De vacaciones en Barcelona

Durante el puente de Diciembre he pasado unos días con mi chica en Barcelona, ya que ninguno de los dos había estado antes allí y nos apetecía hacer un poco de “turismo urbano” con la idea de hacer algo diferente y al mismo tiempo desconectar un poco de nuestros respectivos trabajos.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

En lo alto del Tibidabo. ¡Qué frío hacía!

Como íbamos a estar todo el día de aquí para allá no quería cargar con la D300 y algunos objetivos, de modo que opté por llevarme la Olympus E-PL1 y hacer uso de ella exclusivamente. Es verdad que en alguna ocasión eché de menos mi réflex, pero aun así creo que las fotos tienen una calidad bastante digna (aprovecho para comentar que están disparadas en JPG y sacadas directamente de la cámara; sin ningún tipo de post-proceso) y son un buen recuerdo del viaje.

De todos modos, me gustaría aclarar que la cámara cumple sobradamente, y que las limitaciones vienen dadas por la óptica que trae de serie. La cosa es que me hubiera venido bien tener más angular para callejear por la ciudad (la Sagrada Familia así como otros monumentos de gran tamaño no había modo de encuadrarlos a no ser que te alejaras mucho; algo que no siempre es posible) y también algo más de tele para aislar algunos detalles que nos fuimos encontrando; y es que un 14-42 mm, que en micro4/3 tiene un ángulo de visión equivalente a un 28-84 mm en formato Full Frame, se queda un poco corto tanto por arriba como por abajo. En cuanto a luminosidad vendría bien para desenfocar más los fondos, pero la verdad es que la cámara rinde muy bien en cuando a ruido con ISOs altos.

Pero bueno, como os decía, lo que quería durante este viaje era ir “ligero de equipaje” y no complicarme demasiado la vida con las fotografías; y he de decir que la E-PL1 ha cumplido estas premisas sobradamente.

Bueno, pues os estructuro las imágenes que he seleccionado (en total hicimos más de 350 fotos) en cuatro bloques principales para así diferenciar un poco cada zona visitada y añado también algunos comentarios rápidos y pies de foto. ¡Espero que os gusten!

Parque del Tibidabo

Nada más llegar a Barcelona y antes siquiera de pasar por nuestro alojamiento en el centro de la ciudad decidimos dar una vuelta por la parque del Tibidabo. Un lugar situado en las faldas de la sierra de la Collserola desde donde se puede contemplar una vista espectacular de la ciudad a nuestros pies.

Además del curioso mini-parque de atracciones allí situado, me impresionó el Templo Expiatorio del sagrado Corazón tanto por su emplazamiento como por la sobriedad de su arquitectura. El interior del mismo también es digno de ver por la proliferación de detalles y matices en su decoración.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Parque de atracciones del Tibidabo

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Templo Expiatorio del Sagrado Corazón

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Altar del templo

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Vidriera en el interior del templo

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Un restaurante en la falda de la montaña

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Donde hay un mirador siempre te encuentras con gente disfrutando de las vistas

Centro de Barcelona

Lo que es la ciudad de Barcelona lo fuimos viendo “por episodios” y visitamos bastantes más sitios de los que os muestro en imágenes. Os pongo sólo cuatro fotografías porque, como os decía antes, no es el mejor entorno para un objetivo como el que monta la E-PL1 y además estaba todo tan lleno de gente que me agobiaba un poco sacar la cámara y ponerme a hacer fotos.

Por cierto, cuando llegamos al pie de la Sagrada Familia vinieron a mi memoria las palabras que empleó mi hermana para describirla cuando la vio por primera vez, ya que dijo “Es cómo… ¡oh dios mío!“. Parece una tontería, pero la verdad es que no se me ocurre mejor forma de describir la complejidad de esta construcción única en el mundo.

Por cierto, como en toda gran ciudad, la mejor y más rápida forma de moverse por ella es el metro.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

La Sagrada Familia

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Casa Batlló

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Metro de Barcelona

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

El servicio municipal de préstamo de bicicletas (en este caso en la plaza de Cataluña)

Parque Güell

No podía faltar una visita al famoso parque Güell. Entre que la vista es magnífica, que la arquitectura de Gaudí me parece de lo más interesante y que muchas de sus obras han inspirado, entre otros, a Konami para realizar los escenarios del videojuego Devil May Cry la verdad es que nos apetecía mucho visitar sus instalaciones y disfrutar de las vistas de la ciudad que se pueden observar desde la parte más alta, ya que se encuentra situado en una colina prácticamente en las afueras de la ciudad condal.

El mirador (el punto más alto del parque) da un poco de miedo porque es una plataforma de piedra de apenas dos por dos metros sin barandilla de ningún tipo. El problema es que suele estar llena de gente, y como se te vaya un pie el costalazo puede ser de órdago.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Junto al famoso dragón de la entrada principal

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Vistas de Barcelona desde la parte alta del parque

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

En el mirador

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Otra vista de Barcelona desde el mirador

Montjuic

La visita a Monjuic fue un extra inesperado de última hora. Ya camino de la autopista para volver a Oropesa le dije a mi novia: “¿Por qué no nos acercamos un momento a Montjuic? Creo que la vista es genial” y a continuación nos encaminamos hacia el anillo olímpico donde tuvieron lugar los JJOO de 1992.

La sorpresa al llegar (además de un atardecer espectacular) fue que pudimos entrar al propio estadio olímpico y contemplar con nuestros propios ojos la pista de atletismo que tantas veces habíamos visto por la tele aquel verano de hace 19 años.

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Torre de comunicaciones de Santiago Calatrava

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Puerta principal del estadio olímpico

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

En el interior del estadio

Viaje a Barcelona (Diciembre 2011)

Atardecer desde Montjuic

No sé no dónde ni cuándo será nuestro próximo viaje de vacaciones; pero espero disfrutarlo tanto como hemos disfrutado de nuestra estancia en Barcelona.

