces de dar entre 6 y 10 horas de funcionamiento normal dependiendo del modelo, lo que está a años luz de lo que actualmente me ofrece mi ultraportátil.

Requisitos a cumplir por el nuevo modelo

Como os digo, haciendo balance y mirando la actual situación de los ultraportátiles que hay en el mercado (con los nuevos micros Intel Atom N450 lanzados hace apenas diez días) he decidido renovar mi netbook por algo más actual, regalándole a mi madre el pequeño EeePC, al que le tiene echado el ojo desde hace unos meses para no tener que turnarse con mi padre por el uso del ordenador de sobremesa del salón.

Siempre que afronto la compra de algo más o menos importante me planteo una serie de puntos básicos a cumplir, y a partir de ahí comienzo a mirar modelos específicos. En concreto, mi lista de requisitos para el nuevo ultraportátil es la siguiente:

  • Procesador Intel N450 (impepinable, no aceptaré otra cosa)
  • Batería de 6 celdas (igual de prioritario que el micro, pues busco la mayor autonomía posible)
  • Teclado y touchpad lo más cómodo y amplio posible (básico para mi verborrea escrita)
  • Pantalla de 10″ con resolución de, al menos, 1024 x 600
  • WiFi con el mayor alcance posible (parece mentira, pero hay diferencia entre equipos, de modo que si estás un poco justo de cobertura algunos se desconectan constantemente mientras que otros no tienen problemas en ese sentido)
  • Posibilidad de cambiar la memoria RAM por mí mismo (suelen venir con 1 GB, pero me gustaría contar con 2 GB)
  • El precio no debe pasar de 350 euros, aunque esto es más que nada porque se trata del rango en el que se mueven todos estos modelos
  • Conector Ethernet, que es tremendamente útil cuando tienes que instalar una distribución de Linux y has de descargar los paquetes iniciales desde el repositorio de turno.

La inclusión de tropecientos mil puertos USB me da un poco igual, pues como mucho pincharía un pendrive de vez en cuando para mover datos de un equipo a otro, por lo que con que equipe dos de ellos me llega de sobra. Del mismo modo, la capacidad del disco duro interno me es indiferente, ya que actualmente tengo la mitad del disco de 4 GB del EeePC 701 vacío al ser un equipo que uso fundamentalmente para conectarme a Internet, y por lo que estoy viendo en la actualidad este parámetro ronda entre los 160 y los 250 GB. Por cierto, es una pena que ya no se empleen unidades SSD.

Lateral

Algunos aspectos deseables serían que no se calentara demasiado, que el peso no excediera del kilo y cuarto y que el transformador eléctrico fuera más o menos compacto; pero esos detalles no van a decantar la compra de un equipo sobre otro en ningún caso, así que no los tendré demasiado en cuenta.

También me gustaría que el equipo viniera sin sistema operativo, pero en estos modelos Windows 7 Starter Edition es la norma, de modo que lo empezaré a usar y si no me convence instalaré alguna distribución de Linux.

Algunos modelos destacados

En principio voy a recorrer varias tiendas mirando lo que tienen en stock y poniendo mis manos sobre los equipos para comprobar por mí mismo que voy a sentirme cómodo escribiendo con ellos. De todos modos, he estado informándome un poco en los últimos días y he hecho una pequeña lista de modelos que podrían ceñirse bastante bien a lo que ando buscando, de modo que podría ser un buen punto de partida:

A grandes rasgos cualquiera de estos cuatro netbooks se adaptaría bastante bien a lo que ando buscando aunque, como os digo, quiero recorrer unos cuantos comercios durante la semana que viene para tenerlos en la mano y valorarlos de una forma más personal. Además, seguro que luego encuentro algún que otro ultraportátil que cumple con lo que pido, por lo que ne me cierro en banda ni mucho menos a estos cuatro modelos reseñados.

Por descontado, se agradecerá cualquier propuesta / comentario / recomendación por vuestra parte.

¡Un saludo!

Los netbooks (o ultraportátiles): un pequeño gran invento

Cuanto más utilizo mi ya veterano portátil Toshiba o el ordenador (también portátil) que me han asignado en el trabajo, más me gustan los netbooks. Parece mentira lo incómodo que es ponerse un ordenador de 15 pulgadas sobre las piernas y usarlo ya sea para responder un par de correos, ver una película o simplemente navegar un rato por Internet.

