La siempre difícil relación prestaciones/confort en fotografía

Debido a que ya llevo unos cuantos años haciendo fotografías me está ocurriendo algo muy común y que había leído decenas de veces en el pasado pensando que a mí no me iba a pasar: cada vez le doy menos importancia al equipo y más a la creatividad (y a ir ligero de equipaje).

Don MiguelTécnicamente hablando, las cámaras réflex siguen siendo hoy por hoy las reinas en cuanto a calidad de imagen para el usuario de a pie (formato medio y cosas por el estilo quedan fuera del alcance del común de los mortales, seamos realistas) pero no es menos cierto que pesan y abultan bastante, por lo que no son lo mejor para nuestra espalda si nos dedicamos a hacer “safaris fotográficos” de acá para allá.

Compactas, móviles o cámaras bridge tienen el problema de que poseen sensores de imagen de pequeño tamaño, de modo que no pueden hacer la competencia a las réflex por motivos puramente físicos en captación de luz, profundidad de campo, niveles de ruido o precisión de enfoque.

Luna

Sin embargo, hay un punto intermedio muy interesante en las cámaras EVIL que a mí cada vez me gusta más, ya que aúnan las dimensiones y el peso de una compacta avanzada con la calidad de imagen y las prestaciones de una réflex debido al mayor tamaño de su sensor.

Cierto es que parece que nunca acaban de despegar del todo, y los insistentes rumores que circulan últimamente sobre la desaparición de la gama 1 de Nikon no son más que otra prueba más de ello; pero me da a mí que gran parte de la culpa la tienen los últimos móviles de gama alta que en sus constantes maniobras de marketing nos quieren hacer creer que con ellos vamos a poder captar unas fotografías que ni con una Hasselblad.

Coslada at night (I)Que conste que yo soy el primero que a veces veo algo que me llama la atención y lo fotografío con mi móvil si no llevo una cámara encima en ese momento porque prefiero eso a dejarlo escapar; pero si el motivo merecía la pena siempre me he arrepentido de no haber llevado algo en condiciones con lo que capturar ese instante de la mejor manera posible.

Pero bueno, tampoco quiero aburriros con una disertación sobre las ventajas de las cámaras sobre los móviles a la hora de hacer fotografías porque cada uno es muy libre de pensar lo que quiera; pero sí que me gustaría lanzar un pequeño alegato en favor de las cámaras EVIL con ayuda de las fotografías que ilustran este artículo, pues son imágenes que he capturado con mi ya veterana Olympus E-PL1 de las que estoy orgulloso y quería compartirlas con vosotros.

Night driver

Sigo cogiendo la réflex porque su calidad de imagen es incluso superior a la de la EVIL que poseo, pero también es verdad que la ligereza que te da la E-PL1 y sus objetivos hace que al final camines más y veas más lugares que merece la pena fotografiar.

Al fin y al cabo estamos aquí para disfrutar, ¿no?.

Coslada at night (II)

¡Nos leemos!

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Review: Olympus M. Zuiko Digital ED 40-150mm f4.0-5.6 R

Aunque la D300 sigue siendo mi cámara fotográfica “oficial”, poco a poco la Olympus E-PL1 se ha ido ganando mi confianza a medida que me ha ido acompañando en más y más situaciones en las que quería viajar “ligero de equipaje”, así que es normal que quiera ir ampliando el equipo y una cosa que echaba de menos era un teleobjetivo.

Olympus E-PL1 + 40-150 f/4-5.6

Siguiendo con la filosofía que empleo con esta cámara no quería un objetivo grande y pesado; sino un tele ligero y que incluso estando montado me permitiera guardar la cámara en el bolsillo de un abrigo. Para cargar peso ya está la D300 con el Nikon 80-200 f/2.8 que da una calidad de imagen tremenda; pero como os decía antes, la filosofía de la E-PL1 es la de poder llevar un aparato encima que de una buena calidad de imagen sin dejarme la espalda en ello.

Esto es debido a que el 90% de las veces que salgo de casa no voy expresamente a hacer fotos; pero sí que es verdad que en esas ocasiones más de una vez he visto una situación que merecía la pena ser fotografiada y he echado de menos llevar una cámara decente encima.

Bici

Y aquí es donde entra en juego este Olympus M. Zuiko Digital ED 40-150mm f4.0-5.6 R del que hoy os voy a hablar, puesto que cumple con las premisas anteriormente citadas y complementa a los dos objetivos que ya tenía para este formato.

Aspecto externo

Al ser un teleobjetivo no demasiado luminoso y diseñado para formato m4/3 el tamaño del mismo es bastante contenido. De hecho, en relación al cuerpo de la cámara, su tamaño no es mucho más grande que un Nikon 55-200 VR montado en una D300 (y además obtendremos en ambos casos focales equivalentes muy parecidas).

En la fotografía que tenéis a continuación podéis ver el equipo m4/3 del que dispongo actualmente, que consiste en la Olympus E-PL1, el 14-42 que trae la cámara “de serie”, el anteriormente analizado 14mm f/2.5 de Panasonic y el recién llegado del que hoy estamos hablando.

Mi equipo m4/3

Tanto el cuerpo del objetivo como su montura son de plástico; algo lógico en esta gama de objetivos. Sin embargo, el cuerpo tiene un tacto sólido tanto al agarrarlo como al emplear el anillo de zoom, por lo que parece mejor de lo que en realidad es. El anillo de enfoque va mucho más suave; pero es que internamente no mueve ningún engranaje, sino que se limita a dar órdenes a la cámara a través de señales eléctricas para que esta varíe el plano de enfoque en consecuencia en lo que se denomina “by wire focus”.

La montura plástica no me daba tanto miedo en el 14-42 como en este 40-150 debido a que el cuerpo es más largo y, por tanto, más propenso a golpes. Además, cuando empleamos la máxima distancia focal disponible el objetivo prácticamente duplica su longitud y por la ley de la palanca, un golpe aplicado en el extremo causará bastante tensión en la unión con el cuerpo de la cámara. Habrá que ir con cuidado no vayamos a tener un disgusto.

