La sucesora de la Nikon D90 está a punto de presentarse

La D90 es la cámara estrella de Nikon tanto a nivel de ventas como de relación calidad / precio. Además, hay que tener en cuenta que se trata del modelo que se sitúa justo entre la gama de iniciación (D3000 y D5000) y la gama profesional (D300s, D700 y la familia D3) de la marca. Un modelo que está a punto de ser sustituido por una cámara de la que todavía no se sabe nada de manera oficial pero por la que ya están preguntando muchos usuarios convencidos de que será un nuevo superventas dentro del mundo de la fotografía digital.

Este importante lugar dentro del catálogo de la firma japonesa ha sido ocupado ya por tres generaciones de cámaras que siempre han recibido muy buenas críticas y han sido especialmente importantes a la hora de crear una buena imagen de marca de cara a la prensa especializada y, sobre todo, al público; de tal modo que vamos a repasar las principales características de estos modelos.

· D70 / D70s

La primera cámara de Nikon encargada de enlazar la gama de aficionado y la profesional fue la D70; precisamente el modelo que se compró mi amigo Joe hace ya seis años y que me hizo ver que la fotografía digital estaba dando pasos de gigante en muy poco tiempo.

Presentada a principios de 2004 fue la primera cámara réflex relativamente asequible que Nikon sacaba a la venta y a nivel de especificaciones contaba con un sensor CCD de 6.1 Mpixels (curiosamente el mismo que emplea mi actual D40), 5 puntos de enfoque, ISO 200 – 1600, pantalla de 1,8″ con 130000 pixels y capacidad de disparo en ráfaga a 3 fps.

La D70 fue reemplazada al cabo de un año por la D70s, que era básicamente la misma cámara pero contando con una pantalla de 2″ (aunque con el mismo número de pixels que su predecesora) así como con una nueva batería de mayor capacidad.

· D80

La D80 se presentó en Agosto de 2006 y supuso una evolución con respecto a la anterior por su sensor CCD de 10.2 Mpixels, 11 puntos de enfoque, ISO 100 – 1600 (aunque también cuenta con ISO 3200 forzado), pantalla de 2.5″ con 230000 pixels y disparo en ráfaga a 3 fps.

Su salida al mercado fue especialmente importante para Nikon porque en ese momento todas las marcas estaban volcadas en el mercado digital y pugnaban por captar nuevos usuarios así como fidelizar a los que habían empleado cámaras analógicas en el pasado. De este modo, la D80 pretendía ser un modelo lo suficientemente atractivo como para que los neófitos se animaran a dar sus primeros pasos con una réflex pero que también resultara en cierto modo conservadora para que los usuarios ya veteranos en el mundillo de la fotografía se sintieran cómodos con ella en las manos.

· D90

La D90 se presentó en Agosto de 2008; exactamente dos años después que la D80, y entre sus características técnicas destaca por tener un sensor CMOS de 12.3 Mpixels, 11 puntos de enfoque, ISO 200 – 3200 (100 – 6400 forzado), pantalla de 3″ con 920000 pixels y disparo en ráfaga a 4.5 fps.

Sin embargo, lo que más fama dio a la D90 fue la opción de usar Live View (composición de la imagen utilizando la pantalla de la cámara en lugar del visor óptico) y sobre todo su posibilidad de grabar vídeo, ya que fue la primera réflex que implementó esta característica; si bien la duración de los clips está limitada a 5 minutos empleando 720p y 20 minutos utilizando resoluciones inferiores. De cualquier modo la grabación de vídeo en la D90 tiene más limitaciones, ya que el sonido es mono, el enfoque ha de ser manual y en movimientos rápidos vamos a comprobar como la imagen hace efectos extraños debido a un fenómeno llamado rolling shutter.

Durante los dos años que lleva en el mercado se han distribuido millones de unidades de este modelo en concreto y desde el primer día ha figurado en los primeros puestos de ventas en lo que a réflex digitales se refiere. Como os decía al principio del artículo, la D90 es uno de los pilares de Nikon a nivel global y por ello hay tanta expectación sobre su renovación.

