Consejos para mejorar la nitidez de nuestras fotos

En varias ocasiones me habéis comentado que os llama la atención la nitidez de mis fotografías; y precisamente por eso (y porque creo que compartir conocimientos es bueno) me he animado a escribir esta entrada en la que voy a tratar de enumerar los puntos más importantes para lograr que nuestras imágenes luzcan de la mejor manera posible.

Apmomp en ByN

¿Qué es la nitidez?

Lo que define a una fotografía nítida es que el motivo enfocado en la imagen no aparece borroso, movido ni difuminado. Por tanto, lo que busca una fotografía nítida es emular en la medida de lo posible lo que veríamos con nuestros propios ojos.

Esto no quiere decir que las fotografías que no tengan una nitidez perfecta sean peores, ya que la cada persona entiende la fotografía a su manera y tiene su propio estilo de contar las cosas. Sin ir más lejos, el gran Baldo es alguien que suele plasmar el movimiento en sus imágenes mediante tiempos de exposición largos y es algo que hace maravillosamente bien. Sin embargo, yo casi siempre opto por mostrar las cosas desde un punto de vista más estático y tratando de obtener la máxima nitidez posible dentro de las limitaciones de mi equipo fotográfico.

Paisaje costero

Consideraciones previas

Aunque puede parecer una perogrullada, conviene recordar que vivimos en un mundo tridimiensional y que, por tanto, no es posible enfocar más que un sólo plano perpendicular al objetivo en nuestras imágenes (a no ser que usemos objetivos descentrables; pero eso es otra historia). Quiere esto decir que si tenemos a una persona delante de nosotros y un edificio a su espalda vamos a tener que elegir si enfocamos a nuestro modelo o a la fachada que hay detrás en función de lo que queramos destacar. Lo habitual es enfocar aquello que está más cerca del espectador porque nuestros ojos tienden a interpretar que enfocado significa cerca y desenfocado lejos; pero la fotografía es un arte cuyas reglas son de libre interpretación y allá cada uno con su forma de plasmar las cosas.

Desenfoques con el Nikon AF-S 35mm f/1.8 G DX

El caso es que no va a ser posible enfocar las dos cosas al mismo tiempo por encontrarse a diferentes distancias del sensor de la cámara; aunque si cerramos el diafragma lo suficiente podemos conseguir que ambos elementos aparezcan nítidos en la imagen final; pero esto es por una serie de parámetros ópticos y físicos que se escapan del ámbito de este artículo y que dan lugar a lo que llamamos profundidad de campo, que es el rango de profundidad dentro del cual las cosas se ven nítidas en la imagen.

En cualquier caso, os remito al artículo sobre la distancia hiperfocal para profundizar sobre esto que os digo; aunque a grandes rasgos se podría resumir en que diafragmas abiertos (número f bajo) implican profundidad de campo pequeña y diafragmas cerrados (número f alto) conllevan una profundidad de campo elevada.

Aspectos que condicionan la nitidez de las fotografías

Una vez hecho el repaso de lo que es la nitidez y el modo en que el diafragma empleado influye sobre la profundidad de campo, vamos a enumerar entonces aquellos factores determinantes para la nitidez de una fotografía explicando cómo influye cada uno de ellos y cómo podemos mejorar la nitidez de la imagen resultante:

1. Velocidad de disparo y distancia focal: Hay una regla numérica que dice que para disparar a pulso sin que la fotografía aparezca trepidada necesitamos hacerlo una velocidad superior a la que obtenemos aplicando la inversa de la distancia focal que estamos empleando en su equivalente en sensor de 35mm.

Esto es debido a que cuanto mayor es la distancia focal del objetivo empleado, más se van a magnificar todos los temblores que nuestro pulso va a transmitir a la cámara. Y podéis hacer la prueba con cualquier objetivo de distancia focal variable o con una cámara compacta, ya que si ponéis la máxima distancia focal disponible (zoom a tope) vais a ver que la imagen que se ve por el visor es bastante más inestable que en la distancia focal más corta.