Encuadre

Por cierto, comentar que la que tengo es una nueva versión de este objetivo cuya única diferencia es que cuenta con un elemento asférico además de la ‘R’ que cuelga al final de su nombre completo. Este tipo de lentes se supone que dan más calidad de imagen, pero como no he probado la versión anterior no sé si la diferencia será muy grande o no.

Características técnicas

Para los amantes de los números, os dejo a continuación las características técnicas de esta óptica; si bien para mi gusto lo más importante es saber sacarle partido a lo que tenemos y, sobre todo, disfrutar de esta afición tan sana.

  • Formato: m4/3
  • Distancia focal: 40 mm – 150 mm (80 mm – 300 mm en equivalente a 35 mm)
  • Construcción: 13 elementos en 10 grupos. 1 elemento asférico y 1 elemento de alta densidad
  • Ángulo de visión: 30 – 8.2 grados
  • Tipo de enfoque: automático con motor ultrasónico y compatible con vídeo
  • Distancia mínima de enfoque: 90 cm
  • Ratio máximo de ampliación: 0.16x (0.32x en equivalente 35 mm)
  • Diafragma: 7 palas redondeadas
  • Aperturas máximas: f/4.0 (40 mm) – f/5.6 (150 mm)
  • Apertura mínima: f/22
  • Diámetro de filtro: 58 mm (no gira cambiando la focal ni el enfoque)
  • Dimensiones a 40 mm: 63.5mm (diámetro) x 83mm (largo)
  • Peso: 190 gramos

Es un teleobjetivo

Puede parecer una perogrullada, pero no debemos de olvidar que este 40-150 es un teleobjetivo, de modo que haciendo uso de él tendremos todas las ventajas y desventajas de este tipo de ópticas. Como ya os he dicho alguna vez, un teleobjetivo no sirve para acercarse más a las cosas (para eso ya tenemos nuestros pies) sino para jugar con los conceptos de cerca-lejos así como para desenfocar los fondos aislando el motivo principal que queramos retratar.

Distancia

Si sabemos encuadrar el sujeto correctamente y usamos una distancia focal elevada, los fondos aparecerán borrosos dando lugar a bonitas composiciones. Esto es algo que ya vimos en un artículo de hace tiempo; y aunque en esta ocasión al no tener una distancia focal tan elevada (no olvidemos que como máximo tenemos disponibles 150 mm) ni una gran apertura (a esa focal nos tendremos que conformar con f/5.6) el desenfoque no será tan acusado, al usuario del habitual 14-42 que viene de serie con la cámara le parecerá un salto de gigante cuando vea que en ciertas composiciones el fondo prácticamente desaparece.

Ofrenda

En general, los teleobjetivos son más sencillo de usar que los angulares, ya que nos centraremos en una sola zona de la imagen pudiendo casi ignorar el resto. Con una distancia focal muy corta tendremos que tener cuidado con todo lo que ocurra alrededor del motivo principal porque el ángulo de visión es muy amplio y casi todo aparecerá nítido en la fotografía.

Barca

Calidad de imagen

Sería una tontería analizar la calidad de imagen de un objetivo diseñado para m4/3 sin tener en cuenta que las cámaras compatibles con este formato corrigen automáticamente la mayor parte de las aberraciones y distorsiones ópticas. Por lo que he podido comprobar, si disparamos en RAW (no se aplicarán correcciones en tal caso) hay alguna deformación apreciable a simple vista si colocamos el horizonte en un extremo del encuadre, pero como la cámara corrige este tipo de cosas automáticamente al disparar en JPG es algo que no debe de preocuparnos.

Motos

En cualquier caso, si optáis por disparar en formato RAW, esas correcciones las podéis realizar tranquilamente en el ordenador empleando Adobe Lightroom o algún programa similar.

Remarcar también que este teleobjetivo no lleva ningún tipo de estabilizador óptico. Esto es debido a que las cámaras m4/3 de Olympus llevan la estabilización en el propio sensor, de modo que no es necesario estabilizar la óptica. Sin embargo, esto es algo que debemos de tener en cuenta si tenemos una cámara Panasonic, pues aunque el objetivo es plenamente compatible, este fabricante no estabiliza sus cámaras para implementar el sistema directamente en los objetivos (que es lo que siempre han hecho Nikon o Canon por ejemplo).

Naturaleza

La ventaja de las cámaras Olympus, por tanto, es que estabilizarán cualquier cosa que montemos en su bayoneta (hasta una botella de cerveza si encontramos el adaptador adecuado) mientras que en las cámaras de Panasonic no contaremos con estabilización óptica a no ser que utilicemos un objetivo que cuente con algún sistema integrado compatible (y no, creo que todavía no han sacado botellines estabilizados).

Cierto es que la luminosidad de esta óptica no es demasiado elevada (recordad: f/4.0 – 5.6) y que el escaso peso del conjunto cámara + objetivo no lo hacen la mejor opción para situaciones con poca luz a no ser que dispongamos de un trípode. Sin embargo, en cuando la claridad del día se hace patente podemos conseguir imágenes muy buenas sin apenas esfuerzo, aunque no está de más recordar que hay que saber agarrar la cámara para ganar en nitidez, que el estabilizador óptico tampoco es que haga milagros.

Pastel

Siendo conscientes de lo que tenemos entre manos lograremos fotografías muy resultonas; pero si creemos que con él vamos a poder fotografiar todo lo que queramos nos llevaremos más de una decepción.

Tarde

Conclusiones

Este 40-150 de Olympus no es un teleobjetivo diseñado para fotografiar cosas en rápido movimiento o situaciones extremas. No es demasiado luminoso, no es resistente a la lluvia o al polvo, su enfoque no es tan rápido como un objetivo para cámara réflex… Se trata de una óptica pensada para un uso tranquilo y para poder disponer de focales largas en un equipo que ni pesa ni abulta demasiado.

Bocabajo

Paisajes, retratos, puestas de sol, patos nadando en un estanque… Ese tipo de cosas son para las que está pensado este objetivo, y todo lo que sea sacarlo de ahí es jugársela porque estaremos sobrepasando las limitaciones de nuestro equipo fotográfico. Si nuestras necesidades son más elevadas entonces mejor recurrir a una réflex clásica con alguna óptica luminosa y “a prueba de bombas”.

