¡Dos millones de visitas!

Cuando a finales de 2007 echaba a andar este blog pronto me di cuenta de que mucha gente se iba enganchando a él con rapidez; pero lo que ni por asomo imaginaba es que llegaría el día en el que alcanzaría un millón de visitas; algo que sucedió a principios de 2011.

Sin embargo, en mucho menos tiempo del que creía (año y medio concretamente) hemos doblado esa cifra; y es que el contador que tenéis en la columna de la derecha hace escasos minutos marcaba un dos seguido de seis ceros. Dos millones de visitas que me demuestran que la constancia y la perseverancia siempre tienen su recompensa.

Es cierto que, desde un punto de vista matemático, no debería de sorprenderme dado que últimamente cada mes pasan por este pequeño rincón de internet más de sesenta mil personas; pero aun así, vistas esas dos millones de visitas de manera global no puedo más que daros humildemente las gracias por vuestro tiempo y por querer saber de las vivencias de un tipo que sólo intenta engrandecer las pequeñas cosas de cada día.

Vall d'alba

Y ya que estamos, me gustaría deciros que pese a los casi cinco años que lleva este blog en activo he de reconocer que no me he cansado de él: sigo divirtiéndome al ponerme manos al teclado, sigo disfrutando cuando tengo alguna fotografía que ofreceros y se me siguen ocurriendo ideas sobre las que crear artículos. Cierto es que cada vez tengo menos tiempo libre y que cuando tengo un rato de asueto suelo aprovecharlo para otros menesteres; pero también es verdad que cada vez que siento ese impulso creador que me lleva a publicar algo nuevo me invade una sensación muy especial que quiero seguir experimentando durante mucho tiempo todavía.

Reflejo

No quisiera aburriros más, pues en principio esta entrada iba a ser una simple reseña para daros las gracias por alcanzar esa cifra doblemente millonaria; pero es que ver como lo que empezó como uno de tantos otros blogs de tipo personal va creciendo cada día es algo de lo que estoy orgulloso y que quería compartir con vosotros porque, al fin y al cabo, esos dos millones de visitas son obra vuestra.