Los portátiles “al uso” son armatostes de casi tres kilos que se calientan más que una estufa (y eso que están equipados con procesadores específicos para este tipo de dispositivos) y cuya batería dura menos que un capítulo de Shin-Chan. Siempre he considerado que son equipos diseñados para trasladarse con facilidad de un lugar a otro; pero no para trabajar con ellos en movimiento de forma habitual como he podido comprobar varias veces en el pasado.

Sin embargo, los netbooks son unos ordenadores equipados con pantallas de entre 9 ó 10 pulgadas que pesan poco más de un kilo y que para las tareas más habituales cumplen de sobra (vamos, que sirven para todo menos para diseño gráfico y juegos de última generación) contando con una autonomía bastante generosa. Se trata de equipos muy manejables y que nos van a permitir Internetear en el sofá de casa o trabajar con ellos en el tren, el autobús o el jardín de casa. Además, suelen tener un precio de 300 ó 350 euros, por lo que además de su practicidad no resultan demasiado caros.

Informática de jardín

Obviamente no os estoy descubriendo nada nuevo, pues la oferta de este tipo de ordenadores no hace más que crecer mes tras mes, y desde hace tiempo no hay catálogo de centro comercial que se precie en el que no vengan varios modelos de estas caracterísiticas. Sin embargo, me apetecía soltar a los cuatro vientos que los ultraportátiles me parecen uno de los mejores inventos de la informática actual.

En mi caso particular he de decir que sigo usando a diario mi querido Asus EeePC 701. De hecho este artículo (como muchos otros del blog) está escrito íntegramente en él. Su reducido tamaño hace que siempre lo tenga cerca y que recurra a él cuando se me ocurre algo que escribir pero no me apetece abandonar la comodidad del sofá del salón.

Es cierto que su pantalla de sólo siete pulgadas con una resolución de 800 x 480 pixels no lo hace ideal para retocar fotografías y cosas así; pero para escribir unas líneas o leer algo por foros y blogs me viene que ni pintado (hay que tener en cuenta que el EeePC 701 fue el primer ultraportátil que salió a la venta, y de ahí sus limitaciones).

De hecho no se me pasaría por la cabeza reemplazar mi Toshiba por un nuevo ordenador (además de que me compré un sobremesa hace aproximadamente un año), pero sí cambiar al “pequeñajo” por un ultraportátil más actual; sobre todo ahora que acaba de salir la nueva hornada de procesadores Atom que consumen todavía menos.

Mi zona informática

Mi Toshiba junto al pequeño Asus EeePC 701. Detrás, un monitor que hoy ya no uso.

En definitiva, lo que os quería decir hoy es que si empleáis el ordenador fundamentalmente para tareas de ofimática, Internet, escuchar música o ver series y películas, tal vez la opción netbook sea más recomendable que un portátil con su pantallón, su exceso de peso y su pequeño horno interno.

Tengo nuevo disco duro externo: 1 TB sólo para fotografías

Mi antiguo disco duro externo de 250 GB se estaba llenando hasta los topes y de un tiempo a esta parte siempre tenía que estar haciendo malabarismos para poder ir grabando las fotografías que hago.

A poco menos de 6 MB por fotografía realizada desde que tengo la D40 y dado el volumen de imágenes que voy captando cada mes, se hacía necesario una medida radical; así que ayer al salir de trabajar me acerqué a Madiamarkt y compré un disco duro de 1 Terabyte (1024 Gigabytes) para dedicarlo exclusivamente a temas fotográficos.

Se trata de un modelo de Toshiba igual a los que empleamos en la oficina al que ya había echado el ojo el día anterior gracias al un catálogo que venía en El País. Sabiendo aquello consulté con el informático de mi trabajo para que  me comentara qué tal iba este modelo, comentándome que pese a que se les da una tralla bestial no han dado ningún problema.

toshiba_external_hard_drive

Os comento un poco por encima que su precio es de apenas 99 euros (está de oferta) y el disco que va dentro de la unidad es de tipo SATA, con 8 MB de caché y conexión al ordenador por USB 2.0 . En cuanto pase los 70 GB de fotografías que tengo en el antiguo disco externo y una vez verificado que todo se haya copiado perfectamente, lo dedicaré únicamente a guardar otro tipo de cosas, pues estos dispositivos de almacenamiento masivo siempre hacen mucho apaño.

Haciendo una rápida cuenta, en este disco duro me cabrían unas 175000 fotografías disparadas en RAW con la D40, así que ya puedo fotografiar todo lo que quiera sin temor a quedarme sin espacio en el que poder almacenar mis imágenes; al menos a medio plazo, porque ya se sabe que los discos duros, tengan el tamaño que tengan, se acaban llenando. Pero para cuando éste se encuentre a punto de desbordarse, seguro que ya hay en el mercado modelos que multiplicarán por diez esta capacidad.

No es lo mismo Dual Core que Core2Duo

Si en estos días echamos un vistazo a un catálogo de un centro comercial cualquiera nos vamos a encontrar siempre con una amplia oferta de ordenadores, la mayoría de los cuales cuentan con un microprocesador Intel en su interior ya sea “Dual Core” o “Core 2 Duo”. Lo que ocurre es que pese a que la denominación de los dos micros que más se emplean actualmente es muy similar, hay grandes diferencias entre ellos; y por eso me he animado a escribir este pequeño artículo aclaratorio que puede venir bien a aquellos que no estén muy al tanto de este tema y anden pensando en hacerse con un nuevo ordenador.

Intel Dual Core (o Core Duo)

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Los micros Dual Core de Intel (también llamados Core Duo) están basados en la arquitectura del conocido Pentium 4 rebautizada como “Intel Core”, y fueron el primer intento de la compañía de crear un procesador de bajo coste con doble núcleo (anteriormente se había empleado una técnica de multiproceso en los P4 llamada Hyper-threading que se fundamentaba en procesar dos hilos de ejecución al mismo tiempo con un sólo núcleo).

Estos micros consisten básicamente en una modificación de los últimos P4 para dotarlos de dos núcleos en lugar de uno y así obtener una mayor potencia de proceso sin necesidad de elevar la frecuencia de reloj del circuito y, por lo tanto, disparar el consumo de energía (bajar tan sólo un 15% la velocidad del procesador implica un consumo energético del 50%).

El problema de los Dual Core es que, como os digo, su arquitectura es algo antigua y por lo tanto van a estar algo “lastrados” debido a que la tecnología avanza a pasos cada vez más grandes. El hecho de contar tan sólo con 2 MB de memoria caché, un bus de 533 ó 667 MHz y estar construidos con una estructura interna de 32 bits hace que no rindan tanto como pudiéramos pensar de un micro de última generación (porque de hecho no lo son).

Intel Core 2 Duo

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Los Core 2 Duo se basan en una arquitectura completamente nueva llamada “Intel Core 2” compatible con las anteriores pero con un diseño completamente de 64 bits. La tecnología empleada es de 45 ó 65 micras en según qué modelos de microprocesador y tenemos las variantes de una unidad con dos núcleos (Core 2 Duo) o con dos unidades de dos núcleos cada una (Core 2 Quad). Sin embargo nos vamos a centrar en la versión con dos núcleos, pues es la que lleva a confusión con la generación anterior de procesadores por la similitud de nombres. Estos micros están equipados con buses a 800, 1066 y 1333 MHz y cuentan con memoria caché de 2, 3, 4, ó 6 MB.

Los microprocesadores Core 2 Duo no son mucho más caros que los Dual Core y el aumento de rendimiento puede ser bastante evidente en función de lo que vayamos a hacer con el ordenador. Puede que si lo vamos a emplear para jugar no lo notemos demasiado, pues la mayor parte del proceso va a recaer en la tarjeta gráfica; pero si necesitamos potencia de cálculo pura y dura (retoque fotográfico, edición de sonido…) los Core 2 Duo nos van a dar cierta ventaja, sobre todo al poder emplear instrucciones de 64 bits que aprovecharán programas como Adobe Photoshop Lightroom 2 y algunos sistemas operativos actuales; aunque bien es cierto que en esos casos podemos sacar todavía más rendimiento si optamos por un Core 2 Quad.