¿Y ahora qué?

Hay muchas incógnitas sobre la cámara que reemplazará a la D90, pero lo único que se sabe a ciencia cierta es que no se llamará D100 porque una de las primeras réflex digitales de Nikon ya se usó este nombre. Hay quien dice que se denominará D95, aunque viendo que las cámaras de gama baja de Nikon ahora se nombran de una forma completamente diferente a la que estábamos acostumbrados, no me extrañaría que el cambio también afectara a este próximo modelo.

De hecho mi teoría es que si la sucesora de la D40 es la D3000 y la sucesora de la D60 es la D5000, siguiendo esta metodología la sucesora de la D90 debería de llamarse D8000. Ya veremos dentro de un tiempo si esto que os digo es correcto o me he columpiado considerablemente, pero no se me ocurren muchas más opciones teniendo en cuenta lo que ya ha empleado Nikon en su sistema de nomenclatura.

Lo que está claro es que su fecha de presentación está próxima porque el ciclo de vida de las cámaras es esta gama es de dos años y en el caso de la D90 se cumplen el mes que viene, de modo que hay muchas papeletas para que la nueva cámara se anuncie en pocas semanas. Además, en el mes de Septiember se celebrará la feria Photokina; y si la presentación no ha tenido lugar antes, es más que probable que ese sea el acontecimiento escogido por Nikon para la puesta de largo del nuevo modelo.

En lo que respecta a los aspectos técnicos, hay insistentes rumores que dicen que se eliminará el motor de enfoque en el cuerpo que hasta ahora todas las cámaras de esta gama han tenido. Ninguno de los modelos de gama básica comercializados desde hace ya cuatro años posee motor de enfoque integrado en el cuerpo, por lo que no sería de extrañar que a partir de este momento la medida se fuera extendiendo por la gama media para dejar (al menos de momento) que sean las máquinas profesionales las que conserven el enfoque automático al utilizar en ellas objetivos antiguos.

A mí es una medida que no me acaba de gustar porque hay objetivos antiguos muy buenos cuyo enfoque se realiza mediante el acoplamiento mecánico del ya veterano sistema AF y que, por tanto, no enfocarán en todas estas cámaras que están prescindiendo del motor integrado. Sin embargo, hay que admitir que la desaparición del motor de enfoque no es más que la lógica evolución de la tecnología, ya que el sistema AF-S presenta numerosas ventajas con respecto al veterano AF.

Montura AF

Montura AF (fijaos en el "tornillo" de la parte inferior para variar el enfoque)

Aprovecho para recordaros que enfocar a mano no plantea grandes problemas en objetivos de escasa distancia focal gracias a su generosa profundidad de campo, pero empleando un teleobjetivo para retratar cosas en movimiento va a ser casi imposible conseguir un enfoque manual preciso y de ahí que no sea recomendable hacerse con una óptica que no sea motorizada si contamos con un cuerpo sin motor de enfoque propio.

También se supone que el relevo de la D90 contará con un modo de vídeo avanzado que permita el enfoque continuo así como la variación de la exposición durante la grabación, resolución 1080p a 30 fps sin límite de tiempo de grabación… Dado que la D90 fue la primera réflex en grabar vídeo, sería lógico que su heredera hiciera de este aspecto uno de sus puntos fuertes de modo que le permita recuperar el terreno en el campo del vídeo con respecto a Canon, que se ha puesto las pilas en los últimos meses (se nota su amplia experiencia en videocámaras) y sus réflex más recientes poseen unos modos de grabación de vídeo mucho más avanzados que los de Nikon.

Por otra parte hay quien asegura que este nuevo modelo incorporará un sensor Full-Frame, pero esto es algo que yo descartaría por completo dado que ese nicho de mercado ya está ocupado por la D700 y supondría la convergencia de dos de los modelos de más éxito dentro del catálogo Nikon actual; cosa que no tiene ningún sentido tal y como está diseñada la estructura de los diferentes modelos disponibles.

