Exposición de “Alcalá de Henares ayer y hoy” en el IES Alonso Quijano

Puede que alguno de vosotros recuerde que en el artículo que narraba la visita que realicé en julio de 2009 a mi antiguo instituto comenté que, por casualidades del destino, la dirección del centro y yo habíamos hablado de la posibilidad de realizar un proyecto fotográfico conjunto.

IES Alonso Quijano (XI)

Pues bien, durante todo este tiempo he ido manteniendo el contacto con la gente del IES Alonso Quijano para ir dando forma poco a poco a aquella idea inicial y hoy por fin, tras casi dos años de espera, tengo el placer de anunciaros que en el pasillo de la planta baja del centro se encuentran expuestas una buena cantidad de las fotografías que componen la serie “Alcalá de Henares ayer y hoy”.

Exposición de "Alcalá de Henares ayer y hoy" en el IES Alonso Quijano

Primera impresión

Cuando hace unos días me acerqué por allí y vi por primera vez las fotografías enmarcadas y colgadas en el pasillo del instituto (junto con algunos detalles gráficos que han añadido libremente los encargados de realizar la exposición) reconozco que me impresionó bastante. Todas las horas que invertí pateando la ciudad cámara en ristre, que ya de por sí consideraba como bien empleadas viendo el resultado en el blog, se habían convertido en algo tangible que miraban con curiosidad profesores, alumnos y padres y que al mismo tiempo decoraba las paredes de un lugar que siempre recordaré con un cariño especial por todo lo que allí viví hace ya unos cuantos años.

Aula Alonso Quijano (35mm)

Precisamente me hizo especial ilusión comprobar que muchos de los profesores que me dieron clase por aquella época seguían trabajando allí y al encontrarme con ellos me felicitaron por la idea de retratar la ciudad de Alcalá tomando como base el pasado que existe en los libros de fotografía que guardo celosamente en mi casa. Ya he comentado en más de una ocasión que siento un gran respeto por la labor docente, y en cierto modo esta exposición es como si ahora devolviera a aquellos que me enseñaron una parte de lo que aprendí.

Limitaciones técnicas (y un poco de autocrítica)

No obstante, dado que muchas de las fotografías que componen la exposición fueron realizadas hace ya varios años y por aquel entonces mi cámara no era gran cosa (compactas con pequeños sensores de escaso rango dinámico) no puedo evitar ser muy crítico conmigo mismo y sentir auténtico dolor cuando veo que las sombras de muchas de ellas están empastadas y los cielos abundantemente quemados. Mis ex-profesores me dicen que para ellos están perfectas y que no les ven ningún problema; pero cuando veo cosas como esas es cuando me doy cuenta de lo mucho que he aprendido sobre fotografía en los últimos años (sobre todo desde que di el salto a réflex).

Miradas

Pero bueno, más allá de temas técnicos (ya hay una sección en el blog dedicada a ello) lo que quiero expresar hoy es mi orgullo por ver ese trabajo colgado de las paredes del que fue mi instituto y mi gratitud tanto al personal del centro que ha realizado todo el montaje como a los fotógrafos autores de las obras originales que han servido de inspiración para esta historia.

Por amor al arte (a la fotografía y a Alcalá concretamente)

Sobra decir que ni el instituto ni yo hemos sacado (ni sacaremos) un céntimo de esta exposición. Más bien todo lo contrario, ya que a mí me costó mucho tiempo hacer todas esas fotografías y el centro se ha gastado una cierta cantidad de dinero en imprimir las imágenes, comprar marcos, cartulinas y eso sin contar el tiempo que ha llevado montar todo…

Además, lo primero que dije cuando me comentaron lo de la exposición es que al pie de cada fotografía original deberían de figurar los datos tanto del autor de la misma como del libro en el que aparece para que así quede clara la autoría de la obra; algo que han respetado al 100% tal y como indiqué.

Exposición de "Alcalá de Henares ayer y hoy" en el IES Alonso Quijano

Situación y horario de visita

Y sin más, ya sólo me queda animaros a que visitéis la exposición si tenéis un rato por la mañana y el instituto no os pilla muy lejos. El IES Alonso Quijano se encuentra en el Paseo de las Moreras (vista en street view) y podéis pasaros por allí de lunes a viernes de 9:00 a 10:30 y de 11:30 a 13:45. En realidad el instituto se encuentra abierto al público durante toda la mañana; pero me han indicado que por comodidad es mejor evitar el horario del recreo que tiene lugar sobre las once de la mañana.

Alonso Quijano (mi antiguo instituto)

Una vez que entréis en el edificio preguntad a los conserjes o a alguno de los profesores por las fotos de Alcalá y enseguida os remitirán al pasillo de dirección, que está tras la doble puerta de color verde que veréis a la derecha según se entra al hall por unas puertas metálicas.

Por cierto, se me olvidaba comentar que no hay una fecha concreta para la finalización de la exposición; pero según me dijeron los responsables de la misma, la idea es que las fotos permanezcan ahí “durante algunos meses”.

