Las pequeñas decisiones son las que marcan el camino

La vida es una interminable sucesión de acontecimientos cuya combinación no es otra cosa que el producto de nuestras pequeñas decisiones de cada día.

Sucesiones

Puede que no nos paremos a reflexionar sobre ello, pero siempre he pensado que lo que tenemos y lo que hacemos hoy es la consecuencia de todas las decisiones que hemos ido tomando hasta el momento. Y no hablo de las grandes disyuntivas como optar por ciencias o por letras a la hora de estudiar; sino de todas esas acciones que realizamos a diario casi sin darnos cuenta porque en realidad forman parte de nuestra forma de ser.

Todavía no sé con certeza cuál será el próximo término de mi sucesión particular, pero las cosas apuntan a algo bueno. Ojalá sea así porque es algo que me ilusiona enormemente.

Las bifurcaciones de cada día

La vida no es otra cosa que una sucesión de bifurcaciones que cada día vamos recorriendo sin darnos cuenta. Tomamos caminos que no sabemos dónde nos conducirán al tiempo que descartamos otros; y lo hacemos con la convicción de que nos espera un futuro mejor.

Si nos parásemos a pensarlo nos convertiríamos en unos paranoicos incapaces de decidir nada sin hacer previamente un preciso cálculo de probabilidades; pero por suerte no somos conscientes de la importancia de las pequeñas decisiones de cada día y nos lanzamos a la aventura de vivir sin más.

Dos caminos

Reflejos

Cuando hablabas de lo extraño que parece uno mismo al verse en un vídeo o escuchar su propia voz me preguntaba cómo se nos vería a nosotros dos desde fuera en ese mismo instante: alegres, sonrientes, vitales… La verdad es que no lo sé porque sólo veo lo que ven mis ojos, pero sí que tengo la intensa sensación de que ambos hemos terminado la semana de un modo realmente bonito e inesperado. Y ahora, sentado en la soledad de la habitación a media tarde, me alegro más que nunca de no haber dejado el coche en la puerta para subir a casa y así hacer tiempo sin más hasta que llegara la hora de comer.

Cuando uno decide ir a dar una vuelta sin pretensión alguna no hace planes más allá del portal; y precisamente por eso me siento tan contento de haber optado improvisadamente por subir a la segunda planta de ese característico edificio en el que trabajas para ver si te encontraba y podía charlar contigo un par de minutos: si no hubiera abierto aquella puerta de madera y cristal me hubiera perdido ese chaparrón de palabras bajo los árboles amarillentos. Si cuando me dijeron que no estabas en tu mesa hubiera optado por desandar lo andado hubiera llegado a casa sin rastro de alegría en mis ojos. Si hubiera aparecido un rato antes no se te habría ocurrido que bajáramos juntos las escaleras para así continuar nuestra conversación hasta el último instante de la mañana.

La vida no es otra cosa que las consecuencias que acarrean nuestras pequeñas decisiones de cada día. El torno de la estación nos obligó a despedirnos, pero hay muchos soles más bajo los que reflejarnos.

Tu edificio

Dejo el equipo de ultimONivel

Puede que a todos os pille por sorpresa lo que os voy a comunicar, pero es una decisión tomada en firme y más que meditada durante las últimas dos semanas: a lo largo de ese tiempo he estado dándole vueltas a mi papel actual en la recién renovada web de ultimONivel y he llegado a la conclusión de que es mejor que deje mi lugar a otra persona que seguro que lo hará mejor que yo.

Veréis, desde hace tiempo vengo observando que cada vez juego menos a videojuegos; y ya no es sólo el hecho de que disfrute más con la música, la fotografía o el simple hecho de salir a dar una una vuelta en una tarde de sol, pues eso es algo que ya me ocurre desde hace años. Lo que noto (y eso es algo que os comenté cuando os anuncié que renunciaba a las presentaciones de videojuegos) es que en mi vida hay otra serie de cosas que son prioritarias y las que me quiero dedicar íntegramente.

GBA-SP

Haber comenzado a trabajar en KESA me ha dado una perspectiva de la vida que antes no tenía. He estado muy involucrado en ON desde el día que comencé, pero siempre he tenido claro que precisamente por ser un hobby completamente voluntario lo dejaría en el momento que dejara de disfrutar de lo que hacía; y ese momento ha llegado. Siempre he pensado que en la vida hay que ser, ante todo, coherente y esto que os anuncio hoy no hace sino poner un punto a algo que tarde o temprano tenía que finalizar.

Mirad, un suceso bastante significativo es que hace unos días entré en EOL y me encontré en portada la noticia de que había salido a la venta un nuevo modelo de PSP; y lo que más me dolió fue que ¡no tenía ni idea del asunto! Cada vez estoy menos metido en el mundillo, no leo noticias sobre videojuegos, no tengo ni idea de qué títulos van a salir al mercado en las próximas semanas… ¿qué clase de coordinador sería entonces? Algo está claro: la época de las presentaciones que se terminaba como os decía hace unos días cierra a la vez muchas más puertas de lo que pensaba.

Y tal vez podría hacer un esfuerzo y ponerme al día en el tema de videojuegos, pero lo cierto es que no me apetece gastar más energías en algo que cada vez siento más lejano y más extraño. Es hora de dar el testigo a los nuevos redactores que acaban de entrar en la web y creo que lo mejor es hacerlo al 100% y con todas las consecuencias. Y aunque pueda parecer una actitud egoísta por mi parte prefiero dedicarme íntegramente a mi trabajo en KESA, la finalización del proyecto de fin de carrera y aprovechar el escaso tiempo libre del que dispongo para invertirlo en hobbys con los que me siento más identificado. Creo que tiene todo el sentido del mundo, ¿no creéis?

Han sido dos años de aprendizaje continuo en ultimONivel y tengo claro que gracias a mi labor he conocido a mucha gente que de otro modo no me hubiera sido posible y que he accedido a lugares que de ninguna otra manera hubiera podido ver. He conocido el mundo del videojuego desde dentro, que es algo que siempre quise; y mi mejor modo de agradecerlo han sido todos los análisis y reportajes que he publicado para la web desde el primer día. Ahí quedará todo ese material como testigo de una época que simplemente llega a su fin como tantas otras cosas en la vida.

No quisiera alargar esta despedida mucho más; simplemente me gustaría dar las gracias a todos los integrantes pasados y actuales de ultimONivel y sobre todo agradecer a los locutores de Montcada en Juego que depositaran su confianza en mí para echar a andar este proyecto. De todos modos, me seguiré pasando a diario por el foro y la web, pues toda la gente que hay allí me ha demostrado siempre que aprecia el trabajo bien hecho y que se puede contar con ellos cuando hace falta. A muchos de ellos los considero verdaderos amigos y por lo tanto no les puedo fallar.

A modo de resumen os puedo decir que me llevo bien guardadas en el corazón todas las experiencias vividas durante estos dos últimos años; y son tantas que ahora mismo se me vienen de golpe a la memoria y no puedo evitar emocionarme.

Con Karima Adebibe en la presentación de Tomb Raider

Como ya dije en su momento a la hora de hacer un homenaje a los locutores de ultimONivel en el mítico día de la entrega de los mantONes, “¡Gracias por haber hecho realidad los sueños de un niño grande!”.

Pequeñas grandes decisiones

A lo mejor no nos paramos a pensarlo habitualmente, pero de vez en cuando uno se da cuenta de que al fin y al cabo nuestras vidas se van creando a partir de las pequeñas acciones de cada día. Una tarde cualquiera te dan un folleto con la historia de una fortificación y piensas en hacer un amplio reportaje sobre el tema; preparando la documentación del mismo empiezas a hablar con la persona que está al cuidado del lugar, al final te haces amigo suyo y acabas cenando en animada charla el día que comienza sus vacaciones. Es un pequeño milagro surgido a partir de una simple casualidad, y eso es muy grande porque uno se plantea cosas como: ¿qué hubiera estado haciendo estas tardes si no me hubiera pasado por allí aquel día?

Parking nocturno

La vida da muchas vueltas, eso lo tengo bien claro desde que era pequeño; pero lo que nunca me deja de sorprender es que a las personas más interesantes nos las vamos encontrando de las maneras más curiosas e inesperadas. Así me pasó con Joe, con Javier, con Sonia… y ahora también con Patricia y su amiga Nycolle; lo que me hace ver una vez más que tener una mente abierta y predispuesta a conocer gente hace que de vez en cuando te lleves sorpresas de lo más agradables.

Puede que la pizza no fuera gran cosa, pero al menos estuvimos de charla todo el tiempo y eso siempre deja un buen recuerdo. Echaré de menos las charlas a los pies de la Torre del Rey, pero estoy seguro de que nos volveremos a ver pronto en algún lugar del tiempo.