¡Nos leemos!  😉

Las limitaciones de los flashes

¿Os habéis fijado alguna vez en toda esa gente que desde las gradas más altas de los grandes estadios de fútbol dispara fotografías con flash cada vez que se arrima por esa zona del césped la estrella de turno? La próxima vez que veáis un partido por la televisión, fijaos en ese detalle y veréis la ingente cantidad de fotografías que se realizan en un momento y que en la mayoría de las ocasiones quedarán irremediablemente oscuras.

Precisamente este artículo se me ocurrió hace un par de días cuando vi a una chica intentando fotografiar unos edificios de Oropesa del Mar a las doce de la noche empleando el flash de su cámara compacta estando situada aproximadamente a medio kilómetro de distancia. Tras su tercer intento en vano, estuve a punto de acercarme para comentarle que con la luz del flash poco iba a iluminar desde allí, pero se la veía tan entusiasmada que no iba a ser yo quien la disuadiera de su propósito, así que pensé en publicar una entrada hablando sobre este tema. Quién sabe, a lo mejor al volver de sus vacaciones en la playa busca en Google por qué le salen las fotos oscuras y encuentra esta entrada. Casualidades más extrañas me han ocurrido en el pasado…

Las Vegas desde la playa de La Concha

Fotografía tomada desde el sitio donde estaba aquella chica. Sí, esas dos torres pintadas de blanco y verde son las que pretendía iluminar con el flash de su compacta.

Las limitaciones del flash

Los flashes incorporados en las cámaras tienen una potencia muy limitada y, de hecho, en las cámaras compactas no suelen alcanzar a iluminar con claridad más allá de dos o tres metros en el mejor de los casos. En las réflex tal vez lleguemos algo más lejos, pero si queremos alcanzar al menos una veintena de metros debemos hacernos con un modelo externo que de mucha más potencia.

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Fijaos en todo el área que es capaz de iluminar el flash del fotógrafo

En cualquier caso, ni con un SB-900 vamos a ser capaces de iluminar un estadio de fútbol desde el cuarto anfiteatro, de modo que todos esos destellos luminosos que veis entre el público en todo gran partido que se precie, no dan lugar más que a fotografías en las que todo lo que no esté en primer plano aparecerá casi completamente negro.

¿Cómo medir el alcance máximo de un flash?

Ya que estamos metidos en harina, os comentaré que el alcance de un flash viene dado por su número de guía a una determinada sensibilidad ISO (habitualmente 100), que no es más que el producto de la distancia máxima (en metros o en pies) que alcanza dicho flash multiplicado por el número f (que es el que define la apertura del objetivo a la que vamos a disparar la fotografía). De todos modos, aunque no vamos a entrar en ello, también la distancia focal del objetivo influye en esta distancia, pues no es lo mismo iluminar la pequeña zona que abarca un teleobjetivo, al inmenso rectángulo que capta un ultra-gran angular.

technique-using-flash

Acoso a base de "flashazos"

Si por ejemplo tenemos un flash con número de guía de 17 metros a ISO 200 (el que viene integrado en mi Nikon D40), si estamos empleando una apertura de f/4 podremos iluminar un objeto situado a 4,25 metros. Si cerramos hasta f/10 sólo alcanzaremos a iluminar un objeto que esté a 1,7 metros de distancia, y si abrimos el diafragma a f/2 (suponiendo que el objetivo sea capaz de alcanzar dicho valor) podremos iluminar un objeto colocado a 8,5 metros. Por supuesto, si incrementamos la sensibilidad ISO, la distancia a la que podremos colocar el objeto a iluminar aumentará, aunque no de manera lineal porque el área a iluminar se incrementa con el cuadrado de la distancia, así que si estamos usando ISO 200, para poder colocar el objeto a fotografiar al doble de distancia y que quede igual de iluminado con la misma potencia del flash tendremos que colocar el ISO en 800.

En general, para que os hagáis una idea de las distancias de las que estamos hablando, el flash de una cámara compacta suele tener un número de guía que ronda los 15 pies (5 metros) mientras que uno externo de gama profesional puede llegar a los 250 pies (que son unos 75 metros). Si tenemos en cuenta que la apertura máxima del objetivo de una compacta rara vez irá más allá de f/2.8, tenemos que el flash va a alcanzar poco más de dos metros en los casos más favorables.

Lo que hacen los profesionales

En el caso del estadio que os comentaba antes, lo mejor es olvidarse del flash por potente que sea y optar por utilizar una óptica muy luminosa. De hecho, si os fijáis con atención en los fotoperiodistas que están a pie de campo, veréis que ninguno de ellos dispara con flash a largas distancias, y que lo que llevan montado en sus cámaras son monstruosos teleobjetivos con unas aperturas máximas tremendas.

Reporteros teleobjetivos

¿Por qué creéis que un Canon 200mm f/2 o un Nikkor 70-200 f/2.8 cuestan 5500  y 2000 euros respectivamente? Pues porque son las únicas ópticas que nos van a permitir tomar fotografías en esas condiciones de luz. Eso y, por supuesto, también contar con una cámara réflex de gama alta que nos permita subir la sensibilidad ISO hasta la estratosfera (3200, 6400…) sin que las imágenes pierdan demasiada calidad. Esos son los equipos con los que los reporteros hacen esas fotografías de portada en las que los jugadores aparecen completamente estáticos en medio de un salto o al disparar una falta. Si fuera tan sencillo como usar el flash de una compacta, las redacciones de los diarios deportivos se ahorrarían una pasta en equipos fotográficos, ¿no creéis?  😉

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia