Las 120 mejores imágenes de 2008 según “The big picture”

Absolutamente todas son impresionantes, aunque algunas algo duras: un fiel reflejo de lo ocurrido en el mundo durante el año que acabamos de dejar atrás. No puedo añadir nada más puesto que sobra cualquier palabra que pueda decir; uno se queda pequeño ante tales imágenes…

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Haciendo balance del 2008

La tarde del día de fin de año es un momento propicio para echar la vista atrás y hacer un balance de lo que hemos vivido en los últimos 365 días (366 en este caso). Precisamente por eso he decidido dejar de cortar turrón, tomarme un rato para sentarme delante del ordenador, volver al 1 de Enero y empezar a repasar los últimos doce meses. Una costumbre que tengo desde que en mis épocas de fan de Mecano (allá por 1990) escuchaba siempre por estas fechas la canción “Un año más” cuya letra, entre otras cosas, decía:

Y en el reloj de antaño
como de año en año
cinco minutos más para la cuenta atrás
hacemos el balance de lo bueno y malo
cinco minutos antes
de la cuenta atrás

2008 ha sido un año bastante intenso en lo profesional: aprobé la última asignatura de la carrera, tuve mi primer verano sin preparar exámenes desde hacía bastante tiempo, comencé a trabajar en Komatsu… en este aspecto de mi vida ha habido muchos cambios y todos ellos para bien. En el año que comenzará dentro de unas horas presentaré mi proyecto de fin de carrera, lo que implicará que en ese momento ya tendré el título de ingeniero técnico industrial que tantos quebraderos de cabeza me ha dado.

En lo personal hay que reconocer que ha sido un año de muchos cambios: he potenciado todavía más mi afición a la fotografía y he entrado tímidamente en el mundillo del vídeo digital. También he descubierto un montón de grupos musicales que me han llegado muy dentro, se terminó una relación que duró un año, aparecí brevemente en el telediario de TVE, dejé ultimONivel porque me di cuenta de que había llegado el final de un ciclo…  Además, el 2008 que ahora termina ha traído sorpresas de última hora que presagian un 2009 con muchas alegrías. Como veis, ha sido un periodo de tiempo en el que ha habido un poco de todo pero que a nivel global ha sido muy enriquecedor.

El final de la tarde

Con respecto a este blog, he de reconocer que estoy sorprendido de cómo ha crecido en los últimos doce meses. Semana a semana este rincón de internet ha ido recibiendo más y más visitas hasta el punto que este mes de Diciembre ha sido el más visitado desde que lo inauguré.  No sé cómo seguirá evolucionando en los tiempos venideros ese aspecto, pero os aseguro que no me esperaba ese gran crecimiento en tan poco tiempo. Sea como sea, me alegro de que lo que escribo cada día llegue a más gente y os sintáis identificados con algunas cosas que expreso por aquí. Precisamente con respecto a esto he de comentaros que hay dos cosas que me llaman la atención:

Por un lado, las entradas que más visitas tienen suelen ser las que explican algo útil o bien consisten en una review de algún producto de consumo (lo más leído es siempre la review del Asus Eee 701). Esto me hace ver que en el futuro debo potenciar este tipo de artículos porque al fin y al cabo es algo útil para vosotros y yo también disfruto mucho redactándolos, de modo que ambas partes nos beneficiamos.

Por otra parte, compruebo con gratitud que muchos de vosotros ya sois fijos de muchas entradas de tipo personal y cada dos por tres me encuentro vuestros comentarios, e-mails e incluso alguna que otra felicitación de Navidad en el buzón. Sería injusto comenzar a nombraros porque seguro que me dejaría en el tintero varios nombres; pero como ya sabéis de sobra quiénes sois, vaya desde aquí mi saludo agradecido.

¿Qué podéis esperar de No sé ni cómo te atreves en los próximos doce meses? Pues más o menos lo que habéis encontrado hasta ahora: entradas sobre fotografía, más entregas de Alcalá de Henares ayer y hoy, subidones mentales, sueños, música, las pequeñas cosas de cada día, filosofía barata… en general todo aquello que se me pasa por la cabeza y que trato de plasmar aquí del mejor modo posible por los dos motivos principales que os explicaba hace unos días. No soy una persona que cambie de costumbres cada dos por tres, y ya llevo siguiendo esta “línea editorial” durante demasiado tiempo como para cambiar ahora. Creo en la cercanía con vosotros, en las cosas explicadas con sencillez y en que la constancia y el buen hacer es lo que lleva al éxito; así que si os sentís cómodos leyendo este blog, no temáis porque apenas nada cambiará en el futuro.

De todos modos, aprovecharé para comentaros que para este año que ahora empieza quiero potenciar el relato corto, pues es una disciplina que me gusta mucho y que no practico tanto como quisiera. Dentro de unos días tendréis noticias más concretas sobre aquella idea que ya os adelanté sobre una serie de escritos de ese tipo que publicaré por aquí, así que permaneced atentos a vuestras pantallas.

Pues bien, después de toda esta reflexión llena de recuerdos, he de reconocer que no me puedo quejar en absoluto de cómo ha ido este 2008. Si el año nuevo comienza tan bien cómo ha terminado éste me doy más que por satisfecho, pero eso no quiere decir que me vaya a quedar aquí sentado esperando a ver las cosas pasar. Para buscar el futuro hay que salir ahí fuera, trazar el camino por uno mismo, aprender de las cosas malas que nos iremos encontrando y disfrutar de las buenas como si no hubiese a haber más hasta el fin de los días.

¡Un abrazo, mil gracias por estar ahí y feliz año 2009!

En el balcón del edificio del COIE (II)