El mundo en blanco y negro

El blanco y negro siempre ha sido un recurso que, bien empleado, suele causar una grata impresión al espectador. El mérito de esta técnica es que se centra sobre todo en la composición, puesto que la gama cromática va a estar tan limitada que sólo veremos formas y texturas en la imagen y de ahí que sea una buena forma de potenciar nuestras habilidades como fotógrafos además de darle un toque clásico a nuestras imágenes.

Nikon kiss

Usos y aplicaciones del blanco y negro

Bajo mi punto de vista, el blanco y negro (ByN para los amigos) se adapta especialmente bien a dos tipos de fotografías: los contraluces y los retratos. De hecho a esas imágenes es a las que aplico más habitualmente este tipo de acabado.

Como es lógico, podemos inmortalizar en ByN cualquier cosa que esté delante de la cámara (y de hecho así lo hicieron todos los fotógrafos antes de la invención de la película en color) pero siempre habrá escenas que queden mejor en color debido a que su “gracia” reside en las tonalidades que presentan los elementos presentes en ella por encima de la composición. Sin embargo, a poco que adquiráis cierta experiencia en el mundillo de la fotografía os iréis dando cuenta de que ciertas cosas piden a gritos ser retratadas en ByN.

¿Campo de concentración?

¿Disparar en ByN y transformar durante el procesado?

Lo mejor siempre es disparar de tal modo que perdamos la mínima información posible, de modo que lo más adecuado sería disparar en color y luego transformar la imagen a ByN con nuestro programa de edición fotográfica habitual. De hecho incluso os recomiendo el formato RAW si tenéis una réflex o una compacta avanzada que os lo permita ya que así nos aseguraremos de que los datos de la escena se captan de la forma más fidedigna posible.

Apmomp en ByN

Digo esto porque si disparamos directamente en ByN, una vez en casa corremos el riesgo de darnos cuenta de que en ese modo la imagen no vale mucho pero en color hubiera sido uno de esos disparos espectaculares (imaginad un paisaje lleno de flores y árboles de vivos colores).

La clave está en el contraste

El contraste es la diferencia que existe entre las zonas más brillantes y más oscuras de una imagen, por lo que éste es un factor clave en este tipo de imágenes. En general, si en una fotografía andamos muy cerca de los límites marcados por el rango dinámico de la cámara y la pasamos a ByN de alto contraste vamos a obtener unas zonas oscuras prácticamente negras del mismo modo que los tonos más claros van a quedar en general bastante quemados.

Alcalá en ByN

Para estas imágenes es más adecuado emplear algún modo en el que el contraste sea más reducido porque, como os digo, corremos el peligro de perder gran parte de las texturas de la escena. Aun así, en entornos urbanos donde queramos poner de manifiesto ciertas formas geométricas es una buena manera de centrar la atención del espectador en las formas de la escena.

Sin embargo, en escenas con predominancia de tonos claros no muy diferentes entre ellos (retratos en primer plano por ejemplo) podemos usar modos de alto contraste sabiendo que gracias a ello vamos a acentuar los relieves de las texturas presentes en la escena y vamos a centrar la mirada del espectador en las líneas que dibujan los cambios de tonos entre las áreas claras y oscuras.

Mi hermana en ByN

En cualquier caso ya sabéis que todo lo que se refiere a fotografía se basa en experimentar, porque aunque hay una serie de normas más o menos universales (como la simple y efectiva regla de los tercios) nada nos impide saltárnoslas a la torera y buscar nuestro propio estilo fotográfico para plasmar el mundo desde un punto de vista particular e intransferible; que al fin y al cabo es la gracia de todo esto.

Sombras anónimas

Algunos ejemplos más

Os dejo a continuación con algunas imágenes más a modo de ejemplos de escenas cotidianas captadas en este particular modo de ver la vida del que Henri Cartier-Bresson fue todo un maestro.

Curiosidad

Asfalto

Agujas

El refresco del dragón

No parking here

Yo estuve aquí

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Mi primera salida a la calle con la cámara de vídeo

Aprovechando que esta mañana hacía un buen día de sol he cogido la cámara de vídeo que compré la semana pasada y me he ido a la calle dispuesto a estrenarla en condiciones, pues hasta el momento no había hecho más que un par de pruebas rápidas de uno o dos minutos dando vueltas por casa y asomándome por la ventana. Ya tenía ganas de ver qué tal funcionaba “en el mundo real”, y gracias esa hora y pico que me he pasado por la calle dando vueltas me he dado cuenta de dos cosas:

Capturando video

1. Estoy demasiado acostumbrado al lenguaje de la fotografía y debido a ello me veo muy “estático” a la hora de grabar las cosas. Tiendo a quedarme quieto en un punto y ponerme a hacer algún barrido acompañado de zoom; pero tengo que tomar conciencia de que también se pueden grabar las cosas en movimiento. Seguro que poco a poco iré mejorando, pero revisando las escenas en casa me doy cuenta de que se parecen demasiado a mis fotografías.

2. El tema del paso de información de forma digital al PC con un cable firewire es una ventaja enorme. Llegas a casa y al cabo de unos minutos tienes todo lo grabado en tu disco duro y dispuesto a ser editado como mejor creas. La comodidad del código de tiempo que se graba en cada escena consiste en que al descargar los datos al ordenador puedes hacer que el propio programa de edición reconozca y separe cada trozo grabado. Eso sí, cada minuto de vídeo ocupa casi 200 MB, de modo que hay que tener bastante espacio libre en el disco duro si queremos crear nuestro primer largometraje, pues echando cuentas veremos que el master de una cinta completa de sesenta minutos ocupará unos 12 GB.

De momento he editado un vídeo de seis minutos con varias tomas de la zona centro de Alcalá; pero no sé si lo subiré a internet para que lo veáis, pues dentro de un tiempo seguro que me sonrojo al ver lo cutre que quedó aunque ahora me parezca que “no está tan mal”.

A ver si poco a poco voy currándome una pequeña review de la cámara, que ya sabéis lo mucho que me gusta hablar de estos temas  😉