Mi Canon A75 ya está reparada y de nuevo en casa (¡gracias!)

Hace apenas unos días me puse en contacto con Canon para hablar sobre el extraño fallo de mi Canon A75, quedando con ellos en que al día siguiente un mensajero se pasaría por mi casa a recoger la cámara. Pues bien, hoy me gustaría aprovechar (hay que ver lo cómodo que es escribir metido en la cama con el Asus EeePC 701) para dar las gracias a los que me indicasteis que esa avería es un fallo reconocido por el fabricante y, por tanto, cubierto por garantía.

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Lo digo porque hace escasos minutos ha venido un mensajero a casa a traerme la cámara ya reparada y sin cobrarme ni un céntimo; algo que no hubiera siquiera imaginado de no haber sido por vuestros apuntes. Es una cámara a la que tengo mucho cariño (con ella aprendí los conceptos básicos de fotografía) y me alegro mucho de que mis padres puedan volver a usarla cada vez que salen de viaje, pues siempre me dicen que están muy contentos con ella y se notó que se llevaron un buen disgusto cuando se estropeó.

Esto también me hace pensar en que si no me hubiera dado por comentar el tema de la avería en el blog, posiblemente nunca me hubiera enterado de que era un fallo “oficial”; por lo que me reafirmo en mi filosofía de contar las cosas del día a día por aquí y os vuelvo a repetir una vez más que vosotros tenéis un papel fundamental en la existencia de este rincón de Internet.

¡Un saludo y mil gracias nuevamente!

100 x 1000 gracias

Hoy me ha llamado la atención que ese contador que hay en la parte baja de la columna derecha del blog había pasado de contener varios nueves a parecer estar en código binario. El caso es que cuando lo vi estaba pensando en otras cosas y no me llamó la atención hasta que dos segundos después me di cuenta de que había sobrepasado las 100000 visitas; así que como cuando cumplí 52000 prometí no volver a hacer referencia al tema hasta llegar a los cinco ceros, en cuanto he tenido un rato me he puesto manos al teclado 😉

No tengo mucho que deciros en este momento, puesto que básicamente sería lo mismo que os decía hace escasos tres días en el primer cumpleaños de este blog, pero sí que me gustaría aprovechar que hoy me siento más o menos inspirado para deciros que esos cien mil gestos que habéis hecho para entrar aquí, ya sea un click de ratón o una búsqueda en Google, han contribuido a que cada día afronte el reto de la hoja en blanco como un pasatiempo, una ilusión y una forma de abrir mi forma de ser a todo el que esté interesado en conocer un poco más a ese tal luipermom que se pasa el día cámara en mano y con el teclado bajo los dedos.

Muchas gracias a todos por venir. ¡Ya sabéis que seguiré por aquí “emitiendo” diariamente!  😉

Emisión

Alicia en su país de las maravillas

Alicia entra cada mañana en su particular país de las maravillas para quedarse en él durante ocho horas. Un tiempo en el que se ve rodeada de gente con prisa, cestas que se vacían con la misma rapidez con la que se llenan y estanterías repletas de productos condenados por fechas de caducidad.

Cada día puedes encontrarte a Alicia en un rincón diferente de su segundo hogar, pero lejos de caer en la monotonía siempre la verás con una sonrisa en la cara. No importa si va vestida con su uniforme verde y amarillo o si se pone un delantal y unas botas de agua dispuesta a pasar frío en una cámara frigorífica: ella siempre se lo toma todo con alegría y ve la vida pasar ante sus ojos mientras los demás nos damos cuenta de que encontrar un oasis en medio del desierto es algo muy poco habitual.

Por desgracia la ciudad impone su ritmo frenético a las cosas y nadie está dispuesto a perder un segundo más de lo estrictamente necesario en los quehaceres cotidianos. Bajar al supermercado suele ser una colección de caras largas, muecas de indiferencia y frases prefabricadas; y precisamente por eso encontrar un gesto de espontaneidad en un entorno así es algo de agradecer por parte de aquellos que buscamos la felicidad en las pequeñas cosas que nos rodean.

Ticket

El éxito de “Alcalá de Henares ayer y hoy”

Poco a poco las entradas de la categoría “Alcalá de Henares ayer y hoy” van siendo cada vez más visitadas, y eso es algo que me alegra mucho. Cuando empecé con la primera de todas sabía que esto tendría que ser un proyecto a largo plazo y que no empezaría a obtener unos resultados hasta pasado un tiempo.

No me he desanimado cuando algunas de las entradas han pasado completamente desapercibidas; aunque sí que me han alegrado mucho los comentarios que expresaban vuestra sorpresa por los cambios (o no) acontecidos en la ciudad en las últimas décadas.

En estos últimos días veo que hay muchas visitas cada día que se “pasean” por gran parte de esas entradas, por lo que parece que el tema os interesa y os llama la atención ya que, como digo, hay muchas personas que entran en una de las entradas y luego se dedica a ver el resto de las que integran la categoría (benditas estadísticas, qué útiles son para saber estas cosas 😉 ).

Por eso hoy os quería dar las gracias por vuestra atención y comentaros que (como buen Jueves que es) dentro de un par de horas saldrá una nueva imagen de la ciudad comparada con su aspecto actual. Creo que la de hoy os va a gustar mucho; al menos a mí es una de las que más me gustan de las que he hecho hasta el momento porque demuestra que en el fondo un siglo no es tanto tiempo como pudiera parecer.

¡Un saludo! 🙂