Compatibilidad del autofocus entre objetivos y cámaras Nikon

Por lo que leo en los comentarios, muchos de vosotros tenéis dudas sobre qué objetivos son compatibles con vuestras réflex Nikon; de modo que he decidido crear esta entrada para tratar de orientaros de un modo sencillo sobre la compatibilidad de objetivos y cámaras de esta marca.

Mis tres primeros objetivos

Aclarar desde el principio que en esta entrada me referiré exclusivamente al tema del enfoque automático en las cámaras réflex Nikon; dejando el tema de la medición automática de la luz y otros aspectos para el futuro. Además, sólo me retrotraeré en el tiempo hasta la época de los objetivos AF, ya que hablar de los AI-S y AI puede hacer que os liéis para nada, ya que si os acabáis de comprar vuestra primera réflex no creo que os vayáis a poner a comprar objetivos manuales de los años 60.

· Cámaras sin motor de enfoque en el cuerpo

Todas aquellas cámaras Nikon que no dispongan de un saliente en forma de “destornillador” en la bayoneta donde se montan los objetivos carecen de motor de enfoque y, por tanto, necesitaremos ópticas que lo incorporen por si mismas (esta idea la estrenó la D40 de cara a realizar un cuerpo más pequeño, ligero y barato).

En estas cámaras tendrán plena funcionalidad los objetivos en cuyo nombre aparezcan las siglas AF-S o AF-I (estos últimos son extremadamente raros de ver).

Nikon D40 + Nikkor 50mm 1.8D

Podéis montar objetivos sin motor de enfoque (ahí arriba tenéis mi D40 con un Nikkor AF 50mm f/1.8D montado) pero tendréis que enfocarlos manualmente; algo que no siempre es práctico o sencillo.

El listado de cámaras que, a día de hoy, no incluyen motor de enfoque es el siguiente:

D40, D40x, D60, D3000, D3100, D5000, D5100

· Cámaras con motor de enfoque en el cuerpo

Apéndice metálico que permite enfocar automáticamente objetivos de tipo AF

El resto de réflex digitales Nikon sí incluyen motor de enfoque en su cuerpo (la fotografía anterior es de la montura de mi D300) por lo que además de los objetivos de tipo AF-S también enfocarán automáticamente todos los de tipo AF, que son precisamente los que emplean el “destornillador” al que me refería antes.

Otras cosas a tener en cuenta

Por descontado, los objetivos de enfoque manual no enfocarán automáticamente en ninguna cámara tenga o no motor de enfoque, ya que son anteriores a la aparición de dicho sistema. Recordemos que hasta la popularización del autofocus a medidados de los 80 el fotógrafo siempre tenía que enfocar a mano.

Baldo

Me gustaría añadir que desde hace tiempo las segundas marcas de objetivos también se han subido al carro de la inclusión de motores de enfoque en el cuerpo, distinguiéndose estos por la inclusión de las siglas HSM en el caso de Sigma.

Tokina y Tamron no suelen incluir este aspecto en las denominaciones de sus objetivos (hace años Tamron solía añadir BIM; iniciales de Build In Motor, pero parece que ha dejado de hacerlo) por lo que si nuestra cámara no posee motor de enfoque lo mejor es preguntar al vendedor sobre este aspecto antes de comprar para asegurarnos de que no nos estamos llevando un modelo antiguo que no enfocará automáticamente en nuestra cámara.

En cualquier caso, si os interesa el tema, os recomiendo echar un vistazo a la entrada (de hace tiempo ya) titulada Diferencias fundamentales entre objetivos Nikon AF y AF-S.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia

Medición fotométrica empleando objetivos sin CPU

Las cámaras réflex Nikon pertenecientes a la gama profesional tienen una característica que me parece muy útil: la posibilidad de calcular la exposición correcta sin necesidad de que el objetivo cuente con una CPU que se comunique directamente con la electrónica de la cámara.

Eso se hace mediante un “saliente” que posee el anillo de diafragmas de las ópticas antiguas que indica a la cámara la apertura seleccionada en función de su posición. Posición que la cámara interpreta gracias a una pequeña pestaña que posee en la parte externa de su montura y que gira solidariamente con el anillo de diafragmas del objetivo utilizado.

De hecho, esto que os comento no es nada nuevo ya que antes de la aparición de los objetivos con CPU (que se distinguen por los pequeños pines metálicos de sus bayonetas) es lo que se hacía para saber a qué diafragma se iba a disparar la fotografía y hacer así los cálculos de exposición correspondientes. Sin ir más lejos, mi Nikon EM posee este acoplamiento que os digo como podéis apreciar en la parte superior derecha de la montura en la siguiente imagen:

Nikon EM (1979)

Ya sabéis que las cámaras réflex siempre emplean la máxima apertura disponible a la hora de enfocar y componer la imagen, por lo que de algún modo necesitan saber a qué apertura se cerrará el diafragma en el momento del disparo. En las cámaras actuales esto se hace mediante los diales de control del propio cuerpo; pero en los objetivos más antiguos se hacía mediante el anillo de diafragmas que poseen en la base del barrilete y que podéis ver en las fotos de alguna de mis ópticas.

AF Zoom Nikkor 35-70mm f/3.3~4.5S MACRO MK I (II)

Girando ese anillo seleccionábamos la apertura a la que íbamos a hacer nuestra fotografía y de ahí que la cámara necesitara algún medio mecánico para saber en qué posición se encontraba. Precisamente este sistema de notificación física de la posición del anillo de diafragmas es lo que se ha eliminado en las cámaras digitales más sencillas con objeto de ahorrar costes y el motivo por el que usando objetivos antiguos esos cuerpos no son capaces de utilizar el exposímetro.

Eso sí, aunque tengamos una cámara de gama alta que nos permita usar el exposímetro en objetivos sin CPU debemos de indicarle un par de parámetros para que pueda calcular con precisión la exposición: la distancia focal del objetivo a utilizar y la apertura máxima del mismo.

Si introducimos estos dos datos correspondientes a nuestro objetivo (en la D300 disponemos de nueve posiciones diferentes de memoria para ello) podremos disparar nuestras fotografías empleando la medición matricial de la luz, lo que garantiza en la mayoría de los casos una exposición equilibrada incluso en situaciones de iluminación complicadas porque, de hecho, ese es uno de los puntos fuertes de las cámaras Nikon.

Abonando el campo

Si empleaba un objetivo sin CPU en mi D40 tenía que calcular la exposición “a ojo” consultando el exposímetro en la pantalla de la cámara después de cada disparo y haciendo las correcciones pertinentes hasta lograr la exposición deseada. Sin embargo, en la D300 puedo disparar con un objetivo sin CPU sabiendo que la fotografía estará correctamente expuesta. De hecho, me sorprender ver cómo incluso imágenes tan complicadas de exponer de forma equilibrada como las captadas a través de mi ojo de pez quedan perfectas haga lo que haga.

En mi propio encuadre

En definitiva: si disponéis en vuestra cámara de esta característica y contáis en vuestro arsenal con un objetivo antiguo, haced uso de ella y veréis lo bien expuestas que quedan las imágenes. Eso sí, en caso de que no contéis con este tipo de medición tampoco os preocupéis porque lo mejor de las cámaras digitales es que podemos disparar veinte fotografías cambiando diversos parámetros hasta dar con el resultado deseado.

* Todos los artículos de este tipo en https://luipermom.wordpress.com/fotografia