En lo que a réflex se refiere, si por ejemplo estamos usando un objetivo de 200 mm en una cámara Nikon con sensor DX (factor de recorte de 1.5x) debemos disparar a una velocidad de, por lo menos, 1/300 debido al factor de recorte.  Si se trata de una cámara Canon con factor de recorte de 1,6x debemos disparar al menos a 1/320. Con una cámara que cumpla con el estándar cuatro tercios (factor de recorte de 2x) debemos hacerlo a 1/400 y en el caso de una cámara con sensor de tamaño completo tendríamos que disparar al menos a 1/200 puesto que no hay factor de recorte.

La sombra del agua

Si nuestra fotografía está trepidada (por poco que sea) jamás podremos conseguir una nitidez demasiado alta, de modo que disparar a una velocidad elevada aumentará nuestras posibilidades de éxito. El problema es que no siempre es posible conseguir una velocidad muy elevada debido a condiciones de poca luz o a que necesitamos cerrar bastante el diafragma por necesitar una buena profundidad de campo. Como siempre en fotografía, lo que se gana por un lado se pierde por otro.

De todos modos, en el caso de que contéis con un objetivo o cámara con estabilizador óptico esta regla numérica ya no se puede aplicar debido a que podemos mantener la imagen estable a velocidades de disparo inferiores a las teóricas con la ventaja que esto supone en condiciones de iluminación insuficiente. Además, el propio pulso del fotógrafo también va a ser un factor determinante, ya que la regla anterior está hecha a modo orientativo.

En cualquier caso, si vamos a disparar a una velocidad de disparo muy baja (medio segundo, un segundo… o incluso superior) va a ser imposible poder hacerlo a pulso incluso contando con un sistema de estabilización óptica; de modo que en esos casos la única opción viable es la del trípode.

2. Precisión del enfoque: Para lograr nitidez la precisión del enfoque es fundamental. De nada sirve montar la cámara en un buen trípode para que no se mueva ni una décima de milímetro si luego enfocamos unos centímetros por delante o por detrás del motivo principal de la fotografía. Debemos ser muy cuidadosos con el punto de enfoque de la cámara, y más cuanto más cerca esté el motivo a fotografiar, ya que la profundidad de campo se reduce considerablemente según nos acercamos.

Dell Inspiron Mini 10

3. Sujección de la cámara: Aunque la velocidad de disparo sea alta, debemos tener cuidado con el modo en el que sujetamos la cámara para que esta sea lo más estable posible (siempre hablando de disparar a pulso, claro está). Ya os hablé del tema en una entrada de hace unos meses, pero no está de más recordar que una correcta sujeción de la cámara nos va a permitir disparar a pulso a velocidades relativamente bajas.

De hecho, con mi objetivo Nikon AF 50mm f/1.8 D montado en la D40 he conseguido sacar fotografías completamente nítidas disparando a pulso a 1/15 (la que tenéis a continuación es un ejemplo de ello) cuando, según la regla de la inversa de la focal que vimos antes, disparando a menos de 1/75 debería haber obtenido una fotografía trepidada.

Blue hour

4. Objetivo utilizado: El objetivo empleado también influye mucho en la nitidez de las imágenes, y por eso las ópticas de gama alta valen lo que cuestan. Aunque un Nikon 55-200 f/4-5.6 VR (230 euros) y un Nikon 70-200 f/2.8 VR (2000 euros) tengan un rango focal muy parecido, nada tiene que ver el uno con el otro; siendo el segundo un objetivo típico de reporteros gráficos que necesitan calidad y luminosidad a cualquier precio. De todos modos, si conocemos las limitaciones de nuestro equipo (lo vuelvo a enlazar porque me parece uno de los asuntos más importantes para lograr buenas fotos) vamos a poder obtener una buena calidad de imagen como os comentaré en el punto siguiente.

Torres y faroles

5. Apertura y distancia focal empleadas: Todos los objetivos tienen un rango de aperturas y de distancia focal en el que rinden bastante bien (el llamado sweet spot). En las ópticas profesionales este rango es mucho más amplio, y en el caso del 70-200 f/2.8 VR que os comentaba anteriormente, vamos a poder usarlo a cualquier apertura y distancia focal sin merma de calidad.