Del blog al papel

Como podréis suponer, el hecho de que una idea que nació en este blog (con la inestimable ayuda de los autores de las fotografías originales, claro está) haya dado lugar a una exposición en mi antiguo instituto es algo que me enorgullece tremendamente y que no podía dejar de compartir con vosotros; así que si os apetece ver una selección de las fotografías de Alcalá de Henares ayer y hoy “en persona” podéis acercaros por el IES Alonso Quijano a echar un vistazo cuando os apetezca.

¡Muchas gracias por vuestro tiempo!

Los últimos días de “El Pipe”

El pasado domingo me acerqué con la cámara al pequeño campo de fútbol conocido como “El Pipe” que hay junto a mi antiguo instituto y que, según un proyecto de reforma de esa zona que ya ha desalojado a bastantes familias que residían en los edificios colindantes, dentro de no mucho tiempo se convertirá en una moderna instalación deportiva de césped artificial.

Supongo que una vez construido el nuevo campo poca gente se acordará de las tapias de ladrillo manchadas de humedad ni del barrizal que se formaba cada vez que caían cuatro gotas, así que espero que esta entrada sirva como homenaje a un campo de fútbol que tiene los días contados y en el que di muchas clases de educación física en mis años de BUP.

Corner

Corner

¡Que se nos olvida el balón!

¡Que se nos olvida el balón!

La soledad del portero

La soledad del portero

Miradas

Miradas

¡Te engañé!

Impulso

Domigo por la tarde

Después del partido

No sé cuándo se jugará tu último partido; pero por si acaso un día paso por tu puerta y me encuentro una excavadora entre tus muros me despido ya de ti: ¡Hasta siempre Pipe!

Tarde de recuerdos

Ayer por la tarde acudí de nuevo a mi antiguo instituto; sólo que esta vez acompañado de Laura: una antigua compañera a la que había perdido la pista desde hace una década y con la que, gracias a este blog, he recuperado el contacto. Laura no había vuelto a pisar el centro desde 1999, así que hace unos días le propuse hacer una visita al mismo para así recuperar recuerdos perdidos en el tiempo y ella aceptó encantada.

Nada más atravesar la pesada puerta metálica de entrada (que antes era roja y ahora verde) el hall y los pasillos impresionaron bastante a Laura porque en esencia todo seguía como el último día, pero la gran sorpresa para ambos vino cuando eché mano al picaporte de una puerta y resultó estar abierta. Se trataba de una de las aulas donde habíamos dado clase en la segunda mitad de la década de los noventa, y al encender las luces las caras de estupefacción debieron ser aún mayores:

Aula Alonso Quijano (35mm)

Todo seguía exactamente igual: las mesas, las sillas, las pizarras, el suelo de baldosas, aquellas pesadas persianas, el corcho en la pared, los radiadores, la mesa del profesor… Y el caso es que todo nos pareció de un tamaño minúsculo acostumbrados a las dimensiones de las aulas de nuestras universidades.

– ¿Y aquí nos metían a 40 personas para dar clase? – nos preguntamos Laura y yo al unísono.

Os aseguro que el impacto visual fue tremendo. Hasta ese momento yo había ido unas cuantas veces por el instituto Alonso Quijano, pero no había tenido la ocasión de entrar en una de sus aulas; más que nada porque siempre he acudido por las mañanas y a esas horas todas están llenas de alumnos. Era la primera vez que ponía el pie en una de ellas desde que abandoné aquel instituto tras cursar allí BUP y COU (sí, soy de la ley de enseñanza de 1970) y por un momento me pareció volver a la época en la que habitan algunos de los mejores recuerdos de mi vida.

Aula Alonso Quijano (Fisheye)

Aquello nos trajo a la memoria un montón de anécdotas, así que de allí salimos hacia una céntrica cafetería con la sana intención de excavar en ellas; pero no sin antes sacar mi cámara para tratar de hacer las fotografías que no capté cuando pasé allí mis últimos días de clase y de las cuales he seleccionado dos para ilustrar estas líneas.

De cualquier modo, esta visita me ha hecho pensar mucho; tanto que ayer incluso me costó conciliar el sueño. Pero eso es algo de lo que os hablaré otro día con más calma.

Una visita muy especial al I.E.S. Alonso Quijano

A mediados de la década de los noventa acababa de terminar octavo de EGB en un colegio de mi barrio. Tras el correspondiente verano de sol, juegos y playa llegó el momento de retomar las clases; sólo que esta vez en un centro que nada tenía que ver con el lugar que me vio aprender a leer y escribir. Comenzaba primero de BUP; algo que marcó el comienzo de una etapa de mi vida que configuraría en gran parte mi forma de ser, pues la personalidad del Luis que salió de aquel instituto se parece bastante a la del que os podéis encontrar hoy en día.

IES Alonso Quijano (I)

Patio delantero

Mi única referencia de los institutos por aquellos años era lo que se veía en películas como Regreso al Futuro y series americanas de la época. Gracias a ello tenía el concepto de que en estos centros educativos todo el mundo tenía coche propio aparcado en la puerta, había un pasillo lleno de taquillas metálicas en las que los estudiantes (siempre apuestos y bien vestidos) guardaban sus libros y que todos los cursos terminaban con un gran baile en el que se juntaban los chicos más populares con las chicas más guapas.