Niebla

Lo que más me gusta del Olympus 40-150 es su escaso peso y tamaño así como el buen tacto que tiene al hacer uso de él; aunque por otra parte, el hecho de que su montura sea de plástico me hace ser especialmente cuidadoso a la hora de llevar la cámara colgando, ya que un mal golpe podría dejaros con el objetivo partido en dos trozos.

Por los cerca de 300 euros que cuesta creo que es una buena inversión que va a ampliar mucho mis posibilidades creativas con esta pequeña cámara. De todos modos, si todavía no habéis entrado en el mundillo del m4/3 os recomiendo que os hagáis con un kit que incluya tanto el habitual angular como un teleobjetivo porque si echáis cuenta veréis que el tele os sale casi regalado y no tendréis que comprarlo aparte meses después como he hecho yo.

Soledad

En definitiva, una óptica compacta y ligera que vendrá a satisfacer nuestras necesidades fotográficas cuando empecemos a sentirnos un poco encasillados con el angular que la cámara trae de serie.

Imágenes de ejemplo

Como es habitual, para finalizar el análisis me gustaría compartir con vosotros algunas imágenes más de ejemplo captadas con este objetivo (además de todas las que hay intercaladas entre los párrafos anteriores) para que os hagáis una idea por vosotros mismos de lo que podéis esperar de él.

Amanecer

Faro

Pueblo

Arena

Descanso

Zig-zag

Otras reviews (en inglés)

Hay otros sitios en internet donde han analizado este objetivo y os lo enlazo porque creo que es interesante si queréis ampliar información sobre él. Aun así, quería comentaros que las dos primeras son de la versión “no R” que, como os dije al principio del artículo, no cuenta con el elemento asférico que el modelo que yo tengo incluye mientras que la tercera sí que analiza “la versión R”.

  1. Photography blog
  2. Bob Atkins
  3. Blogbeebe

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Review: Panasonic Lumix G 14mm f/2.5 ASPH

Ya sabéis lo mucho que me gustan los objetivos de focal fija. Sin ir más lejos, el 35mm f/1.8 suele ser la pareja de mis réflex Nikon en muchas ocasiones ya sea por estas tierras o en algún que otro viaje a Madrid.

Precisamente por eso la compra hace aproximadamente un año de la Olympus E-PL1 sólo tuvo un “pero”; y es que no encontré en aquel momento el kit que venía con el 17mm f/2.8 de la misma marca, teniendo que conformarme con un 14-42 de prestaciones básicas.

Sin embargo, desde hace un tiempo le tenía puesto el ojo encima al Panasonic Lumix G 14mm f/2.5 ASPH, de modo que al final conseguí hacerme con uno que, dicho sea de paso, no he desmontado de la cámara desde el momento en que lo recibí.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Ya os comenté hace poco que lo bueno del estándar micro cuatro tercios es que mientras los objetivos se ajusten a dicha especificación podemos montarlos en el cuerpo que tengamos ya sea de una marca u otra. Por eso aunque esta óptica esté firmada por Panasonic funciona al 100% en los cuerpos Olympus y viceversa (las ópticas Olympus funcionan perfectamente en cuerpos Panasonic).

Tres Oreos apiladas

Había leído que el tamaño de este objetivo es más o menos como el de tres galletas Oreo apiladas; y aunque de primeras pensé que sería una exageración, en cuanto lo tuve en la mano me di cuenta de que la comparación es bastante acertada, porque de verdad que la óptica es realmente diminuta.

Lamentablemente no tengo por aquí tres galletas de la conocida marca para hacer la comparación; pero sí una moneda de dos euros y mi Nikkor AF-S 35mm f/1.8 para que veáis lo poco que abulta esta pequeña creación de Panasonic.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

La bayoneta es metálica, el cuerpo (sin las tapas protectoras) mide apenas un par de centímetros de grosor y la lente frontal ni sobresale ni es de gran tamaño; por lo que estamos ante una óptica de lo más discreta que no atraerá demasiadas miradas ajenas como ocurre, por ejemplo, cuando llevo la D300 con el Nikkor 80-200 f/2.8.

Todavía recuerdo cuando una pareja pasó a mi lado mientras hacía fotos del triatlón que se celebró recientemente por aquí y ella dijo “Uy mira, parece que esto va a salir en el periódico” mientras me señalaba claramente a mí.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Una cámara m4/3 con este objetivo de tipo pancake montado en ella dará lugar a un conjunto ligero y de pequeño tamaño que cabrá en cualquier bolsillo amplio (desde luego no en unos vaqueros ajustados) y que nos permitirá captar imágenes de buena calidad siempre que sepamos lo que tenemos entre manos (ya sabéis de mi insistencia en conocer las limitaciones de nuestro equipo).

Para que os hagáis una idea, mi Olympus E-PL1 con el objetivo montado, batería y tarjeta de memoria pesa exactamente 400 gramos; mientras que una Nikon D40 con el 35mm f/1.8 que os decía antes sube hasta los 780 gramos.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Es un angular

Como ya sabréis, el formato m4/3 tiene un factor de recorte de 2x, de modo que este 14mm va a darnos un ángulo de visión similar al de un 28mm montado en una cámara full frame: una focal de lo más clásica que siempre ha sido un referente para la fotografía social dado que al entrar en el terreno del angular nos permitirá situar en su contexto al motivo principal de la imagen.

De todos modos, como siempre os digo, vale que el ángulo de visión sea similar al de un 28mm en una cámara FF; pero en lo que respecta a la percepción “cerca-lejos” es un 14mm y eso es algo que tendremos que tener en cuenta (si lo usamos para hacer un retrato en primerísimo plano la nariz aparecerá más grande de lo normal ocurriendo justo lo contrario con las orejas; aunque eso no siempre tiene por qué ser un problema).

Renault 4

Como ya os he comentado alguna vez, los angulares son mucho más complejos de utilizar que los teleobjetivos, ya que mucha gente tiende a emplearlos para que “entren más cosas en la foto” y esto sólo da lugar a imágenes vacías de contenido dominadas en gran parte por cielos y suelos sin ningún interés.

