La luz y las texturas: dos conceptos inseparables

Que una buena iluminación es un elemento decisivo a la hora de hacer una fotografía es algo incuestionable. En el pasado hemos hablado de las formas de plasmar un atardecer o de la importancia de elegir el instante preciso; pero hoy me gustaría abordar una cuestión algo más técnica: las texturas.

Secrets

A simple vista, un elemento se distingue por tres factores: forma, color y textura. A la hora de retratar ese elemento, podemos «modificar» su forma variando nuestro punto de vista o la distancia focal empleada. Del mismo modo, podemos alterar el color en mayor o menor medida empleando para ello el balance de blancos; pero ¿qué pasa con la textura?

Pues bien, para modificar la textura de un objeto sólo hay un modo de hacerlo (aparte de usar una lija, claro está) y es jugando con la luz que lo ilumina.

Vacaciones

A grandes rasgos se puede afimar que una luz que incida de manera oblicua sobre el elemento fotografiado va a resaltar el relieve de su superficie; mientras que si incide de forma perpendicular va a hacer que esas mismas rugosidades se aprecien en menor medida debido a las zonas de sombra y luz generadas por los resaltes de la superficie en función de la posición de la fuente de iluminación.

Metal

En la imagen anterior tenéis una simple tapa metálica de registro fotografiada a última hora de la tarde, justo cuando los rayos del sol incidían sobre ella lateralmente. Esto hace que se aprecie claramente el característico relieve antideslizante de la misma; algo que sería mucho menos visible si esa misma fotografía estuviera hecha a mediodía dado que no se proyectarían las sombras que veis en ella.

En cualquier caso, que una imagen esté captada en las horas centrales del día no implica ni mucho menos que no pueda tener definición en sus texturas, ya que si los rayos del sol inciden desde lo alto serán los elementos verticales los que resalten el relieve de su superficie.

Calvicie

Es decir, que lo importante para resaltar una textura es que la luz incida de forma oblicua sobre la superficie en cuestión, de modo que hemos de tener en cuenta para ello tanto la posición en el espacio del objeto como la de la fuente de luz empleada.

Como podréis ver, en los ejemplos que ilustran esta entrada he empleado como fuente de luz el propio sol (ya sabéis que no soy muy amigo del flash) pero esto mismo se puede aplicar a luces artificiales y, en general, a cualquier fuente de iluminación que nos podamos encontrar a la hora de plasmar una escena con nuestra cámara.

Tour de force

En todo caso, os recuerdo que si no podéis modificar la posición del objeto ni de la fuente de luz, también podéis recurrir a elementos como los reflectores o el uso del flash de relleno (siempre siendo conscientes de sus limitaciones) para adecuar a vuestro gusto la iluminación del motivo a retratar.

Como siempre, todo es cuestión de echarle imaginación y probar todo lo que se os ocurra.

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Simplificar

Simplificar es una de las cosas más importantes en fotografía pero al mismo tiempo una de las más complejas de llevar a cabo.

Punk is back

Simplificar significa eliminar de la imagen todo aquello que pueda distraer la atención del espectador, y para ello tenemos dos opciones: o bien no lo incluimos en el encuadre o bien lo desenfocamos haciendo uso de la profundidad de campo.

¿Qué buscamos con ello? Centrar a la persona que mira la fotografía en lo que realmente queremos mostrarle, ya que si le ponemos delante de los ojos un enjambre de elementos al final lo único que lograremos es que nada de lo que hay en nuestra fotografía le llame la atención. Por tanto, todo lo que no sea esencial para nuestra composición habrá que eliminarlo da algún modo.

Uno contra todos

A mí mismo me cuesta simplificar; pero en esta ocasión hasta la extensión del artículo va acorde con su contenido.

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En fotografía la luz lo es todo

Aunque la importancia de la luz en fotografía es un concepto al que me he referido unas cuantas veces en este blog, hoy me gustaría redactar un artículo más inspirador que teórico; ya que aunque la luz se puede medir de diversas maneras (longitud de onda, intensidad…) más allá de números y ecuaciones una acertada iluminación hará ganar muchos puntos a nuestras imágenes.

The time goes by

De hecho, si nos paramos a pensar en la esencia del arte de la fotografía, esta no es más que la posibilidad de captar la luz que refleja el motivo que tenemos delante de nosotros; por lo que entenderéis que si la luz que lo ilumina es la adecuada mejor será la que éste refleje y, por tanto, la que captará nuestra cámara.

