De viaje por Europa. Tercer día: Amsterdam (Holanda)

Después de dormir como unos bebés durante algo menos de siete horas llegó el tercer día: en la puerta de casa nos esperaba el Megane alquilado y a 215 Km estaba la ciudad de Amsterdam, que era nuestro destino para la jornada de hoy.

Aunque salimos con sol, según nos adentrábamos en tierras holandesas la niebla y el hielo empezó a cubrirlo todo, así que cuando llegamos a las afueras de Amsterdam con idea de dejar allí el coche y coger un metro que nos llevara al centro nos encontramos un paisaje casi polar.

Sin embargo, el día cundió muchísimo y dio lugar a numerosas fotos. El frío no era un gran problema porque íbamos bien abrigados, pero con lo que no contábamos es con que a última hora de la tarde nos caería una nevada encima que me obligaría a guardar la cámara y emprender la vuelta a casa.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El paisaje que se divisaba nada más poner un pie en el suelo. Esto está muy cerca del Amsterdam Arena; el estadio donde juega el Ajax.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El riachuelo de la izquierda estaba tan congelado que Joe se puso en pie sobre él. Ese polvo verde que veis sobre la acera es la "sal" que echan allí para evitar resbalones.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Este lago estaba tan helado como el pequeño río de antes.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La estación de metro donde el tren que entraba por el andén nos llevaría al centro de la ciudad

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Los tejadillos de los andenes para resguardarse de la lluvia parecían más bien un frigorífico de tamaño familiar.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El edificio rojo es la estación central de Amsterdam, y desde esta zona salen diversos barcos que te dan una vuelta por los canales de la ciudad; pero como somos más de caminar que de navegar, emprendimos rumbo "a pie" hacia el centro urbano.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Holanda el uso de la bicicleta es muy habitual. Hay toda una red de carriles bici donde tienen total prioridad sobre los peatones y los coches.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Esta curiosa bicicleta llevaba incorporado un portababés y un compartimento para llevar un paraguas (por cierto, aluciné al ver la habilidad de la gente para conducir una bici con una mano mientras lleva un paraguas en la otra).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Canales y edificios: una constante en Amsterdam allá donde mires.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Más bicicletas (no serán las últimas que veremos, os lo aseguro).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Hay zonas de la ciudad donde los canales tienen un ancho considerable.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

¿Querrá decir "los hermanos de Luis"? ^__^

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

La calle principal del barrio rojo: llena de sex-shops, cofee-shops y prostíbulos donde las chicas se exhiben en los escaparates como una mercancía más (está prohibido hacer fotos, así que poco más os puedo enseñar sobre eso).

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En el barrio rojo los canales son realmente bonitos, pero es una pena que la mayoría de la gente sólo se fije en las fachadas de los edificios por los motivos anteriormente descritos.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

A veces me pregunto si estas casas no tendrán problemas de humedad en las paredes...

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Cúpulas, pájaros, puentes, barcas... son elementos habituales en esta pintoresca ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Uno de los canales más apacibles de toda la ciudad. Me gustó mucho la paz que se respiraba en este rincón.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Uno de los barcos turísticos que os comentaba al principio de la entrada. Como veis, iba al completo.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Las barcas no son los únicos ocupantes de los canales.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Amsterdam uno se encuentra bicicletas aparcadas en cualquier parte. Allí donde se pueda enganchar una cadena, habrá una bicicleta.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

El coche de un fumeta. Tremendo lo del espejo con marco que lleva adosado a la parte trasera de la... ¿furgoneta?

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

En Amsterdam es habitual vivir en casas flotantes. De hecho, ese cartel indica que esta está en venta.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Una bonita torre que hubiera quedado mucho mejor si el cielo no hubiera estado tan blanco. Me resulta curioso que en muchos edificios de la Europa occidental se suele grabar en la fachada el año de construcción.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Barcas, coches y bicicletas: los medios de transporte privados más habituales en Amsterdam.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Casas flotantes y barcos en uno de los canales de la ciudad.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Quitando las zonas más turísticas (la calle que va de la estación al centro y el barrio rojo) hay que reconocer que Amsterdam es una ciudad bastante apacible.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Mi hermana en pose glamourosa.

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

¡Más bicis!

Viaje a Bruselas, Colonia, Amsterdam y Brujas (Feb. 2010)

Un templo chino en medio de Amsterdam (lo que representa un contraste bastante grande). Esta fue la última fotografía del día, porque a partir de este momento comenzó a nevar con fuerza y preferí no sacar la cámara de la bolsa para evitar humedad y posibles condensaciones.

Después de visitar Amsterdam me quedó una sensación agridulce: me gustaron mucho los canales y toda la infraestructura que hay montada para el uso de la bicicleta. Sin embargo, el barrio rojo me resultó tan sumamente comercial que no pude verle el encanto por ningún lado (en el caso de que lo tenga). Además, mucha gente que anda por sus calles va allí únicamente por la prostitución y el consumo de marihuana; siendo este tipo de turismo algo que ni siquiera los propios residentes de la ciudad ven con buenos ojos.