Un angular sirve para jugar con los conceptos de cerca y lejos; algo para lo que tendremos forzosamente que llenar el encuadre con el motivo principal de nuestra fotografía. Y, claro, con un ángulo de visión tan amplio si queremos hacer eso no nos queda más remedio que acercarnos mucho a lo que queramos retratar (principal motivo por el que no son las mejores ópticas para ir de safari a Kenia).

Agua

Por tanto, mi recomendación es la misma que a la hora de emplear cualquier distancia focal corta: acercarse mucho al motivo a fotografiar para llenar el encuadre con él y lograr así un punto de vista muy distinto al que estamos acostumbrados cuando vemos el mundo a través de nuestros ojos.

Características técnicas

Aunque en los primeros párrafos ya os he comentado a grandes rasgos las características de este objetivo, voy a enumerarlas a continuación de una forma más ordenada para aquellos amantes de los datos técnicos. Un aspecto del que yo cada vez paso más para centrarme principalmente en la composición y en jugar con la luz.

  • Construcción: 6 elementos en 5 grupos (3 elementos asféricos)
  • Distancia focal: 14 mm
  • Rango de aperturas: f/2.5 – f/22
  • Diafragma: 7 palas redondeadas
  • Distancia mínima de enfoque: 18 cm
  • Ratio máximo de magnificación: 0,10x
  • Ángulo de visión: 75 grados
  • Diámetro de filtro: 46 mm
  • Peso: 55 gramos
  • Dimensiones: 55 mm de diámetro por 21 mm de grosor (sin tapas)

Haciendo fotos

Aunque parezca una perogrullada, no debemos olvidar que la función de un objetivo es hacer fotos (a no ser que esté estropeado, en cuyo caso podría servir como vistoso pisapapeles) y éste es el punto al que ya tenía ganas de llegar. Nada más tener la óptica en mis manos y alucinar con su pequeño tamaño la monté en la cámara y desde entonces toda la luz que he captado con la E-PL1 ha pasado a través de los cristales del pequeño Panasonic.

Textura

Lo primero a destacar con respecto al 14-42 f/3.5-5.6 que venía originalmente con mi cámara es la precisión y la velocidad al enfocar. Una apertura mayor implica que llegará más luz hasta el sensor de la cámara y, por tanto, todo lo que tenga que ver con la evaluación de la imagen en tiempo real por parte de la electrónica interna funcionará mucho mejor.

Es como si nos ponemos a leer un libro bajo la luz del sol o en penumbra. En el primer caso veremos las letras con total claridad y nitidez, mientras que si no disponemos de mucha luz siempre tendremos que forzar más la vista y a veces podemos confundir ciertas letras que tengan trazos similares.

Alpargatas

Con respecto a las aperturas disponibles (de f/2.5 a f/22) he de decir que aunque los resultados a plena apertura son bastante buenos, no son uniformes en todo el encuadre. Disparando a f/2.5 el centro de la fotografía aparece nítido y brillante, pero en las esquinas se aprecia cierto viñeteo y pérdida de definición que si bien no son demasiado graves (cuando disparamos a plena apertura es porque queremos centrar la atención del espectador en el motivo principal de la fotografía, que ocupará seguramente todo el centro del encuadre) sí que restan algo de nota a esta óptica.

Si disparamos entre f/3.5 y f/6.3 obtendremos mejor comportamiento en las esquinas; pero entonces obtendremos las mismas imágenes que podríamos captar con el 14-42 que venía originalmente con la cámara. Estamos de acuerdo en que todo objetivo mejora su comportamiento si cerramos ligeramente el diafragma; pero el caso es que si nos compramos un objetivo de apertura generosa será para sacarle partido a esa característica, ¿no?.

Derecha

Lo que no os recomiendo como norma general es disparar por encima de f/9 aproximadamente porque la pérdida nitidez debida a la difracción empieza a hacerse evidente a simple vista. Ya sabéis que cuanto más pequeño es el tamaño del sensor a mayor apertura (número f más pequeño) comenzará a aparecer la difracción. Además, con una focal tan corta no es necesario cerrar mucho el diafragma para tener una buena profundidad de campo.

Desde mi punto de vista, lo mejor de este 14mm es la ligereza y la discreción que otorga a la cámara; y eso que la E-PL1 no es precisamente una de las m4/3 más pequeñas que hay en el mercado. Me gustaría ver esta misma óptica montada en una E-PM1 porque el conjunto resultante debe de ser del tamaño de una compacta avanzada, sólo que con un sensor de mayor tamaño.

Agua

Como podréis ver en algunas fotografías que ilustran este artículo, este 14mm montado en una cámara m4/3 no da ningún tipo de distorsión óptica. Las rectas son rectas aunque discurran cerca de los bordes del encuadre, si bien esta linealidad es producto de la corrección por software que realiza la propia cámara; ya que de no aplicarse las imágenes sí que mostrarían un acusado efecto de barril por lo que he leído en algunos análisis más técnicos de esta óptica.

Del mismo modo, me gusta comprobar que pese a disparar contra fuentes de luz intensas (el sol, sin ir más lejos) no suelen aparecer flares ni reflejos fantasma. Esto nos permitirá captar bellas puestas de sol que lucirán de una forma muy natural. Tampoco parecen apreciarse excesivas aberraciones cromáticas aunque forcemos algunos contraluces.

Sol y nubes

Conclusiones

Me apetecía mucho hacerme con esta óptica por varios motivos. Uno de ellos es que una focal fija siempre te obliga a moverte más y trabajar los encuadres. No sé si tendréis la misma opinión que yo, pero a veces los zooms nos hacen vagos y en lugar de acercarnos o alejarnos del motivo a fotografiar en busca de nuestra propia perspectiva, nos situamos en un mismo punto y nos limitamos a variar la distancia focal del objetivo. Con un fijo, si queremos acercarnos al motivo a fotografiar tendremos que emplear lo que yo llamo pedestrian zoom.

Grua

Por otra parte, como ya os decía antes, los angulares son focales más complicadas de usar que los teleobjetivos. Con un tele podemos centrarnos en los detalles obviando todo el resto de la escena; mientras que con focales cortas tendremos que tener especial cuidado con la composición porque van a aparecer multitud de detalles en el encuadre y alguno de ellos puede dar al traste con una buena foto. Un angular es una buena manera de mejorar nuestra técnica y la percepción del entorno a la hora de hacer nuestras fotografías.