“Buena luz”

Aunque el concepto de buena o mala luz sea incluso un poco filosófico podemos afirmar que, en lo que a fotografía ser refiere, una buena luz es aquella que por su dirección, su suavidad o su calidez realza los relieves y texturas de aquello que vamos a fotografiar al tiempo que suaviza los contrastes. Por eso se suele considerar que para fotografía de exteriores las mejores horas del día son los instantes posteriores al amanecer y anteriores al atardecer porque los rayos del sol llegan hasta nosotros de forma más difusa gracias a la atenuación de la atmósfera.

A brand new day

Para fotografía de interiores, retratos de estudio y demás de lo que se trata es de emplear flashes y balancear la iluminación desde diferentes frentes con ayuda de pantallas sincronizadas con los flashes y el empleo de reflectores; pero eso queda fuera de mis aspiraciones, ya que si me seguís de forma más o menos habitual ya sabréis que el tipo de fotografía que más me hace disfrutar es aquel que tiene como escenario campos, ciudades, naves industriales y, en general, espacios abiertos.

A primera hora

“Mala luz”

Por el contrario, siempre se ha considerado como mala la iluminación exterior en las horas centrales del día; ya que hace que las transiciones entre zonas iluminadas y en sombra sean muy fuertes, llegando a sobrepasar el rango dinámico del sensor de la cámara y, por tanto, dando lugar a zonas quemadas y empastadas en la imagen respectivamente.

Watchers

Pero más allá de la buena o la mala luz, al final todo es cuestión de experimentar y probar nuestras propias ideas. A veces a las doce de la mañana los rayos del sol caen tan perpendiculares sobre la calle que podemos descubrir interesantes formas en las cornisas de las ventanas o en otros elementos arquitectónicos que en cualquier otro momento del día jamás captarían nuestra atención.

Cuestión de luz

De todos modos, si queréis un consejo muy sencillo para acertar con el tema de la iluminación os diré que probéis a hacer vuestras fotos a primera hora de la mañana o última de la tarde dejando el sol a vuestra espalda (o como mucho a un lateral).

Si disparáis con el sol de frente a esas horas tenéis muchas posibilidades de obtener reflejos indeseados, flares, zonas sobreexpuestas y pérdidas de contraste locales o generales; pero dejándolo detrás tendréis el motivo de vuestra fotografía bañado con una suave luz que siempre resulta de lo más favorecedora (aunque vuestra propia sombra puede acabar siendo la protagonista de alguna que otra imagen).

Horizontes

En fotografía no existen los milagros

Y que nadie piense que una fotografía hecha con una iluminación horrorosa puede mejorar radicalmente a base de postproceso (Photoshop, Lightroom, GIMP o similares) porque si bien es cierto que podemos corregir algún defecto y jugar con las curvas de nivel haciendo uso de este tipo de programas, si no partimos de una buena base fotográfica no hay forma de obtener resultados decentes. Al fin y al cabo, si todo se corrigiera a base de software ¿dónde estaría el mérito del fotógrafo?

No quiero decir que haya que tener una iluminación perfecta para conseguir una buena fotografía; pero si algo he podido comprobar desde hace ya mucho tiempo es que una fotografía que de primeras nos parezca mala (o que técnicamente sea un completo desastre) no llegará a ser buena por muchas horas que nos pasemos manos al ratón.

Días floridos II

Y ya poco más me queda por deciros con respecto a este tema. Tan sólo, como de costumbre, que agarréis la cámara y os deis una vuelta con ella en busca de inspiración y buenas fotos.

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Diez pequeños consejos para hacer mejores fotos

Decían que las bicicletas son para el verano; pero lo que más se ve en esta época del año son cámaras de fotos. Por tanto, mejor que enseñaros a pedalear he pensado que podría ser interesante dar un repaso rápido a algunos conceptos muy simples que os permitirán hacer mejores fotografías durante estas vacaciones que para muchos acaban de comenzar.

Setas de verano

Sea como sea, todo lo que voy a contaros en estas líneas está desarrollado en los artículos que he ido publicando tiempo atrás; pero la idea es resumir en pocas palabras una decena de conceptos sencillos que se pueden aplicar a cualquier cámara ya sea réflex, compacta o bridge y si queréis ampliar información podéis hacer click en los enlaces relacionados que hay bajo cada foto de ejemplo; ya que os llevarán a un artículo más extenso sobre el tema en cuestión.

1. Llena el encuadre

Un elemento que llene el encuadre siempre será más atractivo que otro que apenas sea una miniatura en el centro de la imagen.

Días floridos II

Al hacer una foto intenta llenar el encuadre

2. Aplica zoom óptico a los retratos

A la hora de hacer un retrato desenfocaremos más el fondo si aplicamos zoom óptico (un objetivo con distancia focal larga en el caso de las réflex) lo que resaltará al sujeto principal.

Apmomp (retrato de medio cuerpo)

Retratos con focales largas y aperturas grandes

3. Busca perspectivas originales

No te quedes en la típica foto tomada a la altura de los ojos apuntando de frente. Agáchate, súbete a un banco, apunta hacia arriba o hacia abajo… Un elemento de lo más cotidiano cobra una dimensión sorprendente visto desde un ángulo original.

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Tipos de planos en fotografía en función del ángulo de visión

4. Aplica la regla de los tercios

Aunque a veces funciona, en general trata de huir de la simetría. El modo más sencillo de hacerlo es la regla de los tercios, que se basa en colocar los elementos principales fuera del centro del encuadre.

A la sombra

La regla de los tercios

5. Sujeta correctamente tu cámara

Usa siempre las dos manos para agarrar tu cámara (sea del tipo que sea) porque de ese modo evitarás vibraciones que darán al traste con la nitidez de tus imágenes.

Luis en multiángulo

Cómo sujetar correctamente una cámara réflex

6. Sé consciente de que la luz lo es todo en fotografía

Dado que la fotografía consiste en captar la luz que reflejan las cosas, entenderéis que las condiciones luminosas son básicas a la hora de lograr una foto atractiva. Por mucho que dominéis los programas de retoque fotográfico, siempre es recomendable partir de una buena base.

Soportales

La importancia de la luz en la fotografía de exteriores

Dos formas distintas de fotografiar el atardecer

7. Busca la máxima nitidez

Para mí es fundamental captar las cosas del modo más nítido posible y, en general, creo que esto siempre ayuda a conseguir imágenes visualmente atractivas que captan la atención del espectador.

Morro de gos

Consejos para mejorar la nitidez de nuestras fotos

8. Juega con los enfoques y los desenfoques

Conseguir una gran nitidez en el sujeto principal de la fotografía desenfocando al mismo tiempo el resto de los elementos hará que la atención del espectador se centre en ese motivo principal, por lo que usando la técnica adecuada podemos destacar lo que nosotros queramos.

Lechuza

Jugando con la profundidad de campo

Jugando con los desenfoques

9. Aprovecha la fuerza del blanco y negro

El blanco y negro no es cosa del pasado, ya que ayuda mucho en aquellas composiciones donde las formas y las texturas son lo principal por encima de las tonalidades de la imagen.

¿Campo de concentración?

El mundo en blanco y negro

10. Diviértete

A no ser que seas un profesional de la fotografía, de lo que se trata a la hora de salir con la cámara es de pasar un buen rato; así que aprovecha esos días en los que te sientes inspirado y nunca salgas a hacer fotos si ves que en realidad no te apetece demasiado.

Miradas

Las fotografías no se hacen; se sienten

Si a la hora de salir a hacer fotos aplicáis algunos de estos consejos os daréis cuenta de que vuestras imágenes ganan puntos; así que aprovechad ahora que hay muchas horas de luz y practicad todo lo que podáis, que seguro que durante el frío invierno os gusta echar un vistazo a esos recuerdos veraniegos.

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¿Reflex o no reflex? Esa es la cuestión

Habitualmente escribo en este blog sobre asuntos que tengo más o menos claros; pero hoy voy a hacer una excepción debido a que hay un tema al que estoy dando vueltas desde hace unas semanas y resulta que cuantas más vueltas le doy y más me informo, más me “embarullo” y más opciones se me pasan por la cabeza.

Si estáis leyendo esto ya sabréis que soy muy aficionado a la fotografía. A los 9 años me regalaron mi primera cámara y desde entonces no he dejado de captar en forma de imágenes todo lo que me rodea. Comencé con un par de cámaras de carrete, luego me pasé al mundillo digital con alguna que otra cámara compacta y hace aproximadamente un año me hice con una cámara de tipo bridge (estilo reflex y con zoom potente, pero sin posibilidad de intercambiar objetivos) con la que estoy muy contento.

Ahora me planteo el paso a una cámara reflex digital, pero ahí ya empiezan las disyuntivas: ¿Canon? ¿Nikon? ¿Pentax? ¿Olympus? ¿Sony?… y aunque creo que al final optaré por una de las dos primeras más que nada por compatibilidad y disponibilidad de información, vuelven a aparecer dudas a la hora de elegir modelo: Por un lado no me quiero dejar el sueldo de tres meses en una cámara tope de gama porque no me dedico profesionalmente a la fotografía; pero al mismo tiempo no hago más que leer que los modelos más básicos tienen ciertas carencias técnicas que escalando un poco en la gama del fabricante quedan solventadas.

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Una cámara reflex (Nikon D3) cortada por la mitad

Mi intención originalmente era elegir una reflex digital más o menos sencilla que me permita hacer fotografías que tengan muy buen aspecto incluso en condiciones de poca luz o enfoques complicados. Al mismo tiempo quería que la cámara no fuera muy voluminosa, pues si la tengo que llevar de aquí para allá no es plan de cargar con un monstruo tipo Nikon D3 o similar. En ese sentido tanto la Canon 1000D como las Nikon D60 / D40 se adaptan perfectamente a lo que busco, pues no son demasiado caras (entre 300 y 500 euros según el modelo) y vienen con ópticas más o menos decentes para lo que es una cámara de gama baja.

Lo que ocurre es que no quiero que dentro de seis meses le haya cogido ya el truco al tema de fotografiar con la reflex y empiece a echar de menos ciertas cosas que no están presentes en estos modelos más o menos sencillos. En las Nikon de gama baja por ejemplo no hay previsualización de la profundidad de campo y sólo disponen de tres zonas de enfoque, pero no tengo claro si esos elementos para mí van a representar una barrera en el futuro o no.

Entonces, a modo de resumen… ¿por qué pasarme a una cámara reflex? Muy simple: por la calidad de imagen; y es que ni la mejor de las bridge o compactas da una calidad de imagen comparable a la de la más simple de las reflex digitales. La explicación es simple, y a grandes rasgos consiste en que en las cámaras digitales el tamaño del sensor es el responsable, entre otras cosas, del ruido en la imagen y la profundidad de campo (la capacidad de desenfocar el fondo de una imagen a voluntad). Los tamaños de sensor en toda cámara bridge o compacta es minúsculo en comparación con una reflex digital, y por lo tanto la densidad de fotocaptores (los elementos encargados de captar la luz que entra por el objetivo) en la superficie de los mismos es brutal. Esto es algo que os voy a ejemplificar con tres cámaras concretas, sus datos de Megapixels por centímetro cuadrado y un diagrama que muestra sus tamaños relativos:

Konica Minolta Dimage Z2: 16 MP/cm2

Sony Cyber-shot DSC P200: 19 MP / cm2

Nikon D40: 1,6 MP / cm2

sensores

Tabla comparativa de tamaños de sensor

Como veis, el sensor de la Nikon es diez veces más grande que el de la Sony DSC P200 y aun más que el de la Konica Minolta Dimage Z2, por lo que la profundidad de campo que se obtiene con ella es mucho mayor además de que al estar los píxels mucho más separados en la superficie del sensor, el nivel de ruido en las imágenes es mucho menor.

Hay un aspecto de las Nikon D40 / D40x / D60 muy criticado, pero que a quienes empezamos en el mundillo de las reflex nos da un poco igual: estas cámaras necesitan objetivos que incorporen motor de enfoque, pues la cámara no cuenta con él en el propio cuerpo; cosa que los modelos antiguos sí.

Debido a esto, muchos objetivos anteriores a 2005 (los que no sean AF-S o AF-I) no van a poder enfocar automáticamente, obligándonos a hacerlo “a mano” con el engorro que ello supone en según qué situaciones. Yo entiendo que puede ser una pega para aquellos que poseen objetivos desde hace tiempo para cámaras Nikon antiguas (todo objetivo Nikon construido desde 1960 encaja en sus cámaras reflex por política de la empresa) pero para quienes no tenemos ninguno todavía nos da un poco igual a no ser que queramos optar por el mercado de segunda mano a la hora de hacernos con alguna óptica, pues los nuevos objetivos comercializados por Nikon ya están preparados para este tipo de cámaras.

De todos modos, yo lo tengo muy claro en ese aspecto: si al final me hago con una Nikon que traiga un objetivo 18 – 55, seguramente me haré más adelante con un teleobjetivo que enfoque automáticamente aunque me salga un poco caro; pero si luego ya me quiero hacer con un ojo de pez o alguna cosa parecida para “fotos raras” no me importará lo más mínimo tener que enfocar en manual, pues será para fotografías tomadas muy de vez en cuando y en condiciones especiales.

nikon18-55mm1

Éste es el objetivo que viene de serie con las Nikon D40

Bueno, no os quiero aburrir más con todo esto, pues más que nada he escrito esto porque quería expresar en voz alta todas las dudas que tengo ahora mismo sobre el tema. De todos modos, si tenéis alguna opinión / sugerencia al respecto ya sabéis que siempre será bien recibida por mi parte.

Por cierto, aunque sólo sea por haber aguantado estoicamente todo este rollo que os he soltado os prometo que mañana voy a sacar una entrada curiosa acompañada de unas fotos bastante chulas que he hecho hace un par de días  😉

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