Review: Fenix E02R

Aun teniendo un modelo (la recién analizada E03R) que por su forma, tamaño y peso es perfecto para llevar junto a las llaves, en Fenix han decidido lanzar también un modelo de dimensiones diminutas y cuerpo cilíndrico siguiendo los cánones clásicos de este tipo de linternas tan prácticas: la E02R.

El cuerpo

Como ya habréis visto en la imagen anterior, estamos ante un modelo de forma cilíndrica, fabricado en aluminio anodizado 6061-T6 disponible en colores negro, marrón o azul, con unas dimensiones de 48 mm de largo por 15 mm de diámetro y un peso de apenas 15 gramos. De la alimentación eléctrica se encarga una batería interna de iones de litio con una capacidad de 120 mAh recargable a través de puerto microUSB.

Lo bueno es que este puerto queda oculto a la vista durante el normal uso de la linterna, ya que para acceder a él debemos desenroscar la cabeza y de ese modo podremos acceder al mismo. Con este diseño, el punto debil de muchas linternas de este tipo queda protegido de humedad y polvo gracias a la junta tórica que le da estanqueidad cuando la cabeza está en posición de apagado. La gran ventaja es que en este caso no hay posibilidad de desmontar la linterna en dos partes, ya que llega un punto en el que cabeza y cuerpo no siguen desenroscando y, por tanto, todo queda de una sola pieza y no perderemos ninguna de ellas.

Junto al propio puerto tenemos un pequeño LED que se iluminará en color rojo durante la carga de la linterna y en verde al finalizar la misma; algo que lleva aproximadamente una hora si tras el último uso hemos dejado la batería completamente agotada. Por tanto, aunque la autonomía no sea muy prolongada, al menos la recarga es realmente rápida. Mi única queja en este aspecto es que no se haya optado por emplear un puerto USB-C aunque sólo sea porque siempre vamos a acertar al instertar el conector.

Hablando de equipamiento, la E02R incluye en su caja además de la propia linterna, un cable de carga, una anilla de llavero, una junta tórica de recambio, un manual de instrucciones y una tarjeta de garantía. Lo habitual en las linternas de pequeño tamaño de la marca, vamos.

La mitad delantera del cuerpo (la cabeza; que en este modelo es algo más larga en comparación con otros similares) posee cinco ranuras longitudinales bastante anchas para mejorar el agarre y, sobre todo, facilitar su giro si tenemos las manos heladas o usamos guantes. Por su parte, la parte trasera tiene una zona de aproximadamente un centímetro con un grabado de finos anillos diseñada con la idea de que asiente mejor sobre nuestros dedos y no se nos resbale. Yo no la llamaría knurling como tal porque no tiene el típico patrón rugoso de otros muchos modelos, pero ahí está y algo ayuda a mejorar el agarre.

Por último, en la parte trasera tenemos el clásico rebaje en el que podemos colocar una anilla de llavero, una cadena, un paracord… Esta parte ha sido perfectamente torneada y por mucho que la miro no atisbo arista o imperfección alguna pese a ser una pieza con tantos recovecos que es complicada de ejecutar. La verdad es que los acabados son un aspecto en el que Fenix está destacando mucho últimamente, ya que también me pareció uno de los puntos fuertes de la E03R.

Lo malo del diseño de esa parte de la linterna es que la impide hacer tailstanding; ya que aunque es de forma plana es tan estrecha que no es capaz de permanecer en esa posición de forma estable. Por tanto, su diseño está pensado para llevarla en nuestro llavero de forma cómoda y eficaz, pero no para iluminar una estancia de forma estática apuntando hacia el techo.

No he mencionado antes que el aluminio del modelo que hoy analizamos recibe en su superficie un tratamiento de anodizado duro tipo III que la protegerá frente a roces; pero viviendo en un bolsillo apretado junto a llaves con aristas afiladas, monedas de cantos duros y demás cacharros que no paran de frotarse contra ella, poco a poco se irá limando dejando a la vista el aluminio desnudo como habéis podido ver en aquel artículo que mostraba como envejece una linterna de aluminio frente a otra de titanio.

Por cierto, al igual que en la E03R, en la parte frontal tenemos grabado el número de serie de la linterna así como una advertencia sobre la elevada temperatura que puede alcanzar esa parte del cuerpo. Como en aquella ocasión, os comentaré que la linterna no llega a quemar por mucho que usemos el modo Alto y, por tanto, la razón de ser de la advertencia debe de ser más por un tema legislativo que por un peligro de quemadura real.