El sensor CMOS que equipa la Nikon D90

El formato DX tiene cuerda para rato (prueba de ello es que en los últimos meses se han presentado varias ópticas exclusivas para dicho formato por parte de la marca) de modo que apostaría fuerte a que el reemplazo de la D90 cuenta con un sensor de tipo APS-C, continuando el formato Full Frame siendo exclusivo de las cámaras Nikon de gama profesional.

Lo que me gustaría encontrar en la sucesora de la D90

Confieso que llevo un tiempo pensando en sustituir mi D40 por un modelo más actual. En principio estaba pensando en una D90, pero me he dado cuenta de que estando a punto de ser renovada no parece buena idea precipitarse y lamentar dentro de un par de meses no haber esperado a ver qué iba a ofrecer su encarnación. Como ya sabréis, la D90 es mi cámara favorita dentro del catálogo actual de Nikon, pero dos años en el mundillo de la electrónica de consumo es mucho tiempo y estoy seguro de que veremos algún avance interesante.

A fin de cuentas, en el caso de que lo presentado por la marca no cumpla mis expectativas, siempre habrá tiempo de salir corriendo hacia una tienda de fotografía y hacerse con alguna de las D90 que quedarán en los almacenes antes de que sea descatalogada por completo. Y aun así tampoco será necesario darse excesiva prisa, sobre todo teniendo en cuenta que he visitado tiendas en las que a día de hoy todavía se pueden encontrar cámaras como la D80 o la D200 de primera mano.

Hay un aspecto que me interesa notablemente y que ha ido mejorando generación tras generación, por lo que en esta ocasión no creo que se de un paso atrás: el rendimiento a ISOs altos. La generación de ruido a sensibilidades elevadas es algo que me gusta tener controlado, y aunque esto es algo que va a depender en buena medida de cómo expongamos la fotografía, si partimos de un sensor capaz de manejar bien este parámetro tendremos mucho terreno ganado.

No quiero un sensor de chorrocientos mil megapixels porque al final lo único que se consigue con esto es mayor difracción, menor sensibilidad, que se hagan más evidentes los defectos ópticos de los objetivos y unos archivos RAW de gran tamaño que convierten en lento a un ordenador de última generación y llenan en pocos disparos las tarjetas de memoria. De hecho, si la resolución del sensor se mantuviera en los mismos 12.3 Mpixels actuales pero se comportara todavía mejor en condiciones de poca iluminación para mí sería ideal. Sin embargo, supongo que el sensor subirá de resolución hasta los 14 ó 15 Mpixels por decisiones de marketing y, pese a lo que afirman algunos, seguirá siendo de formato APS-C porque el mercado de las cámaras de tamaño contenido equipadas con sensor Full Frame ya está cubierto con la D700.

En cuanto a lo del motor de enfoque en el cuerpo, me gustaría que se mantuviera por la compatibilidad con ópticas antiguas, ya que a veces se ven algunas a la venta en foros de segunda mano a muy buenos precios (con un Nikon AF 80-200 f/2.8 haría maravillas) pero aun así en el caso de que lo eliminaran no me llevaría un gran disgusto ya que entiendo que el acoplador mecánico supone un lastre del pasado que aumenta el peso, el tamaño y el consumo de la cámara. Además, todas las ópticas que salen al mercado actualmente ya cuentan con su propio motor de enfoque, por lo que parece claro que el futuro pasa por la eliminación del motor en las cámaras y eso es algo que debemos de asumir lo antes posible.

Autoretrato

Del mismo modo, por el tipo de fotografía que suelo hacer, la velocidad en ráfaga me da exactamente igual y la resolución de la pantalla es más que suficiente, de modo que con mantener las especificaciones del modelo actual en esos aspectos me daría por satisfecho. El sistema de enfoque de 11 puntos ya tiene un tiempo (de hecho es el mismo que llevaba la D80) por lo que supongo que recibirá alguna mejora; aunque no creo que llegue a los 51 puntos que posee la D300s y las máquinas tope de gama equipadas con sensores FF. Por lo demás, las prestaciones de vídeo me dan lo mismo puesto que es una disciplina en la que soy bastante inútil.

