Alcalá desde el aire (II): el campus de ciencias en 1990

El campus universitario de ciencias ha sido escenario de mil y una idas y venidas por mi parte. Allí se levanta desde hace algo más de una década la escuela politécnica, y entre sus muros es donde fui sacando asignatura a asignatura mi título de ingeniería.

Sin embargo, gran parte de lo que hoy podemos ver en esa zona de Alcalá es relativamente reciente, porque si echamos la vista veinte años atrás podremos comprobar cómo en aquellos tiempos lo único que había por esas explanadas de tierra era el propio hospital Príncipe de Asturias (que se construyó a mediados de los ochenta) con las facultades de medicina y farmacia frente a él y, algo más apartada, la facultad de ciencias ambientales. Un par de instalaciones deportivas y la zona de residencias para los estudiantes y los míticos hangares abandonados completaban el paisaje de un pequeño campus universitario que poco tiene que ver con lo que se ha edificado por allí en los últimos años.

Campus universitario de ciencias

Campus de ciencias de la universidad de Alcalá en 1990. Fotografía extraída del libro "15 años de ayuntamientos democráticos". (Click sobre la imagen para ver notas y localización geográfica).

A la proliferación actual de facultades, escuelas, residencias, parques, jardines e instalaciones deportivas se une en los últimos meses la creación del parque científico-tecnológico Tecnoalcalá que acoge a varias empresas estrechamente relacionadas con la universidad y que serán el caldo de cultivo de los futuros investigadores de nuestro país.

Como os digo, el campus universitario de ciencias de la universidad de Alcalá es uno de los lugares que más me ha sorprendido cuando descubrí su aspecto de hace dos décadas mediante esta fotografía precisamente por conocerlo hoy en día casi como la palma de mi mano. Éste es, sin duda, uno de los rincones de la ciudad que más ha evolucionado en los últimos tiempos, dando fe del crecimiento tan grande que ha experimentado Alcalá de Henares.

¡Hasta el próximo vuelo sin motor!  😉

El hospital de Antezana a vista de pez

En plena calle Mayor, junto a la casa de Cervantes, se encuentra un lugar no tan conocido como otros ilustres rincones de Alcalá y que representa un auténtico oasis de paz donde uno puede sentir que el tiempo se detiene por unos instantes.

Se trata del hospital de Antezana; más conocido como «el hospitalillo». Fundado en 1483 representa el hospital en activo más antiguo de Europa, pues desde entonces cuenta con una docena de camas para poder atender a otros tantos enfermos sin recursos. Como os digo, disfrutar por unos minutos del silencio de su patio interior típicamente castellano es transportarse a épocas pasadas donde la gente se sentía feliz tan sólo con sentarse un rato al sol.

Por cierto, como dato curioso os comentaré que en hace muuuuchos años trabajaron en el hospitalillo personas que han pasado a la historia como el padre del mismísimo Miguel de Cervantes (fue cirujano) o San Ignacio de Loyola que fue enfermero y cocinero en 1526 y 1527; dando una idea de la importancia de este lugar.

Y precisamente pensando hace unos días en ese patio tan especial, creí oportuno acercarme el pasado fin de semana por allí a hacer unas fotografías para así tratar de captar la magia del lugar. Por supuesto, fui lo más discreto y silencioso posible para no molestar a la gente que hay allí; algo que os pido que hagáis también si os animáis a acercaros a visitar este lugar tan especial.

Bueno, no quiero aburriros más con palabrería; así que os dejo con las imágenes esperando que os sorprendan y os gusten:

Hospital de Antezana (I)

La zona de entrada del hospital

Hospital de Antezana (II)

El patio interior con su característico pozo

Hospital de Antezana (III)

Un contrapicado del patio

Hospital de Antezana (IV)

La escalera que sube al segundo piso, donde están las habitaciones de los enfermos

¡Saludos complutenses!