La linterna cuenta con especificación IP68 de resistencia a los elementos, lo que la convierte en sumergible a dos metros de profundidad durante media hora y totalmente resistente al polvo. En cuanto a las caídas, debería soportar sin grandes destrozos “aterrizajes” desde 1 metro de altura.

En definitiva, estamos ante un modelo muy liviano y que apenas abulta, lo que hará que no nos moleste en el bolsillo en ningún momento y que además posee un cuidado diseño con una alta precisión de fabricación.

La luz

El LED que se encarga de proporcionar la luminosidad que da la E02R es un Cree XP-G2 S3, ofreciendo un haz regular y muy blanco, sin zonas irregulares, manchas de luz ni anillos exteriores; algo a lo que la lente TIR montada directamente sobre el emisor contribuye de forma decisiva.

Este tipo de linternas suelen tener uno o dos modos; y este último caso es el de la que hoy estamos analizando. Los dos modos disponibles, su alcance y sus respectivas autonomías son los que os detallo a continuación:

  • Bajo: 15 lumens, 13 metros (6 horas y media)
  • Alto: 200 lumens, 49 metros (25 minutos)

El cambio de modos se realiza de la siguiente manera: partiendo de la posición de apagado, si vamos enroscando la cabeza llegaremos a un punto en el que vemos que la linterna se enciende. En ese momento estamos en el modo Bajo de 15 lumens. Si seguimos enroscando un poco más pasaremos al modo Alto con sus 200 lumens. Para volver al modo Bajo desenroscamos ligeramente y si seguimos desenroscando apagaremos la linterna. Así de sencillo. Por tanto, en esta linterna no hace falta incluir ningún tipo de bloqueo; ya que por su modo de funcionamiento tenemos un bloqueo físico de por si.

En cualquier caso, lo que sí incluye esta linterna es un modo de regulación por temperatura el cual baja la potencia de emisión si detecta que la E02R se está calentando más de la cuenta. Estos sistemas de protección son en la actualidad muy necesarios puesto que en los últimos meses los fabricantes sacan cada vez más lúmens en modelos más pequeños, por lo que la disipación del calor es un tema clave para no afectar a la electrónica interna y/o la batería integrada.

En todo caso, estuve usando la linterna en exteriores en modo Alto continuamente hasta que se agotó la batería y no percibí bajadas de intensidad hasta que la batería empezó a flaquear; de modo que al menos en invierno y por la calle no parece que el sistema vaya a actuar demasiado. Tendré que repetir esta prueba en pleno mes de julio a ver qué pasa.

Como todos los modelos que van pasando por mis manos desde hace un tiempo, me llevé la E02R a la arboleda donde pruebo la iluminación que ofrece cada linterna en un entorno real y he de decir que en su modo Alto la pequeña Fenix alumbra un montón. Es una pena que la autonomía sea algo escasa en dicho modo (algo lógico debido al minúsculo tamaño de este modelo) porque como vais a poder ver a continuación podemos usarla para iluminar nuestro camino perfectamente y distinguir lo que nos espera bastantes metros por delante.

El haz en el modo Alto no es demasiado ancho pero sí lo suficiente como para alumbrar lo que tenemos delante y mantener a la vista los laterales del camino. Por su parte, el modo Bajo con sus 15 lumens nos servirá para alumbrar nuestros pies si vamos caminando a paso tranquilo por una zona de suelo muy regular y en buen estado, pero no esperéis ver con claridad mucho más allá.

Las sensaciones

La E02R es una de esas linternas que da gusto tener en la mano. Normalmente las precisiones y tolerancias de los procesos industriales de mecanizado son fijas y, por tanto, las imperfecciones se notan más en modelos de pequeño tamaño. Sin embargo, en los últimos modelos que Fenix está lanzando al mercado la realización física de la linterna es simplemente perfecta: no hay irregularidades, no se aprecian aristas de ningún tipo, no hay desajustes en las roscas… Como os digo, el nivel de precisión empleado en la factoría de la marca es sencillamente asombroso.

Además, en las últimas linternas de este tipo que han ido saliendo al mercado, tenemos un rendimiento lumínico espectacular. De hecho, la cantidad de lumens que ofrece una linterna más pequeña que vuestro pulgar está muy por encima de aquellas Maglite clásicas que pesaban un kilo y llevaban cuatro pilas tipo D para dar 80 lumens como máximo. Lo único bueno de aquellas en comparación es que las podíamos usar como arma arrojadiza o a modo de maza para abrir almendras en el campo.