Pueblo

Por último, tenía muchas ganas de poder llevar en un bolsillo una cámara que me diera una buena calidad de imagen. No sé si es que me estoy haciendo mayor o es que cada vez le doy menos importancia a la técnica y más a la creatividad; pero el caso es que hay veces en las que hasta la D40 me parece demasiado voluminosa como para llevármela a dar un simple paseo.

Si voy específicamente a hacer fotos no me importa cargar con la D300 y las ópticas que crea necesarias porque el resultado final hace que merezca la pena el esfuerzo; pero para el día a día valoro algo ligero, discreto y de pequeño tamaño que me permita captar escenas de los sitios por los que voy pasando. Para cumplir con estas premisas, este conjunto de cámara y objetivo del que hoy os hablo se adapta perfectamente.

Análisis Panasonic G 14mm f/2.5 ASPH

Más ejemplos

Tal y como os decía antes, un objetivo se usa para hacer fotos, así que considero que puede venir muy bien terminar este análisis con algunas fotografías más captadas a través de esta pequeña y ligera óptica que os ayudarán a haceros una idea de lo que puede ofrecer.

Chalet

8

cactus

Bancos

Piedra

Ventana

Carriles

Naranja

Playa

Suelo

Escalera

Poste

Escalones

Botones

Primera hora

Al final de la vía verde

Otros análisis de este mismo objetivo (en inglés)

Por si queréis ampliar información, os dejo enlaces a algunas reviews que leí en su momento y que me ayudaron a decantarme por esta óptica por encima de otras opciones que hay en el mercado.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

El formato micro cuatro tercios

Micro cuatro tercios (m4/3 para los amigos) es un formato de cámaras digitales desarrollado por Olympus y Panasonic que fue presentado al mundo en 2008. Desde entonces, ambas marcas han sacado al mercado varias cámaras y objetivos intercompatibles (entre ellas la E-PL1 que tengo desde hace unos cuantos meses) que han dado lugar a un ecosistema muy interesante para aquellos que quieran obtener una buena calidad de imagen empleando una cámara no mucho más grande que una compacta.

Cielo y tierra

Cuestión de evolución

El origen del sistema m4/3 no es otro que el cuatro tercios; sólo que se ha eliminado el sistema de espejo basculante, el sistema de enfoque por detección de fase y el visor óptico mediante pentaprisma que caracteriza a las cámaras réflex clásicas dando lugar a máquinas más pequeñas y más ligeras que ya llevaban tiempo avisando de su éxito.

De hecho, el sensor (el auténtico corazón del sistema m4/3) tiene un tamaño y proporciones exactamente iguales que su predecesor; sólo que al no haber un espejo dentro de la cámara la distancia entre sensor y montura se ha reducido drásticamente (exactamente de 38,67 mm se ha pasado a 19,25 mm). Del mismo modo, el diámetro de la montura se ha reducido en 6 mm y se ha pasado de 9 contactos eléctricos a 11.

Esto hace que además de la reducción del tamaño de las propias cámaras, también el volumen de las ópticas diseñadas expresamente sea inferior; dando lugar a conjuntos livianos y manejables ideales para gente que quiera ir “ligera de equipaje” fotográficamente hablando.

Olympus E-PL1 y Nikon D300

Algo muy relacionado con esto es la posibilidad de emplear ópticas de cámaras réflex en las máquinas que cumplen la especificación m4/3 porque al tener una distancia tan corta entre sensor y montura, es sencillo suplementar esta distancia con ayuda de algún tipo de adaptador muy sencillo de desarrollar. Si bien es cierto que en tal caso tendremos que enfocar manualmente y que perderemos la ventaja de la ligereza de las ópticas expresamente diseñadas para estas cámaras.

El sensor

El sensor m4/3 posee una proporción 4:3 (la habitual en las cámaras compactas frente al 3:2 de las réflex) y un factor de recorte de 2x frente a una cámara con sensor full frame. Por tanto, en lo que a tamaño se refiere, se sitúa un escalón por debajo del habitual formato APS-C (factor de recorte de 1,6x) de las cámaras réflex más habituales de diferentes marcas. En cualquier caso, es cierto que su tamaño es aproximadamente un 40% inferior que los sensores APS-C a los que me refería hace un momento, pero del orden de 10 veces más grande que los sensores que equipan la mayor parte de las cámaras compactas.

Olympus E-PL1

¿Qué implica un menor tamaño de sensor? Pues básicamente una mayor profundidad de campo, una relación señal/ruido menor y un cierto “alargamiento” de las focales debido al factor de recorte (un objetivo de 200 mm cerrará su ángulo de visión para asemejarse a un 400 mm).

Sea como sea, el sistema m4/3 lleva aparejadas una serie de características interesantes. Una de ellas es la corrección de distorsiones ópticas mediante el propio firmware de la cámara. Es decir, que aunque el objetivo de turno provoque algún tipo de aberración cromática, viñeteo o deformación de la imagen, la fotografía obtenida tendrá corregidos estos defectos sin que nosotros nos tengamos que preocupar de nada.

Oropesa en soledad

Por otra parte, todas las cámaras que cumplen la especificación m4/3 emplean live view para componer nuestras imágenes, pueden grabar vídeo, poseen un sistema integrado de limpieza del sensor, pueden disparar en formato RAW e implementan el enfoque mediante contraste. La estabilización óptica también es una característica estándar, pero en el caso de Olympus va integrada en el propio sensor (con lo que cualquier óptica queda estabilizada) mientras que Panasonic lo hace en los objetivos (al estilo de lo que hacen Nikon y Canon en su gama réflex).

Oropesa al anochecer

Ópticas

En cuanto a las ópticas disponibles, a día de hoy tenemos zooms sencillos que suelen formar parte de los kits (tipo 14-42 mm), algún teleobjetivo (con focales estilo 40-150 mm) y alguna que otra focal fija muy interesante (14mm, 17mm, 20mm, 50mm…). Por el momento la totalidad de los objetivos disponibles están firmados por las dos marcas creadoras del estándar; y seguramente a corto plazo seguirá siendo así porque ya se han cuidado de que el formato no sea abierto de tal modo que si un fabricante quiere sacar al mercado ópticas compatibles con m4/3 deberá de pagar un canon a los fabricantes del estándar.