En resumen

Los Core 2 Duo (también llamados de forma abreviada “C2D”) implementan una velocidad de bus mayor, una caché más amplia y un rendimiento general más alto que los Dual Core; siendo por lo tanto mucho más recomendables que estos, pues podremos ejecutar aplicaciones más complejas en menor tiempo. Es cierto que los dos procesadores cuentan con dos núcleos en su interior, pero su concepción y estructura interna son diferentes; siendo el primero de ellos un “apaño” para sacar al mercado un procesador multinúcleo y el segundo una solución ya más estudiada y optimizada.

Un consejo final que me gustaría daros es que hoy en día ya no nos podemos fiar del rendimiento de los microprocesadores sólo fijándonos en el número de megahertzios como hacíamos en los tiempos del 386 y los primeros Pentium. De un tiempo a esta parte veréis que todos los micros de Intel cuentan con un número a continuación de su denominación que indica, a título orientativo, su situación en relación con el resto de modelos de la misma familia (Core 2 Duo, Core 2 Quad, Celeron, Core Duo, i7…) no siendo válido para comparar modelos de distintas familias.

Si, por ejemplo, vamos a la página de Intel y consultamos el listado de micros Core 2 Duo nos vamos a encontrar con una lista que a día de hoy parte del modelo E4300 (el más básico) y termina en el E8500 ; estando entre medias todos los modelos restantes (como por ejemplo el E7300 que equipa mi nuevo ordenador).

En fin, espero que la charla de hoy le sirva a alguien para que cuando coja un catálogo entienda la diferencia que puede haber entre un ordenador equipado con un microprocesador Dual Core y otro con un Core 2 Duo; pues aunque el nombre y el precio pueden ser muy similares, el hecho de elegir uno u otro puede condicionar el rendimiento de nuestro nuevo equipo.

Y os aseguro que hay mucha gente que ignora este detalle, pues yo mismo no sabía nada de esto hasta que me informé de todo antes de comprar mi reciente ordenador y mi cuñado lo descubrió unos minutos antes de comprarse un nuevo portátil hace apenas una semana (menos mal que fui con él y se lo comenté).

¡Feliz segundo 1234567890!

¿Habéis utilizado hoy sobre las doce y media de la noche el buscador de internet por excelencia y os ha sorprendido esa extraña anotación verde bajo su logo?

unix1234567890

La explicación es sencilla; y es que en los sistemas informáticos UNIX el tiempo comenzó a contar el día 1 de Enero de 1970; por lo que hoy, 14 de Febrero de 2009, a las 00:31:30 (hora peninsular) se cumple el segundo 1234567890.

¡Una celebración bastante geek y con mucha más gracia que el edulcorado día de San Valentin!

Estrenando mi nuevo ordenador

Todo comenzó por culpa de un catálogo.

El viernes, al llegar de trabajar, cayó en mis manos un panfleto de Carrefour en el que aparecía una oferta muy tentadora de un monitor Acer de resolución full HD (1920 x 1080), 22″ de tamaño y formato 16:9. El caso es que ya llevaba unos días pensando en lo de hacerme con un ordenador nuevo por dos motivos: el incómodo formato 4:3 de la pantalla del portátil y la lentitud de proceso de dicho equipo con programas de edición de fotografía y vídeo. Aunque la duda inicial consistía en si ampliar la memoria de lo que ya tenía o directamente comprar un nuevo ordenador, al final opté por la segunda opción, pues la memoria salía bastante cara en comparación con el ligero aumento de rendimiento que iba a obtener; y eso sin tener en cuenta que seguiría limitado por su pantalla.

Escritorio

El escritorio de Windows Vista

Pues bien, leyendo el catálogo que os digo se me ocurrió una idea: ir a por el monitor aprovechando su bajo precio (149€) y, cuando dentro de un tiempo me comprara una nueva CPU, estrenar las dos cosas a la vez. Después de comer me acerqué al Carrefour de Alcalá, lo compré y lo que ocurrió es que una vez que me vi con el monitor en el maletero del coche me dije: “¿Y por qué no me quito ya de encima lo de la CPU y así dejo finiquitado el tema del nuevo ordenador?”.

Total, que me acerco a un conocido centro comercial de Alcalá de Henares y me dedico a dar vueltas por diversas tiendas en busca de una CPU que tuviera al menos 3 GB de RAM, disco duro SATA, que ocupara poco espacio y sin necesidad de tener una excesiva potencia gráfica, pues jamás uso el PC para jugar. Tenía claro que el nuevo ordenador sería para navegar por internet, escuchar música y, sobre todo, edición digital de fotografía y vídeo; por lo que buscaba sobre todo un buen monitor y un equipo que moviera Adobe Lightroom con soltura. Por supuesto, el presupuesto era limitado, pues no está la economía como para andar tirando el dinero y siempre es bueno ahorrar un poco todos los meses para cualquier gasto imprevisto que pueda surgir en el futuro. De todos modos, contaba con que junto con el ordenador me tendría que comprar también una tarjeta Firewire para poder conectar la cámara de vídeo y así montar mis propias creaciones como hacía hasta el momento con el portátil (que incluía dicha conexión “de serie”).

CPU

La pequeña CPU

Pero volviendo a la búsqueda del nuevo ordenador, al final, tras casi desesperarme porque todas las CPUs eran del tamaño habitual (excesivo para el espacio del que dispongo en mi mesa) me encontré en Mediamarkt un equipo Acer Aspire X1700 (curiosamente del mismo fabricante que el monitor) que me llamó poderosamente la atención por tener un tamaño bastante contenido y un aspecto atractivo para mis ojos, por lo que me acerqué a echarle un vistazo con detenimiento y fijarme en sus características técnicas:

– Micro Intel Core 2 Duo E7300

– 3 GB memoria RAM DDR2 800 MHz

– HDD SATA de 320 GB

– Grabadora de DVDs

– Tarjeta gráfica Nvidia GeForce 7100

– Tarjetas de sonido y red integradas en placa

– 5 puertos USB frontales y 3 traseros

– Salida de sonido 7.1 óptica y analógica

– Conexión HDMI trasera

– Conexión IEEE 1394 (Firewire) frontal

– Lector de tarjetas integrado

– Conector de auriculares y micrófono frontal

– Windows Vista Home Basic preinstalado

Todo ello por 419€, por lo que el equipo al completo me salía por algo menos de 600€ (568€ si somos rigurosos). De todos modos, antes de tomar una decisión definitiva opté por charlar un rato con el vendedor para ver qué me contaba de este ordenador y me dijo (sin yo decirle nada previamente sobre el uso que le iba a dar) que es un ordenador que lleva ya unas semanas a la venta, que no ha dado problemas y que es ideal para todo menos para jugar a los juegos más recientes porque la gráfica no es demasiado potente.

No sé si es que el vendedor me vio cara de “jugón empedernido” o qué; pero me dijo aquello como quien reconoce un pecado mortal que le llevará a los infiernos de cabeza. Debió pensar que en cuanto escuchara lo de la gráfica saldría corriendo de allí, pero curiosamente aquello fue lo que me convenció del todo para comprar este equipo; pues más que potencia bruta buscaba fiabilidad, y por lo que este hombre me dijo es lo que me iba a encontrar tras aquella pequeña carcasa metálica.

En fin, el resto ya os lo podéis imaginar: llegué a casa a media tarde, hice una foto de las cajas, la colgué en el blog y a continuación empecé a montar todo y posteriormente a configurar Windows hasta tenerlo a mi gusto y con los programas que empleo habitualmente instalados. Una labor que terminé hoy a la hora de comer y tras la que hice unas cuantas fotografías para compartir con vosotros en esta entrada.

Detalle monitor

Detalle de la enorme resolución del monitor

De momento he de decir que Adobe Lightroom vuela (no en vano aprovecha las capacidadades multinúcleo del nuevo microprocesador), que Vista no me ha hecho ninguna cosa rara (posiblemente porque le he amenazado diciendo que a la mínima de cambio formateo e instalo el XP de mi antiguo portátil) y que trabajar con un monitor a 1920 x 1080 pixels de resolución es una auténtica delicia. Ya os comentaré algún que otro detallito más adelante, pero hoy me apetecía contaros un poco por encima mis primeras sensaciones a los mandos de la nueva máquina  😉

Lightroom

Abobe Lightroom 2.2 en todo su esplendor

¡Un saludo!