Me gusta mucho lo pequeña que es la Fenix E02R y lo poco que se nota su presencia en nuestro bolsillo. Además, al tener formas muy redondeadas no la notaremos clavarse en nuestra pierna al sentarnos como sí ocurre con modelos de mayor tamaño. Digamos que las linternas que usan una pila AAA ya estarían fuera del límite de la inadvertencia que sí cumple el modelo que hoy estamos viendo.

Conclusión

Fenix a venido a pelear con su E02R a un sector de las linternas en el que hay multitud de contendientes. De hecho, que hayan pasado por aquí coincidiendo en filosofía de uso y forma constructiva tenemos cuatro modelos: Wuben G338, Trustfire Mini-07, Olight i1R 2 EOS y Trustfire Mini2; casi nada.

Como podéis apreciar en la fotografía que tenéis sobre estas líneas la E02R es unos milímetros más larga que sus rivales, pero también hay que reconocer que comparadas con la típica moneda que pongo, todas ellas son de un tamaño irrisorio. Lo malo de las tres que tenéis a la derecha es que en todos los casos se pueden desmontar en varias piezas y por tanto el riesgo de perder alguna de ellas siempre está presente.

En cualquier caso, por practicidad y prestaciones su mayor rival es la pequeña de las Olight, ya que esta tiene también esa característica que tanto me gusta de que la linterna no se divide en dos para acceder al puerto de carga, lo que nos puede ahorrar más de un disgusto tratándose de piezas de tan pequeño tamaño. Eso sí, la E02R tiene la ventaja de ofrecer 50 lumens más (200 frente a 150) y una autonomía superior en el modo Alto (25 minutos frente a 15).

En definitiva, un modelo muy recomendable que os sacará de muchos apuros sin notar que la llevamos encima y que destaca especialmente por el esmero que han puesto en su fabricación.

Más información

Review: Fenix E03R

No hay manera. Siempre me prometo que será la última, que ni una más, que ya tengo bastantes… pero cada vez que alguna marca saca al mercado una linterna de pequeño tamaño acabo haciéndome con ella porque pienso que aunque sólo sea por el tiempo que paso probándola a fondo, haciéndole fotos desde todos los ángulos y escribiendo la review correspondiente ya merece la pena su adquisición.

La de hoy es la enésima linterna de este tipo (y no será la última porque de hecho ya viene otra de camino) sólo que esta además de un tamaño delicioso y un factor de forma algo diferente, también tiene alguna peculiaridad lumínica, así que sin más preámbulos vamos a echarle un vistazo a la Fenix E03R.

El cuerpo

Lo primero que llama la atención de la E03R es su empaquetado: un blister de cartón y plástico transparente en el que ya se vislumbra el minimalismo que prima en esta linterna. En su interior, además del propio modelo, una pequeña anilla de llavero, un cable de carga y algo de documentación. Nada más.

Eso sí, por mucho que os diga o muchas fotos que os ponga, no os podréis imaginar el minúsculo tamaño de esta linterna hasta que no tengáis su envoltorio en las manos. En serio, es realmente pequeña y yo me quedé muy sorprendido por este motivo la primera vez que la vi en persona.

Fabricada en aluminio torneado por CNC a partir de un bloque macizo y posteriormente recibiendo sobre su superficie un anodizado tipo III de un elegante tono gris oscuro, la E03R tiene un minúsculo tamaño de 47 x 24 x 12 mm y un peso de tan sólo 22 gramos. Su forma es rectangular, si bien tiene algunas oquedades en su carcasa que me resultan especialmente agradables al tacto y es que de hecho a veces símplemente llevo la linterna entre mis dedos mientras bajo a dar un paseo como si de un talismán se tratase.

La parte frontal es plana, con una lente TIR traslúcida tras la que podemos distinguir dos emisores LED; sólo que a diferencia de la Nitecore TIP2, en esta ocasión estos no van a ser gemelos; sino que uno va a ser el foco principal y el otro uno auxiliar de color rojo con idea de alumbrar en aquellas situaciones en las que no queremos molestar y/o pretendemos pasar desapercibidos.

En la parte trasera tenemos un hueco muy elaborado e integrado en la carcasa para poner una anilla (la caja incluye una de tamaño diminuto) y poder así añadir esta pequeña linterna a nuestras llaves. Desde luego por tamaño y peso no supondrá un lastre en el bolsillo. Eso sí, no disponemos de modo alguno de implementar algún tipo de pinza o similar, así que si sois de los que os gusta colocarla en una gorra para usarla en modo “manos libres” este modelo no es para vosotros.

