Problemas raros con unas pilas recargables de Ni-MH

Ya podía yo volverme loco con el tema de la autonomía de mi cámara Konica Minolta Dimage Z2. Resulta que con pilas alcalinas la cámara es capaz de hacer un montón de fotografías pero empleando pilas recargables la autonomía se veía reducida en función del tiempo transcurrido desde la carga de las mismas. Si no fuera porque un pack de cuatro pilas Duracell cuesta unos tres euros no sería un gran problema, pero para una persona que se pasa el día haciendo fotografías a todo lo que se mueve (y a lo que no también 😀 ) representa un coste adicional que debería ser evitado con el uso de pilas recargables.

Konica Minolta Dimage Z2

Como sé que he empezado esta entrada un poco «acelerado» os voy a comentar el problema paso por paso, pero os adelanto que después de unos cuantos días de pruebas me he encontrado una sorpresa que puede que explique el por qué de ese errático comportamiento (que es un rollazo, pues obliga siempre a tener que cargar las pilas justo antes de salir de casa con la cámara).

Os decía hace ya unos meses, al hablaros por primera vez de esa cámara, que el mayor problema de este modelo es la alimentación mediante pilas recargables. Aunque hay gente que se engaña y piensa que puedes llevar 40 pares de pilas en una mochila y así tener una autonomía infinita, en realidad la comodidad de una buena batería de Li-ion no tiene precio (cosa que he podido constatar en el uso diario de mi iPod nano y mi otra cámara digital).

Bien, el caso es que desde que estrené la cámara (junto con un buen cargador inteligente y un juego de cuatro pilas nuevas Vivanco de 2500 mAh de capacidad) he venido observando que si saco las pilas del cargador, las pongo en la cámara y me voy a hacer fotos puedo hacer una auténtica burrada de ellas sin problemas. De hecho me sorprendió que en la presentación de Ninja Gaiden con Oscar del Moral hice más de un centenar (casi todas ellas con flash) y las pilas aguantaron el tipo perfectamente.

Sin embargo, si cargamos las pilas y las dejamos un día o dos en la cámara al ir a usarla nos llevaremos la sorpresa de que a veces incluso se niega a arrancar por no tener suficiente energía para hacerlo. Ante esa situación lo primero que pensé es que tal vez la cámara tenía algún defecto que hacía descargarse a las baterías, pero era raro que con las Duracell no pasara eso, ya que podían estar una semana en la cámara sin ningún problema.

Cansado de jugar a la ruleta rusa con la cámara (cosa que lograba que muchas veces dejara la Konica Minolta en casa para llevarme la Sony) se me ocurrió hacer durante un par de días un completo seguimiento del voltaje de las pilas con unos resultados sorprendentes:

Lo primero fue identificar cada pila con un dígito del uno al cuatro de forma que pudiera ver la evolución de cada una sin ninguna duda. Así lo hice y a continuación creé una tabla en Excel en la que iba apuntando los tiempos de medida y los valores de cada pila.

Pues bien, os copio a continuación la tabla de valores:

· La primera línea numérica representa la tensión en milivoltios nada más sacar las pilas del cargador. Los valores son los habituales para este tipo de tecnología (dan unos 1.4 V en esa situación) a excepción de la pila número 3 que presenta un valor algo más bajo.

· La segunda línea es el valor de tensión de cada pila después de dejarlas encima de una mesa durante tres horas así como la siguiente representa la misma situación pero pasadas siete horas desde el final de la carga. Con esto queda claro que la tasa de autodescarga no es demasiado alta, pues apenas se pierden unas centésimas de voltio en cada pila, si bien la pila número 3 sigue presentando valores más bajos que el resto.

· A continuación se meten las cuatro pilas en la cámara durante cuatro horas sin encenderla para volver a medir valores de tensión. Pasadas cuatro horas más se vuelve a repetir la operación con objeto de ver si es la cámara la que provoca la descarga de las pilas. Como se puede apreciar los valores de descarga son más o menos los mismos que cuando las pilas estaban al aire libre, de modo que podemos deducir que la cámara tampoco es la que descarga las pilas.

· Como paso siguiente se encendió la cámara para realizar fotografías con flash (alto consumo) hasta que esta se autoapagara por falta de energía. Nada más apagarse se procedería a medir la tensión de cada una observando que todas rondaban los 1330 mV a excepción de la pila número 3 que estaba una décima de voltio más baja que las demás (de promedio).

La conclusión en este momento fue que la cámara tenía muy poco margen de voltaje y en el momento que una de las pilas bajaba de 1.3 voltios esta se apagaba. Sin embargo había algo que no cuadraba, pues el margen habitual de los dispositivos electrónicos suele estar en 1.1 voltios, y un error de 200 mV era demasiado grande.

· Por último se sacaron las pilas de la cámara y se dejaron a temperatura ambiente sobre un escritorio de madera de tal modo que es imposible que se descarguen por cortocircuito externo, y cuando 24 horas después procedí a volver a medir tensiones me sorprendió el dato de que todas las pilas estaban más o menos en los valores del día anterior (una incluso había subido ligeramente, seguramente por recuperación del esfuerzo ante las exigencias de corriente del flash) excepto la número 3 que estaba completamente descargada, pues el polímetro marcaba unos exíguos 6 mV (dato que comprobé en tres medidas consecutivas). Os pongo los mismos datos de la tabla anterior pero esta vez en forma de gráfica para que veáis con claridad que el comportamiento de la pila número 3 (en amarillo) se aleja completamente del seguido por el resto:

De todo esto se deduce que la pila número 3 está defectuosa (de hecho se aprecia que en todo momento está por debajo de la tensión esperada) y por algún motivo que de momento se me escapa debe tener algún tipo de cortocircuito interno que la deja KO tras cierto número de horas. El Lunes me acercaré a comprar un juego nuevo de pilas (esta vez Sanyo, que al parecer son de las que mayor calidad dan) y espero que con eso los problemas de autonomía de la Z2 queden solventados, porque de verdad que en ocasiones es algo desesperante.

Teniendo en cuenta que la cámara necesita 6 voltios para funcionar se deduce que las pilas van colocadas en serie, de modo que si alguna de ellas tiene un problema las otras tres ya pueden ser las mejores pilas del mundo que no van a poder hacer su trabajo correctamente porque la corriente ha de circular a través de todas ellas y la tensión total va a ser la suma de las de las cuatro pilas. Un problema de la pila número 3 a la hora de entregar corriente o tensión dará al traste con toda la alimentación de la cámara.

En fin, ya os contaré si con las pilas nuevas se resuelven los problemas, pero… ¿a que os ha gustado mi «experimento» de hoy? 😛