Parecidos razonables entre dos portadas de discos

¿Alguien más se ha dado cuenta del evidente parecido entre las portadas de los álbumes Intimacy de Bloc Party y El Incendio de Sidonie?

¿Guiño? ¿Tributo? ¿Casualidad? ¿Plagio?… Cada uno tendrá su opinión, pero sea como sea son dos discazos como la copa de un pino. Eso sí, me gustaría comentar que Intimacy salió en Julio de 2008 y El Incendio en Agosto de 2009, por lo que los chicos de Bloc Party quedan libres de toda sospecha.

Por cierto, me di cuenta del parecido entre ambas portadas porque el otro día aparecieron una junto a la otra en el coverflow del iPod Touch. ¡Qué cosas!

Enamorarse de la vida

Hoy vamos a hablar de amor, aunque os advierto que no voy a entrar a valorar si el llamado día de los enamorados es un invento de El Corte Inglés o no. Sin embargo os diré una cosa al respecto: no creo que se pueda llamar amor a algo que sólo se demuestra una vez al año.

Cuando a media mañana salga a dar una vuelta por Alcalá estoy seguro de que veré a más de una pareja caminando de la mano por la calle Mayor y sus alrededores. Ella con una rosa en la mano; él oliendo a una colonia recién estrenada… Y me parece muy bien, pero siempre que dentro de unos días él le regale un ramo de flores “porque sí” o el mes que viene ella le sorprenda con algún otro detalle sin venir a cuento.

El amor no es algo que podamos hacer aparecer y desaparecer a voluntad como un David Copperfield cualquiera; sino una filosofía de vida que se lleva dentro y sale a relucir bajo cualquier circunstancia. Una auténtica actitud ante la vida. Quien tiene amor siempre lo da, sea 14 de Febrero o 25 de Octubre. Y no hay por qué entregárselo a una persona; no tenemos por qué guardar ese amor en lo más profundo de nuestra alma si no tenemos pareja.

En mi caso particular, aunque llevo tiempo soltero y sin compromiso siempre ando enamorado de algo: de las calles de la ciudad, de los atardeceres, de una canción, de las sorpresas que me va dando la vida… Por supuesto que muchas veces he estado enamorado de una chica y sé que algún día llegará el amor de mi vida; y aunque hasta el momento algunos de esos amores han durado apenas un cruce de miradas y otros mucho más tiempo, el denominador común de todos ellos es que han tenido fecha de caducidad. Del mismo modo, a veces ha sido un amor correspondido y otras ha quedado en el más absoluto de los secretos, dando a cada relación su propia identidad y personalidad.

De todos modos, enamorarse es compartir: si me enamoro de una chica quiero compartir con ella todo lo que se me pase por la cabeza y conocerla en todas sus facetas, si es de la vida en general lo que quiero es aprender de ella tanto como ella de mí, si es de una calle me gusta pasear por ella para empaparme de sus historias y luego escribir sobre ella… No sé si me explico; pero lo que quiero decir con esta entrada es que el amor no consiste en tener una pareja y cumplir años a su lado, sino en desarrollar la actitud necesaria para aprender, compartir y maravillarse ante todo lo que se presente día a día.

El amor está en más lugares de lo que parece, y hasta las cámaras fotográficas parecen comprender que se trata de un sentimiento que no entiende de edades ni formatos.

Nikon kiss