El botón de control es de color cobre, enrasado con la cara superior de la carcasa, con una serie de círculos concéntricos para mejorar su tacto, y posee en el centro un pequeño indicador luminoso que será verde o rojo según lo que quiera decirnos. Me gusta por tamaño y por tacto, pero he de decir que el botón de la E03R está algo expuesto y pese al sistema de bloqueo del que luego hablaremos, tengo la impresión de que algún día me encontraré la linterna encendida por accidente al llevarla en el bolsillo de mis vaqueros junto a otros elementos.

Por su parte, la batería interna de 200 mAh se recarga mediante un puerto USB-C (a ver si de una vez se estandariza para cargar todo tipo de dispositivos portátiles) y el indicador luminoso del botón de la linterna se encenderá en color rojo durante el proceso pasando a verde cuando éste finalice; cosa que sucede tras aproximadamente hora y cuarto si la batería estaba completamente agotada.

El puerto de carga se encuentra situado en uno de los laterales de la linterna y está protegido por una tapa de goma que ha de permanecer cerrada para cumplir con la certificación IP66 que posee la linterna, ya que como se os quede abierta entrará agua al interior. Por cierto, en cuanto a caídas, debería de aguantar hasta 1 metro sin romperse nada según aseguran los diseñadores de Fenix.

Comentaros que no la he tirado al suelo, pero la prueba de pegarle un remojón en la ducha (asegurándome antes de que la tapa del puerto de carga estaba perfectamente cerrada) sí que la ha pasado sin problemas.

Para conocer la carga de la linterna sólo nos tenemos que fijar en el indicador que os decía antes cuando la encendemos, ya que según su estado nos estará diciendo en qué porcentaje se encuentra la batería:

  • Verde fijo: 100% – 70%
  • Verde parpadeante: 70% – 40%
  • Rojo fijo: 40% – 10%
  • Rojo parpadeante: 10% – 1%

Como ya habréis visto en las fotos, sobre el cuerpo de la linterna viene serigrafiado el número de serie y una señal de que tenemos que tener cuidado con la zona del emisor porque llega a calentarse bastante. Esto último he intentado comprobarlo manteniendo el modo Alto funcionando durante bastante tiempo y tampoco es para tanto, sobre todo después de haber probado modelos como la Imalent LD70 donde la temperatura pasados un par de minutos llega a ser extrema; así que aunque hayan puesto esa advertencia tampoco penséis que correis el riesgo de quedaros sin huellas dactilares.

Sin duda, lo mejor de este modelo de Fenix es su reducido tamaño y su forma tan compacta, pues al ser tan pequeña pasará absolutamente inadvertida en nuestro bolsillo junto a llaves, monedas y demás enseres que nos acompañan a todas partes.

La luz

La luz que emite el LED principal es muy blanca y disponemos de cuatro modos con las siguientes potencias y autonomías:

  • Eco: 5 lumens (18 horas)
  • Bajo: 30 lumens (3 horas)
  • Medio: 80 lumens (1 hora y 15 minutos)
  • Alto: 260 lumens (45 minutos)

En todo caso, en el modo más potente transcurridos unos 5 minutos el nivel de brillo bajará a 100 lumens. Además, a medida que la batería se va descargando esta irá cambiando al nivel inferior de luminosidad de forma automática hasta que al ocurrir esto en el modo Eco la linterna se apagará por agotamiento de energía y tendremos que recargarla para poder seguir usándola.

Por su parte, el LED rojo posee dos modos de uso:

  • Fijo: 4 lumens (5 horas y 30 minutos)
  • Baliza: 4 lumens

La idea del emisor de color rojo no es mala sobre el papel, ya que suele ser un tipo de iluminación que evita deslumbramientos y es bastante más discreta que una luz blanca. Sin embargo, el problema aquí es que se han pasado con la intensidad del modo Fijo y se han quedado cortos con el modo Baliza, haciendo que el primero llegue a molestar en plena oscuridad y el segundo no sea tan visible como en aquellas linternas en las que esta funcionalidad es más parecida a un flash potente que dura apenas una centésima de segundo que a un LED que simplemente se va enciendo y apagando a ritmo fijo como es el caso que hoy nos ocupa.

Además, siguiendo con el modo Baliza, por el diseño de la linterna la señal de alerta que emite sólo va a ser visible en una dirección; mientras que si alguien viene “de espaldas” a la linterna no va a ver el parpadeo, ya que la luz sólo se emite hacia delante.