Los objetivos de gama baja, por lo general, se defienden mal en los extremos de ambos parámetros (aunque hay excepciones), así que el truco para sacarle el máximo rendimiento está en no usar ni las aperturas más grandes o más pequeñas ni los extremos de la distancia focal. Es decir, que en el caso del Nikon 55-200 f/4-5.6 VR lo mejor es emplearlo entre 85 y 165 mm aproximadamente y en el rango de aperturas entre f/7.1 y f/13; y os lo comento porque es lo que he sacado de mi propia experiencia usándolo prácticamente a diario desde hace casi cuatro meses.

Gato tamaño XXL en Redueña

Por encima y por debajo de estos parámetros no es que vayamos a sacar fotografías terribles; pero sí que es verdad que las imágenes pierden un poquito de nitidez, que es justo lo que pretendemos evitar en este artículo.

Como os decía hace un par de párrafos, con un objetivo de gama profesional podemos emplear todo el rango focal y de aperturas sabiendo que la calidad va a ser en todos los casos excelente; y por eso son ópticas dirigidas principalmente a gente que vive de la fotografía y que no se pueden permitir perderse una foto porque simplemente no habrá posibilidad de repetirla.

6. Iluminación: La iluminación del motivo a fotografiar juega un papel crucial en la nitidez de la fotografía, ya que una luz demasiado dura, muy tenue o demasiado escasa no permitirá ver con claridad los detalles del retratado. En general, lo mejor es emplear luz suave ya sea porque el día está medio nublado o porque algo hace de difusor impidiendo que los rayos del sol lleguen a dar directamente a nuestro modelo.

En el caso de la siguiente imagen, está hecha bajo un sol de justicia; pero tuve la suerte de que el halcón estaba bajo una sábana muy fina que le servia de toldo y que filtraba la luz para hacerla mucho más suave.

Mercado medieval 2009

7. Sensibilidad ISO: Una sensibilidad ISO demasiado elevada junto con una iluminación insuficiente dará como resultado un ruido apreciable en la imagen que restará bastante nitidez. No hay que tener miedo de elevar el ISO si las circunstancias lo requieren; pero en tal caso hay que asegurarse de que la foto no está subexpuesta porque entonces perdería mucha calidad. Por cierto, aprovecho para indicaros que ya tratamos el tema de los ISOS altos y la iluminación en esta entrada del pasado verano.

Rosales podados

8. Fondo distanciado y contrastante: Ayuda mucho a apreciar la nitidez del modelo retratado que el fondo contraste fuertemente con sus tonalidades. Se trata de buscar un plano secundario que no distraiga al espectador y que podamos desenfocar en mayor o menor medida porque esté situado a una distancia prudencial del motivo fotografiado. En la siguiente imagen podéis ver cómo algo tan sencillo como la arena de un parque pone de manifiesto la silueta del alegre cochecito de madera.

Sin estrenar

9. Limpieza de ópticas y filtros: Un objetivo rematadamente sucio también nos va a restar algo de nitidez por el sencillo motivo de que el polvo y la grasa no dejan pasar la luz y por tanto van a dar lugar a zonas borrosas en la fotografía al igual que si caen gotas de lluvia sobre la superficie de cristal del mismo.

Si lleváis gafas habitualmente sabéis de lo que os hablo, puesto que una mota en el centro del cristal se convierte en un manchón con el que no hay quien vea una película ni lea un libro a gusto. Pues con los objetivos (y los filtros que ponemos delante de ellos) ocurre lo mismo y hay que procurar llevarlos bien limpios. Por cierto, los filtros rematadamente malos también restan algo de nitidez. Yo empleo unos Kenko MC Protector y ni se notan que están ahí; aunque os recuerdo que para fotografía nocturna es recomendable retirar cualquier filtro por bueno que este sea para así evitar reflejos indeseados.

Limpiando objetivos (II)

10. Configuración de la cámara: También podemos hacer otra cosa para elevar el nivel de nitidez general de nuestras fotografías, que consiste en incrementar dicho parámetro en el menú de configuración de la cámara. En la mayoría de los modelos podremos encontrar esta opción bajo el nombre de nitidez; pero también puede aparecer como sharpness, definición o términos similares.

