Review: Creative Zen Stone

Algunos de vosotros ya sabréis que en el tema de los aparatos de electrónica de consumo el diseño minimalista es muy importante para mí: me gusta que las cosas sean sencillas, simples en sus líneas y su concepto; que estén hechas para realizar su función y ya está. Hoy me voy a centrar en dos ejemplos de telefonía móvil y reproductor musical que me acompañan a todas partes desde hace un tiempo: un reproductor Creative Zen Stone y un teléfono LG KG275.

DSC05449 Comenzaremos con el reproductor de música, dejando el móvil para una próxima entrada: el Creative Zen Stone es uno de los más pequeños y más sencillos que se pueden encontrar ahora mismo en el mercado. No pasará a la historia por su capacidad (un gigabyte) ni por sus prestaciones (se limita a reproducir música y punto) ya que existen en el mercado reproductores capaces de mostrar en sus pantallas fotos, vídeos y todo tipo de elementos gráficos. En el caso del Zen Stone no existe tal posibilidad porque ni siquiera posee pantalla y todo se realiza por medio de botones que consisten en “avanzar pista”, “retoceder pista”, “subir volumen”, “bajar volumen”, “play / pausa / on / off” y un control deslizante para “saltar al siguiente disco / reproducción aleatoria o lineal”.

Al margen de las características “visibles” está el hecho de que el reproductor sorprende por la calidad de la música que es capaz de sacar por los auriculares; auriculares que, dicho sea de paso, es mejor dejar en la caja y conseguir unos mejores, ya que si no estamos desperdiciando casi toda la calidad auditiva que puede dar. Con unos buenos auriculares los bajos suenan poderosos y los agudos bastante cristalinos (siempre que el MP3 que estemos esuchando esté codificado a buena calidad, claro) y lo que más me ha sorprendido es comprobar el altísimo nivel de volumen que alcanza el Zen Stone, siendo muy útil para que en las zonas ruidosas de la ciudad nos enteremos de algo de lo que estamos escuchando.

DSC05452 Ahora bien, lo mejor de este reproductor de música es su minúsculo tamaño, y para que os hagáis una idea os comentaré que cuando voy por la calle lo llevo en el típico bolsillo de las monedas que tienen los pantalones vaqueros en su lado derecho. Ni te enteras de que está ahí, porque con sus 18 gramos de peso es un auténtico “peso pluma”. Como véis en las fotos puesto al lado de una moneda de 50 céntimos o de la clavija estandar de 3.5 mm de los auriculares se aprecia el pequeñísimo tamaño del reproductor.

DSC05453 El minúsculo Creative Zen Stone lleva conmigo una semana y estoy de lo más contento con él. Ya llevo bastantes cosas encima como para encima andar cargando con cacharros pesados y voluminosos, de modo que este reproductor va perfectamente conmigo. Además, su batería carga en menos de dos horas a través de un puerto mini-USB por el que también se sincroniza con el ordenador y ofrece cerca de diez horas “reales” en reproducción, así que para poner música a mis “safaris fotográficos” por la ciudad va más que bien y no le puedo poner pega ninguna.

Es cierto que no tiene una gran capacidad de memoria, pero el Creative Zen Stone está enfocado a competir con el iPod Shuffle; un modelo de características muy similares al reproductor de Creative pero con un precio del doble que este último, porque casi se me olvidaba comentar que el Zen Stone está a la venta por 39€ en muchos colores (azul, rosa, amarillo, verde, blanco y negro si mal no recuerdo). Puede que como reproductor único a ciertas personas se les quede corto, pero para ir a dar un paseo o llevárselo para hacer deporte sin preocuparnos de nada es genial.

¡Un saludo! 🙂