Para hacer el cambio de modos la cosa es sencilla. Si la linterna está bloqueada la desbloquearemos con un doble click, tras lo cual parpadeará dos veces para indicárnoslo. Una pulsación de unos 0,5 segundos nos llevará al modo Eco y a partir de ahí a base de pulsaciones breves iremos recorriendo los modos Bajo, Medio y Alto en secuencia. Para pasar a usar el LED rojo tendremos que mantener pulsado el botón durante algo más de un segundo, lo que nos llevará al modo Fijo. Para pasar al parpadeante sólo hace falta realizar una breve pulsación.

En cualquiera de los modos, para apagar la linterna hay que mantener pulsado el botón durante medio segundo y posteriormente para bloquearla hacer un doble click.

Las sensaciones

Como os decía en los primeros compases del artículo, lo que más me gusta de esta linterna es sostenerla entre las yemas de mis dedos, ya que por mucho que juguetee con ella no percibo la más mínima arista o reborde molesto. Para lo pequeña que es tiene una precisión de fabricación alucinante; e igual de preciso es su botón que nos permite controlar el número de clicks a la perfección y además tiene un tacto delicioso con esos círculos concéntricos que me recuerdan a las ondas que se forman en un estanque cuando lanzas una piedra a lo lejos.

La iluminación es dispar: si bien con el LED normal conseguimos una iluminación muy blanca en su zona central seguida de una corona algo menos luminosa pero siendo ambas zonas perfectamente redondas y homogéneas, el LED rojo lanza un haz de luz algo irregular con una pequeña zona central muy intensa seguida de un par de coronas de brillo intermedio y luego una zona de penumbra rojiza de forma algo elipsoidal.

Lo de la luz roja no me importaría si fuera de muy escasa intensidad porque creo que sería un modo Moonlight estupendo; pero lo que ocurre es que han usado un emisor de demasiada potencia y hace que en completa oscuridad llegue incluso a molestar. En este caso menos es más, y es que unos cuantos lumens menos en el LED auxiliar hubieran venido muy bien.

Lo que sí que me gusta mucho es la implantación tanto del porcentaje restante de batería a base de parpadeos del indicador bicolor de estado como el sistema de bloqueo de la linterna confimado con un doble flash del LED principal. Se le coge el truco en cuestión de segundos y enseguida nos damos cuenta de que es algo realmente intuitivo.

Como linterna para llevar encima me parece estupenda por forma, dimensiones, peso y el funcionamiento de los modos; pero desde mi punto de vista el error ha sido implementar un LED rojo que en realidad no aporta gran cosa. Creo que hubiera sido mejor opción añadir un modo Moonlight del orden de 1 lumen al LED principal y si querían añadir un segundo emisor aprovechar para implementar uno con CRI alto, que si bien yo no le suelo sacar mucha utilidad, sé que hay gente que aboga por este tipo de iluminación más natural.

En campo abierto el modo Eco no nos va a servir de gran cosa porque con él apenas vamos a ver nada. Sin embargo, el modo Bajo ya nos va a permitir vislumbrar algo más; si bien para pasear en condiciones de baja luminosidad os recomiendo el modo Medio porque me parece que es el más equilibrado en cuanto a lumens y autonomía. El modo Alto impresiona por lo que alumbra para el tamaño de la linterna, pero realmente no es algo que nos permita distinguir un oso polar en medio de la tundra y lo que conseguiremos empleándolo continuamente es agotar la batería en tres cuartos de hora. Por tanto, mi consejo es que uséis el modo Medio de forma habitual salvo para alguna situación puntual que requiera más potencia.

Aun así, para que os hagáis una idea de cómo ilumina esta pequeña linterna en su modo Alto os dejo esta fotografía que hice una noche en la arboleda cerca de mi casa que de un tiempo a esta parte se ha convertido en mi particular pista de pruebas para las linternas que van pasando por mis manos. Como veis es más que suficiente para dar un paseo en completa oscuridad, que es como yo me encontraba en ese momento. Si necesitais iluminar toda la arboleda tendréis que buscar un modelo más potente, grande, pesado y caro.

Si pasamos al emisor rojo vemos que en este tipo de entorno totalmente oscuro no nos va a ser de gran utilidad; pero ya os digo que en casa de madrugada tiene demasiado brillo y en esas condiciones llega incluso a molestar a los ojos.

