Luces y sombras de un atardecer extraordinario

Si en el amanecer del pasado sábado tuve la ocasión de fotografiar las islas Columbretes, aprovechando que el día parecía propicio para sacar la cámara intenté captar una imagen que llevaba varios días metida en mi cabeza.

La idea en concreto surgió una tarde en la que yendo hacia Castellón por la N-340 divisé desde ella un bonito contraste entre luces y sombras justo después de la puesta de sol. Obviamente, el arcén de la carretera no es el mejor lugar para ponerse a hacer fotos, de modo que en ese momento me encomendé la tarea de buscar un lugar desde donde pudiera divisar una vista similar pero donde no circularan personas ni coches.

Mi búsqueda dio resultado y por fin encontré un lugar donde tenía una buena vista y además podía plantar allí mi trípode sin molestar a nadie. Ya sólo me quedaba esperar a que el sol se escondiera; pero antes de que esto sucediera me entretuve disparando alguna que otra fotografía como la que tenéis a continuación.

Al final del día

Poco a poco el cielo se fue quedando sin luz, y cuando la hora azul se hizo patente, encontré el momento justo para hacer la fotografía que tenía en mi cabeza. Hubo pruebas antes y después, con unos y otros encuadres; pero al final esta es la que he decidido seleccionar para compartirla con todos vosotros.

Blue hour

Como veis, por una parte tenemos un cielo en el que todavía se aprecia algo de luminosidad (eso es, en esencia, la blue hour) pero también el suelo está lo suficientemente oscuro como para apreciar cada punto de luz de Benicassim y Castellón. Si hacemos la fotografía un rato antes el cielo estará demasiado claro (es un poco lo que ocurre en la primera fotografía) y si dejamos que se haga completamente de noche el cielo quedará demasiado soso y no se apreciarán las nubes.

En general, lo más complicado a la hora de hacer una buena fotografía es imaginarla; una vez que tienes claro lo que quieres hacer sólo falta encontrar el momento y el lugar adecuados para pulsar el disparador.

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Atardeceres en Alcalá

Un lugar con encanto desde donde ver el atardecer en Alcalá de Henares está en la confluencia de las calles Santa Úrsula y Colegios. En estos días a eso de las 18:15 se pinta un hermoso cuadro entre los tejados de la ciudad que nadie debería perderse.

(Y si no tenéis ocasión de estar por allí a esas horas, ya os lo fotografío yo  😉 ).

Atardecer en Alcalá

Los múltiples colores del atardecer

No sé por qué, pero últimamente me ha dado por los atardeceres. Sin ir más lejos, ayer al salir de la oficina sentí que  me apetecía dejar atrás el asfalto de la ciudad y marcharme un rato al monte para ver ponerse el sol; así que a las seis en punto agarré la cámara de fotos y me encaminé con mi coche hacia los mismos parajes que fotografié hace unas semanas; sólo que aquella vez fue a mediodía y el resultado no me convenció demasiado.

De todos modos, nada más llegar a lo alto del cerro del Viso me llevé una gran decepción, pues el cielo inmaculado que había a mediodía había dado paso a una atmósfera cargada de partículas de contaminación que daban un aire gris al horizonte y pensé que en esta ocasión tampoco iba a poder capturar la belleza que se divisa desde allí.

Pero bueno, ya que había invertido un rato en llegar hasta lo alto del cerro, me dediqué a hacer algunas fotografías de la ciudad porque desde ese lugar siempre queda bonita, pero tenía la sensación de haberme dado el paseo hasta allí para nada porque no había mucho color en el ambiente. Sin embargo, justo cuando estaba empezando a recoger mis cosas para regresar a casa, todo empezó a tomar un tono anaranjado que me hizo volver a sacar la cámara y capturar algunas imágenes realmente bonitas y relajantes. Las mismas partículas en suspensión que un momento antes apagaban todo se encargaron de reflejar los últimos rayos de sol iluminando el horizonte en unos tonos ocres fantásticos.

Os dejo con la secuencia en la que tomé las fotos para que podáis apreciar el cambio gradual que fue tomando el cielo con el paso de los minutos, pero no sin antes “confesaros” que me siento absolutamente libre cada vez que cojo la cámara y plasmo para siempre lo que mis ojos ven en un instante que no se repetirá jamás.

Komatsu

Las faldas del cerro del Viso

Alcalá desde el cerro del Viso

Simetría

En busca del fuego

Campo

Telecomunicaciones

Rumbo a Barajas

Contaminación

El sol cobarde tras los olivos

Ocre

Madrid bajo un cielo rojo

Testigo del anochecer