Sin embargo, lo que me encontré cuando crucé por primera vez la puerta del I.E.S. Alonso Quijano en Alcalá de Henares nada tenía que ver con esa idónea visión cinematográfica: aquel instituto no parecía ser tan diferente a mi colegio, y la gente que había allí tampoco parecía tan mayor ni tan diferente a la que me había encontrado hasta el momento a lo largo de mi vida estudiantil. No había taquillas, los alumnos iban a clase caminando (o como mucho en autobús) y, en general, lo que más se estilaba eran pantalones vaqueros y camisetas. Por supuesto, a final de curso se entregaban las notas y a volar; ni rastro del famoso baile.

IES Alonso Quijano (IX)

El hall de entrada decorado por los alumnos del instituto

Entre los muros de aquel instituto que acaba de cumplir 25 años de actividad docente viví años inolvidables: allí conocí a Joe, que enseguida se convertiría en un amigo ejemplar (y en el novio de mi hermana años más tarde) así como a otra gente con la que he tenido mayor o menor trato en épocas posteriores. Todavía recuerdo muchas anécdotas muy divertidas, profesores con un carisma especial cuyas explicaciones  nunca olvidaré, algunos amores en general poco corresopndidos y un ambiente que no he vuelvo a vivir en ningún otro lugar. Sin embargo, prefiero dejar la narración de alguna de esas anécdotas para próximas entradas y centrarme hoy en la visita al instituto.

Como os digo, al término de mi formación me fui del instituto con pena porque sabía que dejaba atrás unos años que no se repetirían jamás, pero también con un montón de recuerdos; siendo uno de ellos esta fotografía en la que aparezco con tres grandes amigos (soy el segundo por la derecha) realizada el último día de COU, momento a partir del cual tomamos caminos diferentes en nuestras vidas.

cap-2

IES Alonso Quijano (XII)

¡Qué frondosos están los árboles!

Sé que con los años uno tiende a ver el pasado de forma bastante optimista, pero en realidad nunca he perdido del todo el contacto con el Alonso Quijano: suelo encontrarme bastante a menudo con profesores que me dieron clase y de ahí la idea de pasarme por allí cámara en mano para hacer algunas fotos con las que ilustrar este artículo y, por su puesto, ya de paso hablar con algunas de esas personas que me dieron clase hace unos cuantos años.

Y, lo que son las casualidades de la vida, resulta que en jefatura de estudios me contaron que hace unos meses se realizó una exposición de fotografía en el centro que consistió en colocar unas imágenes que les había pasado un profesor sobre los cambios que habían acontecido en la ciudad de Alcalá en las últimas décadas. Les dije que ese es un tema que me interesa mucho, y que de hecho suelo ir por la ciudad retratando los lugares que aparecen en los libros de fotografía antigua para compararlos con el tiempo presente.

IES Alonso Quijano (VI)

Patio trasero. Mi clase de COU eran las ventanas de la parte superior derecha

Cuando me mostraron las fotos de la exposición me llevé una gran sorpresa, pues eran las imágenes de las veinte primeras entradas de Alcalá de Henares ayer y hoy. Yo, con los ojos abiertos como platos, no pude reprimirme y dije en voz alta: “¡Pero si son mis fotos!”. La sorpresa, evidentemente, pasó a ser general, y a partir de ese momento no hicimos otra cosa que hacer proyectos de futuro pensando ya en una segunda exposición con más y mejores fotografías. Dentro de un tiempo, cuando las cosas empiecen a estar más o menos definidas, os iré contando alguna cosilla; pero creo que después de todo lo vivido en aquel instituto, poder colaborar con ellos de una manera tan especial puede ser una buena forma de devolver todo lo que el Alonso Quijano me dio en su momento.

IES Alonso Quijano (VIII)

Porche trasero. Obviamente se llenaba de gente en los días de lluvia.

Bueno, antes os contaba que había ido al instituto con mi cámara para hacer unas fotos a modo de “homenaje” a este centro que, de hecho, aunque al final me he ido por las ramas eran el tema central de esta entrada; así que aunque ya os he puesto algunas entre los párrafos anteriores, os dejo a continuación con el resto de las imágenes.

¡Espero que os guste la visita! 😉

IES Alonso Quijano (XIV)

Pistas de baloncesto

IES Alonso Quijano (X)

En este pasillo estaba mi clase de 1º de BUP

IES Alonso Quijano (XIII)

Otra vista de las pistas de baloncesto

IES Alonso Quijano (V)

Actualmente el patio trasero está ajardinado, pero en mí época esto era una explanada de arena

IES Alonso Quijano (XI)

Escaleras de acceso a la primera planta

IES Alonso Quijano (VII)

Pistas de fútbol

IES Alonso Quijano (XV)

Canasta con la iglesia magistral al fondo

IES Alonso Quijano (IV)

Un descanso a la sombra