Rumore, rumore…

Como veis el asunto de la renovación de la D90 da para muchos párrafos; y aunque yo no creo que toque mucho más el tema hasta que la compañía no diga nada de forma oficial, si queréis estar al tanto de noticias y rumores sobre la aparición de esta nueva réflex de Nikon (así como de otros muchos modelos) podéis pasaros de vez en cuando por la web de Nikon Rumors en la que sus responsables se hacen eco de todo cuanto llega a sus oídos sobre posibles nuevos modelos, patentes, promociones y demás historias no confirmadas que tengan que ver con la marca japonesa.

Es cierto que hay épocas en las que no se produce demasiado movimiento en la página; pero durante las semanas que preceden a la presentación de algún modelo se convierte en un torrente de entradas cuyos contenidos a veces se convertirán en realidad pasado un tiempo y otros quedarán como extrañas invenciones que nunca se sabrá de dónde salieron.

¿Merecerá la pena?

En definitiva, si la sustituta de la D90 ofrece características que crea que me pueden ayudar a hacer mejores fotografías entonces no dudaré en hacerme con una. Sin embargo, si al final todo se reduce a más resolución y prestaciones de vídeo avanzadas seguiré con mi D40 hasta que me sienta realmente limitado por ella o bien su obturador diga que ya no es capaz de hacer ni un disparo más.

En fotografía, un equipo moderno ayuda a la hora de captar ciertas imágenes; pero no es menos cierto que hay gente que con una cámara de enfoque manual, sin medición matricial de la luz y sin ningún tipo de automatismo ha captado imágenes que están en la memoria colectiva de toda la humanidad. Eso es algo que deberíamos de tener muy en cuenta cuando nos quejamos de que nuestra cámara sólo tiene once puntos de enfoque.

Nikon EM (1979)

Al fin y al cabo, lo más importante a la hora de hacer una foto eres tú.

Las réflex Nikon en pocas palabras

Llega el mes de Julio y pensando en las vacaciones de verano mucha gente se plantea comprar su primera cámara réflex o reemplazar la que tiene por un nuevo modelo; y puesto que en los comentarios del blog suelen surgir habitualmente dudas sobre qué cámara comprar, se me ha ocurrido hacer una entrada en la que resumir en apenas un párrafo lo que se puede esperar de cada modelo de Nikon que hay a la venta actualmente.

Lo siento por los que estéis buscando información de otras marcas como Canon, Pentax o Sony; pero como no estoy demasiado familiarizado con ellas prefiero no decir nada. De todos modos, ya sabéis que la clásica elección entre una u otra marca no es tan importante como la gente piensa porque al final lo más importante a la hora de hacer una buena fotografía somos nosotros mismos.

NOTA: todas las imágenes que ilustran esta entrada han sido extraídas de la web oficial de Nikon.

Nikon D3000 (sucesora de la D60 / D40)

El modelo más básico de la marca japonesa y orientada a la iniciación en fotografía réflex ya sea para nuevos usuarios o para aquellos que provienen de cámaras compactas. No posee motor interno de enfoque, por lo que sólo enfocarán automáticamente los objetivos que lo lleven incorporado (siglas AF-S en Nikon, HSM en Sigma, BIM en Tamron). El sistema de enfoque de 11 puntos es el mismo presente en cámaras de gama media, siendo éste el aspecto más destacado de esta cámara junto con su facilidad de manejo. No graba vídeo ni tiene Live View y se suele vender por unos 500 euros con un objetivo 18-55.

Nikon D5000

En su aspecto externo se trata de una cámara muy similar a la D3000, aunque internamente posee el mismo sensor que cámaras más altas dentro de la oferta de Nikon, de modo que la calidad de imagen será similar a estas. Su característica más llamativa es que posee una pantalla LCD abatible para facilitar su visualización a la hora de encuadrar usando ángulos complicados, por lo que ya podéis intuir que posee grabación de vídeo así como Live View. Digamos que se sitúa en la parte alta de la gama más básica, pues tampoco posee motor de enfoque en el propio cuerpo. También se diferencia de cámaras más avanzadas en que no tiene la cantidad de botones y controles físicos que otras poseen para variar instantáneamente parámetros como el modo de enfoque, la medición de la luz o el balance de blancos. La podréis encontrar por unos 700 u 800 euros con algún objetivo básico o unos 600 si queréis el cuerpo sólo.