Después de algo más de dos horas de carretera con un tiempo malísimo regresamos a Bruselas, donde salimos a dar una vuelta después de cenar. A eso de las doce de la noche nos acostamos bastante cansados, pero ya con la mente puesta en el madrugón del día siguiente, pues nos esperaba la ciudad de Brujas llena de canales y rincones inolvidables.

De viaje por Bruselas y alrededores

Bruselas me espera. En apenas unas horas aterrizaré en el aeropuerto de Charleroi y allí comenzará el periplo por tierras centroeuropeas que me llevará junto a a mis hermanos y Joe a pasar cuatro días completos recorriendo ciudades de arriba a abajo, haciendo fotos y conociendo lugares que hasta ahora no había pisado.

¡Arre caballito!

Ha sido un viaje lárgamente planeado, pues la idea surgió ya en verano cuando mi hermana anunció que se iba a Bélgica para cursar el último año de su carrera, perfeccionar los idiomas y de paso ampliar un poco sus ya de por si amplias miras. No se puede quejar, pues además de que se lo está pasando estupendamente (no hay noche sin su fiesta Erasmus correspondiente) parece que el estudio va bien y todo apunta a que volverá en verano con todo aprobado, dando así por finalizada su carrera de Publicidad y Relaciones Públicas.

He de reconocer que no estoy muy contento con el tiempo que está haciendo. Cuando hizo tan malo en Navidades, pensé que para finales de Febrero la cosa mejoraría ostensiblemente; pero ya habréis visto que desde el pasado fin de semana apenas hemos visto el sol y la cosa no tiene pinta de que vaya a cambiar demasiado. Además, si aquí no hace muy buen tiempo os podéis imaginar que en la zona de Europa comprendida entre Francia y Alemania no es que vaya a haber un clima tropical precisamente, así que habrá que abrigarse bien.

Como ya os he dicho en alguna ocasión, mi intención para los próximos días es, sobre todo, hacer fotografías de aquello que me llame la atención. Durante los últimos meses me he dado cuenta de que mis imágenes han mejorado bastante, así que considero este viaje como una especie de «examen» para comprobar si fuera de mi entorno también soy capaz de captar la esencia de los lugares por los que paso.

Torres, agujas, nidos y tejados

La verdad es que no sé cómo saldrán las cosas, pero lo más normal es que vayan bien. Nosotros lo llevamos todo planificado y preparado, pero que luego el tiempo sea horrible, que el avión se retrase seis horas o que pillemos todos la gripe A (o B o C) ya es cuestión de suerte y son cosas que ni siquiera sería lógico plantearse.

En principio vamos a visitar, aparte de la propia ciudad de Bruselas (Bélgica), las localidades de Brujas (también en Bélgica), Amsterdam (Holanda) y Colonia (Alemania); por lo que el viaje y las oportunidades para hacer fotografías son, a priori, bastante amplias. De todos modos, esa es la idea inicial que llevamos, pero siempre hay que contar con que los planes pueden modificarse en función de otras variables con las que no contamos. En todo caso, vayamos donde vayamos, trataré de llevar siempre encima mi habitual curiosidad por lo que me rodea y las ganas de retratar aquello que capte mi atención.

Domingo por la mañana

En cuanto al blog, no tengo pensado actualizar esto para nada hasta el próximo día 23; pero se me ha ocurrido llevarme mi iPod Touch y gracias a él poder estar al tanto del e-mail así como actualizar mi cuenta de Twitter para dar cuenta de mis andanzas por el centro de Europa a todo aquel que le interese saber de mí durante esos días.

Precisamente para facilitaros esa tarea, puesto que esta entrada será la que esté en la portada del blog durante estos próximos días, os voy a dejar a continuación una imagen en la que podréis leer la última actualización de mi Twitter. Si queréis ver un histórico de lo que he ido escribiendo podéis hacer click directamente sobre ella y os llevará a mi canal donde figuran todas las actualizaciones.

En cualquier caso, os advierto que la web que aloja este servicio a veces está caída, de modo que también tenéis en la parte superior de la columna derecha un widget que muestra las últimas actualizaciones de mi Twitter y que permanecerá ahí durante los días del viaje.

De todos modos, tened en cuenta que para conectarme a Internet y actualizar Twitter voy a depender de las redes WiFi que me vaya encontrando por ahí. En la casa de mi hermana no hay problema porque tiene conexión inalámbrica, pero en medio de una ciudad no sé si las redes inalámbricas a disposición del público escasearán tanto como aquí. En cualquier caso, si se os ofrece algo, me podéis mandar un correo y aunque sea en un rato antes de irme a dormir os responderé.

Bueno, pues poco más que añadir. Sólo me queda daros las gracias por aguantar los rollos que os he soltado durante estos días previos al viaje y prometeros que a la vuelta os contaré lo que haya sucedido por allí acompañando las palabras con un montón de fotos.

En una calle del centro

Besos y abrazos según corresponda. ¡Hasta pronto!