Conclusión

La Fenix E03R está en una categoría en la que tiene muchos rivales y además muchos de ellos han pasado por mis manos. El más directo seguramente sea la Nitecore TINI, ya que es la que más se aproxima por tamaño y prestaciones. No tiene el LED rojo adicional pero creo que es algo anecdótico que no usaremos más de un par de veces al principio para hacer la gracia y a partir de ahí la usaremos nada más que en sus cuatro modos principales. Si sois unos maniáticos de la simetría elegiréis la E03R sobre la TINI puesto que el modelo de Nitecore es lo más asimétrico que os podéis echar al bolsillo.

Otra que por forma también podría batirse con ella es la Nitecore TIP2; pero en este caso está por encima de la E03R en prestaciones y autonomía; pero también en tamaño y peso. En este modelo tenemos también dos LEDs pero como ya sabréis si habéis leído la review correspondiente lo hace para aumentar la intensidad lumínica y el alcance del haz de luz con respecto a su antecesora.

Podría incluir aquí más linternas de llavero como las Rovyvon Aurora A1 y A1x, la Wuben G338, la Trustfire Mini2 o la Olight i1R 2; pero dado que todas esas tienen formas redondas quería poner en perspectiva estos modelos de perfil más rectangular y a las que dentro de unos días se sumará un modelo más a mi colección y del que, por supuesto, os hablaré por aquí.

Lo bueno

  • Calidad de construcción impecable
  • Tamaño minúsculo
  • Carga a través de puerto USB-C
  • Sistema de bloqueo y consulta de batería muy sencillo

Lo malo

  • El LED rojo no tiene mucha utilidad
  • Se echa en falta un modo Moonlight en torno a 1 lumen

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Review: Fenix E01

La primera linterna LED que me compré (antes de que llegaran por este orden la Fenix E05 2014, la Olight i3S EOS y la S1 Baton) fue una sencilla Fenix E01 en color gris de la que guardo muy buenos recuerdos y que me acompañó a todas partes durante una buena temporada. Esa linterna en concreto actualmente está en casa de mis padres, pero tengo por aquí una en color dorado que usaré para hacerle unas fotos y hablaros de ella hasta que me pueda traer el grueso de mi colección cuando podamos volver a circular por la calle libremente.

La E01 es la sencillez en estado puro y todo un clásico del mundo linternil. Aparecida en el 2009 como uno de los primeros modelos LED para las masas, sólo tiene un modo de funcionamiento, el reflector es simple como él sólo, sus formas son muy básicas… Pero eso hace también que sea extremadamente fiable y que su autonomía sea muy elevada; factores que compensan su sencillez y que me recuerda en parte a la Olight i3E EOS pero con menos lumens.

El cuerpo

Como podéis apreciar en la imagen que hay un poco más arriba, el cuerpo de la E01 está fabricado en aluminio anodizado y en su práctica totalidad tenemos un knurling con el típico acabado romboidal. Su relieve no es demasiado agresivo pero ayuda a sostener la pequeña linterna con más seguridad.

En la parte trasera tenemos una superficie trilobular y en una de sus patas contamos con un agujero para pasar una anilla o correa y así sujetarla a cualquier parte. Por su diseño también es capaz de sostenerse de pie en cualquier superficie plana por si necesitamos iluminar (tenuemente, eso sí) una estancia.

La cabeza es de pequeño tamaño (tal vez la más pequeña de todas las que he usado) y su rosca va protegida con una junta tórica de modo que podemos pegarle un remojón poco profundo sin que le pase nada. En cuanto a dimensiones la E01 mide 71 mm de largo por 14 mm de diámetro con un peso de 14 gramos, lo que representa un tamaño algo mayor que la media de las actuales linternas alimentadas con una pila AAA; pero es que estamos hablando de un modelo que tiene ya más de diez años y desde entonces todo ha evolucionado.

La luz

Lo más llamativo de esta linterna es que cuenta con un LED de 5 mm marca Nichia colocado directamente en el centro de su reflector de aluminio liso bien sellados entre ambos para que no pueda entrar agua ni polvo al interior. No hay lente frontal de protección ni nada que impida que podamos tocarlo; pero es que en realidad es un LED encapsulado como los que se usan en las prácticas de electrónica, sólo que capaz de emitir 10 lumens durante 21 horas con una simple pila AAA (en realidad luce durante unas 12 horas a 10 lumens y luego baja de intensidad durante casi otras diez hasta que se apaga).