Cierto es que por el momento la oferta no es tan amplia como en otros fabricantes y que faltan teleobjetivos de apertura generosa, algún objetivo macro, ojos de pez, ópticas tilt-shift para arquitectura… pero viendo el éxito que está teniendo este sistema es de esperar que la familia de objetivos siga creciendo y, de hecho, Sigma y Tamron anunciaron hace poco que iban a empezar a diseñar ópticas para cámaras m4/3.

Olympus E-PL1

Mi experiencia

En cuanto a mi experiencia personal con la Olympus E-PL1 he de decir que aunque logra una buena calidad de imagen, no es comparable a la de por ejemplo mi Nikon D300 ya que ni el rango dinámico, ni la relación señal/ruido ni la nitidez son comparables; factores todos ellos achacables a priori a un sensor de menor tamaño y una mayor densidad de pixels.

No quiere esto decir que sea una mala cámara, porque de hecho durante los últimos meses he captado con ella algunas imágenes de las que me siento orgulloso. Lo que ocurre es que ni tiene la ergonomía de una réflex a la hora de sujetarla ni la cantidad de controles externos habitual mediante los que podemos cambiar cualquier parámetro en un par de segundos (una de las características que más valoro en mi D300).

Paseo por la playa al atardecer

Sin embargo, reconozco que en los últimos viajes que he hecho la E-PL1 ha sido mi compañera, dejando a las réflex en casa, ya que su escaso peso y la versatilidad que tiene la hacen insustituible a la hora de ir ligero de peso. Si el viaje es eminentemente fotográfico la D300 o incluso la D40 serán las cámaras que me lleve sin dudarlo ni un instante; pero si sólo pretendo llevar una cámara que me permita retratar los lugares por los que voy pasando con una calidad más que decente, las m4/3 son una opción muy a tener en cuenta. Para eso compré la E-PL1 y para eso la estoy usando desde entonces.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Review: Olympus E-PL1

Al final no pude resistirme a la tentación que suponen las cámaras EVIL (prometen calidad de réflex en cuerpo de compacta) y para adentrarme en ese mundillo me he hecho con una Olympus E-PL1; que es uno de los últimos modelos de la familia PEN de la que también hablé en su momento.

Olympus E-PL1

Aunque es verdad que antaño solía redactar unas reviews kilométricas sobre cámaras y objetivos; de un tiempo a esta parte noto que he llegado a un punto en el que prefiero comentar aspectos muy generales, comentar algunos detalles que me hayan llamado la atención (para bien o para mal) y, por último, ilustrar el artículo con un buen puñado de imágenes, ya que al final es lo que mejor puede dar una idea de lo que podemos conseguir con determinado equipo.

Vamos pues con el análisis de esta cámara llegada a mis manos hace un par de semanas y con la que ya he disparado casi un millar de imágenes.

Kit básico

Aunque junto con la cámara me regalaron una tarjeta SD de 4GB, una funda y un pequeño trípode tipo “gorila”; en lo esencial el kit se compone del cuerpo de la cámara y el objetivo M.Zuiko Digital ED 14-42mm f/3.5-5.6 L

Ambos elementos llaman la atención por su pequeño tamaño (especialmente el objetivo; aunque tiene truco, ya que se repliega sobre si mismo) si estamos acostumbrados a manejar cámaras réflex aunque sean de gama baja. A continuación os dejo con unas imágenes en las que comparo el tamaño de la E-PL1 con las tres cámaras que suelo emplear.

Olympus E-PL1 y Nikon D300

Olympus E-PL1 y Ricoh R10

Olympus E-PL1 y Nikon D40

Como veis, por su tamaño la Olympus tiene más que ver con una cámara compacta que con una réflex; si bien en su interior tiene un sensor que cumple con la especificación micro cuatro tercios (m4/3) que implica un factor de recorte de 2x con respecto a una cámara full frame. Eso sí, si bien en las compactas el objetivo suele retraerse en el interior, en el caso de las EVIL éste siempre va a sobresalir algo por llevar el sistema de ópticas intercambiables mediante bayoneta. Quiere esto decir que no es una cámara para llevar en el bolsillo trasero de un vaquero; siendo más cómodo llevarla en el bolsillo de una chaqueta amplia, en algún tipo de bolso o directamente en la mano.

Olympus E-PL1

Cosas a tener en cuenta

1. La E-PL1 no lleva ruletas de control como las cámaras réflex, por lo que los cambios de ajustes no son tan rápidos como en el caso de estas. De hecho, el sistema de control de la Olympus es más parecido al de una compacta que al de una réflex como tal.

2. No hay visor óptico; de modo que tendremos que emplear la pantalla para todo.

Olympus E-PL1

3. Por lo dicho en el punto anterior la autonomía palidece en comparación con cualquier réflex. Lo normal es que haciendo unas 250 fotos sin flash la batería empiece a pedir con urgencia una recarga.

4. El objetivo del kit es… un objetivo de kit. Parece una perogrulada; pero lo que quiero decir es que no abarca ninguna focal “extrema” (equivale a un 28-84 en formato full frame) ni tiene una apertura demasiado amplia. Por tanto, se trata de una óptica adecuada para paisajes generales y cosas así. Si necesitáis cosas más extremas tendréis que buscar ópticas aparte compatibles con el sistema m4/3. Eso sí, por los resultados obtenidos, el objetivo parece mejor de lo que en realidad es debido a que la propia cámara corrige por software los defectos ópticos como la distorsión, el viñeteo o las aberraciones cromáticas como lo haría Lightroom 3.

Olympus E-PL1

5. La correa de cuello que trae me parece “demasiado” para el tamaño de cámara que es. Yo os recomiendo colocar una correa de muñeca para llevarla por la calle.

6. Tenemos modos de disparo manuales, semiautomáticos y totalmente automáticos. A mí me gusta disparar en prioridad a la apertura (modo A) pero tened en cuenta lo que os decía antes de que se tarda un poco en cambiar los parámetros con respecto a una cámara réflex.