En cualquier caso, tened en cuenta que no es conveniente subir la nitidez de la cámara a tope por sistema porque puede dar lugar a efectos de tipo moire al fotografiar algunos elementos (como ciertos tipos de telas) o dientes de sierra en las líneas diagonales que aparezcan en la imagen.

Un remanso de paz

11. Compresión JPG: Es conveniente que si disparáis en formato JPG lo hagáis con la máxima calidad posible, ya que es una pena que andéis cuidando mucho la nitidez de lo que capturáis y luego se vaya a traste porque estáis comprimiendo tanto la imagen que por el camino se pierden un montón de detalles. Y es verdad que en términos generales no hay demasiadas diferencias visuales entre los niveles de compresión disponibles en las cámaras; pero si queremos afinar al máximo hay que cuidar todos los detalles.

En caso de disparar en formato RAW, en la conversión final a JPG empleando nuestro programa habitual para revelar este tipo de archivos debemos asegurarnos de que no estamos comprimiendo excesivamente la imagen de salida. En mi caso particular, empleo un nivel de compresión de 85 en Adoble Lightroom y nunca me he encontrado ningún defecto visible debido a esto.

Light me up!

Conclusiones

Como veis, obtener imágenes con un buen nivel de nitidez no es demasiado complicado. Sólo hay que tener en cuenta tres cosas principales (velocidad de disparo suficiente, cámara estable y precisión en el enfoque) y luego una serie de factores secundarios que nos ayudarán a mejorar todavía más el resultado final.

Como de costumbre, mi último consejo es que practiquéis todo lo posible, pues sólo así es como se llegan a dominar las cosas. Se puede tener una buena base teórica de cualquier cosa; pero si al final no se lleva a la práctica, nuestro dominio de la materia siempre se quedará algo cojo.

Visión doble

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

La importancia del recubrimiento antireflejos en los filtros UV

Voy a tratar de no extenderme demasiado hoy, pues me gustaría que esta entrada fuese eminentemente gráfica. Ya hace tiempo que os hablé de los filtros UV empleados como medida de protección para los objetivos, y recuerdo que os dije que era importante no comprar el filtro más barato que encontráramos en la tienda porque la calidad de imagen podría resentirse bajo determinadas circunstancias.

Filtro UV

Pues bien, hoy me gustaría mostraros con la ayuda unas simples fotografías la abismal diferencia existente entre dos filtros que en realidad no se diferencian demasiado en su precio. En concreto se trata de un Hama de gama básica sin ningún tipo de tratamiento antireflejos que me regalaron al comprar mi D40 (su valor es de unos 7 euros) y un Hoya tipo HMC que sería el segundo escalón en la gama del fabricante pero que ya cuenta con un tratamiento antireflejos básico (HMC son las siglas de Hoya Multi-Coated) y cuyo precio en las tiendas de fotografía suele rondar los 15 euros.

Este tipo de tratamiento antireflejos es el mismo que se puede encontrar en cualquier par de gafas “de ver” y que evita que aparezcan en nuestro campo de visión imágenes fantasma o flares cuando tenemos fuentes de luz a la espalda. Por cierto, igual que el tratamiento se denomina HMC en los filtros Hoya, en la marca B+W se conoce como MRC.

Reflejos solares

Para ver cómo es el comportamiento de ambos filtros ante reflejos producidos sobre su superficie, vamos a colocar uno al lado del otro sobre una tela mate de color oscuro de tal modo que no tengamos reflejos provenientes de la luz incidente sobre la superficie en la que se apoyan. Con esto nos aseguramos de que el reflejo que se verá en la superficie de cada filtro es provocado únicamente por el cristal del mismo.

Para provocar el reflejo que os comento, lo que he hecho ha sido colocar los filtros bajo una ventana a pleno sol de modo que no les dieran directamente los rayos de luz pero sí que, con el ángulo adecuado, se viera reflejada la luz que entra por ella. Una vez encontrada la posición adecuada realicé la siguiente fotografía con mi cámara:

ambos

Hoya HMC a la izquierda. Hama a la derecha.

