Carreras de burros y caballos por la playa de la concha

El pasado fin de semana, con motivo de las fiestas de San Antonio, tuvo lugar un acto de lo más curioso en la oropesina playa de la concha, ya que el ayuntamiento organizó una carrera de caballos y burros muy al estilo de lo que se suele celebrar cada año en Sanlúcar de Barrameda (salvando las distancias, claro está).

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

La gracia del asunto consiste en que además de las dos categorías de caballos (razas mezcladas y pura sangre) también había una carrera de burros en la que participaron tres equinos con otros tantos sufridos jinetes a sus lomos que hicieron las delicias de niños y mayores.

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Puesto que no entiendo nada de caballos, de burros ni de este tipo de competiciones os dejaré con las fotos que hice del evento, ya que seguro que expresan más de lo que yo pueda escribir en unos párrafos que se limitarían a contar lo que vi en aquella soleada mañana de domingo.

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

Carreras de burros y caballos en la playa de la concha

¡Nos leemos!

Bendición de San Antón 2011

Casi todos los años suelo pasar por la calle Mayor el día de la bendición de San Antón porque ver cientos de animales entre las plazas de los santos niños y Cervantes es algo realmente curioso; y en esta ocasión la afluencia tanto de público como de animales ha sido la mayor que yo recuerde.

Bendición de San Antón 2011

Precisamente para compartir todo esto con vosotros es por lo que hoy he llevado mi cámara y el Nikon 80-200 f/2.8 (es genial para centrarse en los detalles) con intención de retratar tanto a animales como personas. Fruto de ello es la colección de imágenes que ilustra esta entrada y que espero sea de vuestro agrado.

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Bendición de San Antón 2011

Amantes o no de los animales reconoceréis que es realmente pintoresco ver todo esto en el centro de una ciudad de mas de doscientos mil habitantes, ¿verdad?  😉

Detalles de la Alcalá que nunca conocí

Si habéis pasado alguna vez por la sección del blog titulada Alcalá de Henares ayer y hoy sabréis que no hace tantos años se podían ver en la ciudad carromatos tirados por caballos que se usaban para repartir tinajas de vino o cualquier otra mercancía por los comercios de la época. Se podría decir que eran los antecesores de las actuales furgonetas de transporte; y aunque os pueda parecer algo lejano y remoto, dando una vuelta con los ojos bien abiertos por la calle Mayor podréis encontrar algunos detalles que prueban esto que os digo.

Columnas y dragones

Yo llegué aquí en 1984, por lo que la ciudad ya tenía un aspecto bastante similar al actual. Es verdad que se han remodelado muchas cosas en los últimos años y que algunas zonas concretas están irreconocibles, pero a mediados de los ochenta los niños ya no jugaban en las calles porque los coches eran los dueños del asfalto y la plaza de Cervantes tenía un aspecto prácticamente igual al de hoy. Por suerte o por desgracia, por aquellos años Alcalá había dejado de ser la pequeña y tranquila localidad llena de huertas en el extrarradio porque a finales de los setenta experimentó un rápido crecimiento en su población así como una considerable industrialización.

Aparcamiento de caballos

Sin embargo, cuando descubro algún pequeño detalle que me traslada directamente a esa Alcalá de hace varias décadas (como esa anilla oxidada donde el jinete podía atar a su caballo mientras jugaba una partida de cartas en el bar de turno) no puedo evitar esbozar una sonrisa y pensar que tengo suerte de vivir en una ciudad llena de rincones especiales.