7. El menú parece muy simple; pero si activáis una opción que anda un poco escondida, veréis todas las posibilidades de configuración que tiene esta pequeña cámara. Os recomiendo un buen vistazo al manual antes de empezar a toquetear todo eso.

Peces de mil colores

8. La pantalla no se ve demasiado bien en exteriores cuando hay mucha luminosidad (la de mi D300 se ve bastante mejor). Digo esto porque “en directo” os parecerá que las fotos están oscuras; pero al llegar a casa veréis que, en general, la cámara expone bastante bien incluso en condiciones algo complicadas. Podéis usar el histograma para verificar la exposición en exteriores.

9. Una de las cosas que más me gusta de la E-PL1 es la buena gestión del ruido a ISOS altos. Podemos emplear hasta ISO 3200; pero en general os recomiendo no pasar de 1600. Eso sí, disparando en JPG veréis que incluso a ese nivel de ISO la imagen apenas muestra ruido.

Oropesa al anochecer

10. Acostumbrado al balance de blancos de las cámaras réflex de Nikon veo que la Olympus tiende a anaranjar la escena en días nublados. Si disparamos en RAW (la cámara ofrece esta posibilidad) podemos modificar esto en el ordenador; aunque dado que la cámara saca unos JPGs bien expuestos y bastante nítidos casi veo más recomendable pasar del formato RAW y emplear el JPG. Cierto es que en mi D300 y mi D40 siempre disparo en RAW, pero en la E-PL1 lo estoy haciendo exclusivamente en JPG.

11. Al poseer un sensor de menor tamaño que una réflex (recordemos que emplea un factor de recorte de 2x frente al 1,6x y 1,5x de las cámaras más habituales de Canon, Nikon o Sony) la profundidad de campo resultante es mayor, lo que unido a la escasa apertura máxima del objetivo que trae la cámara no la hacen recomendable para fotografías en las que los desenfoques sean el argumento principal de la imagen. Sin embargo, para paisajes es una cámara que puede jugar un buen papel.

Olympus E-PL1

12. Se pueden emplear objetivos de cámaras réflex de diversas marcas (hay adaptadores para ópticas Nikon, Canon, Leica, Sony…) pero perderemos el enfoque automático y una de las principales razones de la existencia de las cámaras EVIL: el menor tamaño y peso de sus ópticas.

13. Además de los consabidos modos de escenas predefinidas contamos con seis modos creativos del que mi favorito es uno que simula un tilt-shift. Os dejo con un par de ejemplos de ese modo que os digo así como de algún otro.

Fake tilt-shift

Fake tilt-shift

Efecto estopenoico

My feet

14. El enfoque se realiza por contraste (como en las compactas) por lo que es considerablemente más lento que en una cámara réflex. No es la mejor cámara para seguir águilas en vuelo o guepardos por la sabana.

15. Por el momento no hay demasiadas ópticas disponibles para el formato m4/3. Seguramente más fabricantes se irán incorporando al carro de esta nueva tecnología; pero de momento son Olympus y Panasonic las que tienen más objetivos disponibles, si bien la oferta sigue siendo escasa en comparación con sistemas más asentados en el mercado.

16. Tanto el cuerpo como el objetivo tienen una calidad de construcción correcta. Es plástico sólido y el ajuste de las piezas es bueno; pero realmente parece una cámara de juguete si estamos acostumbrados al tacto sólido de una D300 y un objetivo como el 80-200 f/2.8. Una comparación más justa podría ser con la D40 y su habitual 18-55; sacando en este caso también ventaja la cámara de Nikon si bien con menos diferencia. Eso sí, no me arriesgaría a ponerme a hacer fotos en medio de una tormenta, pues estoy seguro de que entraría agua en su interior y la cámara tendría los días contados.

17. La E-PL1 posee un buen rango dinámico, ya que incluso en escenas con cierto contraste conserva bien el tipo impidiendo la aparición de amplias zonas empastadas y/o quemadas en la imagen.

Las caprichosas formas de las nubes

Conclusiones

Ya os adelanto que no se me pasa por la cabeza ni por un segundo renunciar a mi D300 a la hora de ir expresamente a hacer fotos. La E-PL1 no ha venido a sustituirla sino a complementarla; y es que si me voy de viaje un fin de semana no quiero renunciar a hacer algunas fotos, pero tampoco quiero cargar con el mochilón habitual lleno de objetivos para Nikon. Precisamente para eso ha llegado la Olympus; para poder hacer fotografías con cierta calidad en aquellas ocasiones en las que no quiero o no puedo llevarme mi equipo réflex habitual.

Un día de playa en pleno otoño

Los factores en los que sale perdiendo en comparación con una réflex de gama media (enfoque, autonomía, profundidad de campo, disponibilidad de ópticas y resistencia a climatología adversa) la desaconsejan como cámara única si nos tomamos la fotografía en serio; pero si pretendemos ir ligeros de equipaje y tener cierta versatilidad a la hora de hacer fotos, una cámara de este tipo puede ser una buena opción.

Los amantes

Lo mejor

  • Relación tamaño y peso / calidad de imagen
  • Muy poco ruido a ISOs altos
  • Sin distorsiones geométricas apreciables
  • Buen rango dinámico

Lo peor

  • Mayor PDC con respecto a una réflex normal
  • El balance de blancos automático a veces no va fino del todo
  • Modificar parámetros lleva más tiempo que con una réflex
  • Pocos objetivos disponibles por el momento

Más imágenes de ejemplo

El batir de las olas

Paisaje oropesino

Villa Raquel

Fake Tilt-shift

Caños

Por los campos

Rosa, azul y rojo

Oropesa al anochecer (II)

Reflejos

Agua y fuego

Agua

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Las cámaras EVIL. ¿Una nueva revolución fotográfica?

Aunque ya comenté algo hace unos meses sobre la Olympus PEN EP-1 me gustaría dedicar hoy unas líneas a hablar en términos generales de las cámaras EVIL, pues estoy seguro de que van a captar una buena cuota de mercado de aquí a unos meses y así sabréis en qué se basan estos modelos cuando hablen sobre ellos en revistas, catálogos de centros comerciales y demás.