Cierto es que por su tipo de LED y lo rectilíneo de su reflector el haz de luz va a estar bastante concentrado, pero al no emitir una cantidad de lumens demasiado elevada este efecto queda en parte compensado. Es la típica linterna que viene bien tener a mano para ver en el garaje si no hay luz, levantarte por la noche y no darte con la mesa baja del salón, atinar con la llave en la oscuridad del descansillo… Ya sabéis lo fan que soy de los modos poco potentes para no andar molestando al personal. La potencia bruta viene muy bien, pero sólo cuando la ocasión lo requiera; porque casi siempre con unos pocos lumens llega para ver de sobra lo que estamos haciendo.

Las sensaciones

Aunque no fue mi primera linterna LED (todo comenzó con un modelo sin marca que me regalaron como os comenté en el artículo inicial de esta serie) sí que recuerdo que con la Fenix E01 me di cuenta de lo útil que es tener una luz siempre a mano ya sea en el fondo de la mochila, en el bolsillo o colgada del llavero. Por sus dimensiones y peso no me molestaba nada en absoluto y lo único que no me acababa de convencer era que el reflector se llenaba de polvo y pelusas al ir siempre en mi bolsillo y no llevar ningún tipo de lente en el frontal.

Recuerdo también hacer pruebas de autonomía y alucinar viendo que la linterna podía permanecer encendida durante todo un día con una minúscula pila AAA. Dado que en ese momento casi todas las linternas que habían pasado por mis manos habían sido de bombilla incandescente y que, dando mucha menos luz, en apenas una hora ya se merendaban las pilas, aquello era casi de ciencia-ficción.

Tanto me gustó aquella sensación de poder ver en la oscuridad en todo momento que empecé a informarme y a buscar modelos que por uno u otro motivo me apetecía tener. Poco después de la E01 vino la E05 en tres colores diferentes, a continuación un par de modelos de Olight, luego comencé a buscar alguna fabricada en titanio, otras que incorporaran baterías internas recargables… Y así hasta hoy, que tengo una lista de modelos que me gustaría conseguir que crece casi cada día.

Como os decía, la Fenix E01 es el germen con el que comenzó esta pequeña aventura lumínica que me apasiona y que trato de compartir con vosotros a través de mis fotos y mis experiencias. Espero que al menos el viaje os esté resultando entretenido, que con los tiempos que corren ya es bastante.

¡Nos leemos!

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Página oficinal de la Fenix E01

Review: Fenix E05 2014

Como algunos ya sabréis, los diseños minimalistas siempre me han cautivado hasta el punto de que si algo tiene una versión “mini” es muy posible que sea la que se venga conmigo a casa en lugar de la de tamaño estándar. Por supuesto, el mundo linternero que tanto me atrae no es una excepción y del mismo modo que los enormes cañones de luz que abundan por los foros de esta temática no me llaman nada la atención, esos pequeños cilindros no más grandes que una pila AAA me vuelven loco.

El caso que hoy nos ocupa es el de una pequeña linterna que en la mayoría de las ocasiones va permanentemente enganchada al llavero del usuario pero que es capaz de generar luz más que suficiente para mil y una situaciones. Con todos vosotros, la Fenix E05 2014.

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Mis llaves y la E05

La E05 2014 es una linterna de la conocida marca Fenix que funciona con una pila AAA y que cuenta con tres modos de funcionamiento: 8, 25 y 85 lumens. Su única parte móvil es la cabeza en la que se aloja el LED propiamente dicho y su movimiento rotatorio es el que nos va a permitir encender y apagar la linterna así como cambiar de modo, cosa que se puede hacer perfectamente con guantes gracias a la textura rugosa de su superficie. Su precio está entre 15 y 20 euros.

Knurling de la E05

Otra vista del knurling de la E05

Otra vista del knurling de la E05

La cosa consiste en que al encender la linterna por defecto se pone en el modo más bajo de los tres. Si ahora la apagamos pero la volvemos a encender antes de que pase un segundo se colocará en el modo intermedio; y si repetimos esta operación por segunda vez se pondrá en el modo de 85 lumens con la particularidad de que pasado tres minutos automáticamente volverá al modo intermedio para evitar sobrecalentamientos.

Si en cualquiera de los modos apagamos la linterna y dejamos pasar más de un segundo antes de volver a encenderla esta lo hará en el modo de 8 lumens.

De izquierda a derecha modo bajo, medio y alto de la E05

El cuerpo

En lo físico, lo mejor de esta linterna es el tacto sólido que tiene tanto al agarrar el cuerpo de la linterna como al efectuar el giro de la cabeza, ya que al ser una linterna que suele ir en el llavero del usuario o directamente suelta en el bolsillo, si la cabeza girara con demasiada suavidad acabaríamos por encontrarnos más de una vez con que se nos ha encendido por accidente y nos hemos quedado sin energía en ella.

