Recuerdos de Oropesa (XXIV)

Vivir durante el invierno en una pequeña localidad costera suele ser sinónimo de paz y sosiego. Y lo sé bien por los dos años que pasé en Oropesa del Mar; un lugar en el que puedes pasear a media tarde durante los meses invernales y no cruzarte prácticamente con nadie sintiendo una soledad que a mí particularmente me resultaba de lo más agradable.

La Oropesa solitaria

Sea como sea, reconozco que llevaba tiempo sin acordarme de Oropesa pero hoy, que no hago más que leer noticias sobre el mal tiempo por las tierras de Levante, han venido a mi memoria unas fotografías que hice una tarde de mayo de 2011 en las que el Mediterráneo se mostraba mucho más amenazador de lo habitual.

A storm is approaching (IV)

Recuerdo que aquella tarde el cielo tenía un aspecto inquietante: una extraña banda oscura lo surcaba de lado a lado y un fuerte viento soplaba desde el mar con inusitada fuerza. Dado que vivía muy cerca de la playa, cogí mi cámara de fotos (al fin y al cabo elegí una Nikon D300 para que si un día me sorprende una tormenta pueda seguir haciendo fotos sin preocuparme de la lluvia) y mi estimado 80-200 f/2.8 para retratar aquel temporal que se acercaba por momentos a la costa.

A storm is approaching (II)

Por supuesto, si la cosa se complicaba no iba a hacerme el héroe y saldría zumbando para casa en cuestión de segundos; pero el aspecto apocalíptico del Mediterráneo con las olas que parecían salirse del mar era algo magnético para un amante de la fotografía como yo. Recuerdo con claridad la intensa sensación de que tenía que captar ese momento porque vendría a mi memoria tiempo después (la entrada de hoy es la prueba de ello) y las fotografías me ayudarían a volver a revivirlo.

A storm is approaching (V)

Capté unas cuantas imágenes y enseguida comenzaron a caer unas gotas enormes; mucho más grandes de lo que acostumbraba a ver por aquellas tierras en las que ya de por si suele llover con fuerza. Sin embargo, estaba claro que la tormenta que se nos echaba encima a pasos agigantados tampoco era muy normal que digamos.

A storm is approaching (I)

Tal y como me prometí, antes de exponerme a correr algún riesgo recogí el equipo y me dirigí para casa donde, parapetado tras los cristales, pude contemplar la fuerza de una tormenta que, gracias a estas fotos, no olvidaré.

A storm is approaching (III)

¡Nos leemos!

Correfoc en Oropesa del mar

Existe una tradición muy arraigada en los diferentes pueblos de la Comunidad Valenciana: el correfoc (correfuegos en castellano).

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

El correfoc consiste básicamente en que un grupo de personas realiza un espectáculo de fuegos artificiales, pero no disparándolos hacia el cielo como suele ser habitual; sino empleando para ello palos y diversos artefactos que les permiten encenderlos justo sobre sus cabezas para deleite de los espectadores que, en muchas ocasiones, pueden acceder libremente a la zona del correfoc para tomar parte en él.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

La gracia del asunto es que los fuegos comienzan a arder y durante unos segundos generan una estela de chispas que se expande hacia todas partes creando una especie de paraguas destelleante. A continuación, cuando las chispas cesan, se produce una fuerte explosión y la persona que porta el palo iniciará el proceso de nuevo. Como os decía, es como encender un cohete pero éste, en lugar de volar, permanece fijo en el extremo del palo que podéis ver en la fotografía superior.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Fotográficamente hablando, lo más bonito de estos espectáculos pirotécnicos son los contrastes de luces y sombras así como las infinitas chispas que se generan sobre las cabezas de los responsables del correfoc. Precisamente para destacar estos dos aspectos (y para poder emplear sensibilidades ISO elevadas) es por lo que esa noche me llevé mi D300 con el Nikkor AF-D 50mm f/1.8 y nada más.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Como os digo, un correfoc es una experiencia bella, curiosa y espectacular en la que se mezcla luz, ruido y olor a pólvora. Es algo parecido a un castillo de fuegos artificiales; sólo que en esta ocasión el público es parte integrante del espectáculo.

Correfuegos en Oropesa del Mar (Julio 2012)

Influencias del incendio de Andilla a 50 Km de distancia

Como muchos de vosotros sabréis, durante los últimos días el nombre de la comunidad valenciana ha sonado bastante en las noticias por culpa de dos incendios de grandes dimensiones que han arrasado miles y miles de hectáreas.

Incendio en las proximidades de Onda

Precisamente durante el día de más actividad del fuego que se declaró en la localidad de Andilla, mi chica y yo estuvimos dando un paseo por el pantano de Sitjar (a unos cincuenta kilómetros de la zona afectada) y desde ahí la columna de humo que cubría el cielo hacía que el paisaje pareciera en cierto modo como de Marte, ya que una tonalidad rojiza lo bañaba todo y caían cenizas blancas por todos lados.

Incendio en las proximidades de Onda

Un escenario ciertamente apocalíptico que dio lugar a unas fotos bastante fuera de lo común de las que me gustaría compartir con vosotros las tres que ilustran esta entrada para que podáis haceros una idea de lo que se podía ver por allí, pues contemplar a las seis de la tarde un sol rojo como la bombilla de un semáforo a través de una enorme nube de humo fue algo que a mí particularmente me impresionó.

Incendio en las proximidades de Onda

¡Nos leemos!