Nikon D90 (sucesora de la D80)

Es la cámara estrella de Nikon en cuanto a ventas y, para mi gusto, la que guarda mejor equilibrio entre calidad, precio y prestaciones. Es la primera dentro de la gama actual que posee motor de enfoque en el cuerpo, por lo que si tenemos objetivos de tipo AF y queremos mantener el autofocus debemos de olvidarnos de las dos cámaras anteriores. Fue la primera réflex del mercado en grabar vídeo (también posee Live View) y actualmente representa el escalón inmediatamente inferior a la gama profesional, contando con bastantes accesos directos en forma de palancas y botones para cambiar diversos parámetros sin tener que entrar en los menús. El cuerpo suelto cuesta entre 800 y 900 euros, aunque lo habitual es encontrarla en las tiendas acompañada de un 18-105 VR por aproximadamente 1000 euros. Se supone que va  a ser reemplazada en breve por un nuevo modelo, así que si estáis pensando en comprarla tal vez sea recomendable esperar un par de meses a ver qué presenta Nikon (de hecho es lo que voy a hacer yo).

Nikon D300s (sucesora de la D300)

Esta cámara ya pertenece a la gama profesional de Nikon por detalles como el cuerpo de metal y las presencia de juntas de estanqueidad que nos permitirán disparar en medio de la lluvia o en una tormenta de arena. Por encima de este modelo ya entramos en el terreno de los sensores Full Frame, por lo que la D300s es la cámara de mayores prestaciones dentro de la gama equipada con sensores APS-C (denominados DX en Nikon). Por supuesto posee motor de enfoque, graba vídeo y tiene un montón de características avanzadas para usuarios experimentados. De hecho ni siquiera posee modos automáticos como sucede en las cámaras anteriores. El cuerpo suele costar unos 1400 euros de media.

Nikon D700

La cámara Full Frame más asequible de Nikon, por lo que su respuesta a ISOs altos es todavía mejor que en las cámaras anteriores equipadas con sensores de tipo APS-C. Básicamente tiene las mismas prestaciones y electrónica que la superior Nikon D3 pero en un cuerpo más compacto que, al igual que la D300s, está fabricado en aleación de magnesio y con juntas selladas para evitar la entrada de agua y polvo. No cuenta con grabación de vídeo aunque sí con Live View y su precio no es asequible para todos los bolsillos, ya que el cuerpo se suele encontrar por unos 2000 euros.

Nikon D3 / D3x / D3s (sucesoras de la familia D2)

Las cámaras más punteras de Nikon en construcción y prestaciones. Aunque hay usuarios aficionados que poseen alguna de ellas, en realidad están diseñadas para los profesionales. La D3 fue la primera cámara de Nikon en presentar un sensor de tamaño completo y tiempo después aparecieron tanto la D3x (con un aumento de resolución hasta los 24,5 Mpixels) como la D3s en la que prima la velocidad, ya que posee la misma resolución que la D3 “normal” pero con mejor rendimiento en cadencia de disparo y rendimiento a ISOs altos así como la posibilidad de grabar vídeo. Obviamente sus precios también son para profesionales, ya que estos modelos van desde los 4000 euros que tendremos que pagar por tener una D3 hasta los aproximadamente 6500 euros que cuesta el cuerpo de la D3x. Como curiosidad, ahora mismo son las únicas cámaras Nikon a la venta que no poseen flash integrado.

De cualquier modo, antes de finalizar este artículo me gustaría recordaros que al margen de la cámara que tengáis hay una serie de factores que nos van a ayudar a sacarle todas las prestaciones que alberga en su interior; siendo el más importante de ellos practicar todo lo posible para así conocer las limitaciones de nuestro equipo fotográfico. De nada sirve gastarse los ahorros de media vida para comprar una Nikon D3 si luego no sabemos emplear ni siquiera el 20% de sus funciones.

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