El filtro de la izquierda es el Hoya que cuenta con un tratamiento antireflejos en su superficie (de ahí que el reflejo de las cortinas sea tenue y de color verdoso/azulado), mientras que el de la derecha es el Hama que es poco más o menos un trozo de cristal montado en un aro circular como se puede ver en su reflejo, que parece corresponder con el de un espejo.

Reflejos de luces artificiales

Vamos a hacer una prueba todavía más radical, pues en lugar de provocar el reflejo con una ventana, lo que haremos será reflejar la bombilla de un flexo sobre los filtros empleando la misma configuración de la cámara en las dos imágenes.

La primera es la correspondiente al filtro Hoya con su tratamiento antireflejos básico:

hoya hmc

Hoya HMC

Y a continuación vamos a ver el reflejo que aparece en el filtro Hama, el cual no dispone de ningún tratamiento para evitar este fenómeno:

hama

Hama

Como veis claramente, el reflejo sobre el filtro Hama es muchísimo más intenso que el que nos devuelve el Hoya con su tratamiento antireflejos (ambas fotografías están tomadas con los mismos parámetros de la cámara). Un reflejo no es más que la luz que, en lugar de atravesar el cristal, es devuelta a nuestros ojos, por lo que luz reflejada es luz que no llega hasta el sensor perdiendo, por tanto, algo de luminosidad (ese bien tan preciado en los objetivos).

Flares (o halos) con fuentes de luz puntuales

Vamos a realizar una última prueba disparando tres fotografías al aplique del techo que hay en mi habitación: la primera de ellas sin filtro, la segunda con el fltro Hoya HMC y la tercera con el Hama.

sin

Sin filtro

hoya

Hoya HMC

hama

Hama

¿Veis la intensidad del halo luminoso que aparece en el centro de la fotografía al disparar directamente a las bombillas? Si no empleamos filtro es prácticamente inapreciable. En el caso de emplear el filtro Hoya se aprecia un poco más, pero si colocamos el filtro Hama sin tratamiento antireflejos se puede apreciar hasta la forma de la bombilla en la imagen fantasma producida.

¿Sabéis por qué se produce ese reflejo en la imagen? Es debido a que la luz entra a través del objetivo y una parte de ella “rebota” sobre la superficie del sensor de la cámara en el momento de hacer la fotografía volviendo a salir por donde ha entrado. Para que esa luz que se devuelve no sea visible, las lentes que conforman el objetivo reciben una serie de tratamientos antireflejos en su parte interna que consiguen dispersarla, pero ya sabéis que una cadena es tan fuerte como el más débil de sus eslabones, y si justo antes de salir del objetivo los rayos de luz se encuentran una superficie perfectamente plana y sin ningún tratamiento antireflejos ya tenemos la imagen fantasma organizada.

Es por esto que en fotografía nocturna debemos retirar el filtro por muy antireflectante que éste sea. Todo filtro va a provocar un reflejo mayor al que obtendríamos si empleáramos el objetivo “al desnudo”, pero ya estáis viendo que un filtro barato puede afectar a la calidad de imagen en determinadas circunstancias.

Conclusiones

Cierto es que aquí hemos forzado unas situaciones un poco “extremas” para ver el comportamiento de cada filtro en el tema de los reflejos y los halos que se producen cuando disparamos a fuentes de luz puntuales pero es que, al fin y al cabo, en cualquier procedimiento matemático o científico hay que llevar las cosas al límite para extrapolar los resultados a una situación más habitual y para magnificar las diferencias entre los diferentes elementos estudiados.

Si hubiera puesto los filtros para hacer una fotografía a un edificio a plena luz del día no se apreciaría diferencia alguna entre las imágenes porque en esas circunstancias cualquier filtro cumple su función sin problemas. Sin embargo, en contraluces muy acusados sí que se va a notar bastante si el filtro UV colocado es de mejor o peor calidad, hasta el punto de que podría estropearnos una fotografía que de otro modo hubiera quedado perfecta.

Moraleja: si vais a comprar un filtro, que al menos sea de cierta calidad. Ya veis que la diferencia de precio no es excesiva, pero sí que la hay en cuanto a la calidad.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia