Desfile de moda en Oropesa del Mar

No me enteré hasta esta misma mañana que pocas horas después se iba a celebrar un desfile de moda en la plaza del pueblo de Oropesa del Mar. En esta ocasión el trasfondo era de tipo solidario, pero eso no evitó que el desfile tuviera una buena dosis de elegancia y glamour.

Desfile de moda en Oropesa del Mar

He de confesar que era la primera vez que asistía a un acto de este tipo. De un tiempo a esta parte he estado en concentraciones de vehículos clásicos, carreras de burros, campeonatos de cross… pero nada que tuviera que ver con el mundo de la moda.

Y aunque había una tribuna para fotógrafos situada al final de la “pasarela”, esta se encontraba tan atestada de gente que preferí mezclarme entre el público y buscar así ángulos más originales que la típica foto con el cartel del evento al fondo y la modelo caminando hacia la cámara.

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Pese a que la iluminación no era ninguna maravilla, que se nos echó la noche encima a las primeras de cambio y que no me resultaba fácil hacer fotografías cuando la gente no paraba de mover sus cabezas delante de mí (y eso que el 80-200 f/2.8 ayuda a hacerse hueco), he de reconocer que he quedado contento con el resultado.

Ya sabéis que lo que más me gusta fotografiar son pueblecitos de casas viejas, tractor en la puerta y olor a leña quemada; pero he de decir que la experiencia de esta tarde me ha resultado fotográficamente muy instructiva y de hecho incluso me ha dado un par de ideas para futuros artículos técnicos que publicaré por aquí.

Y ya sin más os dejo con las fotos del desfile, las cuales no sólo se centran en las modelos y sus vestidos; sino también en otros detalles del evento que captaron mi atención por uno u otro motivo. Espero que las disfrutéis.

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Desfile de moda en Oropesa del Mar

Por cierto, para los amigos de la técnica os diré que todas las fotografías están hechas con una Nikon D300 acompañada del AF 80-200 f/2.8 ED que tantas alegrías me da. No he empleado ni trípode ni flash en ninguna de ellas y he tenido que echar mano de ISO 400 y la máxima apertura en casi todos los disparos para así conseguir cierta nitidez.

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Alcalá de Henares ayer y hoy (84)

Después de publicar la entrada que ha abierto la quinta temporada de Alcalá de Henares ayer y hoy he creído conveniente sacar a la luz una segunda entrega para tratar de aplacar la sed de fotografías antiguas de algunos de vosotros, pues durante los meses que han transcurrido desde el fin de la temporada anterior he recibido algún que otro e-mail comentándome lo mucho que añorábais esta sección. Por tanto, aprovechando que tengo unas cuantas imágenes acumuladas en mi disco duro, he pensado que sería una agradable sorpresa para los que seguís estas entradas del blog con asiduidad, encontraros con esta entrega “bonus” a continuación de la anterior y así celebrar de una manera un poco especial el relanzamiento de estos pequeños artículos visuales.

En esta ocasión nos vamos a desplazar a la céntrica calle Libreros en su cruce con la calle del Tinte para observar una fotografía bastante atípica para los tiempos que corren pero de lo más habitual durante la guerra civil española, pues entonces eran muy habituales las demostraciones de poder militar para elevar la moral de la ciudadanía.

En ella podemos ver la mencionada calle Libreros como escenario de un desfile de tropas republicanas. Aparte de las unidades militares uniformadas se pueden apreciar camiones, caballos y un montón de público asomado en los balcones e incluso encaramados a las rejas de las ventanas para tener un mejor punto de vista. Según la información de la fotografía, esta inmortaliza una visita de Manuel Azaña a la ciudad durante la cual pasó revista a un batallón de 7500 soldados que estaban acampados en la ciudad en aquella época.

Desfile militar en la calle Libreros

Fotografía realizada el 18 de Noviembre de 1937. Anónima. Extraída del libro “Memoria gráfica de Alcalá (1860-1970)”. ISBN: 84-87068-06-5.

Deteniéndonos hoy en el mismo rincón desde el que un anónimo fotógrafo captó la imagen original, podemos ver que el lugar no ha cambiado demasiado si somos capaces de imaginarlo sin todos los espectadores presentes y las tropas desfilando por medio de la calle. Ahí está la esquina redondeada del edificio, los balcones, el inicio de la zona soportalada que luego enlazará con la calle Mayor…

De hecho, hasta hace poco la ciudad de Alcalá de Henares ha sido un enclave militar muy importante en toda la zona centro del país, y prueba de ello son los numerosos cuarteles repartidos por su casco histórico y que en la actualidad están todos ellos deshabitados.

Esquina de la calle Libreros con la calle del Tinte en la actualidad

Poco más me queda por deciros. Sólo espero que os haya gustado esta improvisada entrada y ahora sí que os emplazo al lunes que viene a las 15:00 para descubrir ese rincón junto a la plaza de Cervantes del que os hablaba en la entrada anterior y que será nuestro destino dentro de seis días.

“Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido”

(Proverbio italiano)

Alcalá de Henares ayer y hoy (83)

Tal y como os anuncié el sábado, con las imágenes de hoy comenzamos la quinta temporada de Alcalá de Henares ayer y hoy. Si ya conocéis esta sección del blog sólo os diré que no va a haber grandes cambios con respecto a las entregas anteriores, pues el esquema seguirá siendo el habitual de fotografía antigua, su equivalente en el tiempo presente y algo de texto entre medias. Si por el contrario sois recién llegados, os remito a la página del blog dedicada a Alcalá de Henares ayer y hoy para que podáis conocer todos los pormenores de un proyecto personal tras el que ya llevo un par de años y que no ha hecho más que darme alegrías y buenos momentos.

Oliendo el suelo

Para comenzar esta quinta temporada de un modo un poco especial, he decidido realizar una entrada en la que mostraros un rincón de la calle Mayor que siempre me ha llamado mucho la atención. A partir de hoy y durante tiempo indefinido, nos encontraremos todos los lunes a las tres en punto de la tarde para conocer la ciudad de Alcalá de Henares con un poco más de perspectiva y ver así cómo han cambiado (o no) las cosas a través de las últimas décadas.

Y una vez dicho todo esto, vamos a echar un vistazo a las fotografías que componen la entrada de hoy:

Podemos trasladarnos a tiempos pasados para descubrir una instantánea de la calle Mayor y apreciar en ella el antiguo almacén de carbón que había en la actual entrada al corral de los irlandeses. Podemos intuir que esta fotografía debe de ser de finales de la década de los 60 por el aspecto de la señal de tráfico que aparece en primer término. Del mismo modo, podemos ver que aquel negocio tenía las inmediaciones de su entrada manchadas de carbonilla y que el edificio que aparece en la parte izquierda de la imagen está construido de tal modo que quedan a la vista las vigas de madera que le dan soporte.

Almacén de carbón de la calle Mayor

"Calle Mayor (carbonería)". Años 60. Fotografía de Baldomero Perdigón Puebla. Colección de postales.

Como veréis a continuación en la fotografía actual, la oscura y tenebrosa entrada es ahora un luminoso portalón que da acceso a una apacible plaza interior llena de tiendas y bares; pero lo que más me llama la atención de este par de fotografías es que si os fijáis con atención, la indicación de “La mezquita” que hay escrita en la viga horizontal de la casa todavía es claramente visible.

No sé si La Mezquita era una mezquita como tal, un bar, un hostal o cualquier otra cosa; pero sea lo que sea, ese rótulo es un vestigio de tiempos pasados que ha soportado el paso de los años con entereza. Y para ser nada más que un poco de pintura sobre un larguero de madera me parece que tiene mucho mérito.

Almacén de carbón de la calle Mayor en la actualidad

Bueno, espero sinceramente que os haya gustado la entrada. El lunes que viene volveremos a recorrer las calles de la ciudad remontándonos en el tiempo unos cuantos años para visitar otro bonito rincón; sólo que esta vez nos acercaremos a las inmediaciones de la Plaza de Cervantes para comprobar que algunos lugares no han cambiado ni un ápice en cuatro largas décadas.

“El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre”.

(Proverbio francés)

Excursión al mercado medieval de Hita (Guadalajara)

Siempre me ha gustado mucho el ambiente que se respira en los mercados medievales: todos los años asisto al que se realiza en Alcalá y me lo paso como un enano haciendo fotografías mientras recorro unas calles que en esos días presentan un aspecto radicalmente distinto.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, cuando el pasado domingo mi amigo Joe me comentó que había un mercado de esas características montado en el pueblo de Hita (Guadalajara), no tardé demasiado en coger mi cámara e allí junto con él y con mi hermana dispuestos los tres a pasar una tarde de lo más agradable. Al final, tras más de 100 fotografías disparadas a lo largo de la tarde, he seleccionado casi una treintena que ilustrarán esta entrada:

Al pueblo se llega tras un rato de autovía y unos kilómetros de carretera serpenteante y muy malamente asfaltada. De repente, en medio de una gran llanura se levanta un pico en cuyas faldas están las casas de la ciudad conocido por ser de aquí el famoso arcipreste de Hita.

Hita

Las calles en cuesta ofrecen multitud de vistas bastante espectaculares: hasta más allá de donde la vista es capaz de alcanzar se divisan campos y pequeñas elevaciones del terreno que dan lugar a un paisaje de lo más alcarreño. Además, ya que estábamos por estas tierras, cuando abandonamos el pueblo aprovechamos para dar una vuelta por los alrededores en busca de cosas curiosas (¡y vaya si las encontramos!).

Vistas desde la parte alta de Hita

Mi hermana y Joe reponiendo energías

Con respecto al mercado, hay que reconocer que está montado en un marco incomparable: la puerta que da acceso al centro de Hita parece el decorado de una película; pero no: es de auténtica piedra y lleva ahí desde hace siglos. A mí la verdad es que me impresionó bastante tanto por sus dimensiones como por su perfecta conservación.

Las puertas de Hita

El otro lado de la puerta

Y bueno, recorriendo las calles del centro nos encontramos con las cosas típicas de los mercados medievales: puestos de muy diversos géneros, gente disfrazada, una montón de sillas vacías dispuestas a acoger al público de una obra de teatro que se iba a representar… y claro, no podía perder la oportunidad de fotografiar todo eso y alguna que otra cosilla más.

El cazador cazado que estaba cazando a otro cazador

Dos damiselas

Joe a punto de ser guillotinado

La cofradía del calimotxo

Cadenas en el aire

Lo mejor del ser humano

Los caballeros ya no son lo que eran

Farol a pleno sol

Extasis acuático

Sillas vacías (I)

Por cierto, con las sillas me “cebé” bastante, pues formo parte de un curioso grupo de Flickr llamado “empty seats”, y aquello era como un oasis para cualquiera de sus miembros  😛

Sillas vacías (II)

Sillas vacías (III)

Luego estuvimos un rato en las gradas de una especie de teatro medieval (que me perdonen los historiadores; pero nunca se me ha dado muy bien describir este tipo de cosas) esperando a que comenzara un desfile de grupos vestidos para la ocasión, pero como al final la cosa empezaba demasiado tarde me entretuve un rato haciendo fotografías a la gente que había por allí y nos marchamos.

¡¡Papá, cómprame pipas!!

Buscando

Viento

Contemplando los dominios

Al salir nos encontramos con la sorpresa de que el desfile había comenzado ya por las calles de Hita y se dirigía hacia el teatro, así que en cierto modo pudimos ver el desfile; y bastante más cerca que si nos hubiéramos quedado en las gradas.

Colorido medieval

Acoso

A continuación nos marchamos ya de Hita. A mí me gustó mucho el pueblo así como todo lo que había montado referente al mercado medieval. Además, tiene una ventaja, y es que no está tan lleno como el que montan en Alcalá, pues la última vez que estuve apenas se podía caminar y lo único que podía hacer era dejarme arrastrar por la masa de gente que ocupaba cada centímetro cuadrado del centro. En Hita al menos podías moverte sin ningún tipo de agobio.

Eso sí, antes de tomar de nuevo la autovía nos dirigimos por un camino cercano al pueblo de Ciruelas, donde hay una gran finca llena de toros donde tuve la oportunidad de fotografiar a algunos de estos animales que, vistos de cerca, imponen mucho respeto.

Toros (I)

Toros (V)

Toros (II)

Toros (III)

Toros (IV)

Y así terminó nuestra excursión a Hita y sus alrededores. A modo de balance se puede decir que lo pasamos más que bien, hizo un tiempo magnífico y además rompimos la monotonía de una tarde en la que, de otro modo, ninguno de los tres hubiéramos hecho gran cosa.

¡Tenemos que repetir más a menudo este tipo de cosas, que las tenemos un poco abandonadas!  😉