iGoogle

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En casa tengo tres ordenadores: un sobremesa que empleo para edición de vídeo y fotografías, un portil Toshiba un poco antiguo pero que uso para todo en general y mi pequeño Asus EeePC 701 que me sirve para escribir sentado cómodamente en el sofá del salón o ver las noticias mientras desayuno.

Sin embargo había un pequeño problema: realizar ciertas tareas era un verdadero descontrol, pues empleo los tres ordenadores más o menos regularmente y mantenerlo todo sincronizado conseguía que estuviera mandándome cosas de un lado a otro por la red de casa o directamente en pendrives.

El ejemplo más claro es el correo electrónico: lo miraba siempre en el sobremesa, pues en él tenía instalado Mozilla Thunderbird, que a su vez también era mi lector de RSS. Sin embargo, no siempre estaba delante de ese ordenador, por lo que si miraba la cuenta de Gmail a través de la web en otro ordenador ocurría que luego al abrir el Thunderbird me volvían a aparecer como no leídos los correo que había leído online. No sé si he sabido explicar bien el problema, pero creo que he podido transmitiros en parte el galimatías que esto supone en el día a día.

Otro ejemplo (tal vez más claro) sea el redactar documentos. Más de una vez he comenzado a redactar algo en Open Office en un ordenador y me lo he tenido que mandar por e-mail para continuarlo, por ejemplo, en el EeePC 701 más tarde. Podría haber trabajado en red, dejando el documento en una carpeta compartida del ordenador y editándolo desde cualquiera de los otro dos, pero eso me obligaría a tener el ordenador que haría de servidor permanentemente encendido, lo que no deja de ser un despilfarro energético que no estoy dispuesto a realizar.

Pues bien, al final di con una solución bastante simple: emplear iGoogle para todas esas tareas cotidianas que os comento y alguna que otra más. Es cierto que el fin último de Google es dominar el mundo al igual que pretende Microsoft, pero no sé por qué, del mismo modo que Steve Ballmer y compañía se han ganado una antipatía generalizada con el paso de los años, la gente de Google suele tener una imagen bastante más positiva. Cosas del marketing, supongo…

Pero bueno, vamos a lo que quería contaros, que no es otra cosa que el uso que le doy a este interesante servicio. iGoogle consiste en la «centralización» de los diversos servicios online que ofrece google en una página de inicio encabezada por el conocido buscador como podéis ver en la siguiente captura.

captura iGoogle

A través de una interface basada en pestañas podremos personalizar cada una de ellas con diversos elementos como lector de RSS (Google Reader), suite ofimática online (Google Docs), lector de correo (Gmail), marcadores de Internet, titulares de diferentes diarios, previsiones meteorológicas, calendarios con recordatorios, mapas…

Seguro que más de uno ha empleado estos servicios por separado más de una vez. No hay en iGoogle nada nuevo ni especialmente revolucionario; pero es que el potencial que posee consiste en que lo tenemos todo en la misma pantalla del navegador, por lo que definiendo a iGoogle como nuestra página de inicio, de un simple vistazo podemos estar al día de la información que consideramos relevante y a un click de cualquier página que visitemos con frecuencia.

En mi caso particular empleo iGoogle como página de inicio en todos mis ordenadores con una configuración de tres pestañas:

Principal: Gmail, Google Reader, titulares de El País, previsión meteorológica, Google Docs y post-it para recordatorios.

Consulta: Google Maps, diccionario RAE, traductor Google y búsqueda en Wikipedia

Chat: el chat de Google (Gtalk)

Esto es lo que yo suelo emplear habitualmente, pero las diversas pestañas (se pueden crear tantas como se desee) se pueden personalizar como al usuario le venga en gana; tanto en la distribución como en el contenido. De hecho, hay cientos de complementos diseñados incluso por los propios usuarios y que van desde «el chiste del día» hasta una calculadoras o conversores de divisas.

A mí me ha parecido una aplicación más que interesante que me ha facilitado mucho esas pequeñas cosas que hacemos cada día. Por ejemplo, ahora las reviews para ultimONivel las escribo en Google Docs y así puedo continuar escribiéndolas desde cualquier ordenador sabiendo que con grabar los cambios puedo seguir mi trabajo en cualquier momento y lugar sin preocuparme de más.

Ah, claro, se me olvidaba comentar que para emplear iGoogle hay que tener un perfil en algún servicio de Google, pues ya sabréis que la misma cuenta de Gmail o sirve para cualquier servicio asociado con la empresa (Youtube incluído). Es algo completamente gratuito que podéis activar o desactivar a voluntad en cualquier momento mediante el enlace que aparece en la parte superior derecha de la pantalla.

En definitiva, un modo de trabajar en Internet con comodidad y que me ha facilitado algunas tareas. Si tenéis una cuenta en Google os sugiero que lo probéis porque para dar marcha atrás siempre hay tiempo, pero yo creo que lo más seguro es que os acabe gustando tanto como a mí.