Toda la linterna está fabricada en aluminio de buena calidad y en su superficie se ha aplicado un anodizado tipo III que hará que tarde tiempo en llenarse de rascones y arañazos (aunque con el uso lo hará, eso es inevitable). Del mismo modo, no quiero dejar pasar por alto que las roscas vienen bien lubricadas y al final de las mismas tenemos una junta tórica que permite que podamos mojar la linterna sin temer por su integridad al ser IPX-8 y que debería de resistir caídas de hasta un metro de altura o al menos eso es lo que el fabricante asegura. Aclarar que lo del agua lo he comprobado, pero lo de las caídas todavía no.

La E05 en tailstanding

En la parte trasera contamos con una base que nos permite mantener la linterna en pie (útil para colocarla sobre una superficie plana y rebotar la luz en el techo) y que cuenta con un agujero para pasar una anilla y así añadir la linterna a nuestro llavero.

Comentar también que la linterna tiene unas dimensiones de 66,5 x 15 mm y un peso de 12,5 gramos sin incluir la pila AAA que la alimenta.

Sistema de enganche de la anilla para llavero

La luz

La tonalidad de la luz que emana de este modelo de linterna es blanca (parece obvio, pero hay modelos en los que esto no es así como ya veremos en el futuro) y el círculo proyectado por el LED a través de la lente frontal es suave y sin halos secundarios en ninguno de los tres niveles de potencia disponibles.

La autonomía es de unos 45 minutos en modo alto, 4 horas en modo medio y 15 horas en modo bajo; y aunque es verdad que no me dedico a poner un cronómetro en marcha cada vez que la enciendo, después de muchas semanas de uso sigo con la pila que venía inicialmente en el blister.

LED y reflector en el modo de baja potencia

Las sensaciones

Siempre he dicho que esto de las linternas es algo muy pasional (y muy poco racional) de modo que no espero que todos compartáis mis impresiones sobre este pequeño “cacharro”. El caso es que allá van los párrafos más personales de esta review y que son los que hablan de lo que me parece y las sensaciones que evoca en mí esta linterna:

Cada vez que meto la mano en el bolsillo y noto el tacto rugoso de la E05 me invade una sensación reconfortante: saber que está ahí, que si necesito un rayito de luz estará siempre a punto, que si una tormenta inoportuna me empapa de pies a cabeza no se estropeará y que con el paso del tiempo irá perdiendo poco a poco el anodizado que recubre su cuerpo empezando por las aristas y terminando por las zonas más recónditas…

Desgaste por la parte trasera tras unos meses de convivencia con el resto de mis llaves

Tal vez no le veáis el sentido práctico a llevar encima un cilindro metálico con un LED en la cabeza y una pila en su interior y más ahora que cualquier móvil puede hacer de linterna de mano; pero es que como os decía antes, esto de la afición por las linternas es algo muy enraizado dentro de uno mismo y, por tanto, no merece la pena perder tiempo y esfuerzo en tratar de ensalzar sus virtudes y/o defender sus defectos.

Los tres colores disponibles de la E05

Como habéis podido ver en las fotografías que ilustran este artículo, cuento con los tres colores disponibles de este modelo, ya que me gusta tanto que quería darme ese capricho. La que siempre me acompaña desde hace tres meses aproximadamente es la de color negro, y de ahí que presente ya cierto desgaste en algunos de sus bordes debido al roce con las llaves que van junto a ella en mi bolsillo.

También me gusta de vez en cuando desarmar la cabeza, limpiar con mimo las roscas y sacar la junta tórica para limpiar y engrasar esa zona de la linterna tan delicada en este tipo de modelos. Comentaros que la limpieza se hace con un trapo seco (os sorprenderá ver la cantidad de polvo que acumula en las roscas por llevarla siempre encima) y que a modo de grasa lo ideal es usar alguna con base de silicona que podéis encontrar en ebay por muy poco dinero (yo me compré un bote del tamaño de la típica vaselina para los labios por unos 5 €). No uséis grasas con base de petróleo porque os podéis cargar la junta tórica y, por tanto, echar a perder la estanqueidad de la linterna.

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El LED de la E05

He recurrido a la ayuda de la E05 en multitud de ocasiones y, como os decía antes, cada vez que meto la mano en el bolsillo y noto su tacto, me reconforta saber que está ahí para darme servicio siempre que la necesite. Es una fiel compañera que nos sacará de apuros cuando nos rodee la más absoluta oscuridad, así que no menospreciéis su utilidad por pequeña que parezca.