EVIL son las siglas de Electronic Viewfinder Interchangeable Lens o lo que es lo mismo, objetivos intercambiables con visor electrónico. Es decir, se trata de la unión de un cuerpo de reducido tamaño que prescinde del clásico sistema de espejo basculante que da nombre a las réflex pero contando con una montura que nos va a permitir cambiar de objetivo en función de nuestras necesidades fotográficas así como con un sensor de generoso tamaño con lo que esto implica en términos de calidad de imagen y relación señal/ruido.

Lo mejor de dos mundos

Digamos que sobre el papel las cámaras EVIL aunan lo mejor de dos mundos: el reducido tamaño y ausencia de piezas móviles de una compacta con el sensor de una réflex y la amplia gama de objetivos de estas que nos va a permitir cubrir las más variadas necesidades. Como os digo, me parece una gran idea que atraerá a muchos usuarios de compactas que no se atreven a dar el salto a réflex por su aparatosidad, complejidad y elevado coste. De hecho, algunas marcas ya han empezado a incorporar algunos de estos modelos a sus gamas de productos y todo apunta a que será una tendencia al alza a corto plazo.

Lo que ocurre es que si hasta ahora las EVIL no han terminado de despegar del todo en cuanto a ventas es debido a que el coste de las mismas es considerable. La primera cámara de este tipo fue la mencionada Olympus PEN, cuyo cuerpo cuesta algo más de 600 euros. Sin embargo, en los últimos meses Panasonic y Sony también se han subido al carro de las EVIL presentando modelos de características similares a las de la Olympus pero con un coste sensiblemente inferior; pues el cuerpo de la primera sale por unos 500 euros y la Sony se acompaña de un objetivo de 16mm f/2.8 por un precio similar a la anterior o con un más versátil 18-55 por unos cincuenta euros más.

Por precios similares podemos acceder a una de las cámaras réflex más asequibles de cada marca acompañada de algún objetivo básico, que siempre tienen unas prestaciones mayores que las EVIL en cuanto a tiempos de espera, velocidad de captura y modos manuales. Como os decía, las EVIL son atractivas en cuanto a que nos van a dar una calidad de imagen similar a una réflex en un cuerpo mucho más pequeño que estas si bien están más orientadas al point & shoot que a la fotografía pura y dura basada en la teoría clásica de apertura, tiempo de exposición y sensibilidad.

Nikon EM (1979)

Compatibilidad de objetivos

Las cámaras EVIL tienen una distancia bastante pequeña entre la superficie del sensor y la montura del objetivo, lo que permite diseñar ópticas más pequeñas y ligeras adaptadas al tamaño de estos modelos. Sin embargo, para no perjudicar en exceso a los antiguos poseedores de una réflex de la marca casi siempre hay disponibles adaptadores para poder emplear los objetivos de la marca con sus cámaras EVIL como éste que tenéis a continuación que permite emplear los objetivos Sony/Minolta en las EVIL que acaba de sacar a la venta la marca nipona.

Dicho proceso de adaptación es bastante sencillo porque lo único que hay que hacer es alejar la montura del objetivo de la bayoneta de la cámara EVIL hasta que la distancia coincida con la empleada en las cámaras réflex para proyectar la imagen sobre el sensor; pero esta operación no se puede realizar a la inversa porque tendríamos que meter el objetivo EVIL dentro de la montura de la réflex para cumplir con la especificación de la distancia entre bayoneta y sensor.

Desventajas con respecto a una réflex

Las cámaras EVIL no poseen visor óptico como el que llevan todas las réflex, por lo que la composición y el enfoque hay que realizarlo a través de la pantalla de la propia cámara como si de una compacta se tratara o como si empleáramos el sistema Live View de las últimas réflex aparecidas en el mercado. Esto, que de primeras puede parecer muy atractivo, tiene una serie de desventajas, ya que el consumo de batería es mayor y siempre va a haber un ligero retardo entre el mundo real y lo que vemos a través de la pantalla debido al procesado digital de la imagen dificultando la captura de elementos en movimiento. Del mismo modo, en entornos con iluminación deficiente la visión a través de la pantalla va a ser menos nítida que la que podemos tener a través de un visor óptico porque la cámara tendrá que amplificar la luz disponible mediante medios electrónicos.

Luis en multiángulo

Del mismo modo, en las EVIL actuales no vamos a encontrar la inmediatez de respuesta de las réflex: tardan del orden de un segundo en encender, las ráfagas no son tan rápidas y, en general, no están diseñadas para fotografías de acción sino más bien para llevar una cámara en el bolsillo que nos permita captar imágenes “tranquilas” con más calidad que una compacta.

Todo esto, por supuesto, no será un problema para la inmensa mayoría de usuarios (de hecho incluso para mí no lo sería ya que mis fotografías suelen ser de elementos más o menos estáticos) pero hay que tenerlo en cuenta si pretendemos llevarnos nuestra cámara EVIL para fotografiar una carrera de motociclismo o intentar captar el vuelo de un águila.

Nos espera un futuro interesante

En estos momentos hay cámaras EVIL a la venta por parte de cuatro fabricantes: Olympus, Panasonic, Samsung y Sony. De momento los rumores apuntan a que Nikon no tardará en presentar un modelo de estas características (de hecho dentro de un par de meses tendrá lugar la feria Photokina, donde podría ser desvelada la EVIL de esta marca) y en tal caso Canon no tardaría en sacar al mercado su propio modelo, pues entre las dos grande marcas de fotografía pocas diferencias hay en cuanto a los productos en el catálogo de una y otra.

Como toda tecnología recién estrenada, hacerse ahora con una EVIL puede dar lugar a que nos arrepintamos de aquí a unos meses porque lo más seguro es que los modelos venideros representen un buen paso adelante en prestaciones, calidad y disponibilidad de ópticas. A mí me atrae mucho el concepto de estas cámaras, y de hecho el otro día me planteé hacerme con una Sony NEX-3 equipada con el 16mm f/2.8; pero al final preferí esperar para ir viendo cómo va evolucionando esta tecnología durante los próximos meses, porque seguro que la cosa se pone muy interesante.

Más información (en inglés)

· EVIL Camera (Wikipedia)

· How stuff works

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia